{"id":131632,"date":"2011-05-08T14:53:34","date_gmt":"2011-05-08T13:53:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/?p=131632"},"modified":"2011-05-08T14:56:21","modified_gmt":"2011-05-08T13:56:21","slug":"el-debate-el-deficit-cognitivo-es-el-cid-campeador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2011\/05\/08\/131632","title":{"rendered":"EL DEBATE: El d\u00e9ficit cognitivo es el Cid Campeador"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carina Cortassa<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>CONICET\u00a0&#8211; Centro Redes, Argentina.<\/strong><\/p>\n<p><strong><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.revistacts.net\/images\/stories\/deficitcognitivo.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"175\" align=\"right\" \/><\/strong><\/p>\n<p>Al parecer, al igual que la leyenda atribuye al hidalgo castellano, sigue ganando batallas despu\u00e9s de muerto.<\/p>\n<p>Como plante\u00e9 en un <a href=\"http:\/\/www.revistacts.net\/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=356:del-deficit-al-dialogo-iy-despues-una-reconstruccion-critica-de-los-estudios-de-comprension-publica-de-la-ciencia&amp;catid=95:articulos&amp;Itemid=95\" target=\"_blank\">contexto cercano<\/a> (<em>Revista Iberoamericana CTS &#8211; vol. 5, n\u00ba 15<\/em>),  llevo tiempo pensando que la caducidad del modelo del d\u00e9ficit cognitivo  en los estudios de comprensi\u00f3n p\u00fablica de la ciencia es m\u00e1s declamada  que efectiva. Esto es que, a despecho de los cuestionamientos de toda  \u00edndole recibidos durante los \u00faltimos a\u00f1os, su influencia persiste en el  plano de la reflexi\u00f3n conceptual, en la investigaci\u00f3n emp\u00edrica y en las  pr\u00e1cticas destinadas a superar la brecha entre ciencia y sociedad  -plenamente orientadas por la voluntad y el esfuerzo alfabetizador que  de \u00e9l derivan.<\/p>\n<p>Con frecuencia me he preguntado si es que no somos capaces de decir  algo acerca de la apropiaci\u00f3n social de la ciencia que supere esa  discusi\u00f3n, ya sea sobre su existencia y c\u00f3mo resolverlo, o sobre su  pertinencia como modelo explicativo. Creo que la cuesti\u00f3n, leg\u00edtima e  irresuelta, tiene consecuencias serias para el campo: la estabilizaci\u00f3n  en una fase de controversia que no hace sino ocultar -bajo una aparente  efervescencia productiva- cierta forma de estancamiento. Y quiz\u00e1s algo  peor. A veces siento que nos enfrentamos a una situaci\u00f3n similar a la  que planteaba el comunic\u00f3logo Jes\u00fas Mart\u00edn Barbero, en otro contexto  disciplinar, acerca de la persistencia de la teor\u00eda negada y la  esquizofrenia que alimenta: la hip\u00f3tesis del d\u00e9ficit cognitivo se  impugna en voz alta, pero la reflexi\u00f3n y la investigaci\u00f3n se encuentran  en buena medida entrampadas dentro de los l\u00edmites de problemas y  categor\u00edas que ella impone.<\/p>\n<p>Ciertas corrientes en los estudios de percepci\u00f3n reconocen la  necesidad de sofisticar conceptual y metodol\u00f3gicamente el modelo, pero  mantienen inamovible el sentido \u00faltimo de la carencia de conocimientos  como el obst\u00e1culo a superar mediante mejoras de los niveles de educaci\u00f3n  e informaci\u00f3n de los ciudadanos. Por su parte, las aproximaciones  contextualistas parten de supuestos epistemol\u00f3gicos que relativizan la  demarcaci\u00f3n entre diversas formas de saberes en pie de igualdad, entre  los cuales se cuentan el saber cient\u00edfico y el saber popular.  Consecuentemente, rechazan la existencia de una brecha cognitiva entre  expertos y no expertos y sus an\u00e1lisis se orientan b\u00e1sicamente a  demostrarlo. De este modo, por reacci\u00f3n, contin\u00faan enfocando el problema  fundamental en t\u00e9rminos de la teor\u00eda negada.<!--more--><\/p>\n<p>La dificultad en que incurre el modelo cl\u00e1sico es pretender que la  distancia entre ciencia y sociedad es superable dando un ba\u00f1o de  alfabetizaci\u00f3n a los ciudadanos. Y suponer, por ende, que el barniz de  conceptos, en general triviales y d\u00e9bilmente aprehendidos, accesible de  esa forma promover\u00eda entre los legos no s\u00f3lo una serie de actitudes m\u00e1s  positivas frente a la ciencia sino, asimismo, la capacidad reflexiva  para integrarse plenamente a la discusi\u00f3n p\u00fablica de cuestiones que la  involucran. Por su parte, los enfoques etnogr\u00e1fico-contextuales se  exponen al riesgo que con precisi\u00f3n se\u00f1ala S. Miller (2001): recaer en  una visi\u00f3n pol\u00edticamente correcta que niega la desigualdad evidente  entre expertos y p\u00fablicos por lo que respecta a cierto tipo de  conocimiento; y considerar, al mismo tiempo, que es posible implementar  instancias de \u201cdi\u00e1logo, discusi\u00f3n y debate\u201d cuando los partes no cuentan  con un caudal de conceptos y experiencias m\u00ednimamente compartidos  acerca del objeto sobre el cual se procura precisamente dialogar,  discutir y debatir. La perspectiva etnogr\u00e1fica acierta al afirmar que el  d\u00e9ficit cognitivo del p\u00fablico no es el \u00fanico determinante de sus  v\u00ednculos con la ciencia, pero se enga\u00f1a al suponer que el d\u00e9ficit no  existe, o bien que no juega un papel relevante en la relaci\u00f3n. Al  excluir del an\u00e1lisis el condicionamiento que impone la asimetr\u00eda  epist\u00e9mica, coarta su propio potencial renovador pues omite un aspecto  clave que subyace y en buena medida determina el intercambio entre  cient\u00edficos y ciudadanos. Bajo los supuestos contextualistas tampoco es  posible pensar una interacci\u00f3n efectiva.<\/p>\n<p>Por mi parte, estoy convencida de que el problema no es tanto que el  p\u00fablico no comprende a la ciencia como que la teor\u00eda no ha sido capaz de  comprender el modo en que el p\u00fablico comprende: en un proceso a la vez  signado por factores cognitivos y extra-cognitivos, que no discurren por  v\u00edas separadas sino que se vinculan de forma indisoluble. La  circulaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n social del conocimiento cient\u00edfico tiene una  dimensi\u00f3n epist\u00e9mica, naturalmente, porque ata\u00f1e a la adquisici\u00f3n y  comprensi\u00f3n de cierto conocimiento; pero adem\u00e1s es un problema  epist\u00e9mico en un sentido no trivial, pues el proceso se desarrolla bajo  las constricciones que impone la asimetr\u00eda de los interlocutores. Y es  una cuesti\u00f3n sociocultural y simb\u00f3lica porque el intercambio se inscribe  en un marco de pr\u00e1cticas significativas, en la conjunci\u00f3n de una red de  representaciones que mediatiza la comunicaci\u00f3n entre ellos. La  investigaci\u00f3n en CPC deber\u00eda explicar c\u00f3mo se articulan ambos \u00f3rdenes si  pretende comprender cu\u00e1les son las condiciones reales a partir de las  cuales cient\u00edficos y p\u00fablicos podr\u00edan integrarse en el horizonte  pol\u00edtico de un di\u00e1logo incluyente.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de eso, la alternativa que propongo no es eliminar ni  negar el problema del d\u00e9ficit sino integrarlo como un componente  intr\u00ednseco del escenario en cuesti\u00f3n, y empezar a pensar c\u00f3mo se  comparte socialmente el conocimiento cient\u00edfico a partir de y no contra  las condiciones de asimetr\u00eda epist\u00e9mica -\u201cradical\u201d, en t\u00e9rminos de  Hardwig (1985, 1991)- que enmarcan la interacci\u00f3n entre los agentes;  esto es, como un presupuesto y no como un problema a resolver.  Reorientar nuestros interrogantes en direcci\u00f3n de ese escenario y sus  particularidades puede significar un aporte interesante para la  renovaci\u00f3n de la agenda disciplinar. O, por lo menos, un camino personal  para librarnos del aburrimiento que nos provocan las discusiones sobre  el d\u00e9ficit.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p>Hardwig, J. (1985): \u00abEpistemic Dependence\u00bb, <em>The Journal of Philosophy<\/em>, vol. 82, 7.<\/p>\n<p>Hardwig, J. (1991): \u00abThe role of trust in knowledge\u00bb, <em>The Journal of Philosophy<\/em>, vol. 88, 12.<\/p>\n<p>Millers, S. (2001): \u00abPublic understanding of science at the crossroads\u00bb, <em>Public Understanding of Science<\/em>, 10<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.revistacts.net\/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=396:el-debate-el-deficit-cognitivo-es-el-cid-campeador&amp;catid=19:debates&amp;Itemid=38\" target=\"_blank\">Comentar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carina Cortassa CONICET\u00a0&#8211; Centro Redes, Argentina. Al parecer, al igual que la leyenda atribuye al hidalgo castellano, sigue ganando batallas despu\u00e9s de muerto. Como plante\u00e9 en un contexto cercano (Revista Iberoamericana CTS &#8211; vol. 5, n\u00ba 15), llevo tiempo pensando que la caducidad del modelo del d\u00e9ficit cognitivo en los estudios de comprensi\u00f3n p\u00fablica de la ciencia es m\u00e1s declamada que efectiva. Esto es que, a despecho de los cuestionamientos de toda \u00edndole recibidos durante los \u00faltimos a\u00f1os, su influencia persiste en el plano de la reflexi\u00f3n conceptual, en la investigaci\u00f3n emp\u00edrica y en las pr\u00e1cticas destinadas a superar\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131632"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131632"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131632\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":131639,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131632\/revisions\/131639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}