{"id":91450,"date":"2020-10-26T19:23:32","date_gmt":"2020-10-26T18:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/?p=91450"},"modified":"2020-10-27T17:12:56","modified_gmt":"2020-10-27T16:12:56","slug":"guadarrama-abril-pedro-salinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/2020\/10\/26\/91450","title":{"rendered":"Navacerrada, abril. Pedro Salinas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cultura-cientifica\/ciencia-cultura\/poesia\/poesia-ciencia-navacerrada-abril-pedro-salinas\">Enlace a <strong>Navacerrada, abril<\/strong> de <strong>Pedro Salinas<\/strong> en <strong>poes\u00eda y ciencia\u00a0<\/strong><\/a><\/p>\n<p>La aparici\u00f3n en 1924 de <strong>Presagios<\/strong> consagr\u00f3 a <strong>Pedro Salinas <\/strong>(1924-1951) como una de las figuras m\u00e1s notables de las nuevas generaciones literarias, con su dominio de una poes\u00eda que &#8211; sin acusar demasiado entusiasmo por ello- se ve enriquecida por los recursos y temas propios del ultra\u00edsmo y el creacionismo, va aliger\u00e1ndose de los m\u00e1s cl\u00e1sicos recursos de la ret\u00f3rica de fin de siglo: lo decorativo, lo sensorial y la musicalidad excesiva, y se afianza en la b\u00fasqueda de un nuevo lenguaje, m\u00e1s llano y cotidiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/seguro-azar-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-91453\" title=\"seguro azar 1\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/seguro-azar-1.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/seguro-azar-1.jpg 229w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/seguro-azar-1-188x300.jpg 188w\" sizes=\"(max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Publicado cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, <strong>Seguro azar<\/strong> corresponde a una nueva relaci\u00f3n del poeta con la realidad, realidad que es la de los<em> \u201ctiempos modernos\u201d<\/em> de los a\u00f1os veinte: el cine, el autom\u00f3vil, el tel\u00e9fono, la luz el\u00e9ctrica, los aviones\u2026 Triunfa plenamente la m\u00e1quina, el progreso t\u00e9cnico y en general los grandes temas de la modernidad que despiertan el inter\u00e9s del poeta.<\/p>\n<p>Muy representativos de esta nueva sensibilidad po\u00e9tica son tres poemas: <strong>Underwood girls<\/strong>, en que son protagonistas las nuevas m\u00e1quinas de escribir y las mecan\u00f3grafas, en ese momento sus usuarias principales. (<strong>Nota 1<\/strong>).<\/p>\n<p><em>\u2026 Despi\u00e9rtalas,<\/em><br \/>\n<em>con contactos saltarines<\/em><br \/>\n<em>de dedos r\u00e1pidos, leves,<\/em><br \/>\n<em>como a m\u00fasicas antiguas.<\/em><br \/>\n<em>Ellas suenan otra m\u00fasica:<\/em><br \/>\n<em>fantas\u00edas de metal<\/em><br \/>\n<em>valses duros, al dictado.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Tecnolog\u00eda, la de las m\u00e1quinas de escribir y los teclados, que han continuado como principal muy cerca de nosotros a lo largo de todo el siglo XX y hasta hoy; y que constituyen \u00e9stos, (los teclados, el teclado qwerty en particular), de una de las paradojas m\u00e1s llamativas de las tecnolog\u00edas del siglo XX: el que \u2013 por motivos accidentales hist\u00f3ricos &#8211; pueden resultar triunfadoras \u00a0tecnolog\u00edas que no son las m\u00e1s perfectas entre las posibles para el desempe\u00f1o de su funci\u00f3n. (<strong>Nota 2<\/strong>).<\/p>\n<p>En un segundo poema, que incluimos en poes\u00eda y ciencia en enero de este 2020, (ver <strong>nota 3<\/strong>), es <strong>35 buj\u00edas<\/strong>, el protagonismo corresponde a la energ\u00eda el\u00e9ctrica a trav\u00e9s de evocaci\u00f3n de la bombilla el\u00e9ctrica, como princesa encarcelada en su <em>\u201ccastillo de cristal\u201d,<\/em> con las ventanas cerradas para que no la vean esp\u00edas y raptores. Le basta <em>\u201capretar un bot\u00f3n\u201d<\/em> para sentirla a su lado.<\/p>\n<p><em>\u201c\u2026Pero de noche<\/em><br \/>\n<em>cerradas las ventanas<\/em><br \/>\n<em>para que no la vean<\/em><br \/>\n<em>\u2014gui\u00f1adoras esp\u00edas\u2014 las estrellas,<\/em><br \/>\n<em>y la soltar\u00e9. (Apretar un bot\u00f3n).<\/em><br \/>\n<em>Caer\u00e1 toda de arriba<\/em><br \/>\n<em>a besarme, a envolverme<\/em><br \/>\n<em>de bendici\u00f3n, de claro, de amor, pura\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/salinas_pedro-11.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-91474\" title=\"salinas_pedro 1\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/salinas_pedro-11.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/salinas_pedro-11.jpg 340w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/salinas_pedro-11-300x286.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Pedro Salinas<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, como indica, al respecto de este poema, <strong>Juan Cano Ballesta<\/strong> en su libro y <strong>Literatura y Tecnolog\u00eda<\/strong>, <em>\u201cEl mundo de la tecnolog\u00eda queda envuelto en una aureola de encanto y poes\u00eda\u2026la atm\u00f3sfera de cuento de hadas o de aventura amorosa, contiene para Pedro Salinas \u2013 a diferencia de los futuristas y primeros ultra\u00edstas \u2013 m\u00e1s belleza po\u00e9tica que los artefactos de la t\u00e9cnica.\u201d<\/em> \u00a0(Ver <strong>Nota 4<\/strong>).<\/p>\n<p><strong>Navacerrada, abril<\/strong>, es un sorpresivo poema, en versos blancos heptas\u00edlabos, cuya clave interpretativa se halla en su final. A lo largo del poema, el poeta parece llevarnos a un poema de amor convencional: <em>\u201cLos dos solos. \u00a1Qu\u00e9 bien \/ aqu\u00ed, en el puerto, altos\u201d\u2026<\/em> Pero al final del mismo, el sentido cambia y descubrimos que el alma y la fuerza &#8211; que se supon\u00eda iba a referirse a\u00a0 la amada \u2013 es, en realidad, de los doce caballos del autom\u00f3vil con el que el poeta ha hecho su escapada a la sierra madrile\u00f1a.<\/p>\n<p>El profesor <strong>Cano Ballesta<\/strong> , (ver <strong>Nota 4<\/strong>), lo comenta del modo siguiente.<\/p>\n<p><em>\u201c(sic)<\/em> <em>Navacerrada, abril viene a ser un canto al autom\u00f3vil, que se sit\u00faa, no obstante, lejos de los himnos futuristas. Capta un instante singular, en las alturas del puerto, a solas con su autom\u00f3vil, tras larga carrera y ante el panorama del ancho paisaje segoviano. Poeta y m\u00e1quina, como amante y amada, quedan fundidos para dar plenitud al prodigioso instante, que se interrumpe cuando s\u00fabitamente se lanzan a correr &lt;&lt; por un mundo \/ de asfalto y selva virgen &gt;&gt;. A la m\u00e1quina fr\u00eda e insensible ha fundido el hombre su alma formando la unidad superior en que impera supremo el ser humano tras incorporarse todas las conquistas de la tecnolog\u00eda. La fuerza an\u00edmica se suma al \u00edmpetu del motor:<\/em><\/p>\n<p><em>Y de pronto mi mano<\/em><br \/>\n<em>que te oprime, y t\u00fa, yo,<\/em><br \/>\n<em>-aventura de arranque<\/em><br \/>\n<em>el\u00e9ctrico-, rompemos<\/em><br \/>\n<em>el cristal de las doce,<\/em><br \/>\n<em>a correr por un mundo<\/em><br \/>\n<em>de asfalto y selva virgen.<\/em><br \/>\n<em>Alma m\u00eda en la tuya<\/em><br \/>\n<em>mec\u00e1nica; mi fuerza,<\/em><br \/>\n<em>bien medida, la tuya,<\/em><br \/>\n<em>justa: doce caballos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/literatura-y-Tecnolog\u00eda1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-91475\" title=\"literatura y Tecnolog\u00eda\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/literatura-y-Tecnolog\u00eda1-213x300.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/literatura-y-Tecnolog\u00eda1-213x300.jpg 213w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/literatura-y-Tecnolog\u00eda1-729x1024.jpg 729w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/files\/2020\/10\/literatura-y-Tecnolog\u00eda1.jpg 885w\" sizes=\"(max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En cuanto a su aproximaci\u00f3n a la tecnolog\u00eda, como interpreta el profesor <strong>Cano Ballesta<\/strong>, <em>\u00abSalinas no se sacia en las meras apariencias, busca el alma de las cosas, su profunda verdad a la tecnolog\u00eda (&#8230;) Los inventos de la t\u00e9cnica no le conducen a un entusiasmo incondicional. Muchas veces son un mero pretexto para crear una poes\u00eda ins\u00f3lita en que al poner en contacto dos mundos distantes brota la chispa electrizante de la emoci\u00f3n l\u00edrica m\u00e1s pura.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Poes\u00eda ins\u00f3lita, emoci\u00f3n l\u00edrica y maestr\u00eda que nos ofrecen estos tres poemas del maestro de la generaci\u00f3n del 27, <strong>Pedro Salinas<\/strong>. (<strong>Nota 5<\/strong>).<\/p>\n<p><em><strong>Notas y enlaces<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>1.<\/strong> Incorporado a <strong>poes\u00eda y ciencia <\/strong>en julio de 2005,\u00a0<strong><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/poemas\/poesia.asp?id=328\" target=\"_blank\">Underwood girls<\/a><\/strong>\u00a0pertenece ya\u00a0 a su tercer poemario,\u00a0<strong>F\u00e1bula y signo<\/strong> de 1931.\u00a0<\/em><br \/>\n<em><strong>2.<\/strong> Ver <strong>David, Paul D<\/strong>. <strong><a href=\"http:\/\/www.revistaasturianadeeconomia.org\/raepdf\/37\/23_32David.pdf\" target=\"_blank\">\u201cCl\u00edo y la econom\u00eda del QWERTY\u201d<\/a>.<\/strong> En Revista asturiana de econom\u00eda &#8211; RAE N\u00ba 37, 2006<\/em><br \/>\n<em><strong>3.<\/strong> Incorporado a <strong>poes\u00eda y ciencia<\/strong> en enero de 2020. <a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cultura-cientifica\/ciencia-cultura\/poesia\/poesia-ciencia-35-bujias-poema-bombilla-energia-electrica-pedro-salinas-0\" target=\"_blank\"><strong>35 buj\u00edas<\/strong><\/a><\/em><br \/>\n<em><strong>4. Cano Ballesta, Juan<\/strong>. <a href=\"https:\/\/www.pre-textos.com\/escaparate\/product_info.php?products_id=377\" target=\"_blank\"><strong>\u201cLiteratura y tecnolog\u00eda. Las letras espa\u00f1olas ante la revoluci\u00f3n industrial (1890-1940)\u201d<\/strong><\/a>. Editorial Pre-Textos.1998. (Corregida y aumentada de la edici\u00f3n original: Editorial Or\u00edgenes, 1981). Dedicados a la poes\u00eda de Salinas en el libro est\u00e1n, adem\u00e1s del cap\u00edtulo <strong>La modernidad de un humanista<\/strong> de la edici\u00f3n original, (pgs. 204-210); un ap\u00e9ndice nuevo en la edici\u00f3n de 1998 de t\u00edtulo:\u00a0<strong>Pedro Salinas: el vanguardismo l\u00fadico de un humanista<\/strong>, (pgs. 367-391).<\/em><br \/>\n<em><strong>5.<\/strong> Los tres libros citados: <strong>Presagios<\/strong>, <strong>Seguro azar<\/strong> y <strong>F\u00e1bula y signo<\/strong>, se encuentran editados en Alianza Editorial, Biblioteca Salinas, Madrid 1993.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enlace a Navacerrada, abril de Pedro Salinas en poes\u00eda y ciencia\u00a0 La aparici\u00f3n en 1924 de Presagios consagr\u00f3 a Pedro Salinas (1924-1951) como una de las figuras m\u00e1s notables de las nuevas generaciones literarias, con su dominio de una poes\u00eda que &#8211; sin acusar demasiado entusiasmo por ello- se ve enriquecida por los recursos y temas propios del ultra\u00edsmo y el creacionismo, va aliger\u00e1ndose de los m\u00e1s cl\u00e1sicos recursos de la ret\u00f3rica de fin de siglo: lo decorativo, lo sensorial y la musicalidad excesiva, y se afianza en la b\u00fasqueda de un nuevo lenguaje, m\u00e1s llano y cotidiano. \u00a0 Publicado\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":193,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91450"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/193"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91450"}],"version-history":[{"count":34,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91450\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":91489,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91450\/revisions\/91489"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CienciayPoesia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}