{"id":61827,"date":"2013-03-08T08:00:41","date_gmt":"2013-03-08T07:00:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/?p=61827"},"modified":"2013-02-20T16:20:24","modified_gmt":"2013-02-20T15:20:24","slug":"cambio-global-y-sus-efectos-sobre-la-biosfera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/2013\/03\/cambio-global-y-sus-efectos-sobre-la-biosfera\/","title":{"rendered":"Cambio global y sus efectos sobre la biosfera"},"content":{"rendered":"<p><em>Dra. Alba Guti\u00e9rrez Gir\u00f3n, Facultad de Farmacia, Universidad Complutense de Madrid<\/em><\/p>\n<p>Los procesos implicados en el cambio global son m\u00faltiples e interactivos. Tres son los <strong>factores determinantes del cambio global: incremento del CO<sub>2 <\/sub>atmosf\u00e9rico, incremento en la fijaci\u00f3n y deposici\u00f3n del nitr\u00f3geno (N) y cambio en el uso del suelo<\/strong> (Vitousek 1994). Una de las manifestaciones m\u00e1s evidentes del cambio global son las alteraciones clim\u00e1ticas como consecuencia del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero desde la era preindustrial. Durante los \u00faltimos 100 a\u00f1os (desde 1906 a 2005) la tendencia de calentamiento de la superficie terrestre ha sido de 0,74 \u00baC (IPCC 2007). Las tendencias de precipitaci\u00f3n tambi\u00e9n han variado en los \u00faltimos 100 a\u00f1os, en particular las precipitaciones han disminuido en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea, el Sahel, Sur de \u00c1frica y Sur de Asia, mientras que en otras regiones han aumentado (IPCC 2007). A los procesos de cambio clim\u00e1tico hay que sumarles la alteraci\u00f3n de ciclo de N y el cambio en el uso del suelo. Los cambios en el ciclo del N son tan dr\u00e1sticos que actualmente se fija m\u00e1s N por la actividad humana que mediante procesos naturales (Smil 1991; Vitousek et al. 1997). Por otro lado, el cambio en el uso del suelo es de los tres procesos el m\u00e1s heterog\u00e9neo en intensidad y naturaleza (Vitousek 1994); se estima que la mitad de la superficie terrestre libre de hielo ha sido transformada por la actividad humana (Kates et al. 1990), que controla aproximadamente un tercio de la producci\u00f3n neta primaria terrestre (Chapin et al. 2000).<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales <strong>los cambios clim\u00e1ticos afectan a la distribuci\u00f3n y abundancia de las especies, al reciclado de nutrientes y la productividad de los ecosistemas<\/strong>. La alteraci\u00f3n en la fijaci\u00f3n y deposici\u00f3n de N tiene consecuencias en la productividad neta de los ecosistemas, y por tanto en la fijaci\u00f3n de CO<sub>2 <\/sub>(Vitousek et al. 1997; Gruber y Galloway 2008), pero tambi\u00e9n en la composici\u00f3n, estructura y riqueza de las biocenosis (e.g. Tilman 1987; Huenneke et al. 1990; Lilleskov et al. 2002). <strong>Los cambios en el uso del suelo determinan cambios r\u00e1pidos en el funcionamiento y composici\u00f3n de los ecosistemas, contribuyen al cambio en los ciclos biogeoqu\u00edmicos<\/strong> del carbono (C) y del N, <strong>y tienen tambi\u00e9n efectos locales y regionales sobre el clima<\/strong> (Vitousek et al. 1994).<\/p>\n<p>A pesar de que a lo largo de la historia de la Tierra la condiciones clim\u00e1ticas y los ciclos biogeoqu\u00edmicos han experimentado importantes variaciones, <strong>los procesos de cambio global que se producen actualmente como consecuencia de la actividad humana suceden a una velocidad anormalmente grande<\/strong> (Gitay et al. 2001). Estos procesos de cambio global <strong>amenazan gravemente la biodiversidad en gran parte del planeta<\/strong> (Chapin et al. 2000; Sala et al. 2000) y las evidencias sobre cambios actuales en la biosfera son numerosas (Hughes 2000; IPCC 2007). Entre las respuestas al cambio global de los organismos se han detectado alteraciones en la fenolog\u00eda de las especies, desajustes de las interacciones entre especies, desplazamientos altitudinales y latitudinales en sus \u00e1rea de distribuci\u00f3n o incluso extinciones locales (Hughes 2000; Walther et al. 2002; Parmesan 2006). Sin embargo <strong>existe una gran incertidumbre sobre los impactos potenciales de estos cambios en los ecosistemas<\/strong>, puesto que la respuestas en la biosfera son sin\u00e9rgicas (Chapin et al. 2000; Brook et al. 2008), lo que puede determinar cambios en cascada en la biodiversidad, que alteren dr\u00e1sticamente la estructura y funcionamiento de los ecosistemas. Por otro lado <strong>no todas las especies ni los ecosistemas que constituyen son igualmente sensibles al cambio lo que condiciona los potenciales efectos del cambio global y determina la capacidad de respuesta a estos cambios<\/strong>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_61828\" aria-describedby=\"caption-attachment-61828\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2013\/02\/2013_UCMFar_Blog_Imagen.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-61828\" title=\"2013_UCMFAR_REMEDINAL2_imagen\" src=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2013\/02\/2013_UCMFar_Blog_Imagen-300x183.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2013\/02\/2013_UCMFar_Blog_Imagen-300x183.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/files\/2013\/02\/2013_UCMFar_Blog_Imagen.jpg 568w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-61828\" class=\"wp-caption-text\">Esquema de los procesos m\u00faltiples e interactivos causantes del cambio global y sus efectos en la biosfera.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Brook BW, Sodhi NS, Bradshaw C. 2008. Synergies among extinction drivers under global change.<em>Trends in Ecology &amp; Evolution<\/em> 23: 453-459.<\/p>\n<p>Chapin III FS, Zavaleta ES, Eviner VT, Naylor RL, Vitousek PM, Reynolds HL, Hooper DU, Lavorel S, Sala OE, Hobbie SE, Mack MC, Diaz S. 2000. Consequences of changing biodiversity. <em>Nature<\/em> 405: 234-242.<\/p>\n<p>Gitay H, Brown S, Easterling W, Jallow B. 2001: Ecosystems and their goods and services. <em>Climate Change 2001: Impacts, Adaptation, and Vulnerability. Contribution of Working Group II to the Third Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change<\/em>, McCarthy JJ, Canziani OF, Leary NA, Dokken DJ, White KS. Eds. Cambridge University Press, Cambridge.<\/p>\n<p>Gruber N, Galloway JN. 2008. An Earth-system perspective of the global nitrogen cycle. <em>Nature<\/em> 451: 293-296.<\/p>\n<p>Huenneke LF, Hamburg SP, Koide R, Mooney HA, Vitousek PM. 1990. Effects of Soil Resources on Plant Invasion and Community Structure in Californian Serpentine Grassland. <em>Ecology<\/em> 71: 478-491.<\/p>\n<p>Hughes L. 2000. Biological consequences of global warming: is the signal already apparent? <em>Trends in Ecology &amp; Evolution<\/em> 15: 56-61.<\/p>\n<p>IPCC. 2007. Climate change 2007: the scientific basis. Synthesis report. Contributions of Working Groups I, II, and III to the Fourth Assesment Report of the Intergovernmental Panel of Climate Change. IPCC. Ginebra.<\/p>\n<p>Lilleskov EA, Fahey TJ, Horton TR, Lovett GM. 2002. Belowground ectomycorrhizal fungal community change over a nitrogen desposition gradient in Alaska. <em>Ecology<\/em> 83: 104-115.<\/p>\n<p>Kates RW, Turner PL, Clark WC. 1990. The great transformation. In: Turner PL, Clarck WC, Kates RW, Richards JF, Mathews JT and Meyer WB, eds. <em>The earth as transformed by human action<\/em>. Cambridge University Press, Cambridge.<\/p>\n<p>Parmesan C. 2006. Ecological and evolutionary responses to recent climate change. <em>Annual Review of Ecology and Systematics<\/em> 37: 637-669.<\/p>\n<p>Sala OE, Chapin FS, Armesto JJ, Berlow E, Bloomfield J, Dirzo R, Huber-Sanwald E, Huenneke LF, Jackson RB, Kinzig A, Leemans R, Lodge DM, Mooney HA, Oesterheld M\u00ccn, Poff NL, Sykes MT, Walker BH, Walker M, Wall DH. 2000. Global Biodiversity Scenarios for the Year 2100. 1770-1774.<\/p>\n<p>Smil V. 1991. Population Growth and Nitrogen: An Exploration of a Critical Existential Link. <em>Population and Development Review<\/em> 17: 569-601.<\/p>\n<p>Tilman D. 1987. Secondary Succession and the Pattern of Plant Dominance Along Experimental Nitrogen Gradients. <em>Ecological Monographs<\/em> 57: 189-214.<\/p>\n<p>Vitousek PM. 1994. Beyond Global Warming: Ecology and Global Change. <em>Ecology<\/em> 75: 1862-1876.<\/p>\n<p>Vitousek PM, Aber JD, Howarth RW, Likens GE, Matson PA, Schindler DW, Schlesinger WH, Tilman DG. 1997. Human alteration of the global nitrogen cycle: sources and consequences. <em>Ecological Applications<\/em> 7: 737-750.<\/p>\n<p>Walther GR, Post E, Convey P, Menzel A, Parmesan C, Beebee TJC, Fromentin J-M, Hoegh-Guldberg O, Bairlein F. 2002. Ecological responses to recent climate change. <em>Nature<\/em> 416: 389-395.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dra. Alba Guti\u00e9rrez Gir\u00f3n, Facultad de Farmacia, Universidad Complutense de Madrid Los procesos implicados en el cambio global son m\u00faltiples e interactivos. Tres son los factores determinantes del cambio global: incremento del CO2 atmosf\u00e9rico, incremento en la fijaci\u00f3n y deposici\u00f3n del nitr\u00f3geno (N) y cambio en el uso del suelo (Vitousek 1994). Una de las manifestaciones m\u00e1s evidentes del cambio global son las alteraciones clim\u00e1ticas como consecuencia del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero desde la era preindustrial. Durante los \u00faltimos 100 a\u00f1os (desde 1906 a 2005) la tendencia de calentamiento de la superficie terrestre ha sido\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":172,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[1],"tags":[1509,363,20728,20727,2474,2280,2814,6848,2165],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61827"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/users\/172"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61827"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61836,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61827\/revisions\/61836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biodiversidad\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}