{"id":9031,"date":"2005-11-07T11:28:00","date_gmt":"2005-11-07T11:28:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2005\/11\/07\/9031.aspx"},"modified":"2005-11-07T11:28:00","modified_gmt":"2005-11-07T11:28:00","slug":"el-agotamiento-de-recursos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2005\/11\/07\/9031","title":{"rendered":"El agotamiento de recursos"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" height=\"157\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/sequia.jpg\" width=\"250\" align=\"right\" \/>El agotamiento de muchos recursos vitales para nuestra especie -a consecuencia de su dilapidaci\u00f3n o de su destrucci\u00f3n- constituye uno de los m\u00e1s preocupantes problemas de la actual situaci\u00f3n de emergencia planetaria (Brown, 1998; Folch, 1998).<\/p>\n<p>Conviene comenzar reflexionado acerca del significado de \u00abrecurso\u00bb, definido en los diccionarios como \u00abbien\u00bb o \u00abmedio de subsistencia\u00bb, por lo que tan recurso natural puede considerarse un yacimiento mineral explotable o una bolsa de petr\u00f3leo, como un bosque, o el aire respirable&#8230; (Vilches y Gil P\u00e9rez, 2003).<\/p>\n<p>De hecho, lo que consideramos recurso ha ido cambiando con el tiempo. El petr\u00f3leo, por ejemplo, era ya conocido hace miles de a\u00f1os, siempre tuvo las mismas caracter\u00edsticas y propiedades, pero su aparici\u00f3n como recurso energ\u00e9tico es muy reciente, cuando la sociedad ha sido capaz de explotarlo t\u00e9cnicamente. Y otro tanto se podr\u00eda decir de muchos minerales, de recursos de los fondos marinos, de los saltos de agua o de la energ\u00eda solar, que obviamente siempre han estado ah\u00ed.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por otra parte, la idea de recurso lleva asociada la de limitaci\u00f3n, la de algo que es valioso para satisfacer necesidades pero que no est\u00e1 al alcance de todos. Por eso, el agotamiento de los recursos es uno de los problemas que m\u00e1s preocupa socialmente, como se evidenci\u00f3 en la primera <i>Cumbre de la Tierra<\/i> organizada por Naciones Unidas en R\u00edo en 1992. <\/p>\n<p>Se explic\u00f3 entonces que el consumo de algunos recursos clave superaba en un 25% las posibilidades de recuperaci\u00f3n de la Tierra. Y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, en el llamado <i>Foro de R\u00edo + 5, <\/i>se alert\u00f3 sobre la aceleraci\u00f3n del proceso, de forma que el consumo a escala planetaria superaba ya en un 33% a las posibilidades de recuperaci\u00f3n. Seg\u00fan manifestaron en ese foro los expertos: \u00ab<i>si fuera posible extender a todos los seres humanos el nivel de consumo de los pa\u00edses desarrollados, ser\u00eda necesario contar con tres planetas para atender a la demanda global<\/i>\u00ab.<\/p>\n<p>Dicho con otras palabras: nos enfrentamos a un grave problema de agotamiento de recursos esenciales <i>a pesar<\/i> de que la mayor\u00eda de los seres humanos tienen un reducido acceso a los mismos. \u00bfY cu\u00e1les son los recursos esenciales cuyo agotamiento est\u00e1 planteando problemas?<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" height=\"88\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/earthoil.jpg\" width=\"100\" align=\"right\" \/>Resulta obligado, claro est\u00e1, referirse al <i>agotamiento de los recursos energ\u00e9ticos f\u00f3siles<\/i>, que aparece como uno de los ejemplos m\u00e1s claros. Sin embargo, los comportamientos sociales en nuestros pa\u00edses desarrollados no muestran una real comprensi\u00f3n del problema: seguimos construyendo veh\u00edculos que queman alegremente cantidades crecientes de petr\u00f3leo, sin tener en cuenta, ni las previsiones de su agotamiento, ni tampoco los problemas que provoca su combusti\u00f3n (ver <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion005.htm\"><font color=\"#002c99\">una contaminaci\u00f3n sin fronteras<\/font><\/a>)<\/b> o el hecho de que constituye la materia prima, en ocasiones exclusiva, de multitud de materiales sint\u00e9ticos (fibras, pl\u00e1sticos, cauchos sint\u00e9ticos, medicamentos.). Al quemar petr\u00f3leo estamos privando a las generaciones futuras de una valios\u00edsima materia prima. <\/p>\n<p>En realidad, mucha gente se sonr\u00ede cuando oye hablar de agotamiento, como se sonr\u00ede quien ha o\u00eddo gritar muchas veces \u00ab\u00a1que viene el lobo!\u00bb. Naturalmente resulta dif\u00edcil predecir con precisi\u00f3n cu\u00e1nto tiempo podremos seguir disponiendo de petr\u00f3leo, carb\u00f3n o gas natural. La respuesta depende de las reservas estimadas y del ritmo de consumo mundial. Y ambas cosas est\u00e1n sujetas a variaciones: se siguen realizando prospecciones en busca de nuevos yacimientos e incluso se est\u00e1 volviendo a extraer petr\u00f3leo de yacimientos que hace tiempo fueron abandonados como no rentables. Pero las tendencias son cada vez m\u00e1s claras y ni los m\u00e1s optimistas pueden ignorar que se trata de recursos f\u00f3siles no renovables, cuya extracci\u00f3n resulta cada vez m\u00e1s costosa, lo que se traduce en un <i>encarecimiento progresivo del petr\u00f3leo<\/i>, que se ha disparado de forma alarmante tras la invasi\u00f3n de Irak.<\/p>\n<p>La evidencia fundamentada de que se est\u00e1 alcanzando el cenit de la producci\u00f3n petrol\u00edfera se ha convertido en un motivo de muy seria preocupaci\u00f3n, como muestran documentados trabajos en los que se analizan las consecuencias de un \u00abmundo de baja energ\u00eda<i>\u00ab<\/i> (Ballenilla, 2005). <\/p>\n<p>Pero, desgraciadamente, la situaci\u00f3n de emergencia planetaria no es atribuible a un \u00fanico problema, por muy grave que sea el agotamiento del petr\u00f3leo. De hecho, algunos temen que no llegue a agotarse lo suficientemente aprisa para poner freno al acelerado <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion17.htm\"><font color=\"#002c99\">cambio clim\u00e1tico<\/font><\/a><\/b> que est\u00e1 provocando su combusti\u00f3n (Lynas, 2004). Y si seguimos considerando el problema del agotamiento de recursos, para la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial resulta tanto o m\u00e1s grave el dr\u00e1stico descenso de los recursos h\u00eddricos, un recurso tan s\u00f3lo aparentemente renovable al que, por su importancia vital, hemos dedicado espec\u00edficamente uno de los temas de acci\u00f3n clave (<b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion06.htm\"><font color=\"#002c99\">Nueva cultura del agua<\/font><\/a><\/b>).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" height=\"157\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/muertos.jpg\" width=\"200\" align=\"right\" \/>Y es preciso referirse a otros muchos recursos que han sufrido una dr\u00e1stica disminuci\u00f3n como, por ejemplo, las pesquer\u00edas. Alteraciones ecol\u00f3gicas, como las provocadas en la desembocadura de los r\u00edos, a las que no se deja llegar suficiente agua, o la utilizaci\u00f3n de t\u00e9cnicas como las redes de arrastre, han esquilmado irreversiblemente muchos caladeros. Algunas de las especies comerciales se encuentran por debajo de un 1% respecto a sus existencias de hace unas d\u00e9cadas, con los consiguientes conflictos entre pa\u00edses y comunidades pesqueras: miles de pescadores se han quedado sin trabajo en pa\u00edses como Canad\u00e1 o Espa\u00f1a, obligando al desguace de las flotas. <\/p>\n<p>Los problemas y desequilibrios se potencian as\u00ed mutuamente. Un ejemplo claro de ello lo constituye otro recurso esencial en retroceso: el de la <i>masa forestal<\/i>. En los \u00faltimos 100 a\u00f1os el planeta ha perdido casi la mitad de su superficie forestal. Y, como se\u00f1alan informes de la FAO (Organizaci\u00f3n de la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura, <a href=\"http:\/\/www.fao.org\/index_es.htm\" target=\"a\"><font color=\"#002c99\">http:\/\/www.fao.org\/index_es.htm<\/font><\/a>) la Tierra sigue perdiendo de forma neta cada a\u00f1o 11,2 millones de hect\u00e1reas de bosques v\u00edrgenes. Esto sucede, seg\u00fan informes del Fondo Mundial para la Naturaleza (h<a href=\"ttp:\/\/www.wwf.es\/\" target=\"a\"><font color=\"#002c99\">ttp:\/\/www.wwf.es\/<\/font><\/a>), como consecuencia fundamentalmente de su uso como fuente de energ\u00eda (cerca de 2000 millones de personas en el mundo dependen de la le\u00f1a como combustible), de la expansi\u00f3n agr\u00edcola y ganadera y de la miner\u00eda y de las actividades de compa\u00f1\u00edas madereras que, a menudo, escapan a todo control. Un informe del gobierno brasile\u00f1o reconoc\u00eda en 1999 que el 80% de la madera extra\u00edda de la Amazon\u00eda se obten\u00eda sin permiso. Y las \u00e1reas taladas de bosque tropical en \u00c1frica corresponden a especies que tardan m\u00e1s de doscientos a\u00f1os en crecer.<\/p>\n<p>Esta disminuci\u00f3n de los bosques, particularmente grave en el caso de las selvas tropicales, no s\u00f3lo incrementa el efecto invernadero, al reducirse la absorci\u00f3n del di\u00f3xido de carbono (ver <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion17.htm\"><font color=\"#002c99\">cambio clim\u00e1tico<\/font><\/a><\/b>) sino que, adem\u00e1s, agrava el descenso de los recursos h\u00eddricos: a medida que la cubierta forestal mengua, aumenta l\u00f3gicamente la escorrent\u00eda de la lluvia, lo que favorece las inundaciones, la erosi\u00f3n del suelo y reduce la cantidad que se filtra en la tierra para recargar los acu\u00edferos. <\/p>\n<p>No olvidemos, por otra parte, que en los bosques vive entre el 50 y el 90 por ciento de todas las especies terrestres, por lo que su retroceso va acompa\u00f1ado de una grav\u00edsima p\u00e9rdida de <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion18.htm\"><font color=\"#002c99\">biodiversidad<\/font><\/a><\/b> (Delibes y Delibes, 2005). Y a\u00fan hay m\u00e1s problemas derivados de la reducci\u00f3n de la masa forestal: conforme se va facilitando el acceso a los bosques con carreteras para recoger los \u00e1rboles talados, etc., \u00e9stos se hacen m\u00e1s secos y m\u00e1s susceptibles a los incendios, lo que reduce a\u00fan m\u00e1s la masa boscosa y ello, a su vez, hace que menos agua de lluvia se filtre en la tierra. y as\u00ed se abre una espiral realmente infernal: nunca ha habido incendios como los de estos \u00faltimos a\u00f1os en las selvas tropicales de Borneo, <img decoding=\"async\" height=\"118\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/defor.jpg\" width=\"200\" align=\"right\" \/>Java, Sumatra. La tala de \u00e1rboles para la venta de la madera y la quema de terrenos para prepararlos para la agricultura, unidos a fuegos espont\u00e1neos, llegaron a formar una columna de humo que se dispers\u00f3 m\u00e1s de un mill\u00f3n de km2 y que afect\u00f3 a 70 millones de personas de ciudades muy alejadas. Y lo mismo ha ocurrido repetidamente en la selva amaz\u00f3nica. <\/p>\n<p>Y ello se relaciona con la p\u00e9rdida de otro recurso natural: <b>el suelo cultivable, <\/b>justamente cuando nos encontramos en el momento de aumento de la demanda alimentaria m\u00e1s grande de toda la historia. Se trata de otro ejemplo de vinculaci\u00f3n de m\u00faltiples problemas. Tenemos, por una parte, la incidencia del crecimiento de las ciudades y del n\u00famero de carreteras a costa de suelos f\u00e9rtiles (ver <b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion20.htm\"><font color=\"#002c99\">urbanizaci\u00f3n sostenible<\/font><\/a><\/b>). As\u00ed, desde los a\u00f1os ochenta se pierden en China m\u00e1s de 400000 hect\u00e1reas de tierras de labor cada a\u00f1o debido al auge de la construcci\u00f3n y al crecimiento industrial, y lo mismo ocurre con otros pa\u00edses asi\u00e1ticos, como Corea, Indonesia y Jap\u00f3n, en los que la r\u00e1pida industrializaci\u00f3n devora las tierras agr\u00edcolas y, como consecuencia, deben importar m\u00e1s del 70 % de los cereales que consumen. <\/p>\n<p>Por otra parte, las talas e incendios se realizan, supuestamente, para disponer de m\u00e1s suelo cultivable, pero el resultado suele ser una degradaci\u00f3n total al cabo de muy poco tiempo: es lo que ocurre en las selvas tropicales. Por ejemplo, los gobiernos brasile\u00f1os, a principios de la d\u00e9cada de los 80, incentivaron la colonizaci\u00f3n de algunas zonas del bosque tropical, contando con la supuesta fertilidad de un suelo capaz de hacer crecer tan frondosa vegetaci\u00f3n. Pero al cabo de poco tiempo de haber talado y quemado grandes extensiones, ese suelo f\u00e9rtil, de muy escaso espesor, hab\u00eda sido arrastrado por las aguas al no contar con la fijaci\u00f3n de los \u00e1rboles; y las extraordinarias cosechas del primer a\u00f1o disminuyeron dr\u00e1sticamente. Pero era ya tarde para rectificar y en esas zonas no se puede seguir cultivando. ni crecer\u00e1 de nuevo el bosque, contribuyendo as\u00ed al incremento del efecto invernadero. <\/p>\n<p>Esta deforestaci\u00f3n ha continuado en Brasil. A trav\u00e9s de observaciones v\u00eda sat\u00e9lite se ha podido seguir la expansi\u00f3n de las zonas deforestadas. Cada a\u00f1o se dan cifras que comparan el tama\u00f1o de las zonas deforestadas en la Amazon\u00eda con el de regiones como Galicia o pa\u00edses como B\u00e9lgica, mientras \u00abmegaincendios\u00bb de extensi\u00f3n semejante prosiguen a\u00f1o tras a\u00f1o, siempre con id\u00e9nticos resultados de p\u00e9rdida de suelo por la erosi\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" height=\"133\" src=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/erosionsmall.jpg\" width=\"200\" align=\"right\" \/>Este fen\u00f3meno de la <b>erosi\u00f3n destructiva<\/b> se ha producido en muchas otras zonas del planeta por el af\u00e1n de ampliar las superficies cultivadas a tierras marginales. En lo que fue la URSS, la ampliaci\u00f3n de los cultivos en las llamadas tierras v\u00edrgenes apareci\u00f3 como una gran conquista, pero muchas de esas tierras se han perdido ya debido a la erosi\u00f3n. Un caso paradigm\u00e1tico de desastre ecol\u00f3gico provocado por esa pol\u00edtica de ampliaci\u00f3n de tierras cultivadas es el que se ha producido en torno al Mar de Aral: se desviaron los r\u00edos que vert\u00edan en \u00e9l para irrigar campos de algod\u00f3n y el resultado ha sido la desecaci\u00f3n de un mar que era navegable. Y lo peor es que el viento ha esparcido la sal del lecho seco por los campos de cultivo, poniendo fin a una prosperidad de apenas dos d\u00e9cadas. <\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s podemos ver la vinculaci\u00f3n de los problemas, sin que, desafortunadamente, podamos pensar en encontrar soluci\u00f3n, aisladamente, a ninguno de ellos. Pero las soluciones a la situaci\u00f3n de emergencia planetaria existen y han sido apuntadas por los mismos expertos que han se\u00f1alado los problemas (CMMAD, 1988; Mayor Zaragoza, 2000; Brown, 2004): se trata de poner en marcha, conjuntamente, medidas tecnol\u00f3gicas (<b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion003.htm\"><font color=\"#002c99\">Tecnolog\u00edas para la sostenibilidad<\/font><\/a><\/b>), cambios de comportamientos y estilos de vida (<b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion004.htm\"><font color=\"#002c99\">Educaci\u00f3n para la sostenibilidad<\/font><\/a><\/b>) y pol\u00edticas (<b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/decada\/accion16.htm\"><font color=\"#002c99\">Gobernanza universal<\/font><\/a><\/b>). No son medidas simples, pero es urgente comenzar a aplicarlas, como afirma Brown (2004), con \u00abuna movilizaci\u00f3n como en tiempos de guerra\u00bb.<\/p>\n<p><b>Referencias en este resumen<\/b><\/p>\n<p>BALLENILLA, F. (2005). <a href=\"http:\/\/www.ua.es\/personal\/fernando.ballenilla\/Preocupacion\/Sostenibilidad-Illeta.html\" target=\"a\"><font color=\"#002c99\">La sostenibilidad desde la perspectiva del agotamiento de los combustibles f\u00f3siles, un problema socioambiental relevante<\/font><\/a>. <i>Investigaci\u00f3n en la Escuela<\/i>, 55, 73-87.<br \/>BROWN, L. R. (1998). El futuro del crecimiento. En Brown, L. R., Flavin, C. y French, H. <i>La situaci\u00f3n del mundo 1998<\/i>. Barcelona: Ed. Icaria. <br \/>BROWN, L. (2004). <i>Salvar el planeta. Plan B: Ecolog\u00eda para un mundo en peligro<\/i>. Barcelona: Paid\u00f3s.<br \/>COMISI\u00d3N MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE Y DEL DESARROLLO (1988). <i>Nuestro Futuro Com\u00fan<\/i>. Madrid: Alianza.<br \/>DELIBES, M. y DELIBES DE CASTRO, M. (2005). <i>La Tierra herida. \u00bfQu\u00e9 mundo heredar\u00e1n nuestros hijos?<\/i> Barcelona: Destino. <br \/>FOLCH, R. (1998). <i>Ambiente, emoci\u00f3n y \u00e9tica<\/i>. Barcelona: Ed. Ariel. <br \/>LYNAS, M. (2004). <i>Marea alta. Noticia de un mundo que se calienta y c\u00f3mo nos afectan los cambios clim\u00e1ticos.<\/i> Barcelona: RBA Libros S. A.<br \/>MAYOR ZARAGOZA, F. (2000). <i>Un mundo nuevo.<\/i> Barcelona: UNESCO. C\u00edrculo de Lectores.<br \/>VILCHES, A. y GIL, D. (2003). <i>Construyamos un futuro sostenible. Di\u00e1logos de supervivencia<\/i>. Madrid: Cambridge University Presss. Cap\u00edtulo 3.<\/p>\n<p><strong>Educadores para la Sostenibilidad<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El agotamiento de muchos recursos vitales para nuestra especie -a consecuencia de su dilapidaci\u00f3n o de su destrucci\u00f3n- constituye uno de los m\u00e1s preocupantes problemas de la actual situaci\u00f3n de emergencia planetaria (Brown, 1998; Folch, 1998). Conviene comenzar reflexionado acerca del significado de \u00abrecurso\u00bb, definido en los diccionarios como \u00abbien\u00bb o \u00abmedio de subsistencia\u00bb, por lo que tan recurso natural puede considerarse un yacimiento mineral explotable o una bolsa de petr\u00f3leo, como un bosque, o el aire respirable&#8230; (Vilches y Gil P\u00e9rez, 2003). De hecho, lo que consideramos recurso ha ido cambiando con el tiempo. 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