{"id":87576,"date":"2016-04-11T23:04:09","date_gmt":"2016-04-11T22:04:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/?p=87576"},"modified":"2016-04-12T08:34:24","modified_gmt":"2016-04-12T07:34:24","slug":"el-tren-expreso-fragmento-ramon-de-campoamor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/2016\/04\/11\/87576","title":{"rendered":"El tren expreso (Fragmento). Ram\u00f3n de Campoamor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/poemas\/poesia.asp?id=714\" target=\"_blank\">Enlace a <strong>El tren expreso<\/strong> de <strong>Ram\u00f3n de Campoamor\u00a0<\/strong>en\u00a0<strong>poes\u00eda y ciencia<\/strong><\/a><\/p>\n<p>En el siglo XIX, antes del tren, en el principio fue el vapor.<\/p>\n<p><em>\u00a1Oh siglo del vapor y del buen tono!<br \/>\n\u00a1Oh venturoso siglo diez y nueve\u2026<br \/>\nO, para hablar mejor, d\u00e9cimonono.<\/em><\/p>\n<p>Con este terceto empezaba la <strong>\u201cEp\u00edstola moral sobre las costumbres del siglo XIX\u201d<\/strong> escrita por \u00a0<strong>Bret\u00f3n de los Herreros<\/strong> en 1841, a\u00f1o en que el ferrocarril a\u00fan estaba por llegar a Espa\u00f1a. Pronto sin embargo, a partir de las primeras l\u00edneas construidas: Barcelona-Matar\u00f3 en 1848 y Madrid-Aranjuez en 1851, los trenes comenzaron a aparecer en la literatura y poes\u00eda y ya no la abandonar\u00edan hasta bien entrado el siglo XX. (<strong>Nota 1<\/strong>).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/06_ramon_de_campoamor_retratos_-emilio-sala-senador-por-leon-1891.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-87601\" title=\"06_ramon_de_campoamor_retratos_ emilio sala senador por leon 1891\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/06_ramon_de_campoamor_retratos_-emilio-sala-senador-por-leon-1891-252x300.jpg\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/06_ramon_de_campoamor_retratos_-emilio-sala-senador-por-leon-1891-252x300.jpg 252w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/06_ramon_de_campoamor_retratos_-emilio-sala-senador-por-leon-1891.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Emilio Sala. Retrato de Ram\u00f3n de Campoamor\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>De entre todos los poemas dedicados al ferrocarril &#8211; o en que \u00e9ste constituya parte fundamental &#8211; \u00a0destaca <strong>El tren expreso<\/strong> que, desde poco despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n en 1872, se convirti\u00f3 en tremendamente conocido. Como toda la obra de su autor, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ram%C3%B3n_de_Campoamor\" target=\"_blank\"><strong>Ram\u00f3n de Campoamor<\/strong><\/a>, que fue uno de los poetas m\u00e1s populares de la segunda mitad del siglo XIX. M\u00e1ximo representante del realismo en poes\u00eda, sus versos fueron memorizados y declamados en muy distintos espacios, alcanzaron numerosas ediciones y se editaron en m\u00faltiples ocasiones y su presencia en antolog\u00edas, ediciones populares y libros de texto los hicieron muy populares.<\/p>\n<p>El arte por la idea frente al arte por el arte, el uso de la naturalidad y el lenguaje com\u00fan, la existencia de un argumento en el poema y su vinculaci\u00f3n a las circunstancias y costumbres presentes en la sociedad contempor\u00e1nea, constituyen los pilares en que fundaba su po\u00e9tica \u00a0<strong>Ram\u00f3n de Campoamor<\/strong>. Todas estas caracter\u00edsticas se encuentran en <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/ramon_de_campoamor\/obra-visor-din\/los-pequenos-poemas--1\/html\/\" target=\"_blank\"><strong>El tren expreso<\/strong><\/a> en el que \u00e9ste se convierte, por encima de los dos personajes y su triste historia de amor, en el aut\u00e9ntico protagonista del texto.\u00a0(Ver\u00a0<strong>Nota 2<\/strong>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Palacio-de-Campoosorio-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-87596\" title=\"Palacio de Campoosorio 3\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Palacio-de-Campoosorio-3-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Palacio-de-Campoosorio-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Palacio-de-Campoosorio-3.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Casa Palacio de Campoosorio en Navia<\/strong><br \/>\n<strong> en que Campoamor vivi\u00f3 en su infancia<\/strong><\/p>\n<p>En efecto, el tren se halla presente con peso y entidad, en once de las veintiuna estrofas que completan los tres cantos de <strong>El tren expreso<\/strong>, y \u00a0siete, \u00a0de las once indicadas, \u00a0tratan de forma exclusiva de muchos aspectos asociados al ferrocarril, tales como: progreso, vapor, locomotora, fragor y rechinar de la m\u00e1quina, paisaje en movimiento, viajeros y estaciones. Hemos seleccionado para esta entrega de \u00a0<strong>poes\u00eda y ciencia<\/strong> las estrofas VII y VIII del Canto Segundo.<\/p>\n<p>De la \u00edntima asociaci\u00f3n en todo el poema del tren a la velocidad es buena muestra la estrofa VII. Siguiendo el art\u00edculo <strong>\u201cMateriales y gu\u00eda para el comentario de El tren expreso de Ram\u00f3n de Campoamor\u201d<\/strong> de <strong>Miguel \u00c1ngel Garc\u00eda<\/strong>, la estrofa VII (sic) <em>\u201cpresenta de forma muy ajustada la impresi\u00f3n de movimiento esta vez a la luz del d\u00eda\u2026.Los ojos se hallan deslumbrados por la velocidad del paisaje, que impide la actitud contemplativa. Inesperadamente la inteligencia po\u00e9tica de <strong>Campoamor <\/strong>introduce este matiz: ya no es tanto la velocidad del tren que ahora parece quieto, cuanto la velocidad de las cosas que miramos por la ventanilla que huyen y huyen\u2026Los postes del tel\u00e9grafo (\u201cuno, dos, tres y cuatros, veinte ciento\u201d) fluyen en direcci\u00f3n contraria a la que avanza el tren expreso\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em> \u00a0<a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/los-peque\u00f1os.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-87608\" title=\"los peque\u00f1os\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/los-peque\u00f1os-204x300.jpg\" alt=\"\" width=\"184\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/los-peque\u00f1os-204x300.jpg 204w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/los-peque\u00f1os.jpg 550w\" sizes=\"(max-width: 184px) 100vw, 184px\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong style=\"text-align: center;\">Los peque\u00f1os poemas.\u00a0<strong>Edici\u00f3n\u00a0<\/strong>de 1879<\/strong><\/p>\n<p>En este caso se trata de las impresiones a la luz del d\u00eda. Las impresiones nocturnas de la velocidad del tren quedan descritas en la estrofa IV del Canto Primero en que inmediatamente despu\u00e9s de la salida, la marcha del tren en la noche es descrita con temor, casi con pavor. Se conjugan, tal como describe Gerardo Diego,<em> \u00abfantasmas de la imaginaci\u00f3n con visiones fr<\/em><em>agmentarias del caos nocturno del otro lado de la ventanilla<\/em>\u00ab, dando lugar a<em> \u00abuna s\u00edntesis anticipadora de v\u00e9rtigos cinematogr\u00e1ficos y abismos psicol\u00f3gicos que sin hip\u00e9rbole podemos calificar de prof\u00e9tica\u00bb<\/em><\/p>\n<p>En <strong>El tren expreso <\/strong>se manifiestan sentimientos contradictorios de fascinaci\u00f3n y temor ante el progreso t\u00e9cnico. Las partes positivas del progreso se muestran, fundamentalmente, en la estrofa VIII. Continuando con el art\u00edculo mencionado en el anterior p\u00e1rrafo,\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Garc\u00eda\u00a0<\/strong>comenta <em>(sic) \u00abDe pronto Campoamor, como si fuera uno de los muchos poetas que en la segunda mitad del siglo XIX dedican sus versos a celebrar el progreso de la ciencia y de la t\u00e9cnica escribe los siguiente:<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-87615\" title=\"c2 est 7 y 8 postales\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/c2-est-7-y-8-postales-300x189.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/c2-est-7-y-8-postales-300x189.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/c2-est-7-y-8-postales.jpg 550w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>Edici\u00f3n de El tren expreso en formato Postal<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Oh mil veces bendita<br \/>\nla inmensa fuerza de la mente humana<br \/>\nque as\u00ed el ramblizo como el monte allana&#8230;<br \/>\n&#8230;<br \/>\n\u00bfDignas son, vive Dios, estas haza\u00f1as<br \/>\nno conocidas antes &#8230;!<\/em><\/p>\n<p><em>Campoamor canta los adelantos a los que conducen la fuerza de la mente humana, las innovaciones de la ciencia compatibles con ese \u00abvive Dios\u00bb&#8230; Hasta cierto punto con esta bendici\u00f3n del progreso se desvanece la visi\u00f3n amenazante de la velocidad (en la noche o en el d\u00eda) forjada anteriormente a lo largo del poema\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Campoamor-Ramon-de-El-tren-expreso1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-87618\" title=\"Campoamor, Ramon de  - El tren expreso\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Campoamor-Ramon-de-El-tren-expreso1-217x300.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Campoamor-Ramon-de-El-tren-expreso1-217x300.jpg 217w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2016\/04\/Campoamor-Ramon-de-El-tren-expreso1.jpg 370w\" sizes=\"(max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El tren expreso. Edici\u00f3n popular.<\/strong><\/p>\n<p>Muchos otros aspectos relacionados con el ferrocarril y su po\u00e9tica se encuentran presentes en <strong>El tren expreso, <\/strong>destacando\u00a0las im\u00e1genes que tienen que ver con la naturaleza salvaje: el tren es visto como una fiera encadenada, como una serpiente que sale de su nido, como un le\u00f3n con melena de centellas como un reptil que entra en su guarida o como un caballo desbocados.<\/p>\n<p>En todo caso, el poema exige lectura completa y atenci\u00f3n a la sorprendente, triste y, finalmente, un poco t\u00e9trica historia de amor que incluye. De la lectura\u00a0uno puede comprender como la llegada de la t\u00e9cnica y el progreso del tren con su movimiento y su velocidad que constituyen el fondo sobre el que se desarrolla la acci\u00f3n,\u00a0hacen que \u00e9sta acci\u00f3n se vea transformada y se convierta en una nueva experiencia propia de la \u00e9poca presente en la que sit\u00faa <strong>Campoamor<\/strong> a sus lectores. No estamos ante una abstracta e intemporal historia amorosa, sino ante \u00a0un episodio de amor en un tren, bajo el v\u00e9rtigo y el dinamismo desencadenados por ese elemento nuevo de la \u00e9poca que es la velocidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>Notas y enlaces<\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong><em>1. <\/em><\/strong><em><strong>Gerardo Diego<\/strong> en su art\u00edculo\u00a0<strong>El ferrocarril en la poes\u00eda\u00a0<\/strong>, (incluido en sus <strong>Obras Completas. Prosa, tomo VIII<\/strong>, pgs. 1052-1087 de la Editorial Alfaguara), estudia l<\/em><em>a presencia del ferrocarril en la poes\u00eda espa\u00f1ola a lo largo de casi un siglo; desde mediados del XIX hasta los poetas de la generaci\u00f3n del 27, pasando por <strong>Unamuno<\/strong> y <strong>Machado<\/strong>. Se detiene en diverso aspectos de <strong>El tren expreso<\/strong> del que indica \u00ab&#8230; es lo que su t\u00edtulo por entonces escandaloso promete, un verdadero poema protagonizado por el devorador monstruo ingenieril\u00bb. En el art\u00edculo aparecen muchos poemas y entre ellos el que probablemente sea\u00a0<\/em><em>el primer poema espa\u00f1ol sobre el ferrocarril que no me resisto a incluir a continuaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre los inventos mil<br \/>\nninguno tan portentoso<br \/>\ncomo el del ferrocarril.<br \/>\nTan r\u00e1pido como el viento<br \/>\nte lleva hasta Matar\u00f3<br \/>\nel carril, en un momento.<br \/>\nJam\u00e1s tal cosa se vio;<br \/>\nel comer en Barcelona<br \/>\ny el cenar en Matar\u00f3.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em><strong>2. <\/strong>Para mejor comprender el poema\u00a0<strong>El tren expreso <\/strong>y la figura de<strong> Ram\u00f3n de Campoamor<\/strong>, resulta imprescindible la lectura del art\u00edculo<strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.google.es\/search?q=MATERIALES+Y+GU%C3%8DA+PARA+EL+COMENTARIO+DE+%C2%ABEL+TREN+EXPRESO%C2%BB%2C+DE+RAM%C3%93+N+DE+CAMPOAMOR&amp;oq=MATERIALES+Y+GU%C3%8DA+PARA+EL+COMENTARIO+DE+%C2%ABEL+TREN+EXPRESO%C2%BB%2C+DE+RAM%C3%93+N+DE+CAMPOAMOR&amp;aqs=chrome..69i57.1935j0j8&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8\" target=\"_blank\"><strong>\u201cMateriales y gu\u00eda para el comentario de El tren expreso de Ram\u00f3n de Campoamor\u201d<\/strong><\/a>\u00a0<\/strong>de\u00a0<strong><strong>Miguel \u00c1ngel Garc\u00eda<\/strong>\u00a0<\/strong>de la<strong> Universidad de Granada, <\/strong>(Sociocriticism 2006 \u2013 Vol. XXI, 2). En \u00e9l adem\u00e1s del an\u00e1lisis pormenorizado del poema, se estudia de forma detallada la obra po\u00e9tica de <strong>Campoamor<\/strong>, su enorme importancia dentro de la literatura del siglo XIX y su vigencia actual. En\u00a0<em>este \u00faltimo aspecto se indica lo siguiente: <\/em><\/em><\/p>\n<p><em><em>\u00abHoy por hoy,\u00a0despu\u00e9s del largo purgatorio al que se vio sometido y tras la revalorizaci\u00f3n que ha experimentado por parte de la cr\u00edtica (Gaos, 1969;\u00a0Cernuda, 1957; Borja, 1990; Bonet, 1994; Montol\u00ed, 1995; Lombardero, 2000) y de la \u00abpoes\u00eda de la experiencia\u00bb (Garc\u00eda Mart\u00edn, 1995), \u00a0su nombre resulta indispensable para abordar y discutir, a partir\u00a0de una producci\u00f3n y una teor\u00eda po\u00e9tica concretas, el concepto de\u00a0<em>poes\u00eda realista <\/em>con el que ha trabajado la historia literaria.\u00bb<\/em><\/em><\/p>\n<p><em><em>\u00ab&#8230; \u00faltimamente se viene insistiendo, creemos que con raz\u00f3n, en el car\u00e1cter\u00a0contempor\u00e1neo de Campoamor, en la actualidad de su pensamiento\u00a0po\u00e9tico. No es desde\u00f1able la idea de que Campoamor representa\u00a0otra forma de inscribirse en la modernidad&#8230;\u00a0Basta con recordar su voluntad de romper con el lenguaje preconcebidamente po\u00e9tico que legaron los rom\u00e1nticos a las promociones\u00a0que vinieron despu\u00e9s, punto de arranque del \u00abrescate\u00bb que sobre\u00a0sus intenciones po\u00e9ticas oper\u00f3 Cernuda.\u00bb<\/em><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enlace a El tren expreso de Ram\u00f3n de Campoamor\u00a0en\u00a0poes\u00eda y ciencia En el siglo XIX, antes del tren, en el principio fue el vapor. \u00a1Oh siglo del vapor y del buen tono! \u00a1Oh venturoso siglo diez y nueve\u2026 O, para hablar mejor, d\u00e9cimonono. Con este terceto empezaba la \u201cEp\u00edstola moral sobre las costumbres del siglo XIX\u201d escrita por \u00a0Bret\u00f3n de los Herreros en 1841, a\u00f1o en que el ferrocarril a\u00fan estaba por llegar a Espa\u00f1a. Pronto sin embargo, a partir de las primeras l\u00edneas construidas: Barcelona-Matar\u00f3 en 1848 y Madrid-Aranjuez en 1851, los trenes comenzaron a aparecer en la literatura\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":193,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87576"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/193"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=87576"}],"version-history":[{"count":45,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87576\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":87625,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/87576\/revisions\/87625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=87576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=87576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=87576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}