{"id":130519,"date":"2013-02-11T09:49:41","date_gmt":"2013-02-11T08:49:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/?p=130519"},"modified":"2013-02-11T09:49:41","modified_gmt":"2013-02-11T08:49:41","slug":"mala-reputacion-brillante-futuro-jeffrey-engel-sobre-la-historia-diplomatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/2013\/02\/11\/130519","title":{"rendered":"Mala reputaci\u00f3n, brillante futuro: Jeffrey Engel sobre la historia diplom\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p>La revista <a href=\"http:\/\/www.historians.org\/Perspectives\/index.cfm\"><strong>Perspectives on History<\/strong><\/a>, bolet\u00edn de la <strong><a href=\"http:\/\/www.historians.org\/\">American Historical Association<\/a>\u00a0[AHA]<\/strong>, public\u00f3 el pasado a\u00f1o su volumen 50. Con este motivo, <a href=\"http:\/\/www.history.ucla.edu\/people\/faculty?lid=535\"><strong>Lynn Hunt<\/strong><\/a> (UCLA) edit\u00f3 en un <strong><a href=\"http:\/\/www.historians.org\/Perspectives\/issues\/2012\/1212\/index.cfm\">Special 50th Anniversary Forum<\/a> <\/strong>dedicado a <strong>\u00abThe Future of the Discipline<\/strong>\u00ab. Merece la pena repasar todo el n\u00famero, pero nosotros nos vamos a detener en este post en la aportaci\u00f3n de <strong><a href=\"http:\/\/smu.edu\/history\/faculty\/Engel.shtml\">Jeffrey E. Engel<\/a><\/strong>\u00a0( director del Center for Presidential History de la\u00a0Southern Methodist University), sobre la historia de las relaciones internacionales o, m\u00e1s propiamente, la historia diplom\u00e1tica, titulado <strong><a href=\"http:\/\/www.historians.org\/Perspectives\/issues\/2012\/1212\/Diplomatic-Historys-Ill-Deserved-Reputation-and-Bright-Future.cfm\">\u00abDiplomatic History&#8217;s Ill-Deserved Reputation and Bright Future<\/a>\u00ab. <\/strong>Lo que sigue no es m\u00e1s que un extracto (en traducci\u00f3n libre) que permite asomarse a los planteamientos de Engel, aunque naturalmente lo m\u00e1s aconsejable es leer el texto completo en su versi\u00f3n original.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-130520\" title=\"Engel\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/files\/2013\/02\/Engel.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"210\" \/><\/p>\n<p><em>[&#8230;] Hemos recorrido un largo trecho desde la cr\u00edtica de <a href=\"http:\/\/history.fas.harvard.edu\/people\/faculty\/maier.php\"><strong>Charles Maier<\/strong><\/a> en 1980 de que la historia diplom\u00e1tica estaba simplemente \u201chaciendo tiempo\u201d m\u00e1s que presionando hacia adelante y de que merec\u00eda el exilio al desierto acad\u00e9mico por su \u201cfalta de innovaci\u00f3n\u201d y \u201cresistencia a nuevos trabajos\u201d. Al mismo tiempo ha pasado una generaci\u00f3n desde la opini\u00f3n, menos c\u00e1ustica pero no menos perspicaz de <strong><a href=\"http:\/\/www.history.ucla.edu\/people\/faculty?lid=535\">Lynn Hunt<\/a><\/strong> en 1989 de que la historia social se hab\u00eda convertido en \u201cel \u00e1rea de investigaci\u00f3n m\u00e1s importante en historia\u201d. Estas dos afirmaciones provocaron vigorosas introspecciones en b\u00fasqueda de su alma entre los historiadores de la diplomacia. Muchos se alzaron para protestar; otros muchos todav\u00eda se erizan ante tales acusaciones.<\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Si lo vemos en perspectiva amplia, tales cr\u00edticas y sus refutaciones se entrelazan al trazar la propia historia reciente de la historia diplom\u00e1tica. El estudio de la pol\u00edtica exterior, como la profesi\u00f3n hist\u00f3rica en conjunto, creci\u00f3 sustancialmente siguiendo la estela del foco social de los a\u00f1os 1970s y el giro cultural de la d\u00e9cada siguiente. Mientras demasiados historiadores que en la d\u00e9cada de los setenta estaban en la vanguardia evitaron despu\u00e9s, por costumbre, las \u00faltimas publicaciones en historia diplom\u00e1tica, tomando la cr\u00edtica de Maier como una revelaci\u00f3n permanente, en su ausencia la disciplina abraz\u00f3 tenencias m\u00e1s amplias. Solo necesitamos revisar la lista de t\u00edtulos galardonados con premios durante la \u00faltima generaci\u00f3n para encontrar repetidamente t\u00e9rminos como \u201craza\u201d, \u201cpoder\u201d, \u201ccultura\u201d, \u201cret\u00f3rica\u201d e \u201cimperio\u201d.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Este ya no es el campo en el que trabaj\u00f3 tu director de tesis. Ha evolucionado en l\u00ednea con cambios m\u00e1s amplios dentro de la academia y en el resto del mundo. Se ha producido una nueva atenci\u00f3n a factores sociales y culturales, seg\u00fan avanzaba una era de <em>profunda\u00a0<\/em>descolonizaci\u00f3n y subsiguiente difusi\u00f3n del poder global. La lista de estados miembros de las Naciones Unidas, por tomar una medida instant\u00e1nea<\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">, ha crecido de 51 a 193 desde 1945. Buena parte de los recursos financieros y pol\u00edticos del mundo se ha transferido simult\u00e1neamente, aunque de forma desigual, m\u00e1s all\u00e1 del elenco inicial de la ONU. Comprender este nuevo sistema internacional, lo que <a href=\"http:\/\/fareedzakaria.com\/\"><strong>Fareed Zakaria<\/strong><\/a> ha denominado \u201cel ascenso del resto\u201d, requiere un nuevo tipo de especialista capaz de mirar m\u00e1s all\u00e1 de Washington, Mosc\u00fa, Tokio y las capitales europeas. Requiere historiadores dotados de un instrumental cada vez m\u00e1s sofisticado, capaces de comprender y explicar una creciente variedad de naciones, razas y lenguas, fuentes, y materias. Los historiadores de la diplomacia han respondido con prontitud al llamamiento de la especialista en g\u00e9nero e historia del trabajo <a href=\"http:\/\/www.historians.org\/perspectives\/issues\/2009\/0902\/0902mem1.cfm\"><strong>Jeanne Boydston<\/strong><\/a> a estudiar \u00a0\u201clas cuestiones muy localmente\u201d como medio para comprender un mundo crecientemente complejo, al menos \u201chasta que podamos demostrar sus conexiones e interacciones\u201d. En su ensayo finalmente publicado, Boydston argumentaba \u2013y no ciertamente pensando en los diplomatistas- que \u201cla distinci\u00f3n resulta importante\u201d en relaci\u00f3n directa con la complejidad de cada encuentro. Yo apuntar\u00eda a que este estudio de interacciones entre lugares <\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">es precisamente de lo que ha tratado siempre la historia diplom\u00e1tica.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">[\u2026]<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">El mensaje fue crudamente transmitido y se recibi\u00f3 ampliamente. Para tener \u00e9xito en el \u00e1mbito m\u00e1s amplio de la profesi\u00f3n, un joven investigador necesitaba dirigirse simult\u00e1neamente a los especialistas y a la profesi\u00f3n en su conjunto; navegar las olas\u00a0de la especialidad a la vez que trazaba su rumbo a trav\u00e9s de las corrientes m\u00e1s amplias de la disciplina. Los aspirantes a historiadores \u2013o al menos, y esto es fundamental, quienes aspiraban a conseguir un empleo como tales- simplemente ya no escribir\u00edan tesis sobre historia diplom\u00e1tica sin tratar, en alg\u00fan nivel, cuestiones de raza, g\u00e9nero, cultura y similares. Como han notado <a href=\"http:\/\/history.columbia.edu\/faculty\/Foner.html\"><strong>Eric Foner<\/strong><\/a> y <a href=\"http:\/\/history.fas.harvard.edu\/people\/faculty\/mcgirr.php\"><strong>Lisa McGirr<\/strong><\/a> recientemente, \u201ccategor\u00edas como raza y g\u00e9nero, piedras de toque de la nueva historia social, se consideran ahora esenciales para comprender grandes temas de la historia de Am\u00e9rica, incluyendo la ley, la diplomacia y la pol\u00edtica p\u00fablica, en lugar de limitarse a las relaciones entre negros y blancos o entre hombres y mujeres\u201d. Adem\u00e1s, <a href=\"http:\/\/http:\/\/history.fas.harvard.edu\/people\/faculty\/manela.php\"><strong>Erez Manela<\/strong><\/a> ha descrito la pasada generaci\u00f3n de historia diplom\u00e1tica como un \u201cfrenes\u00ed creativo\u201d que ha ofrecido una \u201cimplacable ampliaci\u00f3n de sus fronteras espaciales, tem\u00e1ticas y metodol\u00f3gicas\u201d. Por supuesto, hay constantes. El estudio de la diplomacia y de los asuntos exteriores sigue ocup\u00e1ndose intr\u00ednsecamente del poder transnacional (como veremos a continuaci\u00f3n) pero en su tono y en sus categor\u00edas explicativas, la disciplina ha madurado siguiendo la misma trayectoria que el conjunto de la profesi\u00f3n hist\u00f3rica.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">[\u2026]<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">La historia diplom\u00e1tica siempre ha privilegiado el estudio del poder, pero ahora no solo estudia a los privilegiados que ejercieron ese poder de forma m\u00e1s directa. Como evidencia no tenemos m\u00e1s que atender a los m\u00e1s recientes debates internos sobre el nombre de la especialidad. Pensando que la denominaci\u00f3n de \u201chistoria diplom\u00e1tica\u201d ya no representa su estado actual, algunos de sus profesionales, en revistas, blogs y una serie de paneles y sesiones plenarias en el encuentro actual de la disciplina <\/span><\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">[el congreso de la AHA<\/span><span style=\"text-decoration: underline;\">]<\/span><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> han expresado su preferencia por \u00a0\u201chistoria internacional\u201d como una descripci\u00f3n m\u00e1s \u00fatil de las interacciones entre pueblos. Otros prefieren \u201chistoria transnacional\u201d para enfatizar la conectividad global m\u00e1s que las divisiones; para algunos, \u201casuntos exteriores\u201d <\/span><\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">[\u201cforeign affairs\u201d]<\/span><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> describe mejor la amplia gama de interacciones internacionales que permite la modernidad. Al final, el prop\u00f3sito de estos debates, al menos tal como yo los veo, ha sido menos el de dictar nuevas direcciones a la disciplina que subrayar los caminos que ya se han transitado. En cada caso, el estudio de la creaci\u00f3n, despliegue y consecuencias del poder es lo que unifica la especialidad, independientemente de la nomenclatura.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">El enfoque en el poder formal hizo que los diplomatistas parecieran arcaicos en una \u00e9poca anterior, cuando las investigaciones de vanguardia trataban de identificar el poder en nuevos lugares, pero esta arraigada fascinaci\u00f3n con el poder les garantiza ahora un brillante futuro, especialmente a la medida que vamos progresando desde estudiar simplemente los or\u00edgenes del poder a examinar m\u00e1s ampliamente sus efectos. El poder subyace a cualquier interacci\u00f3n global: comercial, social, religiosa, de \u00e9lites, subalterna, o las enmara\u00f1adas combinaciones que caracterizan la historia humana. Este poder est\u00e1 asociado muy frecuentemente al Estado, una fuerza y estructura con la que tienen que v\u00e9rselas incluso los m\u00e1s vanguardistas historiadores diplom\u00e1ticos, ya estudien entidades no gubernamentales, procesos de inculturaci\u00f3n, modernizaci\u00f3n, migraci\u00f3n, descolonizaci\u00f3n o cualquier tipo de las innumerables formas en que los humanos interact\u00faan a trav\u00e9s y alrededor de las fronteras. Los actores no gubernamentales buscan constantemente el respaldo y la protecci\u00f3n estatal. Las redes de comunicaciones se rigen por leyes y regulaciones impuestas por los Estados. Es imposible comprender la descolonizaci\u00f3n sin contemplar el rechazo de una autoridad gubernamental a favor de otra.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Al expandir la definici\u00f3n de poder en busca de sus m\u00faltiples localizaciones y fuentes en el siglo XXI, los historiadores corren de cabeza hacia la fuerza centralizada de autoridad gubernamental \u2013 en otras palabras, hacia el mism\u00edsimo lugar donde comenz\u00f3 la historia diplom\u00e1tica-. El especialista en la edad contempor\u00e1nea tiene que estar voluntariamente ciego para sugerir que el poder estatal no es importante. Las nociones de cultura y raza nos ayudan a comprender el antisemitismo europeo y el odio hacia los gitanos, homosexuales y discapacitados, pero fue necesario el poder del Estado alem\u00e1n \u2013unido a la industrializaci\u00f3n- para transformar antiguos odios en matanzas sistem\u00e1ticas. La disoluci\u00f3n del poder estatal al final de la Guerra Fr\u00eda permiti\u00f3 que Yugoslavia cayera en el caos \u00e9tnico; incub\u00f3 la hambruna en Somalia; facilit\u00f3 la matanza en Ruanda; y m\u00e1s recientemente, ayud\u00f3 a la primavera \u00e1rabe. Dada la centralidad del Estado en la China comunista y en el imperio sovi\u00e9tico, sacar al estado de estas historias equivale a extirpar una buena parte del siglo XX.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Claramente, estudiar solo el estado y las interacciones entre estados en el sistema global resulta insuficiente para proporcionar una imagen hol\u00edstica del pasado. Un historiador contemporane\u00edsta estar\u00eda ignorando intencionalmente la literatura reciente sobre los or\u00edgenes de la Segunda Guerra Mundial en el Pac\u00edfico, por ejemplo, si no hiciera referencia a perdurables nociones de superioridad racial por parte de los pol\u00edticos en el poder, tanto japoneses como europeos y americanos. El mismo especialista, de todos modos, estar\u00eda en falta si t<\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">erminara la historia aqu\u00ed, si no tuviera en cuenta los anticuados par\u00e1metros del <\/span><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">poder estatal, como el acceso a los recursos naturales. De forma m\u00e1s espectacular, fue necesario el poder del Estado para construir la bomba at\u00f3mica que ayud\u00f3 a terminar la guerra. Solo desde 1945 los humanos se han visto obligados a tomar en consideraci\u00f3n su propio poder para eliminar la vida sobre el planeta: y este es un poder que merece ser estudiado, de hecho. Totalmente reintegrada ahora en la corriente principal de la disciplina, la historia diplom\u00e1tica goza ahora de un futuro brillante porque, para bien o para mal, es improbable que el poder se disipe como principio organizador del siglo XXI y m\u00e1s all\u00e1. Lamentable, como alguien que estudia los conflictos internacionales y la manera de evitarlos, a menudo digo bromeando que\u00a0 la m\u00eda es una industria en crecimiento. El conflicto internacional aparece en todas partes, creciendo en variedad y complejidad tras la Guerra Fr\u00eda y particularmente despu\u00e9s del 11-S. Por eso conf\u00edo en la durabilidad de la historia diplom\u00e1tica como campo de investigaci\u00f3n. Ha aceptado las exigencias de la historia cultural y social sin perder su enfoque en el poder transnacional y estatal. Ha ampliado constantemente la gama y variedad de sus temas y actores m\u00e1s all\u00e1 del estado sin perder de vista el impresionante poder estatal. Ha crecido sin olvidar sus or\u00edgenes, a la vez que resultaba relevante para el mundo contempor\u00e1neo y futuro. Todos deber\u00edamos ser igualmente afortunados.<\/span><\/em><\/p>\n<p>Copyright \u00a9 <a href=\"http:\/\/www.historians.org\/\"><strong>American Historical Association<\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revista Perspectives on History, bolet\u00edn de la American Historical Association\u00a0[AHA], public\u00f3 el pasado a\u00f1o su volumen 50. Con este motivo, Lynn Hunt (UCLA) edit\u00f3 en un Special 50th Anniversary Forum dedicado a \u00abThe Future of the Discipline\u00ab. Merece la pena repasar todo el n\u00famero, pero nosotros nos vamos a detener en este post en la aportaci\u00f3n de Jeffrey E. Engel\u00a0( director del Center for Presidential History de la\u00a0Southern Methodist University), sobre la historia de las relaciones internacionales o, m\u00e1s propiamente, la historia diplom\u00e1tica, titulado \u00abDiplomatic History&#8217;s Ill-Deserved Reputation and Bright Future\u00ab. Lo que sigue no es m\u00e1s que un\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":121,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[48,1,2186],"tags":[17198,17200,44434,17199,17202],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130519"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/users\/121"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130519"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130519\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130531,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130519\/revisions\/130531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/Historia_RRII\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}