{"id":131576,"date":"2010-09-22T18:57:50","date_gmt":"2010-09-22T17:57:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/?p=131576"},"modified":"2010-09-22T18:58:48","modified_gmt":"2010-09-22T17:58:48","slug":"desarrollo-rural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2010\/09\/22\/131576","title":{"rendered":"Desarrollo rural"},"content":{"rendered":"<p><strong>El  desarrollo rural persigue dar respuesta a tres  necesidades b\u00e1sicas para hacer  posible un futuro sostenible de nuestra  especie:<\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>mejorar la formaci\u00f3n  y el bienestar de los  miles de millones de personas que viven en este medio  (cerca de la  mitad de la poblaci\u00f3n mundial), erradicando la pobreza extrema y   evitando su migraci\u00f3n hacia la marginaci\u00f3n de las megaciudades<\/strong><\/li>\n<li><strong>lograr una producci\u00f3n  agr\u00edcola sostenible  para asegurar que todos los seres humanos tengan acceso a  los alimentos  que necesitan y <\/strong><\/li>\n<li><strong>proteger y conservar  la capacidad de la base  de recursos naturales para seguir proporcionando  servicios de  producci\u00f3n, ambientales y culturales.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Todos los grandes retos a  los que se enfrenta hoy la humanidad para  avanzar hacia el logro de un futuro  sostenible \u2013ya sea erradicar la  pobreza extrema y el hambre, conseguir la  educaci\u00f3n universal, la  igualdad entre los g\u00e9neros, reducir la p\u00e9rdida de  biodiversidad y otros  recursos medioambientales, etc.- exigen una atenci\u00f3n  prioritaria al  desarrollo rural.<!--more--><\/p>\n<p>Baste se\u00f1alar, por ejemplo, que  cuatro de cada cinco de los m\u00e1s de  172 millones de ni\u00f1os sin escolarizar en el  mundo, viven en \u00e1reas  rurales, con fuertes discriminaciones hacia las ni\u00f1as; y que  la gran  mayor\u00eda de los cerca de 800 millones de analfabetos, j\u00f3venes o adultos,   pertenecen al mundo rural (UNESCO, 2010). Y, por supuesto, no se trata  s\u00f3lo de  educaci\u00f3n: la investigaci\u00f3n de la FAO (Organizaci\u00f3n de las  Naciones Unidas para  la Agricultura  y la Alimentaci\u00f3n) \u201cEducation for  rural people and  food security: a cross country analysis\u201d muestra que  la seguridad alimentaria  de los ni\u00f1os rurales est\u00e1 estrechamente  vinculada a su acceso a la educaci\u00f3n (De  Muro y Burchi, 2007). La  mayor\u00eda de los pobres del mundo son campesinos y  analfabetos que  trabajan en una agricultura de subsistencia. El analfabetismo  les  impide adquirir los conocimientos necesarios para mejorar su capacidad y   productividad y les hace v\u00edctimas de una discriminaci\u00f3n social que se  ensa\u00f1a  particularmente con las mujeres. El an\u00e1lisis de la FAO concluye  que la  seguridad alimentaria y la educaci\u00f3n deben ser tratadas  simult\u00e1neamente y con la misma atenci\u00f3n, para desarrollar la  capacidad  de la gente del campo \u2013ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos de ambos  sexos- para  alimentarse y superar la pobreza, el hambre y el analfabetismo. Se   explica as\u00ed la importancia concedida al desarrollo rural en la Agenda  21, el<strong> programa para desarrollar  la sostenibilidad a nivel planetario durante el siglo XXI, que fue <\/strong>aprobado   en la cumbre de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el  Desarrollo  (CNUMAD), celebrada en R\u00edo de Janeiro en 1992 (Naciones  Unidas, 1992<\/p>\n<p><strong>El  desarrollo rural ha de contribuir a <\/strong>mejorar el  bienestar de los miles de millones de personas que viven en  este medio  (las zonas rurales son el hogar de la mayor\u00eda de los pobres del   planeta; en ellas habita la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de los llamados  pa\u00edses en  desarrollo), superando insostenibles desequilibrios. Y este  desarrollo <strong>ha de dar respuesta a  otras necesidades que  constituyen requisitos de la sostenibilidad a nivel  planetario. El  cap\u00edtulo 14 de la Agenda 21 se\u00f1ala as\u00ed otros objetivos prioritarios,   estrechamente vinculados <\/strong>(Naciones Unidas, 1992)<strong>: <\/strong>lograr   una producci\u00f3n agr\u00edcola sostenible para asegurar que todos los seres  humanos  tengan acceso a los alimentos que necesitan y proteger y  conservar la capacidad  de la base de recursos naturales para seguir  proporcionando servicios de producci\u00f3n,  ambientales y culturales:<strong> m\u00e1s all\u00e1 de su funci\u00f3n de producir alimentos y materias primas, la   actividad rural realiza importantes funciones de car\u00e1cter econ\u00f3mico,  social y  medioambiental contribuyendo a la protecci\u00f3n de la  biodiversidad, del suelo y  de los valores paisaj\u00edsticos (G\u00f3mez, Picazo y  Reig, 2008). <\/strong><\/p>\n<p>Pese a todo ello, la ayuda  internacional para las zonas rurales ha  descendido dos tercios en las \u00faltimas  d\u00e9cadas: las inversiones rurales  representaban menos  del 10 % de los compromisos del Banco Mundial en el  a\u00f1o 2000 (Halweil, 2002). Y todav\u00eda en  2010 la FAO sigue reclamando un  aumento significativo de las inversiones en la  agricultura para frenar  el hambre cr\u00f3nica en el mundo. <strong>Esta situaci\u00f3n debe modificars<\/strong><strong>e dr\u00e1sticamente para hacer  posible las 12 \u00e1reas de programas que contempla el cap\u00edtulo 14 de la Agenda 21: <\/strong>desde  la mejora de la producci\u00f3n agr\u00edcola y de los sistemas  agropecuarios a  la conservaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n de tierras, pasando por el  desarrollo  de la participaci\u00f3n popular y de los recursos humanos o la  informaci\u00f3n y  educaci\u00f3n sobre la planificaci\u00f3n del aprovechamiento de la tierra.<\/p>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"3\" cellpadding=\"1\" width=\"151\" align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"4\" width=\"100%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td align=\"center\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/rioarbol.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"240\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" width=\"100%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/imagenes\/sombra_izda.jpg\" alt=\"\" width=\"99\" height=\"12\" \/><\/td>\n<td align=\"right\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/imagenes\/sombra_dcha.jpg\" alt=\"\" width=\"99\" height=\"12\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Estas \u00e1reas de programas se vinculan con  otros cap\u00edtulos del  Programa 21, como la planificaci\u00f3n y la ordenaci\u00f3n  integradas de los  recursos de tierra (Cap\u00edtulo 10), la conservaci\u00f3n de la  diversidad  biol\u00f3gica (Cap\u00edtulo15), o los recursos de agua dulce (Cap\u00edtulo18). De   hecho, como ya hemos se\u00f1alado, los grandes retos a los que se enfrenta  hoy la  humanidad est\u00e1n vinculados a la problem\u00e1tica del desarrollo  rural. Pensemos,  por ejemplo, en el problema que plantea el r\u00e1pido y  desordenado crecimiento de  las ciudades. \u00a0Este estallido urbano, que no  ha ido  acompa\u00f1ado del correspondiente crecimiento de infraestructuras,  servicios y  viviendas y constituye un reto sin  precedentes para la  sociedad del siglo XXI, tiene en buena medida su origen en  la obligada  huida de un mundo rural que condena a sus habitantes a una miseria   absoluta, hasta el punto de hacer preferibles los asentamientos  \u201cilegales\u201d  (\u201cfavelas\u201d, \u201cbidonvilles\u201d,  \u201cchabolas\u201d) que crecen como un  c\u00e1ncer, sin agua corriente, ni saneamientos, ni  escuelas, ni transporte  (Hayden, 2008).  No ser\u00e1 posible lograr un mundo sostenible sin  ciudades m\u00e1s sostenibles,  afirm\u00e1bamos en <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=20\">Urbanizaci\u00f3n  y sostenibilidad<\/a><\/strong>.  Pero es preciso comprender que un futuro  sostenible para las ciudades  y, en definitiva, para nuestra especie, depende del  logro de  condiciones de vida adecuadas para el mundo rural que evite su   dram\u00e1tica migraci\u00f3n hacia la marginaci\u00f3n de las megaciudades (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=01\">Reducci\u00f3n de la pobreza<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p><strong>De hecho,  se sabe que las zonas rurales pr\u00f3speras  contribuyen a disminuir la migraci\u00f3n a  las ciudades. Investigaciones  llevadas a cabo en Brasil han puesto de  manifiesto que el coste de  mantener a personas en suburbios excede lo que  costar\u00eda establecer a  los campesinos sin tierra en tierras bald\u00edas. Como  resultado, algunos  grupos urbanos que viven en la miseria se unieron a los  agricultores,  sindicatos y ecologistas para apoyar el Movimiento de los  Trabajadores  sin Tierra, que persigue acabar con el crecimiento de los  suburbios en  las grandes ciudades (Halweil, 2002).<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir del crecimiento de la poblaci\u00f3n mundial,  que ha  superado ampliamente la capacidad de carga del planeta? Como ha se\u00f1alado   la Comisi\u00f3n Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (1988), en  muchas  partes del mundo, la poblaci\u00f3n crece seg\u00fan tasas que los  recursos ambientales  disponibles no pueden sostener, tasas que est\u00e1n  sobrepasando todas las  expectativas razonables de mejora en materia de  vivienda, atenci\u00f3n m\u00e9dica,  seguridad alimentaria o suministro de  energ\u00eda (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=001\">Crecimiento demogr\u00e1fico y sostenibilidad<\/a><\/strong>).   Ese crecimiento se est\u00e1 produciendo hoy, fundamentalmente, en las  zonas  rurales, es decir, \u00a0en las regiones con  menor capacidad para  garantizar la salud, la estabilidad y la prosperidad de la  poblaci\u00f3n  (Sachs, 2008), debido a la falta de educaci\u00f3n y de libre acceso a las   medidas de planificaci\u00f3n familiar. Es precisamente en el medio rural  donde son  m\u00e1s efectivos los fundamentalismos religiosos que exigen   asociar sexualidad exclusivamente a procreaci\u00f3n e imponen barreras  educativas y  legislativas que impiden una vida afectiva y sexual  satisfactoria y una  maternidad y paternidad responsables. De nuevo  hemos de afirmar que sin  desarrollo rural y, muy en particular, sin un  fuerte impulso de la educaci\u00f3n,  ser\u00e1 imposible resolver el problema de  la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica y,  consecuentemente, de la sostenibilidad de  nuestra especie.<\/p>\n<p>Podr\u00eda pensarse, por el contrario, que el problema de  un <strong>consumo  responsable<\/strong> que limite el insostenible sobreconsumo de recursos que  est\u00e1 teniendo  lugar desde hace escasas generaciones, tiene poco que ver con el   desarrollo rural. Y es cierto que, como<strong> <\/strong>se se\u00f1al\u00f3 en la  Cumbre de Johannesburgo, en  2002, el 15% de la poblaci\u00f3n mundial que  vive en los pa\u00edses de altos ingresos  es responsable del 56% del consumo  total del mundo, mientras que el 40% m\u00e1s  pobre, en los pa\u00edses de bajos  ingresos, es responsable solamente del 11% del  consumo. M\u00e1s a\u00fan, el  consumo de productos b\u00e1sicos, necesarios para cubrir las  necesidades  alimenticias, sanitarias, etc., de la poblaci\u00f3n, es absolutamente   insuficiente en muchas zonas rurales y est\u00e1 descendiendo: el consumo del  hogar  africano medio, por ejemplo, es hoy un 20% inferior al de hace  25 a\u00f1os. Sin  embargo, el consumo sostenible del conjunto de la  poblaci\u00f3n mundial tiene mucho  que ver con un desarrollo rural que cree  condiciones de vida aceptables, evitando  la despoblaci\u00f3n sistem\u00e1tica  del campo, y que ponga en cuesti\u00f3n el <em>modelo alimentario<\/em> que se  ha  generalizado en los pa\u00edses \u201cdesarrollados\u201d, que pone en peligro al  conjunto de  la poblaci\u00f3n mundial (Bovet et al., 2008). Un modelo que  est\u00e1 sobreexplotando y  agotando recursos tan esenciales como el agua o  el suelo cultivable, pues est\u00e1  caracterizado, entre otros (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=08\">consumo responsable<\/a><\/strong>), por:<\/p>\n<ul>\n<li>una <em>agricultura intensiva<\/em> que utiliza  grandes cantidades  de abonos y pesticidas y recurre al transporte por avi\u00f3n de  productos  fuera de estaci\u00f3n, con la consiguiente contaminaci\u00f3n y degradaci\u00f3n  del  suelo cultivable;<\/li>\n<li>la inversi\u00f3n de  la relaci\u00f3n vegetal\/animal en las fuentes de  prote\u00ednas, con fuerte ca\u00edda del  consumo de cereales y leguminosas y  correspondiente aumento del <em>consumo de carnes<\/em>, productos  l\u00e1cteos,  grasas y az\u00facares. Se trata de una opci\u00f3n de muy baja  eficiencia porque, como  han se\u00f1alado los expertos, hay que producir 900  kilos de comida para obtener 1  kilo de carne (\u00a1), a lo que hay que  a\u00f1adir que se necesitan 16 000 litros de  agua. En definitiva, el  consumo de energ\u00eda es muy elevado, de modo que la  industria de la carne  es responsable de m\u00e1s emisiones de CO2 que la  totalidad del  transporte.<\/li>\n<li>la refinaci\u00f3n de numerosos productos (az\u00facares,  aceites\u2026), con la  consiguiente p\u00e9rdida de componentes esenciales como  vitaminas, fibras,  minerales, con graves consecuencias para la salud.<\/li>\n<\/ul>\n<p>A ello habr\u00eda que a\u00f1adir la  reciente transformaci\u00f3n de extensas  zonas de cultivo para la producci\u00f3n de  agrocombustibles, utilizando  ma\u00edz, soja,  etc., que eran destinados al consumo humano y provocando  deforestaciones para  contar con nuevas superficies de cultivo,  contribuyendo adem\u00e1s al incremento de  los costes en la industria  alimentaria, as\u00ed como el creciente desarrollo de los  transg\u00e9nicos con  sus repercusiones en la biodiversidad y en la degradaci\u00f3n de  los  ecosistemas (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=003\">Tecnociencia para la sostenibilidad<\/a><\/strong> y <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=005\">Contaminaci\u00f3n  sin fronteras<\/a><\/strong>).  En definitiva, a medida que la agricultura se ha ido  transformando se  ha convertido en un problema para el medio ambiente, al emitir  carbono  en vez de almacenarlo, al facilitar las inundaciones m\u00e1s que ayudar a   impedirlas, y al destruir m\u00e1s que proteger la biodiversidad (Halweil,  2002). La  agricultura industrializada se ha convertido as\u00ed en un serio  obst\u00e1culo para la <em>soberan\u00eda alimentaria<\/em> de los pueblos, es   decir, para su derecho a definir sus propias pol\u00edticas sustentables de   producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de alimentos, garantizando el derecho  a la  alimentaci\u00f3n para toda la poblaci\u00f3n (Fern\u00e1ndez Such et al.,  2006).<\/p>\n<p>Para contribuir a hacer  frente a estos comportamientos y pr\u00e1cticas  insostenibles se introdujo en R\u00edo 92 el concepto de ADRS (Agricultura y   Desarrollo Rural Sostenibles), definido por la FAO como un proceso que  cumple  con los siguientes criterios (<a href=\"http:\/\/www.fao.org\/wssd\/sard\/faodefin_es.htm\">http:\/\/www.fao.org\/wssd\/sard\/faodefin_es.htm<\/a>):<\/p>\n<ul type=\"disc\">\n<li>Garantiza que los       requerimientos nutricionales b\u00e1sicos de  las generaciones presentes y       futuras sean atendidos cualitativa y  cuantitativamente, al tiempo que       provee una serie de productos  agr\u00edcolas.<\/li>\n<li>Ofrece empleo estable,       ingresos suficientes y condiciones de  vida y de trabajo decentes para       todos aquellos involucrados en la  producci\u00f3n agr\u00edcola.<\/li>\n<li>Mantiene, y all\u00ed donde sea       posible, aumenta la capacidad  productiva de la base de los recursos       naturales como un todo, y la  capacidad regenerativa de los recursos       renovables, sin romper los  ciclos ecol\u00f3gicos b\u00e1sicos y los equilibrios       naturales, ni  destruir las caracter\u00edsticas socioculturales de las comunidades        rurales.<\/li>\n<li>Reduce la vulnerabilidad       del sector agr\u00edcola frente a  factores naturales y socioecon\u00f3micos adversos       y otros riesgos, y  refuerza la autoconfianza.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El logro de estos objetivos no es una tarea sencilla. Se precisa una \u201c<em>Nueva  Cultura Rural<\/em>\u201d (<a href=\"http:\/\/nuevaculturarural.blogspot.com\/\">http:\/\/nuevaculturarural.blogspot.com\/<\/a>)  para la que se ha propuesto un dec\u00e1logo como \u00e9ste:<\/p>\n<ol>\n<li> Hacer posible el protagonismo del mundo rural y valorar  su papel en la conservaci\u00f3n de la Naturaleza.<\/li>\n<li>Fomentar una  econom\u00eda multifuncional como medio para fijar poblaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Conservar y  transmitir lo que tiene de valioso su tradici\u00f3n oral y emp\u00edrica.<\/li>\n<li>Adecuarse a  los nuevos modelos de gobernanza y gesti\u00f3n patrimonial y econ\u00f3mica.<\/li>\n<li>Crear una  cultura de consumo local.<\/li>\n<li>Abrir el debate sobre la definici\u00f3n de una Nueva  Cultura ante los  cambios y transformaciones del mundo rural y los desaf\u00edos del  cambio  clim\u00e1tico.<\/li>\n<li>Estudiar  estrategias para asimilar a los nuevos pobladores dentro de un contexto identitario  y coherente.<\/li>\n<li>Propiciar  recursos formativos y de gesti\u00f3n para una econom\u00eda sostenible.<\/li>\n<li>Trasladar los valores y la importancia del mundo  rural a la sociedad urbana.<\/li>\n<li> El futuro est\u00e1 en el campo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>A ello habr\u00eda que a\u00f1adir la necesidad de invertir en  el desarrollo  de tecnolog\u00edas agrarias sostenibles que contribuyan a acabar con  el  hambre y las desigualdades en el planeta protegiendo la biodiversidad.   Desarrollar tecnolog\u00edas en las zonas de secano, zonas \u00e1ridas sin riego,  donde  habita una gran parte del hambre del planeta, tecnolog\u00edas que  contribuyan a contener  la erosi\u00f3n, aumentar la fertilidad y la  capacidad de retenci\u00f3n del agua del  suelo, etc., \u00a0deben estar presentes  en  los programas de desarrollo rural. Mejoras que requieren la  participaci\u00f3n, la  cooperaci\u00f3n, y muy en particular el protagonismo de  las mujeres. En los pa\u00edses  en desarrollo ellas son las que atienden la  mayor parte de las zonas rurales,  plantan las semillas, protegen los  cultivos, recogen el agua, recolectan y  cocinan. Un papel que aumenta a  medida que los hombres emigran a las ciudades.  Casi el 40 % de los  hogares en las zonas rurales de la India, por ejemplo, son  conducidos  por mujeres (Halweil, 2002), sin embargo los programas de desarrollo   rural las suelen ignorar. Las mujeres poseen s\u00f3lo el 2% de la tierra del   planeta y no tiene capacidad de gesti\u00f3n, los servicios y los cr\u00e9ditos  se suelen  dirigir a los hombres. Y no son las mujeres las \u00fanicas  marginadas: en la  mayor\u00eda de pa\u00edses una minor\u00eda posee las tierras de  cultivo y decide sobre c\u00f3mo  usarlas. Se requiere, por tanto acabar con  las desigualdades, que no paran de  crecer, tambi\u00e9n en esta materia (ver  <strong>Reducci\u00f3n de la  pobreza)<\/strong>. La participaci\u00f3n de los   habitantes de las zonas rurales en la investigaci\u00f3n agraria puede  suponer el \u00e9xito  o el fracaso en la reducci\u00f3n del hambre y el logro de  la soberan\u00eda alimentaria.  Es necesario fomentar la capacidad de los  habitantes de las zonas rurales de  innovar, experimentar, comprender su  entorno, para incentivar el desarrollo  rural y contribuir a la  construcci\u00f3n de un futuro sostenible.<\/p>\n<p>Digamos, para finalizar, que el  objetivo del desarrollo rural no  puede ser otro que hacer plenamente efectivo  el reconocimiento del  conjunto de los <strong>Derechos humanos<\/strong> a  esta parte de la  sociedad secularmente discriminada. Ello constituye, m\u00e1s all\u00e1  de una  cuesti\u00f3n de justicia, un requisito de sostenibilidad para la especie   humana.<\/p>\n<p><strong>Referencias  en este tema \u201cDesarrollo rural\u201d<\/strong><\/p>\n<p>BOVET, P., REKACEWICZ, P, SINA\u00cf, A. y VIDAL, A. (Eds.)  (2008). <em>Atlas Medioambiental de Le Monde  Diplomatique<\/em>, Par\u00eds: Cybermonde.<br \/>\nCOMISI\u00d3N  MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE Y DEL DESARROLLO (1988). <em>Nuestro Futuro Com\u00fan<\/em>.  Madrid: Alianza.<br \/>\nDE MURO, P. y  BURCHI, F. (2007). <em>Education for Rural People and Food Security. A  Cross Country Analysis<\/em>. Rome: FAO.<br \/>\nFERN\u00c1NDEZ  SUCH, F. (Coordinador). (2006). <em>Soberan\u00eda alimentaria. Objetivo pol\u00edtico de la cooperaci\u00f3n al desarrollo  en zonas rurales<\/em>.  Barcelona: Icaria.<strong><\/strong><br \/>\nG\u00d3MEZ, J. A., PICAZO, A. y REIG, E.  (2008). Agricultura, desarrollo rural y sostenibilidad medioambiental,\u00a0 <em>Revista  CIRIEC-Espa\u00f1a<\/em>, 61 (Desarrollo sostenible, Medioambiente y Econom\u00eda Social),  pp. 103-126.<br \/>\nHAYDEN, T.  (2008). <em>2008 El estado del planeta<\/em>.  National Geographic Espa\u00f1a. Madrid: RBA<br \/>\nHALWEIL, B. (2002). Una agricultura en inter\u00e9s de todos. En The Worldwatch  Institute, <em>La situaci\u00f3n del mundo 2002<\/em>.  Barcelona: Icaria.<br \/>\nNACIONES UNIDAS (1992) <em>Agenda 21<\/em>,  cap\u00edtulo 14, \u201cFomento de  la  agricultura y el desarrollo rural sostenible\u201d. (Accesible en la web  de la cumbre de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y  el  Desarrollo, <a href=\"http:\/\/www2.medioambiente.gov.ar\/acuerdos\/convenciones\/rio92\/agenda21\/age14.htm\">http:\/\/www2.medioambiente.gov.ar\/acuerdos\/convenciones\/rio92\/agenda21\/age14.htm<\/a>,  consultado en agosto de 2010).<br \/>\nSACHS, J.  (2008). <em>Econom\u00eda para un planeta  abarrotado<\/em>. Barcelona: Debate.<br \/>\nUNESCO (2010). <em>Llegar a los  marginados. Informe sobre la Educaci\u00f3n para Todos en el Mundo 2009<\/em>. Par\u00eds:  UNESCO. (Accesible en <a href=\"http:\/\/www.unesco.org\/es\/efareport\/reports\/2010-marginalization\/\">http:\/\/www.unesco.org\/es\/efareport\/reports\/2010-marginalization\/<\/a>,  consultado en agosto 2010).<\/p>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"4\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" bgcolor=\"#eeeeee\"><strong>Cita recomendada<\/strong><br \/>\nVILCHES, A., GIL P\u00c9REZ, D., TOSCANO, J.C. y MAC\u00cdAS,                O. (2010). \u00abDesarrollo rural\u00bb [art\u00edculo en l\u00ednea].                OEI. ISBN 978-84-7666-213-7. [Fecha de consulta: dd\/mm\/aa].<br \/>\n&lt;http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=022&gt;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" width=\"100%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/imagenes\/sombra_izda.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"99\" height=\"12\" \/><\/td>\n<td align=\"right\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/imagenes\/sombra_dcha.jpg\" alt=\"\" width=\"99\" height=\"12\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El desarrollo rural persigue dar respuesta a tres necesidades b\u00e1sicas para hacer posible un futuro sostenible de nuestra especie: mejorar la formaci\u00f3n y el bienestar de los miles de millones de personas que viven en este medio (cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n mundial), erradicando la pobreza extrema y evitando su migraci\u00f3n hacia la marginaci\u00f3n de las megaciudades lograr una producci\u00f3n agr\u00edcola sostenible para asegurar que todos los seres humanos tengan acceso a los alimentos que necesitan y proteger y conservar la capacidad de la base de recursos naturales para seguir proporcionando servicios de producci\u00f3n, ambientales y culturales. Todos\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131576"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131576"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131576\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":131579,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131576\/revisions\/131579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}