{"id":133982,"date":"2016-02-24T13:59:00","date_gmt":"2016-02-24T12:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/?p=133982"},"modified":"2017-02-20T11:00:54","modified_gmt":"2017-02-20T10:00:54","slug":"cuatrocientos-anos-desde-la-condena-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/2016\/02\/24\/133982","title":{"rendered":"Cuatrocientos a\u00f1os desde la condena de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hace 400 a\u00f1os la Inquisici\u00f3n Romana censur\u00f3 la teor\u00eda copernicana que postulaba que la Tierra se mov\u00eda alrededor del Sol. Fue un evento clave que en buena medida separ\u00f3 Europa en dos realidades diferentes, de manera an\u00e1loga como hab\u00eda ocurrido un siglo antes con la reforma protestante.<\/p>\n<p>El 24 de febrero de 1616 la Inquisici\u00f3n Romana aprob\u00f3 dos proposiciones que censuraban la teor\u00eda helioc\u00e9ntrica desarrollada por Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico a mediados del siglo XVI. Negaban la centralidad del Sol (impl\u00edcitamente que la Tierra orbitaba alrededor de aqu\u00e9l) y calificaban esta creencia como her\u00e9tica y absurda desde el punto de vista filos\u00f3fico. Al d\u00eda siguiente amonestaron a Galileo Galilei, uno de los cient\u00edficos m\u00e1s reputados del continente, y le conminaron a abandonar el sistema copernicano. \u00bfPor qu\u00e9 se lleg\u00f3 a este punto y qu\u00e9 signific\u00f3 realmente?<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>La nueva visi\u00f3n del mundo: el heliocentrismo de Cop\u00e9rnico<\/strong><\/p>\n<p>En 1543 Cop\u00e9rnico public\u00f3, en su lecho de muerte, \u201cDe Revolutionibus Orbium Coelestium o \u201cSobre el movimiento de las esferas celestiales\u201d, un texto muy t\u00e9cnico en el que se propon\u00eda que era la Tierra la que se mov\u00eda alrededor del Sol (en realidad alrededor de un punto muy cercano a \u00e9ste). Ello implicaba que las estrellas se encontraban incre\u00edblemente distantes y modificaba el sistema cosmol\u00f3gico geocentrista que hab\u00eda imperado desde hac\u00eda m\u00e1s de dos mil a\u00f1os basadas en las teor\u00edas de Arist\u00f3teles. Curiosamente, parte de la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica recibi\u00f3 la obra de manera positiva, quiz\u00e1s porque el nuevo sistema facilitaba el c\u00e1lculo de las posiciones del Sol, la Luna y los planetas, y representaba una ventaja a la hora de determinar el momento de la Pascua, que ocurre despu\u00e9s de la primera Luna llena tras el paso del Sol por el equinoccio de primavera (el inicio de la estaci\u00f3n). Sin embargo, inicialmente figuras prominentes del movimiento reformista mostraron un rechazo frontal a la rompedora visi\u00f3n del cosmos. En cualquier caso, la teor\u00eda helioc\u00e9ntrica qued\u00f3 restringida a los c\u00edrculos acad\u00e9micos y su efecto fue bastante reducido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_134007\" aria-describedby=\"caption-attachment-134007\" style=\"width: 498px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/files\/2016\/02\/Index1819.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-134007    \" title=\"Index1819\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/files\/2016\/02\/Index1819-1024x424.jpg\" alt=\"\" width=\"498\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/files\/2016\/02\/Index1819-1024x424.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/files\/2016\/02\/Index1819-300x124.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/astrofisica\/files\/2016\/02\/Index1819.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 498px) 100vw, 498px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-134007\" class=\"wp-caption-text\">Edici\u00f3n de 1819 del \u201cIndex Librorum Prohibitorum et Expurgatorum\u201den donde todav\u00eda figuras obras helioc\u00e9ntricas de Kpler y Galileo, junto a \u00abDe revolutionibus\u00bb de Cop\u00e9rnico.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las evidencias observacionales de Galileo y las condenas<\/strong><\/p>\n<p>D\u00e9cadas despu\u00e9s, y tras la invenci\u00f3n del telescopio, Galileo public\u00f3 una peque\u00f1a obra que estar\u00eda llamada a revolucionar el panorama cient\u00edfico y filos\u00f3fico: \u201c<em>Sidereus Nuncius\u201d<\/em> o \u201cmensajero sideral\u201d. En \u00e9l se anunciaba el descubrimiento de monta\u00f1as en la Luna y de numerosas estrellas no visibles a simple vista, que conformaban ese camino de apariencia lechosa llamado la V\u00eda L\u00e1ctea. Pero sobre todo anunciaba la existencia de cuatro sat\u00e9lites que orbitaban alrededor del planeta J\u00fapiter, hecho que romp\u00eda una de las premisas\u00a0 esenciales del geocentrismo: que todos los cuerpos celestes giraban alrededor de nuestro planeta.<\/p>\n<p>Para hacernos una idea del impacto que esta nueva ventana tuvo, basta pensar en la reciente detecci\u00f3n de las ondas gravitatorias, que tambi\u00e9n nos abren una original puerta para analizar fen\u00f3menos invisibles hasta este momento. Existe una diferencia esencial: mientras que \u00e9stas fueron predichas de manera brillante por Albert Einstein, los nuevos fen\u00f3menos que Galileo vio por primera vez fueron inesperados y rompieron de manera definitiva con el pasado.<\/p>\n<p>Johannes Kepler, otro de los grandes revolucionarios cient\u00edficos de inicios del siglo XVII reaccion\u00f3 con un notable entusiasmo ante estos descubrimientos:<\/p>\n<p>\u201c<span style=\"color: #0000ff;\"><em>\u2026Dadme las naves y adaptadme las velas al viento celeste; habr\u00e1 gente que no tendr\u00e1 miedo ni siquiera de cara a aquella inmensidad. Y para estos descendientes que ya dentro de muy poco se aventurar\u00e1n por estos caminos preparemos, oh Galileo, yo una astronom\u00eda lunar y t\u00fa una joviana.<\/em><\/span>\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed, Kepler y Galileo, a pesar de sus distintas confesiones religiosos (uno protestante y el otro cat\u00f3lico), encontraron un terreno com\u00fan: la verdad cient\u00edfica. Sin embargo, la sorpresa que recorri\u00f3 Europa a ra\u00edz de estos descubrimientos no estuvo exenta de pol\u00e9micas y termin\u00f3 por provocar una encontronazo con la intelligentsia y la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica. Por ello la comisi\u00f3n de te\u00f3logos consultores de la Inquisici\u00f3n Romana censur\u00f3 la teor\u00eda helioc\u00e9ntrica de Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico y reafirm\u00f3 la validez de la inmovilidad de la Tierra.<\/p>\n<p>En realidad el proceso fue algo m\u00e1s complicado. Comenz\u00f3 el 19 de febrero con la propuesta de censura de una comisi\u00f3n de expertos, entre los cuales no hab\u00eda ning\u00fan astr\u00f3nomo. Continu\u00f3 con una reuni\u00f3n de la Congregaci\u00f3n del Santo Oficio en la que se inici\u00f3 la amonestaci\u00f3n a Galileo por orden del Papa Paulo V, realizada al d\u00eda siguiente por el Cardenal Bellarmino (que tambi\u00e9n intervino en el proceso de Giordano Bruno, quien termin\u00f3 en la hoguera), cuando se le prescribi\u00f3 que abandonase la opini\u00f3n de que la Tierra se mov\u00eda. El primero de marzo la Congregaci\u00f3n del \u00cdndice prohibi\u00f3 una serie de libros relacionados con el heliocentrismo y su validez desde un punto de vista teol\u00f3gico, y se suspendi\u00f3 la obra de Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico hasta su \u201ccorrecci\u00f3n\u201d. Recordemos que la teor\u00eda helioc\u00e9ntrica y el modelo matem\u00e1tico que la acompa\u00f1a eran esenciales para calcular con precisi\u00f3n y sencillez los movimientos planetarios, y estaba relacionada con la reforma del calendario realizada en 1582, por lo que era extremadamente dif\u00edcil prohibirla completamente. El decreto se publicar\u00eda el 5 de marzo.<\/p>\n<p>Soslayando la amonestaci\u00f3n, Galileo continu\u00f3 con su lucha a favor del heliocentrismo con la publicaci\u00f3n de \u201c<em>Il saggiatore<\/em>\u201d en 1623 y \u201cDi\u00e1logos sobre los dos m\u00e1ximos sistemas del mundo\u201d nueve a\u00f1os despu\u00e9s. Experto en la iron\u00eda,\u00a0 usar\u00eda su pluma de maneras despiadada contra sus oponentes y los defensores del geocentrismo, granje\u00e1ndose multitud de enemigos en diversos estamentos. Este \u00faltimo ensayo le puso en colisi\u00f3n directa con la Inquisici\u00f3n a pesar de que el texto hab\u00eda recibido su <em>imprimatur<\/em> o permiso de impresi\u00f3n. En 1633, tras un verdadero juicio en el que no se sigui\u00f3 el procedimiento legal de la Inquisici\u00f3n y en el que fue amenazado con la tortura, fue obligado a abjurar de sus creencias. Gracias a influyentes amigos, solo fue condenado a arresto domiciliario en su casa de Florencia a partir del a\u00f1o siguiente, de donde solo le ser\u00eda permitido salir en contadas ocasiones. Aunque Galileo no susurr\u00f3 mientras abjuraba \u201c<em>Eppur si muove<\/em>\u201d (\u201cY sin embargo se mueve\u201d), el movimiento de la Tierra se probar\u00eda experimentalmente en 1729 por James Bradley mediante un efecto conocido como \u201caberraci\u00f3n de la luz\u201d. Aun as\u00ed, la obra helioc\u00e9ntrica de Cop\u00e9rnico permanecer\u00eda en el \u00edndice romano de libros prohibidos, el infame \u201c<em>Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum<\/em>\u201d, hasta el a\u00f1o <strong>1835<\/strong>. A pesar de la persecuci\u00f3n, su lucha por la verdad continu\u00f3 y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s public\u00f3 \u201cDiscurso y demostraci\u00f3n matem\u00e1tica, en torno a dos nuevas ciencias\u201d, en el que fundament\u00f3 la f\u00edsica mec\u00e1nica y que fue <em>coup de gr\u00e2ce<\/em> que desarm\u00f3 completamente la visi\u00f3n aristot\u00e9lica.<\/p>\n<p>As\u00ed, el proceso inicial contra el heliocentrismo abri\u00f3 una brecha entre la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica, que hasta ese momento hab\u00eda estado profundamente implicada en la divulgaci\u00f3n del conocimiento, y el desarrollo cient\u00edfico. Y de manera casi simult\u00e1nea, en los pa\u00edses protestantes se afianz\u00f3 un modelo en el que la libre especulaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de la ense\u00f1anza incluso a estamentos de la sociedad poco favorecidos eran esenciales, fomentando as\u00ed el desarrollo cient\u00edfico y econ\u00f3mico, dos actividades \u00edntimamente ligadas. Una dicotom\u00eda norte-sur que aun hoy en d\u00eda no ha sido completamente cerrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La \u00ababsoluci\u00f3n\u00bb del heliocentrismo<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 150 a\u00f1os de prohibici\u00f3n, el Pont\u00edfice Benedicto XIV\u00a0 orden\u00f3 la exclusi\u00f3n de las obras de car\u00e1cter helioc\u00e9ntrico del \u00cdndice en el \u00faltimo a\u00f1o de su pontificado, en 1757\/1758 (elimin\u00f3 el decreto de 1616). Sin embargo que tanto las obras de Cop\u00e9rnico como Galileo figuran no s\u00f3lo en la edici\u00f3n de ese a\u00f1o sino en la de 1819. la situaci\u00f3n cambi\u00f3 tras el denominado \u201ccaso Settele\u201d. En 1820 Filippo Anfosi, Maestro del Sacro Palacio o el censor en jefe del Vaticano, neg\u00f3 el imprimatur a un libro de Giuseppe Settele, un cl\u00e9rigo que trataba el heliocentrismo como una realidad f\u00edsica. Settele apel\u00f3 al Papa P\u00edo VII y en 1822 el Santo Oficio y la Congregaci\u00f3n del \u00edndice revirtieron la decisi\u00f3n de Anfori. En cualquier caso la verdadera repercusi\u00f3n solo aparecer\u00eda una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, cuando el Papa Gregorio XIV decidi\u00f3 la\u00a0 eliminaci\u00f3n de las obras del polaco y del florentino de malhadado libro de la edici\u00f3n de 1835, a las que se incluy\u00f3 las de Diego de Z\u00fa\u00f1iga y Paolo Foscarini, tambi\u00e9n involucrados en la disputa helioc\u00e9ntrica y en decreto de 1616. Aunque en esta ocasi\u00f3n la decisi\u00f3n fue muy oportuna, dado que tres a\u00f1os despu\u00e9s, en 1838, Fiedrich Bessel midi\u00f3 la paralaje anual de la estrella 61 Cygnus, efecto directo del movimiento de traslaci\u00f3n de la Tierra alrededor del Sol, a\u00f1adiendo otra prueba observacional determinante a la de James Bradley de 1729 con la aberraci\u00f3n de la luz observada con las posiciones de las estrellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Hace 400 a\u00f1os \u2026 y tambi\u00e9n en la actualidad<\/strong><\/p>\n<p>Ahora honramos la libertad de pensamiento y de b\u00fasqueda de la verdad, y la vida y obra de una ingente cantidad de cient\u00edficos e intelectuales que aun hoy en d\u00eda pagan un precio extraordinario por defender estos derechos. En Oriente Medio vemos con ya demasiada frecuencia la eliminaci\u00f3n del legado cultural que a todos pertenece mientras se acalla con m\u00e9todos b\u00e1rbaros a aqu\u00e9l que osa traspasar los l\u00edmites de la ortodoxia. Pero sin irnos lejos, en Occidente la ciencia y la cultura parece que se encorsetan, sin dejar sitio a la libre especulaci\u00f3n que nos depara sorpresas. Precisamente en este centenario de la Teor\u00eda General de la Gravedad de Albert Einstein es posible preguntarse si una figura as\u00ed, que se desarroll\u00f3 en la oscuridad de una oficina de patentes, podr\u00eda aparecer en la actualidad, dada la presi\u00f3n de la burocracia, que empuja hacia ciertas l\u00edneas del conocimiento consideradas \u00fatiles, y la imperiosa exigencia de publicar en el mundo acad\u00e9mico. La discriminaci\u00f3n por motivos de orientaci\u00f3n sexual o genero sigue siendo patente, con salarios menores para las mujeres o con carreras cient\u00edficas m\u00e1s dif\u00edciles. Mientras tanto, los ciudadanos nos asentamos en un conformismo desolador: devoradores de tecnolog\u00eda consumista, sin verdaderamente entender el c\u00f3mo de las cosas, y mucho menos\u00a0 plantearnos el porqu\u00e9. La actitud cr\u00edtica, sobre todo la que examina nuestras propias actitudes y creencias, brilla por su ausencia.<\/p>\n<p>As\u00ed que estas fechas son un momento para la reflexi\u00f3n y para celebrar tambi\u00e9n el bienestar que este conocimiento nos aporta: una sociedad que invierte en educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n es una sociedad que realmente cree en un futuro de ciudadanos libres que disfrutan de las mismas oportunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>David Barrado Navascu\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CAB, INTA-CSIC<br \/>\nCentro Europeo de Astronom\u00eda Espacial (ESAC, Madrid)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>@David_Barrado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/ciencia\/2016\/02\/24\/56cc9d9a46163f313a8b45a2.html\" target=\"_blank\">El Mundo: \u00abCuatro siglos desde la &#8216;herej\u00eda&#8217; de Galileo\u00bb, versi\u00f3n simplificada<\/a><\/h3>\n<div>\n<h3>OpenMind (en ingl\u00e9s):<a href=\"https:\/\/www.bbvaopenmind.com\/en\/its-been-four-hundred-years-since-science-was-condemned\/\" target=\"_blank\"> It\u2019s been Four Hundred Years since Science was Condemned<\/a><\/h3>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 400 a\u00f1os la Inquisici\u00f3n Romana censur\u00f3 la teor\u00eda copernicana que postulaba que la Tierra se mov\u00eda alrededor del Sol. 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