{"id":90014,"date":"2018-12-18T02:01:49","date_gmt":"2018-12-18T01:01:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/?p=90014"},"modified":"2018-12-18T20:45:36","modified_gmt":"2018-12-18T19:45:36","slug":"el-aeronauta-felipe-jacinto-sala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/2018\/12\/18\/90014","title":{"rendered":"El aeronauta. Felipe Jacinto Sala."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cultura-cientifica\/ciencia-cultura\/poesia\/aeronauta\" target=\"_blank\">Enlace a <strong>El aeronauta<\/strong> de <strong>Felipe Jacinto Salas<\/strong> en <strong>poes\u00eda y ciencia<\/strong><\/a><\/p>\n<p>Podemos enmarcar esta entrada en la s\u00e9ptima d\u00e9cada del siglo XIX. En concreto en 1863 en que<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Julio_Verne\" target=\"_blank\"><strong> Julio Verne<\/strong><\/a> public\u00f3 <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cinco_semanas_en_globo\" target=\"_blank\">Cinco semanas en globo<\/a>; las formidables aventuras del sabio <strong>Dr. Fergusson<\/strong> y sus acompa\u00f1antes a bordo del globo Victoria, cruzando el continente africano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/hetzeld-elephevent01.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-90024\" title=\"hetzeld-elephevent01\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/hetzeld-elephevent01-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/hetzeld-elephevent01-196x300.jpg 196w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/hetzeld-elephevent01.jpg 229w\" sizes=\"(max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue la d\u00e9cada inicial y prodigiosa de <strong>Julio Verne<\/strong> en la que la ciencia y la t\u00e9cnica se incorporan a la literatura popular a trav\u00e9s de la novela citada y de las que le siguieron: Viaje al centro de la tierra, (1864), De la tierra a la luna, (1865), Veinte mil leguas de viajes submarino, (1869), La vuelta al mundo en 80 d\u00edas, (1873), y La isla misteriosa, (1875).<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de todas ellas, se introducen en la novela de aventuras descripciones profundas de la naturaleza, (bot\u00e1nica, fauna, geograf\u00eda, clima,,,) y de inventos o descubrimientos nuevos como globos aerost\u00e1ticos, cohetes tripulados, submarinos, etc. Asimismo, los protagonistas muestran una predilecci\u00f3n y una alta valoraci\u00f3n por la ciencia y la t\u00e9cnica; frente a la riqueza, poder u otros aspectos.<\/p>\n<p>Por otra parte y en esa misma d\u00e9cada, en Espa\u00f1a el g\u00e9nero fabul\u00edstico, segu\u00eda siendo muy practicado en la poes\u00eda y, probablemente, el m\u00e1s popular. Esta situaci\u00f3n ven\u00eda de lejos; ya que, en el siglo XVIII con el clasicismo, la escritura de f\u00e1bulas &#8211; generalmente escritas en verso &#8211; lleg\u00f3 a ocupar un lugar central en la literatura espa\u00f1ola, con grandes autores entre los que destacaron, de forma notoria por su gran renombre y \u00e9xito, <strong>Tom\u00e1s de Iriarte<\/strong> y <strong>F\u00e9lix Mar\u00eda de Samaniego<\/strong>. Y a lo largo de todo el siglo XIX las f\u00e1bulas continuaron siendo enormememente populares, a trav\u00e9s de autores como <strong>Ram\u00f3n de Campoamor<\/strong>, <strong>Concepci\u00f3n Arenal<\/strong>, <strong>Manuel Ossorio y Bernard<\/strong> o <strong>Juan Eugenio Hartzenbusch<\/strong> que son los m\u00e1s famosos de una lista de notables cultivadores del g\u00e9nero que ser\u00eda interminable.<\/p>\n<p>Uno de los fabulistas del siglo XIX de esa lista que hemos comentado, ser\u00eda <strong>F<\/strong><strong>elipe Jacinto Sala<\/strong>, del que conocemos m\u00e1s de su obra que de su vida; de la que s\u00f3lo sabemos las fechas de su nacimiento (1819) y muerte (1895) en Barcelona. Recopil\u00f3 sus f\u00e1bulas en dos libros. En 1865 public\u00f3, bajo los auspicios de la Sociedad Econ\u00f3mica Barcelonesa de Amigos del Pa\u00eds, el volumen titulado <strong>F\u00e1bulas religiosas y morales en verso castellano y variedad de metros<\/strong>. El segundo, con el t\u00edtulo <strong>Nuevas fabulas<\/strong> &#8211; que inclu\u00eda 140 ilustraciones de <strong>Juli\u00e1n<\/strong>, <strong>Flinzer<\/strong> y otros artistas &#8211; fue publicado en Barcelona en 1886 en edici\u00f3n de la Librer\u00eda Juan y Antonio Bastinos. (Ver <strong>Nota 1<\/strong>).<\/p>\n<p>Por otra parte, <strong>Rosario Ozaeta<\/strong>, en su art\u00edculo\u00a0<strong>Los fabulistas espa\u00f1oles,\u00a0<\/strong>(ver Nota 2), escribe: <em>\u00abFelipe Jacinto Sala es un autor destacable. En sus ciento trece F\u00e1bulas religiosas y morales&#8230; , se percibe, si acaso, la filiaci\u00f3n de Samaniego o de Triarte (\u00abLa hormiga y la cucaracha\u00bb). Autor muy prol\u00edfico, escribi\u00f3 f\u00e1bulas durante toda su vida.\u00bb<\/em>. Tambi\u00e9n indica:<\/p>\n<p><em>\u00abA causa de su car\u00e1cter marcadamente moral, las f\u00e1bulas de Sala aparecer\u00edan a menudo en textos escolares. Como \u00e9sta:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abLa Malva\u00bb (F\u00e1bula LXIX)<\/em><\/p>\n<p><em>Un pi\u00e9 atrevido<\/em><br \/>\n<em> Pisa una Malva;<\/em><br \/>\n<em> Y ella que ignora<\/em><br \/>\n<em> Lo que es venganza<\/em><br \/>\n<em> Le aromatiza<\/em><br \/>\n<em> Con su fragancia.<\/em><\/p>\n<p><em>Las verdaderas<\/em><br \/>\n<em> Almas cristianas<\/em><br \/>\n<em> Son generosas<\/em><br \/>\n<em> Como esta planta.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/nuevas-f\u00e1bulas-ed-1886-129477023_99864640.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-90035\" title=\"nuevas f\u00e1bulas ed 1886 129477023_99864640\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/nuevas-f\u00e1bulas-ed-1886-129477023_99864640-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/nuevas-f\u00e1bulas-ed-1886-129477023_99864640-197x300.jpg 197w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/nuevas-f\u00e1bulas-ed-1886-129477023_99864640-675x1024.jpg 675w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2018\/12\/nuevas-f\u00e1bulas-ed-1886-129477023_99864640.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>El aeronauta<\/strong><\/p>\n<p>De entre la estimable obra de <strong>Felipe Jacinto Sala<\/strong>, es obligado elegir para <strong>poes\u00eda y ciencia<\/strong>, el poema <strong>El aeronauta<\/strong>, incluido posiblemente en su primer libro\u00a0<strong>F\u00e1bulas religiosas y morales\u00a0<\/strong>publicado en 1865, que lleva al mundo de la f\u00e1bula, (que en su formas m\u00e1s clasicas y reconocibles, vemos normalmente protagonizadas por animales),\u00a0 un artefacto tecnol\u00f3gico: el globo aerost\u00e1tico inventado por los hermanos <strong>Montgolfier<\/strong> en 1783 y que lleg\u00f3 a Espa\u00f1a unos diez a\u00f1os m\u00e1s tarde. (Ver <strong>Nota 3<\/strong>).<\/p>\n<p>El argumento es claro; es una trasposici\u00f3n del mito de \u00cdcaro en el que las alas de cera se ven sustituidas por <em>\u00ab&#8230; el \u00edmpetu furioso \/ del Montgolfier&#8230;\u00bb.\u00a0<\/em>Est\u00e1n todas las im\u00e1genes m\u00edticas de los globos aerost\u00e1ticos antiguos: las fuertes ligaduras que lo atan a la tierra y el fuerte \u00edmpetu incial cuando se sueltan; la acci\u00f3n de soltar lastre (<em>\u00aby arroja temerario todo el lastre \/ y hasta los cielos escalar pretende.\u00bb<\/em>) para poder ascender y el inevitable enfriamiento del gas y el descenso y una nueva forma de presentido \u00cdcaro que cae castigado por su soberbia.<\/p>\n<p><em>&#8230; el leve gas que daba vida al globo,<br \/>\nfugaz se desvanece,<br \/>\ny con frecuencia el hombre en su ca\u00edda<br \/>\nhalla segura muerte.<\/em><\/p>\n<p>Es decir, nos encontramos en estos versos ante la incorporaci\u00f3n de elementos novedosos de la ciencia y la tecnolog\u00eda a la poes\u00eda en Espa\u00f1a, a un g\u00e9nero tan tradicional como la f\u00e1bula; en las mismas fechas que <strong>Julio Verne<\/strong> iniciaba la publicaci\u00f3n de sus Viajes extraordinarios con Cinco semanas en globo.<\/p>\n<p><em><strong>Notas<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>1.<\/strong> Se puede acceder, en www.cervantesvirtual.com, a la portada, pr\u00f3logo y a un buen numero de poemas de <strong><a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/nuevas-fabulas--0\/html\/fef33360-82b1-11df-acc7-002185ce6064_1.htm\" target=\"_blank\">Nuevas f\u00e1bulas<\/a><\/strong>. Es autor del pr\u00f3logo en la p\u00e1gina web El pr\u00f3logo de este \u00faltimo, fue escrito por el periodista, escritor, editor y pol\u00edtico <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Carlos_Frontaura\" target=\"_blank\"><strong>Carlos Frontaura<\/strong><\/a>, que presenta el nuevo libro, alabando sus anteriores <strong>F\u00e1bulas religiosas y morales<\/strong>. Tambi\u00e9n se pone en valor el g\u00e9nero fabul\u00edstico que considera de gran dificultad, tal y como reproducimos a continuaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abEscribir buenas f\u00e1bulas es de lo m\u00e1s dif\u00edcil que conozco en literatura, y lo prueba que son contados los autores que, en lo antiguo y en lo moderno han sobresalido en este g\u00e9nero. El Sr. Sala ha adquirido, con sus dos libros de f\u00e1bulas, indisputable derecho a figurar como uno de los mejores entre esos pocos.<\/em><\/p>\n<p><em>El Sr. Sala es profundo pensador, fil\u00f3sofo, poeta, y perspicaz observador. Conoce perfectamente el coraz\u00f3n humano, observa atentamente los vicios sociales, y aplica el correctivo con singular acierto. No hay en los catorce pliegos que acabo de leer una sola f\u00e1bula trivial; nada huelga en estas p\u00e1ginas que rebosan en felic\u00edsimos pensamientos, gallardamente expresados con valent\u00eda y con sobriedad, condici\u00f3n propia de los buenos escritores.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em><strong>2. Ozaeta G\u00e1lvez, M.\u00aa R.<\/strong> (1998): <a href=\"http:\/\/revistas.uned.es\/index.php\/EPOS\/article\/view\/10052\/9592\" target=\"_blank\"><strong>\u00abLos fabulistas espa\u00f1oles. (Con especial referencia a los siglos XVIII y XIX)\u00bb<\/strong><\/a>.\u00a0Epos: Revista de filolog\u00eda, N\u00ba 14, p\u00e1gs. 169-205. Seg\u00fan se indica en su resumen, el art\u00edculo pretende (sic):\u00a0<\/em><em>\u00ab&#8230; ofrecer una panor\u00e1mica de los cultivadores de la f\u00e1bula en Espa\u00f1a, que parte de una sucinta trayectoria desde los or\u00edgenes hasta el siglo XVIII, para atender fundamentalmente al periodo comprendido entre este \u00faltimo siglo y el actual. Es patente el brillo alcanzado por el g\u00e9nero durante la segunda mitad del siglo XVIII, debido a las circunstancias socioculturales e hist\u00f3ricas que concurrieron en la centuria ilustrada, que lo favorecieron. De hecho, este florecimiento de la f\u00e1bula hizo que se multiplicasen sus cultivadores en el siguiente siglo, en el que se mantiene la intenci\u00f3n did\u00e1ctica y moralizadora. S\u00f3lo en el siglo XX se aprecia un descenso en su actualidad, desapareciendo pr\u00e1cticamente la f\u00e1bula y los fabulistas, aunque no sus cultivadores ocasionales, y manteni\u00e9ndose el g\u00e9nero residualmente en publicaciones infantiles, siempre bien aceptadas por sus receptores.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em><strong>3.<\/strong> Creo que es observable en la evoluci\u00f3n de la escritura de f\u00e1bulas en verso a lo largo del siglo XIX el hecho de que, junto con poemas en que aparecen animales u hombres como principales protagonistas de los mismo, se va produciendo la incorporaci\u00f3n de otros elementos como protagonistas: herramientas, instrumentos, fen\u00f3menos de la naturaleza, etc.; lo que posiblemente debi\u00f3 ir acomodando los gustos para que se hicieran posibles estas primeras apariciones de la ciencia y la t\u00e9cnica en la poes\u00eda. Podemos encontrar ejemplos de este tipo en bastantes poemas de <strong>Felipe Jacinto Sala<\/strong> como: <strong>El dique y el torrente<\/strong>, <strong>El redoblante y el parche<\/strong>, <strong>La l\u00e1mpara y el tiz\u00f3n<\/strong> o <strong>El clavo y el martillo<\/strong>, (herramientas a base de aceros industriales), que reproducimos a continuaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>El clavo y el martillo<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>-\u00abMal hayan am\u00e9n tus golpes;<\/em><br \/>\n<em> dec\u00eda el clavo al martillo-<\/em><br \/>\n<em> \u00bb\u00bfqu\u00e9 da\u00f1o pude yo hacerte<\/em><br \/>\n<em> \u00bbque me aniquilas imp\u00edo?\u00bb-<\/em><br \/>\n<em> Y el martillo contestaba:<\/em><br \/>\n<em> -\u00abNo te destruyo; te afirmo.<\/em><br \/>\n<em> \u00bbQuien mayor virtud pretende,<\/em><br \/>\n<em> \u00bbnecesita ser sufrido.\u00bb-<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enlace a El aeronauta de Felipe Jacinto Salas en poes\u00eda y ciencia Podemos enmarcar esta entrada en la s\u00e9ptima d\u00e9cada del siglo XIX. En concreto en 1863 en que Julio Verne public\u00f3 Cinco semanas en globo; las formidables aventuras del sabio Dr. Fergusson y sus acompa\u00f1antes a bordo del globo Victoria, cruzando el continente africano. &nbsp; &nbsp; Fue la d\u00e9cada inicial y prodigiosa de Julio Verne en la que la ciencia y la t\u00e9cnica se incorporan a la literatura popular a trav\u00e9s de la novela citada y de las que le siguieron: Viaje al centro de la tierra, (1864), De\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":193,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90014"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/193"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90014"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":90043,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90014\/revisions\/90043"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}