{"id":131783,"date":"2016-09-08T11:11:12","date_gmt":"2016-09-08T10:11:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/?p=131783"},"modified":"2016-09-08T11:11:12","modified_gmt":"2016-09-08T10:11:12","slug":"ciencia-de-la-sostenibilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2016\/09\/08\/131783","title":{"rendered":"Ciencia de la Sostenibilidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>La estrecha vinculaci\u00f3n de los problemas socioambientales que caracterizan la grave situaci\u00f3n de emergencia planetaria reduce la efectividad de su tratamiento por separado realizado por distintas disciplinas, por lo que se precisa una nueva \u00e1rea de conocimientos, una <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em>, que integre campos aparentemente tan alejados como, por ejemplo, el de la econom\u00eda, el del estudio de la biodiversidad y el de la eficiencia energ\u00e9tica, pero que tienen en com\u00fan el referirse a acciones humanas que afectan a la naturaleza. <\/strong><strong>Se hace evidente, pues, la necesidad de abordar globalmente, sin reduccionismos, el sistema cada vez m\u00e1s complejo constituido por las sociedades humanas y los sistemas naturales con los que interaccionan y de los que, en definitiva, forma<\/strong><strong>n<\/strong><strong> parte. Esa es la raz\u00f3n de ser del nuevo paradigma de la <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em>, cuyo objetivo expl\u00edcito es contribuir a la Transici\u00f3n a la Sostenibilidad -es decir, se\u00f1alar el camino hacia sociedades sostenibles- y cuyas caracter\u00edsticas han de impregnar tanto las distintas disciplinas cient\u00edficas como el conjunto de la actividad social.<!--more--><\/strong><\/p>\n<p><strong>Una insostenible situaci\u00f3n de emergencia planetaria <\/strong><\/p>\n<p>An\u00e1lisis cient\u00edficos concordantes vienen caracterizando la situaci\u00f3n actual del mundo por su<em> insostenibilidad <\/em>(ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=1\" target=\"as\">Transici\u00f3n a la Sostenibilidad<\/a><\/strong>), es decir, por acercarse peligrosamente e incluso superar los l\u00edmites del planeta (Worldwatch Institute, 1982-2014; Bybee, 1991; Vilches y Gil, 2003; Diamond, 2006; Duarte, 2006; Folke, 2013 ):<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em> el actual ritmo de utilizaci\u00f3n de todo tipo de recursos esenciales, desde los energ\u00e9ticos a los bancos de pesca, los bosques, las reservas de agua dulce y el mismo suelo cultivable. Un ritmo muy superior al de su regeneraci\u00f3n, cuando son renovables, o al de su sustituci\u00f3n por otros que s\u00ed lo sean (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=9\" target=\"as\">Consumo responsable<\/a><\/strong>,<strong> <a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=16\" target=\"as\">Nueva cultura del agua<\/a><\/strong>,<strong> <a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=22\" target=\"as\">Desarrollo Rural y Sostenibilidad<\/a><\/strong>y<strong> <a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=17\" target=\"as\">Poner fin al agotamiento y destrucci\u00f3n de los recursos naturales<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em> el ritmo de producci\u00f3n de residuos contaminantes, muy superior al de la capacidad del planeta para digerirlos: una contaminaci\u00f3n pluriforme <em>y sin fronteras<\/em> que envenena suelos, r\u00edos, mares y aire y afecta ya a <em>todos<\/em> los ecosistemas, contribuyendo a la destrucci\u00f3n de los recursos (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=8\">Lucha contra la contaminaci\u00f3n<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em>, en particular, el acelerado incremento de gases de efecto invernadero, que est\u00e1 provocando un desarreglo clim\u00e1tico, visible ya, entre otras muchas consecuencias, en la r\u00e1pida disminuci\u00f3n de las llamadas nieves perpetuas (la m\u00e1s importante reserva de agua dulce con la que cuentan miles de millones de seres humanos) y en el aumento de la frecuencia e intensidad de fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos extremos (huracanes, inundaciones, sequ\u00edas e incendios&#8230;); el cambio clim\u00e1tico contribuye as\u00ed a un proceso de degradaci\u00f3n generalizada que corre el riesgo de llegar a ser irreversible, haciendo inhabitable la Tierra para la especie humana (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=13\">Frenar el cambio clim\u00e1tico<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em> el proceso de urbanizaci\u00f3n acelerada y desordenada que potencia los efectos de la contaminaci\u00f3n (a causa del transporte, calefacci\u00f3n, acumulaci\u00f3n de residuos, etc.) y el agotamiento de recursos con la destrucci\u00f3n de terrenos agr\u00edcolas, el aumento de los tiempos de desplazamiento y consiguiente mayor consumo de recursos energ\u00e9ticos (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=15\">Urbanizaci\u00f3n y Sostenibilidad<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em> el crecimiento explosivo de la poblaci\u00f3n mundial, que puede estar ya cerca de sobrepasar la capacidad de carga del planeta: la especie humana acapara ya casi tanta producci\u00f3n fotosint\u00e9tica como la totalidad de las restantes especies, y su huella ecol\u00f3gica (es decir, el \u00e1rea de territorio ecol\u00f3gicamente productivo necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una poblaci\u00f3n dada) ha superado ampliamente la biocapacidad del planeta (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=4\">Crecimiento demogr\u00e1fico y Sostenibilidad<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em> la acelerada p\u00e9rdida de biodiversidad, que obliga a hablar de una sexta gran extinci\u00f3n ya en marcha, que amenaza con romper los equilibrios de la biosfera y arrastrar a la propia especie humana, causante de esta extinci\u00f3n (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=14\">Biodiversidad<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em> e inaceptable el desequilibrio entre una quinta parte de la humanidad impulsada al <em>hiperconsumo<\/em> y miles de millones de personas que sufren hambre y condiciones de vida insoportables (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=9\">Consumo responsable<\/a><\/strong>). Baste se\u00f1alar que los 20 pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo han consumido en el \u00faltimo siglo m\u00e1s naturaleza, es decir, m\u00e1s materia prima y m\u00e1s recursos energ\u00e9ticos no renovables, que toda la humanidad a lo largo de su historia y prehistoria, mientras que para 1500 millones de seres humanos, que viven con menos de un d\u00f3lar al d\u00eda, <em>aumentar su consumo es cuesti\u00f3n de vida o muerte y un derecho b\u00e1sico<\/em> (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=6\">Reducci\u00f3n de la pobreza <\/a><\/strong>e<strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=7\"> Igualdad de g\u00e9nero<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Es <em>insostenible<\/em>, en definitiva, un sistema socioecon\u00f3mico que apuesta por el crecimiento econ\u00f3mico indefinido en un planeta finito (ver<a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=3\"> <strong>Econom\u00eda y Sostenibilidad<\/strong><\/a>) y que es responsable de estos y otros problemas igualmente graves, como la p\u00e9rdida de diversidad cultural, garant\u00eda de la pluralidad de respuestas a los retos a que se enfrenta la humanidad (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=12\">Diversidad cultural<\/a><\/strong>) o los conflictos y violencias causados por la competitividad, por el af\u00e1n de controlar los recursos energ\u00e9ticos (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=23\">La transici\u00f3n energ\u00e9tica<\/a><\/strong>) y otras materias primas y, en definitiva, por la destructiva anteposici\u00f3n de intereses particulares a la cooperaci\u00f3n en beneficio de todos (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=21\">Evitar conflictos y violencias<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Se suele replicar a estos an\u00e1lisis recordando que el extraordinario crecimiento econ\u00f3mico que tuvo lugar en buena parte del planeta desde la segunda mitad del siglo XX produjo importantes avances sociales. Se se\u00f1ala, por ejemplo, que la esperanza de vida en el mundo pas\u00f3 de 47 a\u00f1os en 1950 a 64 a\u00f1os a finales del siglo XX. Una mejor dieta alimenticia, por ejemplo, se logr\u00f3 aumentando la producci\u00f3n agr\u00edcola y ganadera, las capturas pesqueras, etc. Esta y otras mejoras han exigido maquinaria de labranza, plaguicidas, barcos frigor\u00edficos\u2026 y abundantes recursos energ\u00e9ticos: han exigido, en definitiva, un enorme crecimiento econ\u00f3mico, pese a estar lejos de haber alcanzado a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Esa es una de las razones, sin duda, por la que muchos responsables pol\u00edticos, movimientos sindicales, etc., apuestan por la continuaci\u00f3n del crecimiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, estudios como los de Meadows sobre \u201c<em>Los l\u00edmites del<\/em> <em>crecimiento<\/em>\u201d, realizados en los a\u00f1os sesenta del siglo XX, comenzaron ya a mostrar la estrecha vinculaci\u00f3n entre los indicadores de crecimiento econ\u00f3mico y los de degradaci\u00f3n ambiental, viniendo a cuestionar la posibilidad de un crecimiento continuado (Meadows et al., 1972). El concepto de <em>huella ecol\u00f3gica<\/em> ha permitido cuantificar aproximadamente estos l\u00edmites: se estima que en la actualidad la huella ecol\u00f3gica media por habitante es de 2,8 hect\u00e1reas, lo que multiplicado por los m\u00e1s de 7000 millones de habitantes supera con mucho la superficie ecol\u00f3gicamente productiva (incluyendo los ecosistemas marinos) o <em>biocapacidad<\/em> de la Tierra, que se ve reducida a 1.7 hect\u00e1reas por habitante (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=3\">Econom\u00eda y Sostenibilidad<\/a><\/strong>). Puede afirmarse, pues, que la especie humana est\u00e1 consumiendo m\u00e1s recursos que los que el planeta puede regenerar y produciendo m\u00e1s residuos que los que se pueden digerir. Todo ello justifica que hoy hablemos de un crecimiento <em>insostenible<\/em>. Como afirma Brown (1998) \u201cDel mismo modo que un c\u00e1ncer que crece sin cesar destruye finalmente los sistemas que sustentan su vida al destruir a su hu\u00e9sped, una econom\u00eda global en continua expansi\u00f3n destruye lentamente a su hu\u00e9sped: el ecosistema Tierra\u201d. No es posible, pues, seguir \u201cexternalizando\u201d los costes ambientales (ni tampoco los sociales, con ataques a los derechos laborales y sociales, destrucci\u00f3n de servicios p\u00fablicos, etc.) para reducir costes y ganar competitividad; eso puede favorece el beneficio econ\u00f3mico a muy corto plazo, pero supone un grave e insostenible atentado al bien com\u00fan que es urgente interrumpir (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=11\">Derechos Humanos y Sostenibilidad<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>No puede extra\u00f1arnos, pues, que desde finales del siglo XX se hayan venido prodigando justificados llamamientos y tomas de posici\u00f3n de los movimientos sociales y de la comunidad cient\u00edfica acerca de la necesidad y urgencia de abordar los problemas socioambientales que caracterizan la insostenible situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p><strong>La necesaria implicaci\u00f3n de la comunidad cient\u00edfica en la construcci\u00f3n de un futuro sostenible<\/strong><\/p>\n<p>Podemos comenzar recordando el llamamiento realizado en 1998 por Jane Lubchenco, presidenta a la saz\u00f3n de la AAAS (American Association for the Advancement of Science) -la m\u00e1s importante asociaci\u00f3n cient\u00edfica a nivel mundial, tanto por el n\u00famero de miembros como por la cantidad de premios Nobel y cient\u00edficos de alto nivel que forman parte de la misma<em>&#8211; <\/em>reclamando que el siglo XXI sea, para la ciencia, el siglo del medio ambiente y que la comunidad cient\u00edfica \u201creoriente su maquinaria\u201d hacia la resoluci\u00f3n de los problemas que amenazan el futuro de la humanidad (Lubchenco, 1998).<\/p>\n<p>Estos llamamientos no han dejado de multiplicarse: podemos destacar como ejemplo reciente el denominado \u201c<em>Memorando de Estocolmo: Inclinando la balanza hacia la Sostenibilidad<\/em>\u201d, documento firmado en mayo de 2011 por los participantes en el Tercer Simposio sobre la Sustentabilidad Ambiental (<a href=\"http:\/\/globalsymposium2011.org\/es\">http:\/\/globalsymposium2011.org\/es<\/a>), promovido por Naciones Unidas, entre los que figuran premios Nobel de F\u00edsica, Qu\u00edmica, Econom\u00eda, Medicina y Literatura. El memorando publicado reclama una urgente transici\u00f3n a la Sostenibilidad que implica, entre otros, una transformaci\u00f3n radical en la forma de usar la energ\u00eda y las materias primas mediante mecanismos que desacoplen el desarrollo econ\u00f3mico de la utilizaci\u00f3n de recursos energ\u00e9ticos contaminantes y no renovables. El documento termina con estas palabras: \u201cSomos la primera generaci\u00f3n consciente del nuevo riesgo global que enfrenta la humanidad, por lo que recae sobre nosotros cambiar nuestra relaci\u00f3n con el planeta para asegurar que dejaremos un mundo sostenible a las futuras generaciones\u201d.<\/p>\n<p>Menci\u00f3n especial merece el programa de investigaci\u00f3n de 10 a\u00f1os \u201c<em>Future Earth \u2013 Research for Global Sustainability\u201d<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.icsu.org\/future-earth\">http:\/\/www.icsu.org\/future-earth<\/a>) lanzado en 2012 tras la Cumbre de la Tierra Rio+20 por el International Council for Science (ICSU), que pretende movilizar a millares de cient\u00edficos y reforzar los v\u00ednculos con los responsables en la toma de decisiones, para fundamentar el profundo cambio global que supone la transici\u00f3n hacia la Sostenibilidad (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=5\">Ciencia y Tecnolog\u00eda para la Sostenibilidad<\/a>)<\/strong>.<\/p>\n<p>De forma convergente, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, ha lanzado en agosto de 2012 la <em>Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible<\/em> (<a href=\"http:\/\/unsdsn.org\/\">http:\/\/unsdsn.org\/<\/a>), una nueva red mundial, de car\u00e1cter independiente, destinada a movilizar tanto a la comunidad cient\u00edfica como a la sociedad civil en la b\u00fasqueda de soluciones a los problemas de Sostenibilidad y dirigida por el profesor Jeffrey Sachs, Asesor Especial del Secretario General de la ONU para los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que culminan en 2015. La iniciativa es, precisamente, parte del mandato de la ONU para <em>Beyond 2015<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.beyond2015.org\/\">http:\/\/www.beyond2015.org\/<\/a>), es decir, para el establecimiento de unos nuevos y ambiciosos <em>Objetivos de Desarrollo Sostenible<\/em> (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=25\">Objetivos de Desarrollo Sostenible<\/a><\/strong>).<br \/>\nEstos y otros llamamientos han dado ya lugar a desarrollos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos importantes en campos como la puesta a punto de recursos energ\u00e9ticos limpios y sostenibles, el aumento de la eficiencia de aparatos y procesos (con el consiguiente ahorro energ\u00e9tico), la producci\u00f3n ecol\u00f3gica de alimentos, la reducci\u00f3n y reciclado de los desechos, la prevenci\u00f3n de cat\u00e1strofes, la recuperaci\u00f3n de ecosistemas da\u00f1ados, etc. De hecho en publicaciones cient\u00edficas e incluso en Internet pueden encontrarse una multitud de contribuciones orientadas al logro de la Sostenibilidad, relacionadas con distintas disciplinas cient\u00edficas: Qu\u00edmica Verde, Ecolog\u00eda Industrial, F\u00edsica e Ingenier\u00eda para el Medio Ambiente, Econom\u00eda baja en carbono, etc. (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=5\">Ciencia y Tecnolog\u00eda para la Sostenibilidad<\/a><\/strong>y<strong> <a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=23\">La transici\u00f3n energ\u00e9tica<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Y del mismo modo, una amplia literatura muestra innumerables contribuciones de la Educaci\u00f3n ambiental, con tratamientos que contemplan el Ambiente en su sentido m\u00e1s amplio, es decir, que incluyen a la especie humana como parte del mismo, tal como se propuso ya en la <em>Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano<\/em>, celebrada en Estocolmo en 1972. Como parte de este proceso surgieron, entre otras cosas, las propuestas de Educaci\u00f3n para el Desarrollo Sostenible (EDS) y se aprob\u00f3 por la Asamblea General de Naciones Unidas el lanzamiento de la <em>D\u00e9cada de la<\/em> <em>Educaci\u00f3n para el Desarrollo Sostenible 2005-2014<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\">http:\/\/www.oei.es\/decada<\/a>), tambi\u00e9n denominada en su origen <em>Educaci\u00f3n por un futuro sostenible<\/em>, con el prop\u00f3sito de implicar al conjunto de la poblaci\u00f3n en la necesaria y cada vez m\u00e1s urgente transici\u00f3n a la Sostenibilidad, solicitando para ello el apoyo de <em>todas<\/em> las \u00e1reas y <em>todos<\/em> los niveles educativos, tanto de la educaci\u00f3n formal como de la no reglada (ver<a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=2\"> <strong>Educaci\u00f3n para la Sostenibilidad<\/strong><\/a>).<\/p>\n<p>Nos encontramos as\u00ed, por una parte, con una creciente gravedad de problemas que amenazan con una degradaci\u00f3n irreversible de las condiciones de vida en el planeta y, por otra, con un n\u00famero tambi\u00e9n creciente de estudios y propuestas para hacer frente a dichos problemas que han dado lugar, como ya hemos se\u00f1alado, a notables realizaciones a favor de la Sostenibilidad. Pero, pese a la importancia de estas contribuciones de distintas \u00e1reas de conocimiento, se ha empezado a comprender sus serias limitaciones, debido a que los problemas que se pretende resolver est\u00e1n estrechamente vinculados y se potencian mutuamente, por lo que no pueden abordarse separadamente. Esa es la conclusi\u00f3n de Jared Diamond, en su libro <em>Colapso,<\/em> tras analizar 12 grupos de problemas a los que se enfrentan nuestras sociedades y que van desde la destrucci\u00f3n acelerada de h\u00e1bitats naturales a la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, pasando por la incorrecta gesti\u00f3n de recursos como el agua, o la contaminaci\u00f3n provocada por las industrias y el transporte: \u201cSi no resolvemos cualquiera de la docena de problemas sufriremos graves perjuicios (\u2026) porque todos ellos se influyen mutuamente. Si resolvemos once de los doce problemas, pero no ese decimosegundo problema, todav\u00eda nos ver\u00edamos en apuros, con independencia de cu\u00e1l fuera el problema\u201d (Diamond, 2006, p\u00e1gina 645).<\/p>\n<p>En ello ha insistido recientemente el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, haci\u00e9ndose eco de los estudios cient\u00edficos: \u201cLos problemas m\u00e1s acuciantes est\u00e1n vinculados\u201d. No es posible resolver un \u00fanico problema \u2013ya sea el agotamiento de recursos, el cambio clim\u00e1tico, la pobreza extrema o la crisis econ\u00f3mica- sin tener en cuenta su vinculaci\u00f3n con los restantes. Ese es precisamente uno de los argumentos esgrimidos para justificar la creaci\u00f3n en 2006 de una revista, <em>Sustainability Science<\/em>, espec\u00edficamente dedicada a una nueva y pujante \u00e1rea de conocimiento: \u201cLos problemas a los que la Ciencia de la Sostenibilidad ha de hacer frente no solo son complejos sino que est\u00e1n interconectados. Para encontrar soluciones a los mismos, debemos clarificar primeramente sus relaciones\u201d (Komiyama &amp; Takeuchi, 2006).<\/p>\n<p>Presentaremos ahora esta nueva <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em>, cuyo surgimiento constituye una profunda revoluci\u00f3n cient\u00edfica, necesaria para hacer frente a la problem\u00e1tica sist\u00e9mica y compleja que caracteriza la insostenible situaci\u00f3n de emergencia planetaria en la que nos encontramos (Vilches y Gil P\u00e9rez, 2013).<\/p>\n<p><strong>La <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em>: una revoluci\u00f3n cient\u00edfica para la construcci\u00f3n de un futuro sostenible<\/strong><\/p>\n<p>Como acabamos de se\u00f1alar, la estrecha vinculaci\u00f3n de los problemas socioambientales que caracterizan la grave situaci\u00f3n de emergencia planetaria reduce la efectividad de su tratamiento por separado realizado por distintas disciplinas, por lo que se precisa una nueva \u00e1rea de conocimientos, una <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em>, que integre campos aparentemente tan alejados como, por ejemplo, el de la econom\u00eda, el del estudio de la biodiversidad y el de la eficiencia energ\u00e9tica, pero que tienen en com\u00fan el referirse a acciones humanas que afectan a la naturaleza. As\u00ed lo destacan 23 investigadores procedentes de distintas \u00e1reas en un art\u00edculo conjunto publicado en la revista <em>Science<\/em> en 2001: \u201cEst\u00e1 emergiendo un nuevo campo de ciencia para la Sostenibilidad que busca comprender el car\u00e1cter fundamental de las interacciones entre la naturaleza y la sociedad\u201d (Kates et al., 2001). Komiyama &amp; Takeuchi (2006) se refieren, en particular, al necesario reconocimiento de la existencia de un \u201cv\u00ednculo fundamental entre ciencia y econom\u00eda\u201d, algo que, debemos insistir, no tiene nada que ver con poner a la tecnociencia al servicio de la econom\u00eda; muy al contrario, supone el reconocimiento de que la econom\u00eda no puede desarrollarse aut\u00f3nomamente, ignorando los problemas socioambientales estudiados por otras ciencias; y que, paralelamente, dichos problemas no pueden ser resueltos y ni siquiera comprendidos si no se analiza su vinculaci\u00f3n con el crecimiento econ\u00f3mico (Vilches y Gil P\u00e9rez, 2013).<\/p>\n<p>Se hace evidente, pues, la necesidad de abordar globalmente, sin reduccionismos, el sistema cada vez m\u00e1s complejo constituido por las sociedades humanas y los sistemas naturales con los que interaccionan y de los que, en definitiva, forma parte. Esa es la raz\u00f3n de ser de la naciente <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em>, cuyo objetivo expl\u00edcito es contribuir a la transici\u00f3n a la Sostenibilidad, es decir, se\u00f1alar el camino hacia una sociedad sostenible (Komiyama &amp; Takeuchi, 2006).<\/p>\n<p>Se trata de una ciencia nueva para un nuevo per\u00edodo de la historia de la humanidad, el <em>Antropoceno<\/em>, en el que el planeta est\u00e1 experimentando grandes cambios, debidos principalmente a la acci\u00f3n de los seres humanos y que afectan desde la biodiversidad hasta a la composici\u00f3n de la atm\u00f3sfera, amenazando la supervivencia de la propia especie humana: \u201cLa Revoluci\u00f3n Industrial y los cambios econ\u00f3micos, demogr\u00e1ficos, tecnol\u00f3gicos y culturales asociados a la misma han conducido a lo que muchos cient\u00edficos han comenzado a denominar \u2018el Antropoceno\u2019, que podemos b\u00e1sicamente traducir como la Edad de los seres humanos. Una respuesta a este desarrollo es el campo emergente de la \u2018Ciencia de la Sostenibilidad\u2019, un intento multidisciplinar y sist\u00e9mico de percibir y comprender esta nueva etapa. Para lograrlo, sin embargo, es necesario desarrollar metodolog\u00edas y marcos conceptuales que vayan m\u00e1s all\u00e1 de las orientaciones existentes, predominantemente reduccionistas, que puedan abordar las caracter\u00edsticas emergentes de sistemas complejos en los que se integran sistemas culturales y sociales, construcciones tecnocient\u00edficas y sistemas naturales\u201d (Allenby, 2006).<\/p>\n<p>Puede afirmarse por ello que nos encontramos ante <em>una profunda revoluci\u00f3n cient\u00edfica<\/em> (Vilches y Gil, 2003): despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n copernicana que vino a unificar Cielo y Tierra, despu\u00e9s de la Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n, que estableci\u00f3 el puente entre la especie humana y el resto de los seres vivos\u2026 ahora estar\u00edamos asistiendo a la integraci\u00f3n del desarrollo social (econ\u00f3mico, industrial, cultural\u2026) con los procesos del llamado mundo natural. Se derriban as\u00ed barreras como la que separaba las ciencias sociales de las naturales, haciendo posible la comprensi\u00f3n de las interacciones humanidad\/medio f\u00edsico al abordar conjuntamente una problem\u00e1tica que es sist\u00e9mica y compleja.<\/p>\n<p>Para mejor comprender el alcance de esta revoluci\u00f3n cient\u00edfica \u2013que algunos asocian a la idea de <em>Consiliencia<\/em> con la que el bi\u00f3logo Edward O. Wilson (1998) sugiri\u00f3 la unificaci\u00f3n de ciencias y humanidades- conviene detenerse en las caracter\u00edsticas de la nueva Ciencia de la Sostenibilidad. Por lo que llevamos se\u00f1alado hasta aqu\u00ed, es obvio que ha de ser profundamente <em>interdisciplinaria<\/em>, para evitar el olvido de factores esenciales, que deben ser contemplados <em>conjuntamente<\/em>, puesto que se abordan retos complejos en los que intervienen problemas muy diversos pero estrechamente vinculados. Eso obliga a integrar una pluralidad de conocimientos utilizando estrategias de investigaci\u00f3n sist\u00e9micas, para no caer en simplificaciones inadecuadas que bloquean la comprensi\u00f3n y conducen a supuestas \u201csoluciones\u201d que generan problemas a\u00fan m\u00e1s graves que los que se pretend\u00edan resolver. Es lo que ocurri\u00f3, por citar un ejemplo paradigm\u00e1tico, con el uso del DDT, plaguicida sintetizado tras la segunda guerra mundial para lograr mejores cosechas y dar a comer a una poblaci\u00f3n en r\u00e1pido crecimiento: hubo que acabar prohibi\u00e9ndolo por sus graves efectos permanentes sobre el medio ambiente, incluida la propia especie humana.<\/p>\n<p>Pero la revoluci\u00f3n cient\u00edfica que supone la Ciencia de la Sostenibilidad va m\u00e1s all\u00e1 de la unificaci\u00f3n de campos y resulta a\u00fan m\u00e1s profunda: se ha comprendido que, para hacer posible la transici\u00f3n a la Sostenibilidad, es necesario incorporar en la investigaci\u00f3n y toma de decisiones a personas cuyo trabajo habitual se desarrolla fuera del \u00e1mbito acad\u00e9mico, porque los objetivos, conocimientos y posibilidad de intervenci\u00f3n de la ciudadan\u00eda resultan imprescindibles para definir y poner en pr\u00e1ctica estrategias viables. Se trata, pues, de una ciencia <em>transdisciplinar<\/em> que potencia la participaci\u00f3n ciudadana desde el origen mismo de los estudios realizados, es decir, que apuesta por una plena integraci\u00f3n ciencia\/sociedad que rompa el aislamiento del mundo acad\u00e9mico y multiplique la efectividad del trabajo conjunto.<\/p>\n<p>Debemos recordar a este respecto el papel esencial jugado por la ciudadan\u00eda en la resoluci\u00f3n de problemas tan graves como el ya mencionado del DDT y otros contaminantes org\u00e1nicos persistentes. La denuncia realizada por Rachel Carson (1962) en su libro \u201c<em>Primavera silenciosa\u201d <\/em>provoc\u00f3 cr\u00edticas violentas y un acoso muy duro por parte de la industria qu\u00edmica, pol\u00edticos, e incluso<em> numerosos cient\u00edficos<\/em>, que negaron inicialmente valor a sus pruebas. Sin embargo, apenas 10 a\u00f1os m\u00e1s tarde se reconoci\u00f3 que el DDT era realmente un peligroso veneno y se prohibi\u00f3 su utilizaci\u00f3n en el mundo rico, aunque, desgraciadamente, se sigui\u00f3 utilizando en los pa\u00edses en desarrollo. Lo que interesa destacar aqu\u00ed es que la batalla contra el DDT fue dada por cient\u00edficos como Rachel Carson <em>en confluencia con grupos ciudadanos<\/em> que fueron sensibles a sus llamadas de atenci\u00f3n y argumentos. De hecho Rachel Carson es hoy recordada como \u201cmadre del movimiento ecologista\u201d, por la enorme influencia que tuvo su libro en el surgimiento de grupos activistas que reivindicaban la necesidad de la protecci\u00f3n del medio ambiente, as\u00ed como en los or\u00edgenes del movimiento denominado CTS (Ciencia- Tecnolog\u00eda-Sociedad) y m\u00e1s recientemente CTSA (agregando la A de Ambiente para llamar la atenci\u00f3n sobre los graves problemas de degradaci\u00f3n del medio que afectan cada vez m\u00e1s a la totalidad del planeta). Sin la acci\u00f3n de estos grupos de ciudadanos y ciudadanas alfabetizados cient\u00edficamente, es decir, <em>con capacidad para comprender los argumentos de Carson<\/em>, la prohibici\u00f3n se hubiera producido mucho m\u00e1s tarde, con efectos a\u00fan m\u00e1s devastadores. Una situaci\u00f3n similar se vivi\u00f3 en los a\u00f1os 70 con el uso de los compuestos clorofluorocarbonados (CFC), utilizados en sistemas de refrigeraci\u00f3n, pulverizadores, etc., y el hallazgo de que provocaban un peligroso adelgazamiento de la capa de ozono que nos protege de las radiaciones ultravioleta: gracias a los trabajos de cient\u00edficos como Crutzen, Rowland y Molina y <em>al apoyo del movimiento ecologista<\/em>, que contribuy\u00f3 a dar realce social a sus investigaciones, se logr\u00f3 en 1987 prohibir su uso en el Protocolo de Montreal, a tiempo de evitar una cat\u00e1strofe mayor. Y si bien los tres investigadores acabaron obteniendo el Premio Nobel en 1995, no debemos olvidar que la primera reacci\u00f3n, sobre todo del mundo empresarial, fue poner en duda estos resultados acusando a los cient\u00edficos de catastrofistas. Por ejemplo, el presidente de \u201cDupont\u201d, l\u00edder mundial en producci\u00f3n de CFC, calific\u00f3 los estudios de \u201crelatos de ciencia ficci\u00f3n\u201d y \u201cmont\u00f3n de basura\u201d. La acci\u00f3n ciudadana fue determinante para el logro del Protocolo de Montreal, como lo fue en la prohibici\u00f3n del DDT (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=8\">Lucha contra la contaminaci\u00f3n<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Ejemplos como estos han contribuido a hacer ver la importancia de la <em>transdisciplinariedad<\/em> para la Ciencia de la Sostenibilidad, cuya problem\u00e1tica afecta muy directamente a la ciudadan\u00eda. Ya no se trata de esperar a que los movimientos ciudadanos reaccionen <em>a posteriori<\/em> ante los efectos negativos de un determinado desarrollo tecnocient\u00edfico, sino de implicarles desde el primer momento en los an\u00e1lisis y toma de decisiones. No tiene sentido hoy, por ejemplo, que se apruebe la extracci\u00f3n de hidrocarburos mediante la tecnolog\u00eda del \u201cfracking\u201d o fractura hidr\u00e1ulica sin un an\u00e1lisis completo de sus consecuencias socioambientales a corto, medio y largo plazo, algo a lo que han de contribuir distintos sectores de la comunidad cient\u00edfica \u2013no solo el que se plantea la viabilidad t\u00e9cnica del proceso- y, por supuesto, los sectores ciudadanos directa e indirectamente implicados (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=5\">Ciencia y Tecnolog\u00eda para la Sostenibilidad<\/a><\/strong>).<\/p>\n<p>Hablar, como acabamos de hacer, de <em>consecuencias socioambientales a corto, medio y largo plazo <\/em>conduce a referirnos a una tercera caracter\u00edstica fundamental de esta nueva ciencia transformadora: sus estrategias deben responder a una <em>visi\u00f3n<\/em> <em>amplia<\/em>, hol\u00edstica, tanto espacial como temporalmente: han de estar concebidas en una perspectiva \u201cglocal\u201d (a la vez global y local) y <em>a largo plazo<\/em>, esforz\u00e1ndose en anticipar riesgos y obst\u00e1culos y en aprovechar tendencias positivas. Dicho de otro modo, todos los objetivos a corto o medio plazo, en el problema de la energ\u00eda o en cualquier otro, han de tener presente esta visi\u00f3n amplia, s\u00f3lidamente fundamentada, para no entrar en contradicci\u00f3n entre s\u00ed. Y esta visi\u00f3n amplia, esta <em>cosmovisi\u00f3n<\/em> que fundamenta la <em>Ciencia de la Sostenibilidad<\/em> apunta a la construcci\u00f3n de una <em>sociedad sostenible<\/em>, en la que el crecimiento depredador e insolidario es sustituido por un Desarrollo Sostenible, susceptible de \u201csatisfacer las necesidades de la generaci\u00f3n presentesin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades\u00bb (Comisi\u00f3n Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo, 1988) (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=1\">Sostenibilidad<\/a><\/strong>). La Ciencia de la Sostenibilidad se concibe as\u00ed como un instrumento para el gran cambio de paradigma en nuestra cosmovisi\u00f3n \u2013el \u201cGran Giro\u201d, en palabras de Moore y Nelson (2013)- que supone la transici\u00f3n a la Sostenibilidad.<\/p>\n<p><strong>La Ciencia de la Sostenibilidad como pujante nueva \u00e1rea de conocimiento <\/strong><\/p>\n<p>La Ciencia de la Sostenibilidad est\u00e1 experimentando un impresionante desarrollo en torno a un conjunto de preguntas clave, muchas de las cuales aparecen expl\u00edcitamente formuladas en diversos documentos \u201cfundacionales\u201d de la nueva \u00e1rea (Kates et al., 2001; Turner et al., 2003; Komiyama y Takeuchi, 2006). Las sintetizamos a continuaci\u00f3n en un orden que, por supuesto, no responde a ninguna jerarquizaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li><em>\u00bfCu\u00e1les son los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad y cu\u00e1les son sus vinculaciones?<\/em><\/li>\n<li><em>\u00bfPor qu\u00e9 una Ciencia de la Sostenibilidad<\/em> si de esta problem\u00e1tica ya se vienen ocupando distintas ciencias<em>?<\/em> \u00bfQu\u00e9 se gana con ello?<\/li>\n<li><em>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la Ciencia de la Sostenibilidad?<\/em> y <em>\u00bfCu\u00e1les son las interacciones naturaleza-sociedad<\/em> que intentan clarificar la especificidad de la nueva ciencia?<\/li>\n<\/ul>\n<p>Buen n\u00famero de las preguntas abordan cuestiones acerca del prop\u00f3sito fundamental de la Ciencia de la Sostenibilidad, que es contribuir a hacer posible una transici\u00f3n a la Sostenibilidad:<\/p>\n<ul>\n<li><em>\u00bfPor qu\u00e9 es necesaria una transici\u00f3n a la Sostenibilidad? \u00bfCu\u00e1les son sus objetivos? \u00bfQu\u00e9 medidas se precisan para lograr la Sostenibilidad y c\u00f3mo llevarlas adelante?<\/em><\/li>\n<li><em>\u00bfCu\u00e1l es el papel de la educaci\u00f3n en este proceso?<\/em><\/li>\n<li><em>\u00bfCu\u00e1les son los obst\u00e1culos? \u00bfY las tendencias positivas?<\/em><\/li>\n<li><em>\u00bfC\u00f3mo evaluar los avances hacia la Sostenibilidad? \u00bfCu\u00e1les pueden ser los indicadores?<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Respondiendo a este tipo de preguntas, la nueva Ciencia de la Sostenibilidad ha avanzado en los tratamientos cuantitativos (Orecchini, 2007) y realizado ya numerosas aportaciones: \u201cHoy el nuevo campo ha desarrollado ya una agenda b\u00e1sica de investigaci\u00f3n, est\u00e1 produciendo un creciente flujo de resultados, y sus m\u00e9todos y contribuciones se ense\u00f1an en un n\u00famero cada vez mayor de universidades. Como las ciencias agr\u00edcolas y de la salud, la Ciencia de la Sostenibilidad es un campo definido por los problemas que aborda m\u00e1s que por las disciplinas que emplea. En particular, este campo pretende facilitar lo que el National Research Council [USA] ha denominado una \u2018Transici\u00f3n hacia la Sostenibilidad\u2019, mejorando la capacidad de la sociedad para utilizar la Tierra de forma que simult\u00e1neamente satisfaga las necesidades de una poblaci\u00f3n que sigue creciendo aunque tiende a estabilizarse, proteja los ecosistemas del planeta que dan soporte a la vida, y reduzca dr\u00e1sticamente el hambre y la pobreza\u201d (Clark, 2007). M\u00e1s concretamente, los trabajos de Transici\u00f3n a la Sostenibilidad abordan cuestiones como las siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>Necesidad y posibilidad de la Transici\u00f3n a la Sostenibilidad<\/li>\n<li>Necesidad de una visi\u00f3n global de objetivos b\u00e1sicos para el Desarrollo Sostenible (ODS)<\/li>\n<li>Combatir los desequilibrios y discriminaciones<\/li>\n<li>Regeneraci\u00f3n ambiental<\/li>\n<li>Transici\u00f3n a una econom\u00eda sostenible<\/li>\n<li>Transici\u00f3n energ\u00e9tica<\/li>\n<li>Consumo responsable<\/li>\n<li>Transici\u00f3n demogr\u00e1fica<\/li>\n<li>Transici\u00f3n educativa y cultural<\/li>\n<li>Transici\u00f3n de la forma de investigaci\u00f3n para incorporar la inter y transdisciplinariedad<\/li>\n<li>Transici\u00f3n de la gobernanza y toma de decisiones<\/li>\n<li>Evaluaci\u00f3n de la transici\u00f3n a la Sostenibilidad<\/li>\n<\/ul>\n<p>Kajikawa y otros (2007) realizaron un cuidadoso an\u00e1lisis bibliogr\u00e1fico concluyendo que se estaban publicando anualmente m\u00e1s de 3000 art\u00edculos en un n\u00famero creciente de revistas espec\u00edficas, de las que dan una amplia enumeraci\u00f3n y de las que podemos destacar tres, todas ellas publicadas digitalmente: <em>Sustainability Science <\/em>(<a href=\"http:\/\/link.springer.com\/journal\/11625\">http:\/\/link.springer.com\/journal\/11625<\/a>, desde 2006), <em>Sustainability: Science, Practice, &amp; Policy <\/em>(<a href=\"http:\/\/sspp.proquest.com\/\">http:\/\/sspp.proquest.com\/<\/a>, desde 2005) y los <em>Proc. Natl. Acad. Sci. USA<\/em> (http:\/\/www.pnas.org\/)<em>.<\/em> M\u00e1s recientemente, Bettencourt y Kaur (2011) concluyen que \u201cel campo est\u00e1 actualmente creciendo de forma exponencial, con un periodo de duplicaci\u00f3n de 8.3\u201d.<\/p>\n<p>Es preciso insistir, por otra parte, en que el desarrollo de la Ciencia de la Sostenibilidad favorece a las propias ciencias de las que se nutre. A t\u00edtulo de ejemplo podemos referirnos a c\u00f3mo la industria qu\u00edmica se est\u00e1 beneficiando de los avances en energ\u00edas renovables y muy en particular en las de aprovechamiento de la biomasa. En efecto, muchos procesos qu\u00edmicos industriales son altamente dependientes del petr\u00f3leo como materia prima, compitiendo con su uso como combustible. Los progresos logrados en el uso de biomasa (no destinada a alimentaci\u00f3n) para la obtenci\u00f3n de biocombustibles ofrecen alternativas para la obtenci\u00f3n de productos esenciales (desde pl\u00e1sticos y tejidos sint\u00e9ticos a medicamentos) sin tener que recurrir al petr\u00f3leo como materia prima. Los avances en este campo est\u00e1n siendo tan r\u00e1pidos que la formaci\u00f3n de la pr\u00f3xima generaci\u00f3n de qu\u00edmicos e ingenieros qu\u00edmicos deber\u00e1 cambiar desde el \u00e9nfasis actual en las manufacturas de base petroqu\u00edmica a un \u00e9nfasis mucho mayor en los procesos que utilicen productos biol\u00f3gicos como materias primas.<\/p>\n<p>Y en este desarrollo, la educaci\u00f3n est\u00e1 jugando y ha de seguir jugando un papel esencial, como demanda el car\u00e1cter transdisciplinar de la Ciencia de la Sostenibilidad (ver <strong><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=2\">Educaci\u00f3n para la Sostenibilidad<\/a><\/strong>). As\u00ed lo destacan Komiyama y Takeuchi (2006) en el Editorial del primer n\u00famero de la revista <em>Sustainability Science<\/em>: \u201cquisi\u00e9ramos enfatizar el papel clave de la educaci\u00f3n en este proceso (\u2026) Es particularmente esencial que se logre interesar a la generaci\u00f3n que ser\u00e1 adulta a mediados del siglo XXI -cuando se espera que se alcancen valores cr\u00edticos en la disponibilidad de fuentes de energ\u00eda y de otros recursos- en los problemas de Sostenibilidad y en c\u00f3mo resolverlos\u201d.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfen qu\u00e9 medida esta revoluci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1 contribuyendo realmente a la cada vez m\u00e1s necesaria y urgente transici\u00f3n a la Sostenibilidad? Abordaremos, para terminar, esta cuesti\u00f3n esencial y extraeremos las implicaciones correspondientes para el desarrollo m\u00e1s eficiente del nuevo enfoque.<\/p>\n<p><strong>La Ciencia de la Sostenibilidad: m\u00e1s all\u00e1 de una nueva disciplina<\/strong><\/p>\n<p>Han pasado ya tres lustros desde el surgimiento de la Ciencia de la Sostenibilidad y su r\u00e1pida constituci\u00f3n como nueva disciplina. Y pese a su pujante desarrollo, los miles de art\u00edculos publicados anualmente, los numerosos congresos internacionales realizados, etc., no parece haber contribuido a acelerar significativamente la necesaria y cada vez m\u00e1s urgente transici\u00f3n a la Sostenibilidad (Kauffman &amp; Arico, 2014). Ello ha dirigido la atenci\u00f3n hacia su constituci\u00f3n como \u00e1rea espec\u00edfica de conocimientos. En efecto, cabe sospechar que el hecho mismo de que se conciba como una nueva <em>disciplina acad\u00e9mica<\/em> con sus \u00f3rganos <em>propios<\/em> de expresi\u00f3n, pueda traducirse en un desarrollo aut\u00f3nomo, relativamente estanco, con escasa influencia sobre el resto de la comunidad cient\u00edfica y movimientos sociales (contradiciendo as\u00ed los principios de inter y transdisciplinariedad que est\u00e1n en su origen).<\/p>\n<p>De hecho, entrevistas realizadas a profesores e investigadores universitarios de distintas \u00e1reas cient\u00edficas muestran un desconocimiento general de la nueva disciplina, incluso entre el profesorado vinculados a la educaci\u00f3n ambiental. Y el an\u00e1lisis de los art\u00edculos publicados en diferentes revistas de, por ejemplo, ense\u00f1anza de las ciencias (Science Education) confirma, lamentablemente, la escasa influencia de la nueva \u00e1rea de conocimientos fuera de sus \u00f3rganos de expresi\u00f3n propios. En efecto, entre los varios miles de art\u00edculos publicados en cerca de tres lustros por 26 revistas seleccionadas entre las m\u00e1s conocidas y utilizadas, solo hemos encontrado uno (al margen de nuestras propias contribuciones) que haga referencia a la Ciencia de la Sostenibilidad. Se trata de un art\u00edculo publicado en <em>Science Education<\/em> (Carter, 2008) que se\u00f1ala la novedad y potencial importancia de la nueva ciencia para el desarrollo de la educaci\u00f3n cient\u00edfica durante el siglo XXI y reconoce las limitaciones de las disciplinas tradicionales para investigar situaciones complejas. Pero, seg\u00fan los resultados que acabamos de comentar, es preciso reconocer que esta potencialidad no ha dado lugar hasta el momento a un n\u00famero significativo de contribuciones. Todo parece indicar que la Ciencia de la Sostenibilidad, pese a sus planteamientos epistemol\u00f3gicos interdisciplinarios, est\u00e1 ejerciendo escasa influencia sobre la educaci\u00f3n cient\u00edfica; y cabe temer que lo mismo sucede con otras \u00e1reas.<\/p>\n<p>Resultados como estos nos hacen pensar que la aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n cient\u00edfica capaz de integrar el desarrollo social (econ\u00f3mico, industrial, cultural\u2026) con los procesos del llamado mundo natural -para mejor comprender las interacciones entre la naturaleza y la sociedad y favorecer a ambas- no puede darse solo con la creaci\u00f3n de una nueva \u00e1rea de conocimiento, sino que ha de constituir <em>un nuevo paradigma<\/em>, una nueva orientaci\u00f3n que ha de impregnar a <em>todas las disciplinas<\/em>: el trabajo de los bi\u00f3logos, economistas, f\u00edsicos, ingenieros, qu\u00edmicos, educadores, etc., sea cual sea su campo de actividad, ha de tener presente el conjunto de las repercusiones socioambientales \u2013tanto a corto como a medio y largo plazo- de dicha actividad; y eso obliga a estudiar las aportaciones de otras disciplinas, as\u00ed como el punto de vista de los movimientos ciudadanos. Y esta orientaci\u00f3n ha de impregnar igualmente toda la actividad social: la de las corporaciones, sindicatos, medios de difusi\u00f3n y, muy particularmente, la actividad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En esto ha de residir la esencia de la Ciencia de la Sostenibilidad: en la exigencia de interdisciplinariedad, transdisciplinariedad y planteamientos glocales en una perspectiva amplia, que impregne el trabajo de los profesionales de cualquier \u00e1rea, la ense\u00f1anza de las diferentes disciplinas, la educaci\u00f3n ciudadana e, insistimos, la acci\u00f3n pol\u00edtica que ha de orientar el desarrollo social. No basta con una nueva disciplina, necesitamos un aut\u00e9ntico cambio de paradigma que afecte al conjunto de las actividades sociales. Solo as\u00ed ser\u00e1 posible avanzar en la transici\u00f3n a la Sostenibilidad al ritmo que la gravedad de la situaci\u00f3n lo requiere.<\/p>\n<p><strong>Referencias en este tema \u201cCiencia de la Sostenibilidad\u201d<\/strong><\/p>\n<p>ALLENBY, B. (2006). Macro-ethical systems and sustainability science. <em>Sustainable Science<\/em>, 1, 7-13.<br \/>\nBETTENCOURT, L. &amp; KAUR, J. (2011). Evolution and structure of sustainability science. <em>Proc. Natl. Acad. Sci. USA<\/em> 6 December 2011: 19540-19545.<br \/>\nBROWN, L. R. (1998). El futuro del crecimiento. En The Worldwatch Institute, <em>La situaci\u00f3n del mundo 1998<\/em>. Barcelona: Ed. Icaria.<br \/>\nBYBEE, R. (1991). Planet Earth in Crisis: How Should Science Educators Respond? <em>The American Biology Teacher<\/em>, 53(3), 146-153.<br \/>\nCARSON, R. (1962). <em>Silent Spring.<\/em> Boston, USA: Houghton Mifflin.<br \/>\nCARTER, L. (2008). Sociocultural Influences on Science Education: Innovation for Contemporary Times, <em>Science Education<\/em>, 92, 165-181.<br \/>\nCLARK, W. C. (2007). Sustainability science: A room of its own. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences of the United <\/em><em>States of America<\/em>, 104(6), pp. 1737-1738.<br \/>\nCOMISI\u00d3N MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE Y DEL DESARROLLO (1988). <em>Nuestro Futuro Com\u00fan<\/em>. Madrid: Alianza.<br \/>\nDIAMOND, J. (2006). <em>Colapso.<\/em> Barcelona, Espa\u00f1a: Debate.<br \/>\nDUARTE, C. (Coord.) (2006). <em>Cambio Global. Impacto de la actividad humana sobre el sistema Tierra. <\/em>Madrid: CSIC<em>.<\/em><br \/>\nFOLKE, C. (2013). Respetar los l\u00edmites del planeta y recuperar la conexi\u00f3n con la biosfera. En Worldwatch Institute, <em>The State of the World 2013: Is Sustainability Still Possible?<\/em> New York: W.W. Norton. Cap\u00edtulo 2.<br \/>\nKAJIKAWA, Y., OHNO, J., TAKEDA, Y., MATSUSHIMA, K. y KOMIYAMA, H. (2007). Creating an academic landscape of sustainability science: an analysis of the citation network, Sustanability Science 2, 221-231.<br \/>\nKATES, R. W., CLARK, W.C., CORELL, R., HALL, J. M., JAEGER, C.C., LOWE, I., MCCARTHY, J. J., SCHELLNHUBER, H. J., BOLIN, B., DICKSON, N. M., FAUCHEUX, S., GALLOPIN, G. C., GR\u00dcBLER, A., HUNTLEY, B., J\u00c4GER, J., JODHA, N. S., KASPERSON, R. E., MABOGUNJE, A., MATSON, P., MOONEY, H., MOORE, B. III., O&#8217;RIORDAN, T., SVEDIN, U. (2001). Sustainability Science. <em>Science<\/em> 27 April 2001, Vol. 292 no. 5517 pp. 641-642.<br \/>\nKAUFFMAN, J. &amp; ARICO, S. (2014). New Directions in Sustainability Science: Promoting Integration and Cooperation, Editorial, Special Feature, <em>Sustainability Science<\/em>, 9 (4), on line 8 august, 2014. DOI 10.1007\/s11625-014-0259-3.<br \/>\nKOMIYAMA, H. &amp; TAKEUCHI, K. (2006). Sustainability science: building a new discipline. <em>Sustainability Science<\/em>, 1(1), pp. 1-6 (2006).<br \/>\n<a id=\"OLE_LINK2\" name=\"OLE_LINK2\"><\/a><a id=\"OLE_LINK1\" name=\"OLE_LINK1\"><\/a>LUBCHENCO, J. (1998). Entering the Century of the Environment: A New Social Contract for Science. <em>Science<\/em>, 279, no. 5350, pp. 491-497.<br \/>\nMEADOWS, D. H. MEADOWS, D. L. RANDERS, J. y BEHRENS, W. (1972).<em>Los l\u00edmites del crecimiento<\/em>. Madrid: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<br \/>\nMOORE, K. D. y NELSON, M. K. (2013). Hacia un consenso moral mundial sobre acci\u00f3n ambiental. En Worldwatch Institute, <em>The State of the World 2013: Is Sustainability Still Possible?<\/em> New York: W.W. Norton. (Versi\u00f3n en castellano con el t\u00edtulo \u201c\u00bfEs a\u00fan posible lograr la Sostenibilidad?\u201d, editada en Barcelona por Icaria). Cap\u00edtulo 21.<br \/>\nORECCHINI, F. (2007). A \u2018\u2018measurable\u2019\u2019 definition of sustainable development based on closed cycles of resources and its application to energy systems, <em>Sustainability Science<\/em>, 2, 245\u2013252.<br \/>\nTURNER, B.L., KASPERSONB, R., MATSONE, P., MCCARTHY, J., CORELL, R., CHRISTENSEN, L., ECKLEY, N., KASPERSON, J., LUERS, A., MARTELLO, M., POLSKY, C., PULSIPHER, A. y SCHILLER, A. (2003). A framework for vulnerability analysis in sustainability science. <em>Proc. Natl. <\/em><em>Acad. Sci. USA<\/em>, 100, 8074-8079.<br \/>\nVILCHES, A. y GIL, D. (2003). <em>Construyamos un futuro sostenible. Di\u00e1logos de supervivencia.<\/em> Madrid, Espa\u00f1a: Cambridge University Press.<br \/>\nVILCHES, A. y GIL P\u00c9REZ, D. (2013). Ciencia de la Sostenibilidad: Un nuevo campo de conocimientos al que la Qu\u00edmica y la Educaci\u00f3n Qu\u00edmica est\u00e1n contribuyendo, <em>Educaci\u00f3n Qu\u00edmica<\/em>, 24 (2), 199-206.<br \/>\nWILSON, E. O. (1998). <em>Consilience: The Unity of Knowledge.<\/em> New York, USA: Alfred A. Knopf.<br \/>\nWORLDWATCH INSTITUTE (1984-2014). <em>The State of the World<\/em>. New York, USA: W.W. Norton.<\/p>\n<table border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"4\">\n<tbody>\n<tr>\n<td valign=\"top\" bgcolor=\"#EEEEEE\"><strong>Cita recomendada<\/strong><br \/>\nVILCHES, A., GIL P\u00c9REZ, D., TOSCANO, J.C. y MAC\u00cdAS, O. (2014). \u00abCiencia de la Sostenibilidad\u00bb [art\u00edculo en l\u00ednea]. OEI. ISBN 978-84-7666-213-7. [Fecha de consulta: dd\/mm\/aa]. &lt;http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=24&gt;VILCHES, A., GIL P\u00c9REZ, D., TOSCANO, J.C. y MAC\u00cdAS, O. (2016). \u00abCiencia de la Sostenibilidad\u00bb [art\u00edculo en l\u00ednea]. OEI. ISBN 978-84-7666-213-7. [Fecha de consulta: dd\/mm\/aa].<br \/>\n&lt;http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion.php?accion=24&gt;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<table width=\"100%\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/historico\/decada\/imagenes\/sombra_izda.jpg\" alt=\"\" width=\"99\" height=\"12\" border=\"0\" \/><\/td>\n<td align=\"right\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/historico\/decada\/imagenes\/sombra_dcha.jpg\" alt=\"\" width=\"99\" height=\"12\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La estrecha vinculaci\u00f3n de los problemas socioambientales que caracterizan la grave situaci\u00f3n de emergencia planetaria reduce la efectividad de su tratamiento por separado realizado por distintas disciplinas, por lo que se precisa una nueva \u00e1rea de conocimientos, una Ciencia de la Sostenibilidad, que integre campos aparentemente tan alejados como, por ejemplo, el de la econom\u00eda, el del estudio de la biodiversidad y el de la eficiencia energ\u00e9tica, pero que tienen en com\u00fan el referirse a acciones humanas que afectan a la naturaleza. Se hace evidente, pues, la necesidad de abordar globalmente, sin reduccionismos, el sistema cada vez m\u00e1s complejo constituido\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131783"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131783"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":131785,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131783\/revisions\/131785"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}