{"id":129293,"date":"2011-03-25T20:38:14","date_gmt":"2011-03-25T19:38:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/HumoryCiencia\/?p=129293"},"modified":"2011-07-19T08:47:44","modified_gmt":"2011-07-19T07:47:44","slug":"fallece-juan-carlos-eguillor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/HumoryCiencia\/2011\/03\/25\/129293","title":{"rendered":"Fallece Juan Carlos Eguillor"},"content":{"rendered":"<p>El dibujante, padre de \u00abMari Aguirre\u00bb, ide\u00f3 en el Bilbao de los 60 los personajes m\u00e1s botxeros publicados nunca en las vi\u00f1etas de los peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>El ilustrador Juan Carlos Eguillor ten\u00eda estilo. Un estilo limpio, nost\u00e1lgico y elegante, burbujeante como el champ\u00e1n, que remite a \u00e9pocas pasadas, a jazz y charleston. Un estilo propio e intransferible, pese a beber de fuentes muy diversas, que le permiti\u00f3 transitar por artes tan dispares como la historieta, el cartel o el v\u00eddeo experimental sin perder su identidad. Ayer falleci\u00f3 en Madrid, ciudad en la que resid\u00eda desde hace a\u00f1os, v\u00edctima de una enfermedad.<!--more--><\/p>\n<p>Nacido en San Sebasti\u00e1n en 1947, Eguillor dej\u00f3 muy pronto los estudios de periodismo para volcar en las p\u00e1ginas de EL CORREO su desbordante imaginaci\u00f3n a trav\u00e9s de personajes tan entra\u00f1ables y originales como la alocada Mari Aguirre y su contrapunto, la inefable Miss Martiartu, aquella institutriz seria, p\u00eda y nacionalista que velaba por los valores m\u00e1s sagrados de la idiosincrasia vasca. En estas p\u00e1ginas desarroll\u00f3 Eguillor su particular revoluci\u00f3n del 68, a\u00f1o en que empez\u00f3 a dibujar su tira c\u00f3mica semanal, un pretexto para satirizar con elegancia no exenta de mordacidad a la sociedad bilba\u00edna, tan bipolar entre el aldeanismo inocente y la ebullici\u00f3n industrial de entonces. \u00abMe inspiro en la calle, en conversaciones cotidianas que pueden cazarse al vuelo\u00bb, se explicaba. Tal vez por eso sus historietas, tan surrealistas, eran tambi\u00e9n tan cercanas. Y tal vez por eso el s\u00edmbolo que mejor le representa, y que dibuj\u00f3 hasta la saciedad, es tan prosaico como un paraguas; protecci\u00f3n contra el sempiterno sirimiri de la \u00e9poca y tambi\u00e9n, en sus guiones, un instrumento para sobrevolar el mundo.<\/p>\n<p>Eguillor ha sido probablemente el donostiarra que m\u00e1s ha amado a Bilbao, cuyo paisaje industrial, sucio y contaminado fue siempre fuente de inspiraci\u00f3n para \u00e9l. \u00abBilbao es mi &#8216;mater metal\u00fargica&#8217;, un lugar en el que todo es posible, una ciudad interesante como met\u00e1fora, aunque su pasado arqueol\u00f3gico e industrial est\u00e1 desapareciendo\u00bb, lamentaba en una entrevista publicada en este diario en los d\u00edas en que una nueva ciudad comenzaba a emerger sobre los restos de aquella otra que \u00e9l tanto amaba.<\/p>\n<p>Tras varios par\u00e9ntesis en los a\u00f1os 70 en los que colabor\u00f3 en otros peri\u00f3dicos, volvi\u00f3 a EL CORREO y a su entra\u00f1able personaje con &#8216;Las nuevas aventuras de Mari Aguirre&#8217;. En aquellos tiempos cre\u00f3 la serie en euskera &#8216;Krisket eta Popolo&#8217;, colabor\u00f3 con la revista &#8216;Euskadi Sioux&#8217;, de la que s\u00f3lo se editaron siete n\u00fameros pero que tuvo notable influencia, y colabor\u00f3 con diversas revistas y diarios de tirada nacional.<br \/>\nSu bilbainismo fue reconocido en 1978 con la elecci\u00f3n de un cartel suyo para ilustrar las primeras fiestas aut\u00e9nticamente populares del postfranquismo, protagonizado por un txistulari que esparce una lluvia de estrellas sobre ciudadanos y cabezudos. Once a\u00f1os despu\u00e9s repiti\u00f3 en la Semana Grande de 1987. Su obra como ilustrador, que abarca libros infantiles, carteles como los del Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao (Zinebi) de 1978 y 2008, y collages, le hizo acreedor a diversos premios; el m\u00e1s reciente, hace a\u00f1o y medio, un homenaje del Sal\u00f3n del C\u00f3mic y Manga de Getxo.<\/p>\n<p><strong>Un melanc\u00f3lico activo<\/strong><\/p>\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, la curiosidad que le hac\u00eda entusiasmarse por todo le llev\u00f3 a cambiar la pluma por otras herramientas -desde la fotocopiadora hasta el soporte digital, el videogr\u00e1fico y el multimedia-; el lenguaje, del propio de la vi\u00f1eta al guion cinematogr\u00e1fico, y hasta su destinatario, del lector de peri\u00f3dicos al p\u00fablico infantil.<\/p>\n<p>Eguillor se defin\u00eda como un \u00abmelanc\u00f3lico activo\u00bb. \u00abSiempre digo que mi mirada es tierna, esc\u00e9ptica y cruel sobre las cosas. Si pienso que la vida es horrible es porque creo que no deber\u00eda serlo\u00bb, dec\u00eda. Por eso intent\u00f3 cambiarla a trav\u00e9s de sus dibujos y consigui\u00f3 que muchos la vieran de otra manera, sobre todo los bilba\u00ednos.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.elcorreo.com\/alava\/v\/20110323\/cultura\/fallece-padre-mari-aguirre-20110323.html\">El Correo.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dibujante, padre de \u00abMari Aguirre\u00bb, ide\u00f3 en el Bilbao de los 60 los personajes m\u00e1s botxeros publicados nunca en las vi\u00f1etas de los peri\u00f3dicos. El ilustrador Juan Carlos Eguillor ten\u00eda estilo. Un estilo limpio, nost\u00e1lgico y elegante, burbujeante como el champ\u00e1n, que remite a \u00e9pocas pasadas, a jazz y charleston. 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