{"id":131653,"date":"2011-06-28T11:30:53","date_gmt":"2011-06-28T10:30:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/?p=131653"},"modified":"2011-06-28T11:32:30","modified_gmt":"2011-06-28T10:32:30","slug":"nuevo-debate-el-fin-de-lo-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2011\/06\/28\/131653","title":{"rendered":"NUEVO DEBATE: \u00abEl Fin de lo Humano\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Andr\u00e9s Vaccari<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Macquarie University \/ Fundaci\u00f3n Bariloche<\/strong><\/p>\n<div>En un futuro no muy lejano, la especie que suceder\u00e1 a <em>homo sapiens<\/em> elaborar\u00e1  (o quiz\u00e1s sus m\u00e1quinas lo hagan por ellos) un mito acerca de sus  or\u00edgenes. El relato comienza con la aparici\u00f3n de ciertos animales que se  llamaban a s\u00ed mismos \u201chumanos\u201d. Aunque eran criaturas feas, lerdas y  algo peludas, a los humanos les gustaba contarse historias glorificantes  acerca de ellos mismos. Una de sus historias m\u00e1s curiosas trataba de la  esencia de la humanidad. La historia aseveraba que, entre todos los  entes naturales, los humanos ocupaban un lugar de privilegio en el  universo debido a que estaban dotados de raz\u00f3n. Esta capacidad  (diversamente concebida como alma, materia, o capacidad cuasi-divina)  los separaba del resto de los seres vivos. Todas las particularidades  humanas \u2013tales como cultura, tecnolog\u00eda, lenguaje y pol\u00edtica\u2013 derivaban  de esta capacidad racional.<\/div>\n<div>Pero el concepto de lo humano serv\u00eda no s\u00f3lo para elevar a estas  criaturas por encima del resto de la naturaleza sino tambi\u00e9n para  identificarse y discriminar entre ellas. De hecho, la idea de una  humanidad com\u00fan nunca fue aplicada universalmente; ciertos humanos la  usaban para reconocerse como parte de un mismo grupo y expulsar a los  \u201cotros\u201d (primitivos, b\u00e1rbaros, salvajes) fuera de la comunidad humana.  As\u00ed es como la idea de lo humano se sustentaba de sus opuestos:  bestialidad, barbarie, animalidad, inhumanidad. En ellos la humanidad se  hallaba permanentemente reflejada y legitimada.<\/div>\n<div><!--more--><\/div>\n<div>\n<div>Entonces, en los \u00faltimos siglos de la de la Era Humana, estos mitos  comenzaron a derrumbarse. Todos coinciden en que el reajuste comenz\u00f3  con Cop\u00e9rnico y el destronamiento de la tierra \u2013y consiguientemente de  la humanidad\u2013 del centro del universo. Un tiempo despu\u00e9s, Darwin  estableci\u00f3 que la humanidad era una especie m\u00e1s entre otras; el  resultado de un proceso ciego y contingente en el que las  particularidades humanas emergen como fen\u00f3menos cuasi-naturales.  Inspirado en las ideas de Darwin, Nietzsche arguy\u00f3 que la humanidad era  un incidente pasajero; la raz\u00f3n era un mito vanidoso, la expresi\u00f3n de un  nihilismo enmascarado en que las fuerzas de la vida se volv\u00edan contra  s\u00ed mismas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Luego, Marx descubri\u00f3 que la naturaleza de las ideas es hist\u00f3rica,  el producto de pujas materiales e ideolog\u00edas. Y Freud har\u00eda su  contribuci\u00f3n al declarar que el verdadero motor de la voluntad no es la  raz\u00f3n sino esquemas ps\u00edquicos conflictivos y opacos a la conciencia.  Luego de Cop\u00e9rnico y Darwin, Freud se ve\u00eda a s\u00ed mismo como aquel que  hab\u00eda herido mortalmente al narcisismo humano y \u00a0derrocado al ser humano  de la posici\u00f3n de privilegio en la que se hab\u00eda instalado (1981). Pero  las rajaduras en el edificio del humanismo pueden rastrearse a sus  cimientos. Ya en el renacimiento lo humano era concebido como un ente  sin hogar, metaf\u00edsicamente ambiguo e indefinido, parte dios y parte  animal (Agamben 2007a).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La ciencia tambi\u00e9n comenz\u00f3 a cuestionar el privilegio auto-otorgado  por los humanos. La ciencia replic\u00f3 que los animales tambi\u00e9n ten\u00edan  lenguaje, tecnolog\u00eda, cultura, sociedad, e incluso indicios de  racionalidad. La ciencia tom\u00f3 el proyecto metaf\u00edsico de la filosof\u00eda. La  cibern\u00e9tica y la biolog\u00eda molecular elaboraron la verdadera metaf\u00edsica  del siglo XX: la inform\u00e1tica. Lo humano se desvaneci\u00f3 por completo, poco  m\u00e1s que una cantidad de d\u00edgitos. Mientras tanto, los fil\u00f3sofos clavaban  los \u00faltimos clavos en el f\u00e9retro de la humanidad. Foucault escribi\u00f3 que  \u201cel hombre\u201d era una invenci\u00f3n reciente y pronta a desaparecer, como un  rostro dibujado en la arena en las orillas del mar (1978). Otros  fil\u00f3sofos sugirieron que la racionalidad no se hallaba en la mente sino  que era un fen\u00f3meno extendido en el mundo, un efecto de complejas  interrelaciones entre cuerpo, mundo, materia y cultura. Otros  propusieron que la noci\u00f3n de \u201cagencia\u201d (la versi\u00f3n moderna de la  \u201cvoluntad\u201d) deb\u00eda ser extendida a artefactos y a entes naturales. Los  transhumanistas, por su parte, manten\u00edan que la evoluci\u00f3n humana deb\u00eda  ser planeada y guiada tecnol\u00f3gicamente. El humano deb\u00eda ser redise\u00f1ado  por medio de modificaciones gen\u00e9ticas y otros recursos. (Pero los  transhumanistas eran, al fin y al cabo, humanistas; segu\u00edan aferrados a  la imagen del humano como rey de la naturaleza, molde\u00e1ndola de acuerdo a  sus deseos con la ayuda de sus tecnolog\u00edas infalibles).<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El colapso de la \u201chumanidad\u201d como una categor\u00eda ontol\u00f3gica  coherente no fue un proceso de desaparici\u00f3n sino de expansi\u00f3n y  multiplicaci\u00f3n. Despojadas de su objeto central, las ciencias humanas  continuaron con su examen del fen\u00f3meno humano en su fragmentado y  multifac\u00e9tico esplendor. La historia dej\u00f3 de ser el dominio de actores  humanos para cederle el escenario a microbios, terremotos y artefactos.  Las ciencias se repartieron los pedazos del cad\u00e1ver de la humanidad,  multiplicando discursos inconmensurables entre s\u00ed. Mientras tanto, la  ley y la religi\u00f3n todav\u00eda se aferraban a la \u201ctesis de la excepci\u00f3n  humana\u201d (Schaeffer 2009). La \u00e9tica enfrent\u00f3 nuevos desaf\u00edos que  evidenciaban la caducidad del discurso humanista. \u00bfPuede haber \u201cderechos  humanos\u201d sin \u201chumanos\u201d?<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Algunos argumentaron que la noci\u00f3n de \u201cderechos\u201d deb\u00eda ser  extendida a otros entes naturales, tales como r\u00edos y bosques. Despu\u00e9s de  todo, la crisis de lo humano era parte de una crisis m\u00e1s envolvente que  cuestionaba la idea de la \u201cnaturaleza\u201d; en particular, la disoluci\u00f3n de  \u201clo natural\u201d como fundaci\u00f3n de la normatividad. \u00bfCu\u00e1les son los l\u00edmites  naturales del cuerpo y de la vida \u201chumanos\u201d? \u00bfHasta que punto es  leg\u00edtimo extender la vida de una persona, modificar su fisiognom\u00eda o sus  capacidades mentales? \u00bfHasta que punto es apropiado intervenir en la  naturaleza? Confundidos y desplazados, los humanos se vieron inundados  por entes que se burlaban de las distinciones cl\u00e1sicas entre cultura y  naturaleza, artificial y natural: inteligencias artificiales, plantas  transg\u00e9nicas, clones, quimeras, xenotransplantes, cyborgs, identidades  virtuales, etc.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En la filosof\u00eda pol\u00edtica, Agamben argument\u00f3 que la <em>polis <\/em>moderna  estaba fundada en un \u201cestado de excepci\u00f3n\u201d, el cual consiste en la  posibilidad, siempre presente, de anular el mismo orden onto-jur\u00eddico  que garantiza a los ciudadanos su \u201chumanidad\u201d (2007b). \u00a0Esta tesis  pareci\u00f3 recibir confirmaci\u00f3n cuando los derechos humanos fueron  arbitrariamente suprimidos durante las guerras que marcaron el fin de la  civilizaci\u00f3n occidental.<\/div>\n<div>As\u00ed ser\u00e1 como esta nueva especie posthumana (que no se ver\u00e1 a s\u00ed  misma como especie ni como humana) recordar\u00e1 sus or\u00edgenes. Mientras  tanto, m\u00e1s all\u00e1 del per\u00edmetro de sus ciudades amuralladas y biosferas  cerradas y autosuficientes, los descendientes de los humanos que se han  rehusado a transmutarse gen\u00e9ticamente vivir\u00e1n como animales,  contemplando aquellas c\u00fapulas y torres mientras recuerdos borrosos de la  humanidad se escurren entre los recovecos de la memoria.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><a title=\"Participar\" href=\"http:\/\/www.revistacts.net\/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=399:el-debate-el-fin-de-lo-humano&amp;catid=19:debates&amp;Itemid=38\" target=\"_blank\">Participar<\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<hr \/>\n<div><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/div>\n<div>Agamben, G. (2007a): <em>Lo abierto<\/em>, Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora.<\/div>\n<div>Agamben, G. (2007b): E<em>stado de Excepci\u00f3n,<\/em> Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora.<\/div>\n<div>Foucault, M. (1978): <em>Las palabras y las cosas,<\/em> M\u00e9xico: Siglo XXI.<\/div>\n<div>Freud, S. (1981): \u00abLecciones introductorias al psicoan\u00e1lisis\u00bb,<em> Obras completas<\/em>, Madrid: Biblioteca Nueva, Tomo II.<\/div>\n<div>Schaeffer, J. M. (2009): <em>El fin de la excepci\u00f3n humana,<\/em> Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Andr\u00e9s Vaccari Macquarie University \/ Fundaci\u00f3n Bariloche En un futuro no muy lejano, la especie que suceder\u00e1 a homo sapiens elaborar\u00e1 (o quiz\u00e1s sus m\u00e1quinas lo hagan por ellos) un mito acerca de sus or\u00edgenes. El relato comienza con la aparici\u00f3n de ciertos animales que se llamaban a s\u00ed mismos \u201chumanos\u201d. Aunque eran criaturas feas, lerdas y algo peludas, a los humanos les gustaba contarse historias glorificantes acerca de ellos mismos. Una de sus historias m\u00e1s curiosas trataba de la esencia de la humanidad. 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