{"id":298,"date":"2005-04-17T13:46:00","date_gmt":"2005-04-17T13:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2005\/04\/17\/298.aspx"},"modified":"2005-04-17T13:46:00","modified_gmt":"2005-04-17T13:46:00","slug":"biodiversidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2005\/04\/17\/298","title":{"rendered":"Biodiversidad"},"content":{"rendered":"<p>Es preciso reflexionar acerca de la importancia de la biodiversidad y de los peligros a que est\u00e1 sometida en la actualidad a causa del actual crecimiento insostenible, guiado por intereses particulares a corto plazo y sus consecuencias: una <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion005.htm\"><font color=\"#002c99\">contaminaci\u00f3n sin fronteras<\/font><\/a><\/b>,<b> <\/b>el <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion17.htm\"><font color=\"#002c99\">cambio clim\u00e1tico<\/font><\/a><\/b>&#8230; Para algunos, la creciente preocupaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de biodiversidad es exagerada y aducen que las extinciones constituyen un hecho regular en la historia de la vida: se sabe que han existido miles de millones de especies desde los primeros seres pluricelulares y que el 99% de ellas ha desaparecido. <\/p>\n<p>Pero la preocupaci\u00f3n no viene por el hecho de que desaparezca <i>alguna<\/i> especie, sino porque se teme que estamos asistiendo a una <i>masiva extinci\u00f3n<\/i> como las otras cinco que, seg\u00fan Lewin (1997), se han dado a lo largo de la evoluci\u00f3n de la vida, como la que dio lugar a la desaparici\u00f3n de los dinosaurios. Y esas extinciones han constituido aut\u00e9nticos cataclismos. Lo que preocupa, pues, y muy seriamente, es la posibilidad de provocar una cat\u00e1strofe que arrastre a la propia especie humana. Seg\u00fan Delibes de Castro, \u00abdiferentes c\u00e1lculos permiten estimar que se extinguen entre diez mil y cincuenta mil especies por a\u00f1o. Yo suelo citar a Edward Wilson, uno de los &#8216;inventores&#8217; de la palabra biodiversidad, que dice que anualmente desaparecen veintisiete mil especies, lo que supone setenta y dos diarias y tres cada hora (.) una cifra f\u00e1cil de retener. Eso puede representar la p\u00e9rdida, cada a\u00f1o, del uno por mil de todas las especies vivientes. A ese ritmo, en mil a\u00f1os no quedar\u00eda ninguna (incluidos nosotros)\u00bb (Delibes y Delibes, 2005). En la misma direcci\u00f3n, Folch (1998) habla de una <i>homeostasis planetaria en peligro<\/i>, es decir, de un equilibrio de la biosfera que puede derrumbarse si seguimos arranc\u00e1ndole eslabones: \u00abLa naturaleza es diversa por definici\u00f3n y por necesidad. Por eso, la biodiversidad es la mejor expresi\u00f3n de su l\u00f3gica y, a la par, la garant\u00eda de su \u00e9xito\u00bb. Es muy esclarecedor el ejemplo que da acerca de las vides: de no haber existido las variedades espont\u00e1neas de vid americana, ahora hace un siglo la uva y el vino hubieran desaparecido en el mundo, debido a que la filoxera \u00abliquid\u00f3 hasta la \u00faltima cepa de las variedades europeas, incapaces de hacerle frente\u00bb. Comprometerse con el respeto de la biodiversidad biol\u00f3gica, concluye Folch, constituye una medida de elemental prudencia.<\/p>\n<p>\u00c9sa es una consideraci\u00f3n de validez muy general: las flores que cultivamos en nuestros jardines y las frutas y verduras que comemos fueron derivadas de plantas silvestres. El proceso de cultivo de variedades seleccionadas por alguna caracter\u00edstica \u00fatil debilita a menudo las especies y las hace propensas a enfermedades y ataques de depredadores. Por eso, tambi\u00e9n debemos proteger los parientes silvestres de las especies que utilizamos. Nuestras futuras plantas cultivadas pueden estar en lo que queda de bosque tropical, en la sabana, tundra, bosque templado, charcas, pantanos, y cualquier otro h\u00e1bitat salvaje del mundo. Y el 70% de nuestros f\u00e1rmacos son sustancias que tienen un origen vegetal o se encuentran en algunos animales.<\/p>\n<p>Continuamente estamos ampliando el abanico de sustancias \u00fatiles que proceden de otros seres vivos, pero el ritmo de desaparici\u00f3n de especies es superior al de estos hallazgos y cada vez que desaparece una especie estamos perdiendo una alternativa para el futuro. La apuesta por la biodiversidad no es, pues, una opci\u00f3n entre otras, es la \u00fanica opci\u00f3n. Dependemos por completo de las plantas, animales, hongos y microorganismos que comparten el planeta con nosotros. <\/p>\n<p>Sin embargo, movidos por intereses a corto plazo estamos destruyendo los bosques y selvas, los lagos., sin comprender que es la variedad de ambientes lo que mantiene la diversidad. Estamos envenenando suelos, aguas y aire haciendo desaparecer con plaguicidas y herbicidas miles de especies. Seg\u00fan un informe del a\u00f1o 2000 de la Uni\u00f3n Mundial para la Conservaci\u00f3n (UICN), el 12% de las plantas, el 11% de las aves y el 25 % de las especies de mam\u00edferos se han extinguido recientemente o est\u00e1n en peligro, seg\u00fan estimaciones que hicieron p\u00fablicas en su denominada <i>\u00abLista Roja de Especies en Peligro\u00bb.<\/i> La directora de este organismo, fundado en 1948 y constituido por representantes gubernamentales de 76 pa\u00edses, 111 agencias medioambientales, 732 ONG y m\u00e1s de 10000 cient\u00edficos y expertos de casi 200 pa\u00edses, se\u00f1alaba que el aumento del n\u00famero de especies en peligro cr\u00edtico hab\u00eda sido una sorpresa desagradable incluso para aqu\u00e9llos que est\u00e1n familiarizados con las crecientes amenazas a la biodiversidad: el ritmo de desaparici\u00f3n de especies era 50 veces mayor que el \u00abnatural\u00bb. <\/p>\n<p>En la Conferencia Internacional sobre Biodiversidad, celebrada en Par\u00eds en enero de 2005, se han contabilizado m\u00e1s de 15000 especies animales y otras 60000 especies vegetales en riesgo de extinci\u00f3n, hasta el punto de que el director general del Programa de la ONU para el Medioambiente, Klaus T\u00f6pfer, ha se\u00f1alado que el mundo vive una crisis sin precedentes desde la extinci\u00f3n de los dinosaurios, a\u00f1adiendo que ha llegado el momento de plantearnos c\u00f3mo interrumpir esta p\u00e9rdida de diversidad, por el bien de nuestros hijos y de nuestros nietos. Pero, en realidad, ya hemos empezado a pagar las consecuencias: una de las lecciones del maremoto que ha afectado al sudeste asi\u00e1tico el 26 de diciembre de 2004, ha recordado tambi\u00e9n T\u00f6pfer, es que los manglares y los arrecifes de coral juegan un papel de barrera contra las cat\u00e1strofes naturales y que all\u00ed donde hab\u00edan sido destruidos se ha multiplicado la magnitud de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>Por otra parte, existe el peligro de acelerar a\u00fan m\u00e1s el acoso a la biodiversidad con la utilizaci\u00f3n de los transg\u00e9nicos. Puede parecer positivo, es verdad, modificar la carga gen\u00e9tica de algunos alimentos para protegerlos contra enfermedades, plagas e incluso contra los productos da\u00f1inos que nosotros mismos hemos creado y esparcido en el ambiente. Pero esas especies transg\u00e9nicas pueden tener efectos contraproducentes, en particular por su impacto sobre las especies naturales a las que pueden llegar a desplazar completamente. Ser\u00eda necesario proceder a periodos suficientemente extensos de ensayo hasta tener garant\u00edas suficientes de su inocuidad. La batalla transg\u00e9nica no enfrenta a los defensores de la modernidad con fundamentalistas de \u00ablo natural\u00bb, sino, una vez m\u00e1s, a quienes optan por el beneficio a corto plazo, sin sopesar los riesgos y las posibles repercusiones, con quienes exigen la aplicaci\u00f3n del principio de prudencia, escarmentados por tantas aventuras de triste final (L\u00f3pez Cerezo y Luj\u00e1n, 2000; Vilches y Gil, 2003; Luj\u00e1n y Echevarr\u00eda, 2004). Se precisa, en definitiva, como se ha reclamado en la Conferencia Internacional sobre Biodiversidad, un protocolo de protecci\u00f3n de la biodiversidad, sin olvidar la<b> <\/b>diversidad cultural que, como se\u00f1ala Ram\u00f3n Folch, \u00abes una dimensi\u00f3n de la biodiversidad aunque en su vertiente sociol\u00f3gica que es el flanco m\u00e1s caracter\u00edstico y singular de la especie humana\u00bb, de la que nos ocupamos espec\u00edficamente en otro de los \u00abtemas de acciones clave\u00bb al que nos remitimos (<b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion12.htm\"><font color=\"#002c99\">diversidad cultural<\/font><\/a><\/b>).<\/p>\n<p><b>Referencias bibliogr\u00e1ficas en este resumen<\/b><\/p>\n<p>DELIBES, M. y DELIBES DE CASTRO, M. (2005). <i>La Tierra herida. \u00bfQu\u00e9 mundo heredar\u00e1n nuestros hijos?<\/i> Barcelona: Destino. <br \/>FOLCH, R. (1998). <i>Ambiente, emoci\u00f3n y \u00e9tica<\/i>. Barcelona: Ed. Ariel.<br \/>LEWIN, R. (1997). <i>La sexta extinci\u00f3n. <\/i>Barcelona: Tusquets Editores.<br \/>L\u00d3PEZ CEREZO, J. A. y LUJ\u00c1N, J. L. (2000).<i> Ciencia y pol\u00edtica del riesgo<\/i>, Madrid: Alianza. <br \/>LUJ\u00c1N, J. L. y ECHEVERR\u00cdA, J. (2004). <i>Gobernar los riesgos. Ciencia y valores en la sociedad del riesgo.<\/i> Madrid: Biblioteca Nueva\/ OEI<br \/>VILCHES, A. y GIL, D. (2003). <i>Construyamos un futuro sostenible. Di\u00e1logos de supervivencia<\/i>. Madrid: Cambridge University Presss. Cap\u00edtulo 4.<\/p>\n<p><b>Enlaces de inter\u00e9s sobre el tema<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.inbio.ac.cr\/\"><font color=\"#002c99\">Instituto Nacional de Biodiversidad. Costa Rica.<\/font><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es preciso reflexionar acerca de la importancia de la biodiversidad y de los peligros a que est\u00e1 sometida en la actualidad a causa del actual crecimiento insostenible, guiado por intereses particulares a corto plazo y sus consecuencias: una contaminaci\u00f3n sin fronteras, el cambio clim\u00e1tico&#8230; Para algunos, la creciente preocupaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de biodiversidad es exagerada y aducen que las extinciones constituyen un hecho regular en la historia de la vida: se sabe que han existido miles de millones de especies desde los primeros seres pluricelulares y que el 99% de ellas ha desaparecido. 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