{"id":4606,"date":"2005-08-09T06:57:00","date_gmt":"2005-08-09T06:57:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2005\/08\/09\/4606.aspx"},"modified":"2005-08-09T06:57:00","modified_gmt":"2005-08-09T06:57:00","slug":"9-de-agosto-de-2005-dia-internacional-de-las-poblaciones-indigenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2005\/08\/09\/4606","title":{"rendered":"9 de agosto de 2005 D\u00eda Internacional de las  Poblaciones ind\u00edgenas"},"content":{"rendered":"<p>En la <a href=\"http:\/\/daccess-ods.un.org\/access.nsf\/Get?Open&amp;DS=A\/RES\/49\/214&amp;Lang=S\" target=\"_blank\">Resoluci\u00f3n 49\/214 <\/a>del 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General decidi\u00f3 establecer el \u00abD\u00eda Internacional de las Poblaciones Ind\u00edgenas\u00bb, a celebrarse el 9 de agosto cada a\u00f1o durante el <a href=\"http:\/\/www.ohchr.org\/spanish\/issues\/indigenous\/decade.htm\">Decenio Internacional de las Poblaciones Ind\u00edgenas del Mundo<\/a>.<\/p>\n<p>En la <a href=\"http:\/\/daccess-ods.un.org\/access.nsf\/Get?Open&amp;DS=A\/RES\/59\/174&amp;Lang=S\">Resoluci\u00f3n 59\/174<\/a> de 2004, la Asamblea General proclam\u00f3 un Segundo Decenio Internacional de las Poblaciones Ind\u00edgenas del Mundo. El objetivo de este decenio es seguir fortaleciendo la cooperaci\u00f3n internacional para la soluci\u00f3n de los problemas que afrontan las poblaciones ind\u00edgenas en esferas tales como la cultura, la educaci\u00f3n, la salud, los derechos humanos, el medio ambiente y el desarrollo econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Desde el espacio en pro de la D\u00e9cada para un Educaci\u00f3n por la sostenibilidad queremos unirnos publicando el texto que sobre Diversidad Cultural ha sido incorporado.<\/p>\n<p><b><font color=\"#006699\">Diversidad cultural <\/font><\/b><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" height=\"267\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/6918.jpg\" width=\"200\" align=\"right\" \/>El tratamiento de la diversidad cultural puede concebirse, <i>en principio<\/i>, como continuaci\u00f3n de lo visto en el apartado dedicado a la <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion18.htm\">biodiversidad<\/a><\/b>, en cuanto extiende la preocupaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de biodiversidad al \u00e1mbito cultural. La pregunta que se hace Maaluf (1999) expresa muy claramente esta vinculaci\u00f3n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00edamos de preocuparnos menos por la diversidad de culturas humanas que por la diversidad de especies animales o vegetales? Ese deseo nuestro, tan leg\u00edtimo, de conservar el entorno natural, \u00bfno deber\u00edamos extenderlo tambi\u00e9n al entorno humano?\u00bb. Pero decimos <i>en principio<\/i>, porque es preciso desconfiar del \u00abbiologismo\u00bb, es decir, de los intentos de extender a los procesos socioculturales las leyes de los procesos biol\u00f3gicos. Son intentos frecuentemente simplistas y absolutamente inaceptables, como muestran, por ejemplo, las referencias a la selecci\u00f3n natural para interpretar <i>y justificar<\/i> el \u00e9xito o fracaso de las personas en la vida social.<\/p>\n<p>En el tema de la diversidad cultural se incurre en este biologismo cuando se afirma, como hace Cl\u00e9ment (1999), que \u00abEl aislamiento geogr\u00e1fico crea la diversidad. De un lado, la diversidad de los seres por el aislamiento geogr\u00e1fico, tal es la historia natural de la naturaleza; del otro, la diversidad de las creencias por el aislamiento cultural, tal es la historia cultural de la naturaleza\u00bb. Esa asociaci\u00f3n entre diversidad y aislamiento es, desde el punto de vista cultural, cuestionable: pensemos que la vivencia de la diversidad aparece precisamente cuando se rompe el aislamiento; sin contacto entre lugares aislados solo tenemos una pluralidad de situaciones cada una de las cuales contiene escasa diversidad y nadie puede concebir (y, menos, aprovechar) la riqueza que supone la diversidad del conjunto de esos lugares aislados.<\/p>\n<p>Por la misma raz\u00f3n, no puede decirse que los contactos se traducen en empobrecimiento de la diversidad cultural. Al contrario, es el aislamiento completo el que supone falta de diversidad en cada uno de los fragmentos del planeta, y es la puesta en contacto de esos fragmentos lo que <i>da lugar <\/i>a la diversidad. Es necesario, pues, cuestionar el tratamiento de la diversidad cultural con los mismos patrones que la biol\u00f3gica. Y ello obliga a preguntarse si la diversidad cultural es algo tan positivo como la biodiversidad.<\/p>\n<p>De hecho, la diversidad de lenguas y formas de vida es vista por muchas personas como un inconveniente, cuando no como una amenaza, como un peligro. Mayor Zaragoza (2000), en el libro \u00ab<i>Un mundo nuevo<\/i>\u00ab, reconoce que la diversidad ling\u00fc\u00edstica ha sido y sigue siendo v\u00edctima de fuertes prejuicios. Su eliminaci\u00f3n ha sido considerada por muchos una condici\u00f3n indispensable para la comunicaci\u00f3n y entendimiento entre los seres humanos, como expresa muy claramente el mito de la \u00abTorre de Babel\u00bb, que atribuye la pluralidad de lenguas a un castigo divino.<\/p>\n<p>La conocida expresi\u00f3n italiana \u00abtraduttore &#8211; traditore\u00bb (traductor &#8211; traidor) refleja bien esta desconfianza en la comunicaci\u00f3n inter-lenguas, que se traduce en la imposici\u00f3n pol\u00edtica de lenguas oficiales \u00fanicas como supuesta garant\u00eda de la unidad de las poblaciones de un estado. A esta desconfianza se une el rechazo de la \u00abp\u00e9rdida de tiempo\u00bb que supone, por ejemplo, aprender varias lenguas. Sin embargo todos los expertos, nos recuerda Mayor Zaragoza, coinciden en reconocer que los biling\u00fces suelen poseer una maleabilidad y flexibilidad cognitivas superiores a los monoling\u00fces, lo que supone una importante ayuda para su desarrollo mental, no una p\u00e9rdida de tiempo. Y ello es as\u00ed porque cada lengua constituye una estructura de pensamiento que posee caracter\u00edsticas y potencialidades espec\u00edficas. Pensar en varias lenguas supone un ejercicio de adecuaci\u00f3n a esas diferentes estructuras, favoreciendo la adquisici\u00f3n de una mayor flexibilidad mental. De ah\u00ed que los psic\u00f3logos del aprendizaje recomienden vivamente el biling\u00fcismo temprano para facilitar el mejor desarrollo mental.<\/p>\n<p>Pero las ventajas de la diversidad cultural no se reducen a las de la pluralidad ling\u00fc\u00edstica. Es f\u00e1cil mostrar que la diversidad de las contribuciones que los distintos pueblos han hecho en cualquier aspecto (agricultura, la cocina, la m\u00fasica.) constituye una riqueza para toda la humanidad. <\/p>\n<p>Sin embargo, parece obligado reconocer que esta diversidad est\u00e1 generando terribles conflictos. \u00bfNo son, acaso, las particularidades las que enfrentan sectariamente a unos grupos con otros, las causantes de las \u00ablimpiezas \u00e9tnicas\u00bb, de los rechazos a los inmigrantes.? <\/p>\n<p>Es preciso rechazar contundentemente esa atribuci\u00f3n de los conflictos a la diversidad cultural. Son los intentos de<i> suprimir <\/i>la diversidad lo que genera los problemas, cuando se exalta \u00ablo propio\u00bb como lo \u00fanico bueno, lo verdadero, y se mira a los otros como infieles a convertir, naturalmente por la fuerza. O cuando se considera que los otros representan \u00abel mal\u00bb, la causa de nuestros problemas, y se busca \u00abla soluci\u00f3n\u00bb en su aplastamiento. <i>Los enfrentamientos no surgen porque existan particularismos, no son debidos a la diversidad, sino a su rechazo<\/i> (Vilches y Gil, 2003). Son debidos a los intentos de homogeneizaci\u00f3n forzada, que nos transforman en v\u00edctimas o verdugos. y a menudo en <i>v\u00edctimas y verdugos<\/i>, las dos cosas a la vez o alternativamente, seg\u00fan se modifique la correlaci\u00f3n de fuerzas. Pueblos que han visto negado el derecho a hablar su lengua, a practicar su religi\u00f3n, etc., pasan a sojuzgar a otros cuando las circunstancias les son \u00abfavorables\u00bb. Todo ello en nombre de <i>lo propio<\/i> contra <i>los otros<\/i>. Todo en nombre del rechazo de la diversidad y la sacralizaci\u00f3n de la propia identidad. Por eso Maaluf (1999) habla de \u00ab<i>identidades asesinas<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p>Conviene aclarar, por otra parte, que la defensa de la diversidad cultural no significa aceptar que <i>todo vale<\/i>, que todo lo que los pueblos crean sea <i>siempre<\/i> bueno. Lo que es siempre bueno, en cualquier dominio, es <i>la diversidad.<\/i>si es aut\u00e9ntica, es decir, si no hay imposici\u00f3n forzada de unas formas sobre las otras. Y cabe afirmar eso, entre otras razones, precisamente porque <i>no todo vale<\/i>. A menudo es el contacto entre diferentes culturas lo que permite cuestionar los aspectos negativos y aprovechar los positivos de cada una de ellas. Podemos concluir que la diversidad cultural es siempre positiva <i>en s\u00ed misma<\/i> porque nos hace ver que no hay una \u00fanica soluci\u00f3n a los problemas, una \u00fanica ley incuestionable. y eso nos autoriza a pensar en distintas posibilidades, a optar sin quedar prisioneros de una \u00fanica norma. Con otras palabras, <i>en situaciones de libertad<\/i>, ninguna peculiaridad cultural, digamos \u00abregresiva\u00bb, acaba imponi\u00e9ndose a otras m\u00e1s avanzadas, m\u00e1s satisfactorias para la generalidad de las personas.<\/p>\n<p>Algunos se preguntan, sin embargo, si ello no supone una homogeneizaci\u00f3n, una p\u00e9rdida de diversidad cultural. \u00bfNo se puede caer en <b>etnocentrismos<\/b> estrechos? \u00bfPor qu\u00e9, por ejemplo, hay que imponer a otros pueblos los derechos humanos <i>propios<\/i> de la civilizaci\u00f3n occidental?<\/p>\n<p>Para empezar, los derechos humanos, no <i>pertenecen<\/i> a la cultura occidental; son el fruto reciente y todav\u00eda incompleto de una batalla contra las tradiciones opresivas presentes en <i>todas<\/i> las culturas. Y se apoyan en elementos liberadores presentes tambi\u00e9n en las diversas culturas. No se puede hablar, como han hecho algunos l\u00edderes pol\u00edticos, de la \u00absuperioridad de la tradici\u00f3n cultural occidental\u00bb <i>porque<\/i> respeta los derechos humanos y reconoce la igualdad de derechos de ambos sexos. olvidando que hasta hace muy poco ninguna mujer ten\u00eda derecho a votar, ni pod\u00eda viajar a otro pa\u00eds, ni tampoco realizar una transacci\u00f3n econ\u00f3mica de alguna entidad sin permiso del marido.<\/p>\n<p>No tiene sentido hablar de los derechos humanos como una imposici\u00f3n de la cultura occidental, ni como un ataque a la diversidad cultural. Se trata de un movimiento <i>transversal<\/i> que recorre todas las culturas y que va abri\u00e9ndose paso con mayor o menor dificultad en todas ellas. Cuando el burka y todo lo que representa constituya un objeto visible \u00fanicamente en los museos, ello no constituir\u00e1 ninguna p\u00e9rdida de diversidad cultural, sino que liberar\u00e1 la creatividad de un segmento importante de la humanidad y dar\u00e1 paso a nuevas creaciones culturales. <\/p>\n<p>Pero, \u00bfno nos condena eso a la homogeneizaci\u00f3n, a la p\u00e9rdida de la diversidad cultural? \u00ab\u00bfNo nos estaremos yendo -se pregunta Maaluf, criticando el actual proceso de globalizaci\u00f3n- hacia un mundo gris en el que pronto no se hablar\u00e1 m\u00e1s que una lengua, en el que todos compartiremos unas cuantas e iguales creencias m\u00ednimas, en el que todos veremos en la televisi\u00f3n las mismas series americanas mordisqueando los mismos s\u00e1ndwiches?\u00bb. <\/p>\n<p>Hoy existen riesgos serios, muy serios, sin duda, de p\u00e9rdidas irreparables del patrimonio cultural de la humanidad: ya hemos hablado de las miles de lenguas y otras aportaciones culturales en peligro. Pero el hecho mismo de tener conciencia de los riesgos crea condiciones para atajarlos<b>. <\/b>El verdadero peligro estriba, ante todo, en no ser conscientes de los problemas<b> <\/b>o en tener una percepci\u00f3n equivocada de los mismos.<\/p>\n<p>Por eso es importante profundizar en los problemas y no contentarse con los t\u00f3picos. Es necesario, pues, analizar m\u00e1s detenidamente ese proceso de globalizaci\u00f3n o mundializaci\u00f3n cuyos efectos homogeneizadores tanto nos asustan. Quiz\u00e1s ello nos permita ver que no todos los signos son tan negativos y podamos separar el grano de la paja. <\/p>\n<p>Recurriremos al ejemplo de la restauraci\u00f3n: un signo evidente de la homogeneizaci\u00f3n que nos amenaza lo tenemos, se denuncia, en la proliferaci\u00f3n de los \u00abfast food\u00bb que encontramos en cualquier parte del mundo: desde la Plaza Roja de Mosc\u00fa al centro de Pek\u00edn o de Buenos Aires. como tambi\u00e9n encontramos restaurantes italianos, chinos, mexicanos, vietnamitas, cubanos, libaneses. Si miramos bien, por lo que a la cocina se refiere, hemos de concluir que los signos no son de homogeneizaci\u00f3n, sino de un creciente disfrute de la diversidad. Adem\u00e1s, la cocina italiana est\u00e1 m\u00e1s extendida y desde hace mucho m\u00e1s tiempo que los McDonalds y similares. Y nunca se nos ocurri\u00f3 pensar que eso representara un peligroso signo de p\u00e9rdida de diversidad cultural.<\/p>\n<p>Es cierto, sin embargo, que la situaci\u00f3n es mucho m\u00e1s grave en otros campos como, por ejemplo, el cine, porque su producci\u00f3n tiene exigencias econ\u00f3micas que se convierten en aut\u00e9nticas barreras a las iniciativas independientes y los poderosos circuitos holliwoodenses controlan desde la producci\u00f3n a la distribuci\u00f3n. Pero debemos llamar la atenci\u00f3n sobre el hecho de que esta situaci\u00f3n de aut\u00e9ntico peligro no es el resultado de la mundializaci\u00f3n de la cultura, sino la expresi\u00f3n m\u00e1s clara de un particularismo triunfante. Un particularismo invasor<b>,<\/b> de ra\u00edz mercantilista, que trata los productos culturales como simple mercanc\u00eda, buscando el m\u00e1ximo beneficio sin atender a las consecuencias. Es ah\u00ed donde reside el peligro, no en el libre contacto de distintas culturas. De ese contacto s\u00f3lo podemos esperar mutuo enriquecimiento, fecundos mestizajes y, en definitiva, disfrute de una creciente pluralidad de creaciones. Ello, insistimos, siempre que el contacto sea realmente libre, es decir, que no est\u00e9 desvirtuado por la imposici\u00f3n de particularismos mediante mecanismos econ\u00f3micos y\/o pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar esto con mucho \u00e9nfasis, porque es f\u00e1cil caer en analog\u00edas biologicistas y pensar que la soluci\u00f3n para la diversidad cultural est\u00e1 en el aislamiento, en \u00abevitar las contaminaciones\u00bb. La puesta en contacto de culturas diferentes puede traducirse (y a menudo as\u00ed ha sucedido, lamentablemente) en la hegemon\u00eda de una de esas culturas y la destrucci\u00f3n de otras; pero tambi\u00e9n es cierto el frecuente efecto fecundador, generador de novedad, del mestizaje cultural, con creaci\u00f3n de nuevas formas que hacen saltar normas y \u00abverdades\u00bb que eran consideradas \u00abeternas e incuestionables\u00bb por la misma ausencia de alternativas. El aislamiento absoluto, a lo \u00abtalib\u00e1n\u00bb, no genera diversidad, sino empobrecimiento cultural.<\/p>\n<p>Como indican los estatutos de la Acad\u00e9mie Universelle des Cultures, con sede en Paris, se debe alentar \u00abcualquier contribuci\u00f3n a la lucha contra la intolerancia, contra la xenofobia&#8230;\u00bb. Pero ha llegado el momento de dar un paso m\u00e1s e introducir el concepto de <i>xenofilia<\/i> -que a\u00fan no existen en los diccionarios- para expresar el amor hacia lo que nos pueden aportar los \u00abextranjeros\u00bb, es decir, las otras culturas. <\/p>\n<p>Esta importancia dada a la diversidad cultural queda reflejada en la <b><i>Declaraci\u00f3n Universal de la UNESCO sobre la diversidad cultural-2001<\/i><\/b> adoptada por la 31 reuni\u00f3n de la Conferencia General de UNESCO, Par\u00eds, 2 de noviembre de 2001. Como se se\u00f1ala en la presentaci\u00f3n de dicha declaraci\u00f3n, \u00ab<i>Se trata de un instrumento jur\u00eddico novedoso que trata de elevar la diversidad cultural a la categor\u00eda de &#8216;<b>Patrimonio com\u00fan de la humanidad<\/b>&#8216; y erige su defensa en imperativo \u00e9tico indisociable del respeto de la dignidad de la persona<\/i>\u00ab. (Ver declaraci\u00f3n en <a href=\"http:\/\/unesdoc.unesco.org\/images\/0012\/001271\/127160m.pdf\" target=\"oei\">http:\/\/unesdoc.unesco.org\/images\/0012\/001271\/127160m.pdf<\/a>).<\/p>\n<p><strong>Educadores para la Sostenibilidad<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Resoluci\u00f3n 49\/214 del 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General decidi\u00f3 establecer el \u00abD\u00eda Internacional de las Poblaciones Ind\u00edgenas\u00bb, a celebrarse el 9 de agosto cada a\u00f1o durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Ind\u00edgenas del Mundo. En la Resoluci\u00f3n 59\/174 de 2004, la Asamblea General proclam\u00f3 un Segundo Decenio Internacional de las Poblaciones Ind\u00edgenas del Mundo. 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