{"id":445,"date":"2005-05-04T07:52:00","date_gmt":"2005-05-04T07:52:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2005\/05\/04\/445.aspx"},"modified":"2005-05-04T07:52:00","modified_gmt":"2005-05-04T07:52:00","slug":"nueva-cultura-del-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2005\/05\/04\/445","title":{"rendered":"Nueva cultura del agua"},"content":{"rendered":"<p><b><font color=\"#006699\">Nueva cultura del Agua <\/font><\/b><\/p>\n<p>El agua ha sido considerada com\u00fanmente como un recurso renovable, cuyo uso no se ve\u00eda limitado por el peligro de agotamiento que afecta, por ejemplo, a los yacimientos minerales. Los textos escolares hablan, precisamente, del \u00abciclo del agua\u00bb que, a trav\u00e9s de la evaporaci\u00f3n y la lluvia, devuelve el agua a sus fuentes para engrosar los r\u00edos, lagos y acu\u00edferos subterr\u00e1neos. y vuelta a empezar. <\/p>\n<p>Y ha sido as\u00ed mientras se ha mantenido un equilibrio en el que el volumen de agua utilizada no era superior al que ese ciclo del agua repon\u00eda. Pero el consumo de agua se ha disparado: a escala planetaria el consumo de agua potable se ha venido doblando \u00faltimamente cada 20 a\u00f1os, debido a la conjunci\u00f3n de los excesos de consumo de los pa\u00edses desarrollados (ver <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion08.htm\">Consumo responsable<\/a><\/b>) y del <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion001.htm\" target=\"oei\">crecimiento demogr\u00e1fico<\/a><\/b>, con las consiguientes necesidades de alimentos. <\/p>\n<p>La Conferencia de Mar del Plata, Argentina, celebrada en 1977, constituye el comienzo de una serie de actividades globales en torno al agua que trataban de contribuir a nivel mundial a cambiar nuestras percepciones acerca de este recurso y a salir al paso de un problema grave y creciente que afecta cada vez m\u00e1s a la vida del planeta. Como se se\u00f1ala en el <b><a href=\"http:\/\/www.un.org\/esa\/sustdev\/sdissues\/water\/WWDR-spanish-129556s.pdf\" target=\"oei\">Primer Informe de Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos H\u00eddricos del Mundo<\/a><\/b>: \u00abDe todas las crisis, ya sean de orden social o relativas a los recursos naturales con las que nos enfrentamos los seres humanos, la crisis del agua es la que se encuentra en el coraz\u00f3n mismo de nuestra supervivencia y la de nuestro planeta\u00bb. Es necesario recordar a este respecto que aunque el agua es la sustancia m\u00e1s abundante del planeta solo el 2,53% del total es agua dulce, el resto agua salada.<\/p>\n<p>La lista de conferencias y acuerdos internacionales que han tenido lugar a lo largo de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas resulta ilustrativa de la creciente gravedad de la problem\u00e1tica del agua, situ\u00e1ndola en el centro del debate sobre el desarrollo sostenible. As\u00ed, en el Segundo Foro Mundial del Agua, reunido en Holanda en el 2000, se alertaba de que la agricultura y ganader\u00eda consum\u00edan el 70-80% del agua dulce utilizada en el mundo, con una responsabilidad muy particular de las t\u00e9cnicas intensivas de los pa\u00edses desarrollados: \u00abpara producir un solo huevo en una granja industrial hacen falta 180 litros de agua: esto es 18 veces m\u00e1s de lo que tienen a su disposici\u00f3n cada d\u00eda los pobres de la India\u00bb (Riechmann, 2003). Este crecimiento del consumo ha llevado, por ejemplo, a una explotaci\u00f3n de los acu\u00edferos subterr\u00e1neos tan intensa que su nivel se ha reducido dr\u00e1sticamente. Como advierte Jorge Riechmann (2003), \u00aba escala mundial, algunas regiones agr\u00edcolas (como las llanuras del norte de China, el sur de las Grandes Llanuras de EEUU, o gran parte de Oriente Pr\u00f3ximo y el norte de \u00c1frica) est\u00e1n extrayendo aguas subterr\u00e1neas m\u00e1s r\u00e1pido de lo que el acu\u00edfero puede recargarse, una pr\u00e1ctica obviamente insostenible\u00bb. (.) La sobreexplotaci\u00f3n de los acu\u00edferos los da\u00f1a en muchos casos irreversiblemente, ya por intrusi\u00f3n marina si nos hallamos cerca de la costa, ya por compactaci\u00f3n y hundimiento de sus estructuras\u00bb.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" height=\"139\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/lago.jpg\" width=\"185\" align=\"right\" \/>Pero no se trata s\u00f3lo de las aguas subterr\u00e1neas: se ha tomado tanta agua de los r\u00edos que, en algunos casos, apenas llega a su desembocadura, lo cual acaba produciendo irreversibles alteraciones ecol\u00f3gicas: pensemos que muchos peces desovan en el agua dulce que los r\u00edos introducen en el mar y que muchas especies precisan de los nutrientes que esas aguas acarrean. Un caso extremo lo constituye la desaparici\u00f3n del mar de Aral, en el territorio de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, causada por la desviaci\u00f3n de las aguas de los dos r\u00edos que lo alimentaban para irrigar a gran escala el cultivo del algod\u00f3n, que algunos califican como \u00abla mayor cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica de la historia\u00bb (Chauveau, 2004). <\/p>\n<p>Junto a este crecimiento explosivo del consumo del agua se ha producido y se sigue produciendo una seria degradaci\u00f3n de su calidad debido a los vertidos de residuos contaminantes (metales pesados, hidrocarburos, pesticidas, fertilizantes.), muy superior a tasa o ritmo de asimilaci\u00f3n de los ecosistemas naturales. Unos dos millones de toneladas de desechos son arrojados diariamente, seg\u00fan el Informe de Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos H\u00eddricos del Mundo, en aguas receptoras. Se estima que la producci\u00f3n mundial de aguas residuales es de aproximadamente 1500 km3 y asumiendo que un litro de aguas residuales contamina 8 litros de agua dulce, la carga mundial de contaminaci\u00f3n puede ascender actualmente a los 12000 km<sup>3<\/sup>, siendo las poblaciones pobres las m\u00e1s afectadas, con un 50% de la poblaci\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo expuesta a fuentes de agua contaminadas.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n Mundial del Agua ha alertado as\u00ed del dr\u00e1stico descenso de los recursos h\u00eddricos: en el 2000 las reservas de agua en \u00c1frica eran la cuarta parte de las que exist\u00edan medio siglo antes y en Asia y en Am\u00e9rica Latina un tercio. Y denuncia que 1200 millones de personas carecen de agua potable, mientras que a 3000 millones les falta agua para lavarse y no tienen un sistema de saneamiento aceptable. Tocamos as\u00ed un segundo problema: el de los graves desequilibrios en el acceso al agua: como promedio, cada habitante de la Tierra consume 600 metros c\u00fabicos al a\u00f1o, de los que 50 son potables, lo que supone 137 litros al d\u00eda. Pero un norteamericano consume m\u00e1s de 600 litros al d\u00eda y un europeo entre 250 y 350 litros, mientras un habitante del \u00c1frica subsahariana tan solo entre 10 y 20 litros (Chauveau, 2004). De los 4400 millones de personas que viven en pa\u00edses en desarrollo, casi tres quintas partes carecen de saneamiento b\u00e1sico y un tercio no tienen acceso al agua potable. En consecuencia, en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX hemos asistido a un fuerte rebrote de las enfermedades parasitarias asociado a las dificultades de acceso al agua potable y a carencias en los servicios de salud. La mayor\u00eda de los afectados por mortalidad y morbilidad relacionadas con el agua son ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os y como se\u00f1ala el informe de Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos H\u00eddricos del Mundo: \u00abla tragedia es que el peso de estas enfermedades es en gran parte evitable\u00bb.<\/p>\n<p>Al propio tiempo, como se se\u00f1ala en la Declaraci\u00f3n Europea por una Nueva Cultura del Agua, reproducida en la web <a href=\"http:\/\/www.unizar.es\/fnca\/presentacion1.php\" target=\"oei\">http:\/\/www.unizar.es\/fnca\/presentacion1.php<\/a>, de la Fundaci\u00f3n Nueva Cultura del Agua, \u00abel hecho de que m\u00e1s de 1.100 millones de personas no tengan garantizado el acceso al agua potable y de que m\u00e1s de 2.400 millones no tengan servicios b\u00e1sicos de saneamiento, mientras la salud de los ecosistemas acu\u00e1ticos del planeta est\u00e1n al borde de la quiebra, ha sido el detonante de crecientes conflictos sociales y pol\u00edticos en el mundo\u00bb. <\/p>\n<p>El problema del agua aparece as\u00ed como un elemento central de la actual situaci\u00f3n de emergencia planetaria (Vilches y Gil, 2003) y su soluci\u00f3n s\u00f3lo puede concebirse como parte de una reorientaci\u00f3n global del desarrollo tecnocient\u00edfico, de la educaci\u00f3n ciudadana y de las medidas pol\u00edticas para la construcci\u00f3n de un futuro sostenible, superando la b\u00fasqueda de beneficios particulares a corto plazo y ajustando la econom\u00eda a las exigencias de la ecolog\u00eda y del bienestar social global (Ver <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion002.htm\">crecimiento econ\u00f3mico y sostenibilidad<\/a><\/b>).<\/p>\n<p>Conviene destacar que las posibilidades <i>t\u00e9cnicas<\/i> para resolver muchos de los problemas que hemos ido mencionando ya est\u00e1n disponibles. Existen, por ejemplo, numerosas t\u00e9cnicas para determinar la calidad de las aguas, los elementos y compuestos t\u00f3xicos que pueden tener, los microcontaminantes, basadas en las orientaciones de la OMS de l\u00edmites permitidos para el agua destinada a la alimentaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay tecnolog\u00edas contrastadas de<i> <b>tratamiento de aguas residuales<\/b><\/i>, depuraci\u00f3n de vertidos industriales, etc. Hay tecnolog\u00edas sostenibles que no s\u00f3lo procuran disminuir la contaminaci\u00f3n, sino que tratan de prevenir los problemas. Y existen unos principios b\u00e1sicos fundamentales recomendados para los proyectos tecnol\u00f3gicos de depuradoras, basados en la m\u00e1xima reutilizaci\u00f3n de aguas limpias y semilimpias, reducci\u00f3n de caudales, separaci\u00f3n inmediata de residuos donde se producen, sin incorporarlos a las corrientes de desag\u00fce, para tratarlos separadamente, etc.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en lo que se refiere a impedir el agotamiento de los recursos de todo tipo (aguas subterr\u00e1neas, bancos de pesca&#8230;) las t\u00e9cnicas y los planes de actuaci\u00f3n ya est\u00e1n previstos y cuentan con formas de control extremadamente fiables, que van desde la vigilancia v\u00eda sat\u00e9lite al an\u00e1lisis gen\u00e9tico de las capturas.<\/p>\n<p>Por otra parte, estudios fiables de muy diversa procedencia (PNUD, Banco Mundial.) han mostrado que con inversiones relativamente modestas -apenas 9000 millones de d\u00f3lares- habr\u00eda agua y saneamiento para todos. En realidad bastar\u00eda con el 5% del gasto militar para lograr la <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion01.htm\">reducci\u00f3n de la pobreza<\/a><\/b> extrema con sus secuelas de enfermedad, hambre, analfabetismo. <\/p>\n<p>Lo que falta, pues, es decisi\u00f3n responsable para llevar adelante los cambios necesarios. Algo que exige impulsar la <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion004.htm\">educaci\u00f3n para la sostenibilidad<\/a><\/b> y, como parte de la misma, una Nueva Cultura del Agua: \u00abPara asumir este reto se precisan cambios radicales en nuestras escalas de valores, en nuestra concepci\u00f3n de la naturaleza, en nuestros principios \u00e9ticos, y en nuestros estilos de vida; es decir, existe la necesidad de un cambio cultural que se reconoce como la Nueva Cultura del Agua. Una Nueva Cultura que debe asumir una visi\u00f3n hol\u00edstica y reconocer las m\u00faltiples dimensiones de valores \u00e9ticos, medioambientales, sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, y emocionales integrados en los ecosistemas acu\u00e1ticos. Tomando como base el principio universal del respeto a la vida, los r\u00edos, los lagos, las fuentes, los humedales y los acu\u00edferos deben ser considerados como Patrimonio de la Biosfera y deben ser gestionados por las comunidades y las instituciones p\u00fablicas para garantizar una gesti\u00f3n equitativa y sostenible\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.unizar.es\/fnca\/presentacion1.php\" target=\"oei\">http:\/\/www.unizar.es\/fnca\/presentacion1.php<\/a>). <\/p>\n<p><b>Referencias bibliogr\u00e1ficas en este resumen<\/b><\/p>\n<p>CHAUVEAU, L. (2004). <i>Riesgos ecol\u00f3gicos. \u00bfUna amenaza evitable?<\/i> M\u00e9xico: Ediciones Larousse S.A.<br \/>RIECHMANN, J. (2003). <i>Cuidar la Tierra. Pol\u00edticas agrarias y alimentarias sostenibles para entrar en el siglo XXI.<\/i> Barcelona: Icaria Editorial S.A.<br \/>VILCHES, A. y GIL, D. (2003). <i>Construyamos un futuro sostenible. Di\u00e1logos de supervivencia<\/i>. Madrid: Cambridge University Presss. Cap\u00edtulos 3 y 10.<\/p>\n<p><b>Educadores para la Sostenibilidad<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nueva cultura del Agua El agua ha sido considerada com\u00fanmente como un recurso renovable, cuyo uso no se ve\u00eda limitado por el peligro de agotamiento que afecta, por ejemplo, a los yacimientos minerales. Los textos escolares hablan, precisamente, del \u00abciclo del agua\u00bb que, a trav\u00e9s de la evaporaci\u00f3n y la lluvia, devuelve el agua a sus fuentes para engrosar los r\u00edos, lagos y acu\u00edferos subterr\u00e1neos. y vuelta a empezar. 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