{"id":43087,"date":"2006-09-24T03:18:00","date_gmt":"2006-09-24T03:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2006\/09\/24\/43087.aspx"},"modified":"2006-09-24T03:18:00","modified_gmt":"2006-09-24T03:18:00","slug":"desertizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2006\/09\/24\/43087","title":{"rendered":"Desertizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" height=\"162\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/desertizacion.jpg\" width=\"150\" align=\"right\" \/>Los problemas analizados en torno a la situaci\u00f3n del mundo: <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion005.htm\">contaminaci\u00f3n sin fronteras<\/a><\/b>, acelerado proceso de <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion20.htm\">urbanizaci\u00f3n<\/a>,<\/b> <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion23.htm\">agotamiento de recursos naturales<\/a><\/b>, etc., aparecen estrechamente relacionados y se potencian mutuamente en una especie de \u00abespiral infernal\u00bb que est\u00e1 alterando profundamente el planeta en que vivimos. Es necesario, por tanto, considerar los efectos globales de esas alteraciones que se est\u00e1n produciendo, para completar as\u00ed un primer diagn\u00f3stico de los problemas del planeta.<\/p>\n<p>Un diagn\u00f3stico que ha llevado a la ONU, en el informe GEO-2000 de su Programa Medioambiental (UNEP), a se\u00f1alar que <i>\u201cel presente discurrir de las cosas es insostenible y ya no es una opci\u00f3n posponer los remedios por m\u00e1s tiempo\u201d<\/i>. Y en el informe sobre los \u00abRecursos del Planeta-2001\u00bb, a alertar de un <b>deterioro generalizado de los ecosistemas<\/b> que califica de <i>devastador<\/i>, abocado a la <b>desertizaci\u00f3n<\/b> y, como justifican Lewin (1997) o Diamond (2006), a la propia desaparici\u00f3n de la especie humana, junto a otros muchos miles de especies (Delibes y Delibes, 2005).<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Conviene plantearse este proceso de degradaci\u00f3n para comprender la gravedad de una situaci\u00f3n a la que hemos llegado, porque, durante demasiado tiempo, las prioridades de los seres humanos se han centrado en lo que podemos tomar de la naturaleza, sin preocuparnos del impacto de nuestras acciones. Estamos tomando los recursos a un ritmo superior al de su regeneraci\u00f3n (\u00a1cuando son regenerables!) y estamos produciendo desechos a mayor ritmo que el de su absorci\u00f3n (\u00a1cuando son absorbibles!). Es necesario puntualizar, sin embargo, que esto es algo que los seres humanos, en general, hemos hecho siempre: durante milenios hemos tomado todo lo que hemos podido de una naturaleza que parec\u00eda ilimitada, sin preocuparnos por los efectos de nuestras acciones. Siempre hab\u00eda nuevas fronteras para conquistar, nuevas tierras v\u00edrgenes. Pero este proceso se ha acelerado tremendamente en los dos \u00faltimos siglos y la naturaleza ha terminado por pasar factura de los excesos cometidos con ella (Vilches y Gil, 2003).<\/p>\n<p>Ya en el a\u00f1o 1994, el 17 de junio, ante la gravedad de la situaci\u00f3n y haci\u00e9ndose eco de la creciente preocupaci\u00f3n de diferentes instituciones y expertos, tuvo lugar en Par\u00eds la <b><a href=\"http:\/\/www.unccd.int\/convention\/text\/convention.ph\" target=\"a\">Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificaci\u00f3n en los Pa\u00edses Afectados por Sequ\u00eda Grave o Desertificaci\u00f3n, en Particular en \u00c1frica<\/a><\/b>. La Convenci\u00f3n (CNULD), que fue firmada en 1996 y, hasta hoy, ha sido ratificada por m\u00e1s de 190 pa\u00edses, se\u00f1alaba en su pr\u00f3logo que la desertificaci\u00f3n y la sequ\u00eda, atribuidas fundamentalmente a las actividades humanas, constituyen problemas de dimensiones mundiales, ya que sus efectos inciden en todas las regiones del mundo y que es necesario que la comunidad internacional adopte medidas conjuntas para luchar contra ella, por sus consecuencias particularmente tr\u00e1gicas en el continente africano. Un problema, se se\u00f1ala, muy relacionado con otros, como la inestabilidad pol\u00edtica, la deforestaci\u00f3n, el pastoreo excesivo, las malas pr\u00e1cticas de riego, y, muy en particular, la <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion01.htm\">pobreza<\/a><\/b>, las enfermedades, el hambre, el <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion001.htm\" target=\"a\">crecimiento demogr\u00e1fico<\/a><\/b>, las migraciones, etc., cuya superaci\u00f3n es necesaria para lograr los objetivos de un futuro sostenible. <\/p>\n<p>Desde ese a\u00f1o, el 17 de junio se celebra el D\u00eda Mundial de la Lucha contra la Desertizaci\u00f3n y la Sequ\u00eda para subrayar el hecho de que la desertificaci\u00f3n es una preocupaci\u00f3n con car\u00e1cter global y para reafirmar la importancia que la problem\u00e1tica de las tierras secas tiene dentro de la agenda ambiental internacional.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, Naciones Unidas, con motivo de la <b>IV Conferencia de los Estados Parte de la Convenci\u00f3n de la ONU contra la Desertizaci\u00f3n,<\/b> celebrada en Bonn en 2000, contin\u00faa alertando de la gravedad de la situaci\u00f3n, se\u00f1alando que la desertizaci\u00f3n amenaza la vida de 1200 millones de personas en m\u00e1s de un centenar de pa\u00edses. Las tierras secas cubren m\u00e1s de un cuarenta por ciento de la superficie de la Tierra firme, seg\u00fan Kofi Annan, nos encontramos frente a \u201cuno de los procesos de degradaci\u00f3n ambiental m\u00e1s alarmante del planeta\u201d, con p\u00e9rdidas anuales de miles de millones de d\u00f3lares, con riesgos para la estabilidad de las sociedades y con enormes tensiones en las zonas secas que a\u00fan no han sido degradadas. Millones de personas deber\u00e1n emigrar a otras tierras donde poder sobrevivir. Los ministros de Medioambiente reunidos se\u00f1alaron que la escasez de recursos, entre otras cosas, impide afrontar la lucha contra la degradaci\u00f3n de la Tierra con perspectivas de \u00e9xito. Nuevos informes confirman que la degradaci\u00f3n del suelo, lejos de frenarse, avanza a un ritmo de 20 millones de hect\u00e1reas al a\u00f1o. La desertizaci\u00f3n, causada por el deterioro de las tierras \u00e1ridas y semi\u00e1ridas afecta ya al 25 por ciento de la superficie del planeta, habitada por el 15 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial. El 73 por ciento de las zonas \u00e1ridas de \u00c1frica est\u00e1n seriamente da\u00f1adas, proporci\u00f3n que en Asia alcanza el 71 por ciento, el 25 por ciento en Am\u00e9rica Latina y el Caribe y cerca del 65 por ciento en los pa\u00edses mediterr\u00e1neos. <\/p>\n<p>El \u00faltimo informe del <a href=\"http:\/\/www.mma.es\/portal\/secciones\/biodiversidad\/noticias\/index.htm\" target=\"a\">Programa de Acci\u00f3n Nacional contra la Desertificaci\u00f3n<\/a>, del Ministerio de Medio Ambiente de Espa\u00f1a, por ejemplo, el pa\u00eds europeo m\u00e1s afectado por este proceso de erosi\u00f3n, es dram\u00e1tico. Un 6% del suelo peninsular se ha degradado de forma irreversible, a la vez que un tercio de la superficie total del territorio espa\u00f1ol sufre una tasa muy elevada de terreno des\u00e9rtico. <\/p>\n<p>Seg\u00fan c\u00e1lculos del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA), esa p\u00e9rdida de tierra cultivable o apta para el pastoreo hace que los pa\u00edses afectados dejen de ingresar unos 42.000 millones de d\u00f3lares anuales. Aunque los pa\u00edses africanos son los que deben hacer frente a las mayores p\u00e9rdidas, el PNUMA calcula que la desertizaci\u00f3n priva a China de 6.500 millones de d\u00f3lares anuales, de unos 800 millones a Brasil y de 350 millones aproximadamente a Espa\u00f1a. Los pa\u00edses en desarrollo carecen, sin embargo, de recursos para combatir la desertizaci\u00f3n, de ah\u00ed el llamamiento lanzado al inaugurar la conferencia de Bonn por el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, que propuso dotar a la Convenci\u00f3n contra la Desertizaci\u00f3n de un mecanismo de financiaci\u00f3n que garantice la puesta en marcha de programas donde no llega la cooperaci\u00f3n internacional y asegure una lucha contra la degradaci\u00f3n del suelo desde todos los frentes.<\/p>\n<p>La <b>desertizaci\u00f3n<\/b>, por otro lado, afecta a su vez a la salud, evidenciando de nuevo esa compleja interacci\u00f3n de los problemas a la que venimos haciendo referencia. As\u00ed, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) ha se\u00f1alado recientemente que la desertizaci\u00f3n representa una grave amenaza para la salud humana, pues incrementa las enfermedades respiratorias, las infecciosas, las quemaduras, la malnutrici\u00f3n, la inanici\u00f3n\u2026 <\/p>\n<p>Esta degradaci\u00f3n alcanza a otros aspectos de la biodiversidad del planeta. Es sabido que la creciente explotaci\u00f3n intensiva, los incendios, la contaminaci\u00f3n, afectan tambi\u00e9n a <b>las praderas<\/b>, uno de los tipos de vegetaci\u00f3n m\u00e1s extendidos del mundo que cubren casi una quinta parte de la superficie continental de la Tierra: las extensas llanuras de Am\u00e9rica del Norte, las sabanas de \u00c1frica, las estepas rusas, son ejemplos de estos ecosistemas que sustentan miles de especies diferentes, encima y debajo del suelo, desempe\u00f1ando un papel crucial en el mantenimiento del equilibrio ecol\u00f3gico del mundo. En este deterioro, se observa que el desierto del Sahara se extiende r\u00e1pidamente hacia el sur, trag\u00e1ndose cada a\u00f1o kil\u00f3metros de praderas degradadas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" height=\"157\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/sequia.jpg\" width=\"250\" align=\"right\" \/>Algunos estudios tambi\u00e9n se\u00f1alan que hay muy pocas cordilleras lo bastante elevadas para que puedan haber escapado al contacto demoledor de la actividad humana y muchas se enfrentan hoy a graves crisis ecol\u00f3gicas. La mayor\u00eda de las personas pensamos que las tierras altas est\u00e1n a salvo. Parecen muy distantes de la vida cotidiana, aparentemente libres de la contaminaci\u00f3n que ha afectado a las llanuras. Pero las apariencias son enga\u00f1osas y muchos hablan ya de la <b>p\u00e9rdida de las tierras altas.<\/b> Y esto constituye tambi\u00e9n un grav\u00edsimo problema ya que las monta\u00f1as son la clave de la criosfera, las regiones nevadas de la Tierra que reflejan el calor y lo devuelven al espacio y este \u201cefecto albedo\u201d ayuda a regular el calentamiento global. Adem\u00e1s la mayor parte de los bosques del mundo se encuentran en regiones monta\u00f1osas. Y las monta\u00f1as son tambi\u00e9n un elemento crucial del sistema hidrol\u00f3gico de la Tierra actuando como enormes dep\u00f3sitos o torres de agua de las que gradualmente sale \u00e9sta en direcci\u00f3n a los r\u00edos. Pues bien, muchas de esas grandes cordilleras est\u00e1n en la actualidad gravemente amenazadas. Muchos de sus bosques mueren prematuramente por la contaminaci\u00f3n y la desecaci\u00f3n. El Himalaya y los Andes sufren una severa deforestaci\u00f3n por la explotaci\u00f3n forestal y la presi\u00f3n poblacional. Las tierras altas de Etiop\u00eda se han convertido en desierto. El <b>cambio clim\u00e1tico<\/b> ejerce presiones adicionales por las consecuencias del deshielo, lo que provocar\u00e1 condiciones de <b>avalanchas y desprendimiento de lodos y desechos<\/b>. <\/p>\n<p>Pero es preciso insistir en que la desertificaci\u00f3n puede y debe ser combatida eficazmente. \u00c9sa es la finalidad de la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificaci\u00f3n (CNULD), instrumento vinculante legalmente reconocido que se ocupa de los problemas de la degradaci\u00f3n de las Tierras Secas del planeta y que tiene un car\u00e1cter verdaderamente universal, con m\u00e1s de 190 pa\u00edses Partes. <\/p>\n<p>Una Convecci\u00f3n que, junto a otras<b> medidas pol\u00edticas, tecnol\u00f3gicas y educativas,<\/b> debe jugar un papel clave en los esfuerzos mundiales para la erradicaci\u00f3n de la <b>pobreza<\/b>, la consecuci\u00f3n de los Objetivos del Milenio y el avance hacia la <b>sostenibilidad<\/b>. <\/p>\n<p><b>Referencias Bibliogr\u00e1ficas en este resumen<\/b><\/p>\n<p>DELIBES, M. y DELIBES DE CASTRO, M. (2005). <i>La Tierra herida. \u00bfQu\u00e9 mundo heredar\u00e1n nuestros hijos?<\/i> Barcelona: Destino. <br \/>DIAMOND, J. (2006). <i>Colapso<\/i>. Barcelona: Debate<br \/>LEWIN, R. (1997). <i>La sexta extinci\u00f3n. <\/i>Barcelona: Tusquets Editores.<br \/>VILCHES, A. y GIL, D. (2003). <i>Construyamos un futuro sostenible. Di\u00e1logos de supervivencia<\/i>. Madrid: Cambridge University Presss. Cap\u00edtulos 3 y 10.<\/p>\n<p><b>M\u00e1s informaci\u00f3n en<\/b>: <\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.unccd.int\/convention\/text\/convention.php\">http:\/\/www.unccd.int\/convention\/text\/convention.php<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.undp.org\/spanish\/\" target=\"a\">http:\/\/www.undp.org\/spanish\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.un.org\/spanish\/conferences\/eventos.shtml\" target=\"a\">http:\/\/www.un.org\/spanish\/conferences\/eventos.shtml<\/a><\/p>\n<p><strong>Educadores para la Sostenibilidad<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los problemas analizados en torno a la situaci\u00f3n del mundo: contaminaci\u00f3n sin fronteras, acelerado proceso de urbanizaci\u00f3n, agotamiento de recursos naturales, etc., aparecen estrechamente relacionados y se potencian mutuamente en una especie de \u00abespiral infernal\u00bb que est\u00e1 alterando profundamente el planeta en que vivimos. Es necesario, por tanto, considerar los efectos globales de esas alteraciones que se est\u00e1n produciendo, para completar as\u00ed un primer diagn\u00f3stico de los problemas del planeta. Un diagn\u00f3stico que ha llevado a la ONU, en el informe GEO-2000 de su Programa Medioambiental (UNEP), a se\u00f1alar que \u201cel presente discurrir de las cosas es insostenible y ya\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43087"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43087\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}