{"id":131670,"date":"2011-08-26T12:45:49","date_gmt":"2011-08-26T11:45:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/?p=131670"},"modified":"2011-08-26T12:45:49","modified_gmt":"2011-08-26T11:45:49","slug":"contradicciones-entre-ciencia-y-democracia-%c2%bfmayoria-absoluta-o-minoria-cualificada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2011\/08\/26\/131670","title":{"rendered":"Contradicciones entre ciencia y democracia. \u00bfMayor\u00eda absoluta o minor\u00eda cualificada?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Josep Lobera<\/strong><\/p>\n<p><strong>Instituto Universitario de Investigaci\u00f3n Ortega y Gasset (IUIOG); Universidad Aut\u00f3noma de Madrid.<\/strong><\/p>\n<p>Entre ciencia y democracia existen numerosos puntos  de convergencia y de retroalimentaci\u00f3n mutua; sin embargo, algunas de  sus din\u00e1micas entran tambi\u00e9n en contradicci\u00f3n. El debate acerca de <em>hasta  qu\u00e9 punto debe incorporarse la participaci\u00f3n de los ciudadanos \u201cno  cient\u00edficos\u201d a la construcci\u00f3n de la ciencia y las decisiones sobre sus  aplicaciones<\/em> dura ya varias d\u00e9cadas y sigue sin resolverse. La  democracia plantea el derecho a participar en la toma decisiones sobre  aquellos aspectos que afectan directamente la vida de las personas (<em>isegoria<\/em>, igualdad en el uso de la palabra dec\u00edan los griegos). El <em>ethos <\/em>cient\u00edfico  siempre ha incluido el principio de apertura de la ciencia, pero se ha  tratado tradicionalmente de una apertura limitada a los miembros de la  comunidad cient\u00edfica y sometida a ciertas reglas de relaci\u00f3n habituales  en su seno, incluidas las relaciones de jerarqu\u00eda.<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n decide y c\u00f3mo? Un ciudadano, un voto, se dice en democracia.  En ciencia no se vota, se llegan a consensos o a disensos comunicados en  lenguaje cient\u00edfico. Fuera de los canales cient\u00edficos, para la mayor\u00eda  de la comunidad cient\u00edfica \u201cno hay discusi\u00f3n\u201d. Adem\u00e1s, no todo el mundo  puede participar de esa discusi\u00f3n cient\u00edfica. Tradicionalmente, el  certificado de \u201cciudadan\u00eda cient\u00edfica\u201d (que legitima para participar en  ella) se expide en ciertas instituciones de educaci\u00f3n superior; asimismo  esa \u201cciudadan\u00eda\u201d debe ser mantenida mediante la afiliaci\u00f3n a una  instituci\u00f3n reconocida y, finalmente, el peso del \u201cvoto\u201d o la opini\u00f3n en  ciencia suele depender de la reputaci\u00f3n del \u201cciudadano cient\u00edfico\u201d  dentro de la comunidad y de la reputaci\u00f3n de la instituci\u00f3n a la que  est\u00e1 afiliado. Este sistema ha acompa\u00f1ado los grandes avances que se han  producido gracias a la innovaci\u00f3n tecnocient\u00edfica, as\u00ed como los nuevos  problemas generados por algunas de sus aplicaciones. Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurre  cuando la comunidad cient\u00edfica no se pone de acuerdo, cuando \u201clos  factores son inciertos, hay valores en disputa, los riesgos son altos y  las decisiones son urgentes\u201d (Funtowicz y Ravetz, 1993)? El siglo XX y  lo que llevamos del XXI nos han dejado numerosos ejemplos en los que los  cient\u00edficos no hemos sabido ver efectos \u201cemergentes\u201d (Morin, 2007) de  las aplicaciones tecnocient\u00edficas cuando \u00e9stas se han aplicado en  entornos complejos, fuera de los laboratorios. En las \u00faltimas d\u00e9cadas se  han desarrollado propuestas de \u201cciencia participativa\u201d o de \u201cciencia  posnormal\u201d basadas en un pluralismo epistemol\u00f3gico. En ellas tienen  cabida la interdisciplinariedad, el di\u00e1logo de la ciencia con los  conocimientos locales y saberes tradicionales, y la participaci\u00f3n de  agentes acient\u00edficos implicados en las investigaciones. Al mismo tiempo,  las v\u00edas y mecanismos de participaci\u00f3n que permiten las instituciones  se han multiplicado: refer\u00e9ndums, alegaciones, consejos municipales,  foros, sesiones de deliberaci\u00f3n, talleres de futuro, <em>science shops<\/em>,  sesiones de debate, entrevistas, encuestas, puertas abiertas, agendas  21, charlas, iniciativas legislativas populares, planes directores,  e-democracia, auditor\u00edas p\u00fablicas, etc. A pesar de esta proliferaci\u00f3n  formal, los procesos de participaci\u00f3n en el desarrollo de la  tecnociencia contin\u00faan siendo restringidos y plantean importantes retos.  \u00bfAcaso puede ser democr\u00e1tica la construcci\u00f3n de la ciencia? \u00bfQu\u00e9 tipos  de participaci\u00f3n ciudadana son viables en el contexto cient\u00edfico? \u00bfQu\u00e9  tipos de participaci\u00f3n son necesarios para mejorar la eficacia de la  ciencia y en qu\u00e9 condiciones? \u00bfC\u00f3mo se articula el conocimiento  ciudadano \u201cno cient\u00edfico\u201d con el cient\u00edfico? \u00bfPueden dialogar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al intentar responder a estas preguntas nos topamos con la  plasticidad del t\u00e9rmino \u201cparticipaci\u00f3n\u201d, que a menudo se ha convertido  en un <em>catch-all term<\/em> o un fetiche que se ha alejado  considerablemente de su esencia y que engloba una diversidad de  intereses. Para facilitar su an\u00e1lisis se propone una escala desarrollada  para examinar la participaci\u00f3n ciudadana en la resoluci\u00f3n de conflictos  socioambientales (Lobera, 2008) y que presenta seis niveles: 1)  informaci\u00f3n; 2) comunicaci\u00f3n; 3) consulta; 4) deliberaci\u00f3n; 5) toma de  decisiones; 6) acci\u00f3n creativa. Esta escala puede usarse para distinguir  entre distintos tipos de intervenci\u00f3n ciudadana en el espacio  tecnocient\u00edfico. Un principio que debemos considerar al abordar la  participaci\u00f3n ciudadana en la construcci\u00f3n de la ciencia y las  decisiones sobre sus aplicaciones es que no podemos establecer modelos  universales, sino que debemos definir el tipo de participaci\u00f3n en  funci\u00f3n del contexto y del problema concreto que se aborde. Para ello  deber\u00e1 tenerse en cuenta, especialmente, el nivel de incertidumbre, los  valores en disputa y el nivel de riesgo. As\u00ed, cuando los valores de  estas variables sean elevados deber\u00e1n introducirse mecanismos de  participaci\u00f3n avanzados, como la participaci\u00f3n en la toma de decisiones y  el desarrollo de acciones aut\u00f3nomas por parte de la ciudadan\u00eda. En  cambio, con niveles bajos de incertidumbre y de riesgo y con poca  disputa en el campo de los valores, las tipolog\u00edas de participaci\u00f3n a  aplicar podr\u00edan (\u00bfdeber\u00edan?) reducirse a un nivel informativo, de  di\u00e1logo o de consulta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la actualidad el debate contin\u00faa, y lejos de acercarse a un  acuerdo, encontramos an\u00e1lisis divergentes sobre el papel que debe tener  la participaci\u00f3n en la ciencia. En un extremo, <em>todo vale <\/em>(la ciencia se construye desde la participaci\u00f3n de todas las perspectivas); en otro, <em>nada vale<\/em> (s\u00f3lo las instituciones cient\u00edficas son capaces de producir ciencia).  No existen f\u00f3rmulas m\u00e1gicas que respondan a las contradicciones que  surgen de la cohabitaci\u00f3n entre ciencia y participaci\u00f3n ciudadana, pero  podemos acordar que a mayor incertidumbre t\u00e9cnica y mayores valores en  juego, mayor debe ser el nivel de participaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Queda  por delante el reto de llevar la participaci\u00f3n ciudadana en la ciencia a  la pr\u00e1ctica y aprender de sus contradicciones.<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p>Funtowicz, S. y Ravetz, J. (1993): \u201cScience for the post-normal age\u201d, <em>Futures<\/em>, 25, pp. 39-755.<\/p>\n<p>Morin, E. (2007): \u201cComplejidad restringida, complejidad general\u201d, <em>Revista Sostenible?<\/em> N\u00ba 9, pp. 23-49.<\/p>\n<p>Lobera, J. (2008): \u201cInsostenibilidad: aproximaci\u00f3n al conflicto socioecol\u00f3gico\u201d, <em>Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Sociedad<\/em>, Vol. 4, N\u00ba 11, pp. 53-80.<\/p>\n<p><a title=\"Participa\" href=\"http:\/\/www.revistacts.net\/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=408:el-debate-contradicciones-entre-ciencia-y-democracia-imayoria-absoluta-o-minoria-cualificada&amp;catid=19:debates&amp;Itemid=38\" target=\"_blank\">Participar en el debate en la Revista CTS<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Josep Lobera Instituto Universitario de Investigaci\u00f3n Ortega y Gasset (IUIOG); Universidad Aut\u00f3noma de Madrid. Entre ciencia y democracia existen numerosos puntos de convergencia y de retroalimentaci\u00f3n mutua; sin embargo, algunas de sus din\u00e1micas entran tambi\u00e9n en contradicci\u00f3n. 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