{"id":61789,"date":"2011-12-02T09:00:18","date_gmt":"2011-12-02T08:00:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/?p=61789"},"modified":"2011-12-01T10:34:26","modified_gmt":"2011-12-01T09:34:26","slug":"arrendajos-y-retamas-un-tandem-importante-para-la-expansion-de-los-encinares-en-el-centro-de-la-peninsula-iberica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/2011\/12\/arrendajos-y-retamas-un-tandem-importante-para-la-expansion-de-los-encinares-en-el-centro-de-la-peninsula-iberica\/","title":{"rendered":"Arrendajos y retamas. Un t\u00e1ndem importante para la expansi\u00f3n de los encinares en el centro de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><em>Autores: Pedro Villar-Salvador, Lorenzo P\u00e9rez Camacho y Jes\u00fas A. Cuevas. Departamento de Ecolog\u00eda, Universidad de Alcal\u00e1 (Grupo UAH, Programa de Investigaci\u00f3n <a href=\"http:\/\/www.remedinal.org\">REMEDINAL-2<\/a>)<\/em><\/p>\n<p>Paseando recientemente por un retamar en el norte de la Comunidad de Madrid, al que hac\u00eda muchos a\u00f1os que no visitaba, not\u00e9 que su aspecto hab\u00eda cambiado. No era tanto que las retamas (<em>Retama sphaerocarpa<\/em>) fuesen m\u00e1s grandes y viejas o m\u00e1s numerosas, sino que hab\u00edan aparecido peque\u00f1as encinas y otros arbustos t\u00edpicos de los encinares salpicados por el retamar. Es decir, el encinar pr\u00f3ximo estaba expandi\u00e9ndose hacia el retamar. Lo m\u00e1s curioso fue observar que la mayor parte de estas nuevas plantas crec\u00edan junto a las retamas o debajo de ellas (Foto 1) y muy pocas aparec\u00edan salpicadas por los grandes claros que hab\u00eda entre las retamas o en los pastizales adyacentes desprovistos de retamas. Ello me hizo recordar el <strong>gran papel que tienen los arbustos y algunos animales en la expansi\u00f3n de algunos tipos de bosques como los encinares, robledales o los sabinares<\/strong>. Los seres humanos realizamos ingentes esfuerzos para establecer masas forestales pero a menudo no somos conscientes de que otros organismos tambi\u00e9n contribuyen de manera importante e inexorable a la expansi\u00f3n de los bosques y, lo que es fundamental, \u00a1gratis! Este es el caso del t\u00e1ndem arrendajo eurosiberiano (<em>Garrulus glandarius<\/em>)-retama, que ayuda a la expansi\u00f3n y regeneraci\u00f3n de los encinares.<\/p>\n<figure id=\"attachment_61790\" aria-describedby=\"caption-attachment-61790\" style=\"width: 387px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><em><em><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2011\/11\/20111202_imagen_blog_UAH.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-61790   \" title=\"Foto 1\" src=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2011\/11\/20111202_imagen_blog_UAH.jpg\" alt=\"Foto 1\" width=\"387\" height=\"516\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2011\/11\/20111202_imagen_blog_UAH.jpg 1536w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2011\/11\/20111202_imagen_blog_UAH-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2011\/11\/20111202_imagen_blog_UAH-768x1024.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 387px) 100vw, 387px\" \/><\/a><\/em><\/em><figcaption id=\"caption-attachment-61790\" class=\"wp-caption-text\">Foto 1. Retama con un ejemplar joven de encina creciendo debajo de una retama.<\/figcaption><\/figure>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de las encinas hacia el retamar cuenta como primer aliado con el arrendajo. Esta ave forestal de la familia de los c\u00f3rvidos habita principalmente en encinares y robledales y le chiflan las bellotas de encina <a href=\"..\/files\/2011\/11\/20111202_Blog_UAH_Arrendajo-traga-y-coge-con-el-pico-y-vuela1.avi\">(Video 1)<\/a>. Tiene un peculiar h\u00e1bito que consiste en esconder bellotas en determinados puntos de su territorio en oto\u00f1o, cuando estas est\u00e1n maduras y listas para su dispersi\u00f3n. Con este comportamiento, el arrendajo consigue un almac\u00e9n altamente energ\u00e9tico con el que alimentarse durante el duro invierno. El arrendajo es una especie forestal por lo que concentra su esfuerzo de esconder bellotas en el interior de los encinares y robledales, colaborando a que los bosques se cierren. Sin embargo, tambi\u00e9n dispersan bellotas a los retamares cuando estos bosques se encuentran pr\u00f3ximos a un retamar, colaborando en la expansi\u00f3n de los bosques. Esto lo hacen desde las encinas que est\u00e1n en el borde del bosque con el retamar, pero sobretodo desde encinas aisladas dentro del retamar. Por ello es muy importante conservar y promocionar estos ejemplares de encina solitarios. Curiosamente los arrendajos esconden las bellotas preferentemente debajo de las retamas, evitando los claros. Es posible que las retamas pueden representar hitos que ayuden a recordar m\u00e1s tarde donde han sido escondidas las bellotas, pero adem\u00e1s pueden brindar a los arrendajos cierta protecci\u00f3n en estos medios tan abiertos y expuestos a los depredadores. M\u00e1s adelante, a lo largo del invierno y la primavera el arrendajo recupera las bellotas cuando otros alimentos escasean. Y es aqu\u00ed donde empieza lo m\u00e1s interesante para la encina: el arrendajo tiene sus despistes y una parte de las bellotas no son recuperadas por los arrendajos, ni tampoco encontradas por otros depredadores que merodean por los retamares, como los ratones, jabal\u00edes, corzos y ovejas. Adem\u00e1s, algunos arrendajos mueren o son depredados durante el invierno con lo que todo su almac\u00e9n de bellotas cae en el olvido. Se ha constatado que un 10% de las bellotas de las encinas dispersadas por estas aves no son recuperadas o depredadas. Este hecho es muy importante para la expansi\u00f3n de la encina porque implica que un gran n\u00famero de bellotas quedan intactas y est\u00e1n listas para germinar en la primavera siguiente y producir plantitas. Esto cobra aun mayor relevancia si tenemos en cuenta que el arrendajo es una especie relativamente abundante y ampliamente distribuida en Espa\u00f1a, y que un solo arrendajo puede dispersar varios miles de bellotas en una temporada, lo que da una idea del potencial \u201crepoblador\u201d que tiene esta ave. En este sentido, se ha estimado que el coste econ\u00f3mico que supondr\u00eda reemplazar el servicio de repoblaci\u00f3n de robles que hace una pareja de arrendajos en una zona forestal de Suecia por los procedimientos convencionales de repoblaci\u00f3n forestal, var\u00eda entre los 3.800 y los 17.300 \u20ac seg\u00fan la repoblaci\u00f3n fuese por siembra directa de bellotas o una plantaci\u00f3n de plantas previamente cultivadas en un vivero<em><sup>3<\/sup><\/em>.<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Pero la influencia de la retama no se reduce a la atracci\u00f3n sobre los arrendajos en oto\u00f1o e invierno, tambi\u00e9n se extiende a las bellotas olvidadas en la primavera, el verano y m\u00e1s all\u00e1. Las bellotas germinan mejor en primavera y sobreviven en mayor n\u00famero a la sequ\u00eda del verano debajo de la copa de las retamas que en los claros del retamar. Despu\u00e9s, la influencia de la retama sobre las plantitas de encina contin\u00faa, pues estos juveniles se encuentran m\u00e1s resguardados de las fuertes heladas invernales y de los herb\u00edvoros bajo las retamas<sup>1<\/sup>. Adem\u00e1s de a los arrendajos, los arbustos mediterr\u00e1neos como la retama atraen a algunas peque\u00f1as aves frug\u00edvoras que usan los arbustos como posaderos o se alimentan sobre los arbustos. Estas aves defecan semillas intactas de muchas especies t\u00edpicamente forestales como el enebro, el majuelo, la esparraguera o los rosales silvestres, que se concentran debajo de estos arbustos. Al igual que la retama, estos arbustos tambi\u00e9n ayudan al establecimiento de las plantitas j\u00f3venes de estas especies.<\/p>\n<p>Por ello cuando paseemos por el campo debemos recordar el importante papel que desempe\u00f1an algunas aves y arbustos en la expansi\u00f3n de los bosques y el elevado impacto que pueden tener cambios en sus poblaciones en dicho proceso.<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>1. R. Zamora; J. Castro; J.M. G\u00f3mez; D. Garc\u00eda; J.A. H\u00f3dar, L. G\u00f3mez y E. Baraza 2001. El papel de los matorrales en la regeneraci\u00f3n forestal. Quercus 187:41-47.<\/p>\n<p>2. J. Pons, J. y J.G. Pausas 2007. Acorn dispersal estimated by radio-tracking. Oecologia. 153: 903-911.<\/p>\n<p>3. C. Hougner, J. Colding, T. S\u00f6derqvist 2006. Economic valuation of a seed dispersal service in the Stockholm National Urban Park, Sweden. Ecological Economics 59: 364-374.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autores: Pedro Villar-Salvador, Lorenzo P\u00e9rez Camacho y Jes\u00fas A. Cuevas. Departamento de Ecolog\u00eda, Universidad de Alcal\u00e1 (Grupo UAH, Programa de Investigaci\u00f3n REMEDINAL-2) Paseando recientemente por un retamar en el norte de la Comunidad de Madrid, al que hac\u00eda muchos a\u00f1os que no visitaba, not\u00e9 que su aspecto hab\u00eda cambiado. No era tanto que las retamas (Retama sphaerocarpa) fuesen m\u00e1s grandes y viejas o m\u00e1s numerosas, sino que hab\u00edan aparecido peque\u00f1as encinas y otros arbustos t\u00edpicos de los encinares salpicados por el retamar. Es decir, el encinar pr\u00f3ximo estaba expandi\u00e9ndose hacia el retamar. 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