{"id":296,"date":"2005-04-17T13:37:00","date_gmt":"2005-04-17T13:37:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2005\/04\/17\/296.aspx"},"modified":"2005-04-17T13:37:00","modified_gmt":"2005-04-17T13:37:00","slug":"urbanizacion-y-sostenibilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2005\/04\/17\/296","title":{"rendered":"Urbanizaci\u00f3n y sostenibilidad"},"content":{"rendered":"<p>La palabra ciudadano se ha convertido casi en sin\u00f3nimo de ser humano. hablamos de civismo, de educar en la ciudadan\u00eda, de derechos y deberes de los ciudadanos. la ciudadan\u00eda y, por tanto, la ciudad, aparecen como una conquista clave de los seres humanos. Y en ese sentido, tan ciudadanos son los habitantes de una gran ciudad como los de una peque\u00f1a poblaci\u00f3n rural. Pero sabemos que la atracci\u00f3n de las ciudades, del mundo urbano, sobre el mundo rural tiene razones poderosas y en buena parte positivas. Como afirma Folch, \u00ablas poblaciones demasiado peque\u00f1as no tienen la masa cr\u00edtica necesaria para los servicios deseables\u00bb. La educaci\u00f3n, la sanidad, el acceso a trabajos mejor remunerados, la oferta cultural y de ocio. todo llama hacia la ciudad en busca de un aumento de calidad de vida. <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, pues, se contempla la urbanizaci\u00f3n actual como un problema planetario? Desafortunadamente, el crecimiento del mundo urbano ha adquirido un car\u00e1cter desordenado, incontrolado, casi cancer\u00edgeno. En tan solo 65 a\u00f1os, se\u00f1ala la Comisi\u00f3n Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (CMMAD, 1988), \u00abla poblaci\u00f3n urbana de los pa\u00edses en desarrollo se ha <i>decuplicado<\/i>\u00ab. Si en 1900 s\u00f3lo un 10% de la poblaci\u00f3n mundial viv\u00eda en ciudades, en el 2000 el porcentaje es del 50% y se calcula que en el 2025 habr\u00e1 5000 millones de personas viviendo en las grandes ciudades. Ciudades que utilizan alrededor de un 75% de los recursos mundiales y desalojan cantidades semejantes de desechos (Girardet, 2001). Y ese aumento rapid\u00edsimo de la poblaci\u00f3n de las ciudades (que remite al problema del <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion001.htm\"><font color=\"#002c99\">crecimiento demogr\u00e1fico<\/font><\/a>)<\/b> no ha ido acompa\u00f1ado del correspondiente crecimiento de infraestructuras, servicios y viviendas; por lo que, en vez de aumento de calidad de vida, nos encontramos con ciudades literalmente asfixiadas por el autom\u00f3vil y con barrios perif\u00e9ricos que son verdaderos \u00abguetos\u00bb de cemento de una fealdad agresiva, o, peor a\u00fan, con asentamientos \u00abilegales\u00bb (\u00abfavelas\u00bb, \u00abbidonvilles\u00bb, \u00abchabolas\u00bb), que crecen como un c\u00e1ncer, sin agua corriente, ni saneamientos, ni escuelas, ni transporte.<\/p>\n<p>Una poblaci\u00f3n creciente se ve as\u00ed condenada a vivir en barrios de latas y cart\u00f3n o, en el mejor de los casos, de cemento, que provocan la destrucci\u00f3n de los terrenos agr\u00edcolas m\u00e1s f\u00e9rtiles, junto a los cuales, precisamente, se empezaron a construir las ciudades. Una destrucci\u00f3n que deja a los habitantes de esos barrios en una casi completa desconexi\u00f3n con la naturaleza. O a merced de sus efectos m\u00e1s destructivos cuando, como ocurre muy a menudo, se ocupan zonas susceptibles de sufrir las consecuencias de cat\u00e1strofes naturales, como los lechos de torrentes o las laderas desprotegidas de monta\u00f1as desprovistas de su arbolado. Las noticias de casas arrastradas por las aguas o sepultadas por aludes de fango se suceden casi sin interrupci\u00f3n. <\/p>\n<p>A ello contribuye decididamente, adem\u00e1s de la imprevisi\u00f3n, una especulaci\u00f3n que se traduce en el uso de materiales inadecuados. No tiene sentido, por ejemplo, que un temblor de tierra provoque en Centroam\u00e9rica o en Turqu\u00eda miles de muertes, mientras que otro de la misma intensidad en Jap\u00f3n ni siquiera vierta el t\u00e9 de las tazas.<\/p>\n<p>Es preciso referirse, adem\u00e1s, a las bolsas de alta contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica debidas a la densidad del tr\u00e1fico, a la calefacci\u00f3n, a las incineradoras. que producen el \u00absmog\u00bb o niebla aparente de las ciudades, sin olvidar los residuos generados y sus efectos en suelos y aguas, o la contaminaci\u00f3n ac\u00fastica, lum\u00ednica, etc. Todo ello con sus secuelas de enfermedades respiratorias, alergias, estr\u00e9s. adem\u00e1s de los graves problemas de inseguridad ciudadana y explosiones de violencia. <\/p>\n<p>Los n\u00facleos urbanos que surgieron hace siglos como centros donde se gestaba la civilizaci\u00f3n, se han ido transformando en lugares amenazados por la masificaci\u00f3n, el ruido, los desechos&#8230;, problemas que se agravan en las llamadas \u00abmegapolis\u00bb con m\u00e1s de diez millones de habitantes, cuyo n\u00famero no para de crecer.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo urbano del que habla la CMMAD ha de enfrentar, pues, bastantes problemas: los de contaminaci\u00f3n, por supuesto, pero tambi\u00e9n los que plantea el consumo exacerbado de recursos energ\u00e9ticos, la destrucci\u00f3n de terrenos agr\u00edcolas, etc. Puede decirse que las ciudades constituyen hoy el paradigma de la imprevisi\u00f3n y de la especulaci\u00f3n, es decir, de la insostenibilidad (Vilches y Gil, 2003). <\/p>\n<p>\u00abA finales del siglo XX la humanidad se halla inmersa en un experimento sin precedentes; nos estamos convirtiendo en una especie urbana. Las grandes urbes, no los pueblos ni las peque\u00f1as ciudades, se est\u00e1n convirtiendo en nuestro h\u00e1bitat principal. Ser\u00e1 en las ciudades del siglo XXI donde se decida el destino humano y donde se dicte el destino de la biosfera. No existir\u00e1 un mundo sostenible sin ciudades sostenibles. \u00bfPodemos construir un mundo de ciudades medioambiental, social y econ\u00f3micamente viables a largo plazo?\u00bb (Girardet, 2001). <\/p>\n<p>Es necesario, pues, conciliar urbanizaci\u00f3n y sostenibilidad, desarrollando propuestas que garanticen el avance hacia ciudades sostenibles y con ello la continuidad de la especie humana y de las futuras generaciones. Esta necesidad llev\u00f3 a la organizaci\u00f3n de la Primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos, celebrada en Vancouver (Canad\u00e1), en 1976, as\u00ed como m\u00e1s recientemente a la realizaci\u00f3n de la Cumbre de las Ciudades de las Naciones Unidas de 1996, H\u00e1bitat II o tambi\u00e9n llamada Cumbre de la Ciudad, celebrada en Estambul (Turqu\u00eda), en cuya declaraci\u00f3n final, en el pre\u00e1mbulo, se se\u00f1ala: \u00abEl Programa de H\u00e1bitat constituye un llamamiento mundial para la acci\u00f3n a todos los niveles. Ofrece, en un marco de objetivos, principios y compromisos, una visi\u00f3n positiva de los asentamientos humanos sostenibles, en que todas las personas tengan una vivienda adecuada, un entorno salubre y seguro, acceso a los servicios b\u00e1sicos y un empleo productivo libremente elegido. El Programa de H\u00e1bitat orientar\u00e1 todas las actividades encaminadas a convertir esa visi\u00f3n en realidad\u00bb. (http:\/\/www.unhabitat.org\/unchs\/spanish\/hagendas\/).<\/p>\n<p>El logro se sociedades sostenibles -y el simple respeto de <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion10.htm\"><font color=\"#002c99\">derechos humanos<\/font><\/a><\/b> fundamentales, como el derecho a una vivienda adecuada en un entorno digno- exige remodelar las ciudades, con una planificaci\u00f3n adecuada y el aprovechamiento de <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion003.htm\"><font color=\"#002c99\">tecnolog\u00edas sostenibles<\/font><\/a><\/b>, evitando la destrucci\u00f3n de terrenos productivos, las barreras arquitect\u00f3nicas, la construcci\u00f3n de viviendas en zonas de riesgo por su inseguridad en caso de cat\u00e1strofes, etc. y que se constituyan en foros de participaci\u00f3n, creatividad y disfrute de la <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion12.htm\"><font color=\"#002c99\">diversidad cultural<\/font><\/a><\/b>.<\/p>\n<p><b>Referencias en este resumen<\/b><\/p>\n<p>COMISI\u00d3N MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE Y DEL DESARROLLO (1988). <i>Nuestro Futuro Com\u00fan<\/i>. Madrid: Alianza.<br \/>FOLCH, R. (1998). <i>Ambiente, emoci\u00f3n y \u00e9tica<\/i>. Barcelona: Ed. Ariel.<br \/>GIRARDET, H. (2001). Creando ciudades sostenibles. Valencia: Tilde.<br \/>VILCHES, A. y GIL, D. (2003). <i>Construyamos un futuro sostenible. Di\u00e1logos de supervivencia<\/i>. Madrid: Cambridge University Presss. Cap\u00edtulo 2.<\/p>\n<p><b>Enlaces de inter\u00e9s sobre el tema<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.un.org\/Pubs\/CyberSchoolBus\/spanish\/cities\/etoc.asp\" target=\"oei\"><font color=\"#002c99\">Ciudades del Mundo. El ciberbus escolar de las Naciones Unidas<\/font><\/a><br \/><a href=\"http:\/\/habitat.aq.upm.es\/\" target=\"oei\"><font color=\"#002c99\">Ciudades para un Futuro m\u00e1s Sostenible. Departamento de Urban\u00edstica y Ordenaci\u00f3n del Territorio. Escuela T\u00e9cnica Superior de Arquitectura de Madrid<\/font><\/a><br \/><a href=\"http:\/\/www.unhabitat.org\/programmes\/sustainablecities\/\" target=\"oei\"><font color=\"#002c99\">UN-HABITAT\/UNEP &#8211; The Sustainable Cities Programme (SCP)<\/font><\/a> (en ingl\u00e9s)<a href=\"http:\/\/portal.unesco.org\/education\/es\/ev.php-URL_ID=32524&amp;URL_DO=DO_TOPIC&amp;URL_SECTION=201.html\" target=\"oei\"><br \/><font color=\"#002c99\">Unesco &#8211; Espacio destinado a la D\u00e9cada para el Desarrollo Sostenible <\/font><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra ciudadano se ha convertido casi en sin\u00f3nimo de ser humano. hablamos de civismo, de educar en la ciudadan\u00eda, de derechos y deberes de los ciudadanos. la ciudadan\u00eda y, por tanto, la ciudad, aparecen como una conquista clave de los seres humanos. Y en ese sentido, tan ciudadanos son los habitantes de una gran ciudad como los de una peque\u00f1a poblaci\u00f3n rural. Pero sabemos que la atracci\u00f3n de las ciudades, del mundo urbano, sobre el mundo rural tiene razones poderosas y en buena parte positivas. 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