{"id":131809,"date":"2010-05-25T09:06:35","date_gmt":"2010-05-25T08:06:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=131809"},"modified":"2013-05-23T18:33:30","modified_gmt":"2013-05-23T16:33:30","slug":"arbol-como-simbolo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2010\/05\/25\/131809","title":{"rendered":"\u00c1rbol como s\u00edmbolo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2781\/4273638957_48ff8cbc3f.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2788\/4274385690_c7185b0bcb.jpg\" alt=\"\" width=\"164\" height=\"227\" \/><\/a><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/b\/bc\/Haeckel_arbol_bn.png\/180px-\" alt=\"\" width=\"166\" height=\"246\" \/><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2781\/4273638957_48ff8cbc3f.jpg\" alt=\"\" width=\"164\" height=\"225\" \/><\/p>\n<p>Del libro <a href=\"http:\/\/books.google.es\/books?id=zfzRnpyZwD4C&amp;printsec=frontcover&amp;dq=Cirlot,++Juan+Eduardo+%E2%80%9CDiccionario+de+S%C3%ADmbolos%E2%80%9D.+Siruela,&amp;hl=es&amp;ei=def7S5HeNoH8sQbPntHaDg&amp;sa=X&amp;oi=book_result&amp;ct=result&amp;resnum=1&amp;ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&amp;q=%C3%A1rbol&amp;f=false\">\u201cDiccionario de S\u00edmbolos\u201d de Juan Eduardo Cirlot<\/a>,\u00a0 copio el texto titulado \u00bb \u00e1rbol\u00bb,\u00a0 por si pudiera\u00a0 ser interesante para entender y discutir algunos aspectos de la teor\u00eda evolutiva:<\/p>\n<p><strong>\u00c1rbol <\/strong><\/p>\n<p>Es uno de los s\u00edmbolos esenciales de la tradici\u00f3n.\u00a0 Con frecuencia no se precisa, pero algunos pueblos eligen un \u00e1rbol determinado como si concentrase las cualidades gen\u00e9ricas de modo insuperable. Entre los celtas, la encina era el \u00e1rbol sagrado; el fresno, para los escandinavos; el tilo, en Germania; la higuera en la India. Asociaciones entre \u00e1rboles y dioses son muy frecuentes en las mitolog\u00edas; Attis y el Abeto; Osiris y el cedro; J\u00fapiter y la encina; Apolo y el laurel, significando una suerte de \u201ccorrespondencias electivas\u201d.\u00a0 El \u00e1rbol representa en el sentido m\u00e1s amplio, la vida del cosmos, su densidad, crecimiento, proliferaci\u00f3n, generaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n. Como vida inagotable equivale a inmortalidad.\u00a0 Seg\u00fan El\u00edade, como ese concepto de \u201cvida sin muerte\u201d se traduce cronol\u00f3gicamente por \u201crealidad absoluta\u201d, el \u00e1rbol deviene dicha realidad (centro del mundo). El simbolismo derivado de su forma vertical transforma acto seguido ese centro en eje. Trat\u00e1ndose de una imagen verticalizante, pues el \u00e1rbol recto conduce una vida subterr\u00e1nea hasta el cielo, se comprende su asimilaci\u00f3n a la escalera o monta\u00f1a, como s\u00edmbolos de la relaci\u00f3n m\u00e1s generalizada entre los tres mundos (inferior, ct\u00f3nico o infernal; central, terrestre o de la manifestaci\u00f3n; superior, celeste).\u00a0 El cristianismo y en particular el arte rom\u00e1nico le reconocen esta significaci\u00f3n esencial de eje entre los mundos, aunque, seg\u00fan Rabano Mauro, en <em>Allegoriae in Sacram Scripturam<\/em>, tambi\u00e9n simboliza la naturaleza humana (lo que, de otra parte, es obvio por la ecuaci\u00f3n macrocosmo-microcosmo).\u00a0 Coincide el \u00e1rbol con la cruz de la Redenci\u00f3n, y en la iconograf\u00eda cristiana la cruz est\u00e1 representada muchas veces como \u00e1rbol de la vida. La l\u00ednea vertical de la cruz es la que se identifica con el \u00e1rbol, ambos como \u201ceje del mundo\u201d (motivo conocido antes del periodo neol\u00edtico), lo cual implica, o presupone, otro agregado simb\u00f3lico: el del lugar central. En efecto, para que el \u00e1rbol o la cruz puedan realmente comunicar en esp\u00edritu los tres mundos se ha de cumplir la condici\u00f3n de que se hallen emplazados en un centro c\u00f3smico. Es interesante reconocer en la estructura del \u00e1rbol la diferenciaci\u00f3n morfol\u00f3gica correlativa a la triplicidad de niveles que su simbolismo expresa: ra\u00edces, tronco, copa. Ahora bien, las mitolog\u00edas y folklores distinguen, dentro del significado general del \u00e1rbol como eje del mundo y expresi\u00f3n de la vida inagotable en crecimiento y propagaci\u00f3n, tres o cuatro matices; son \u00e9stos, a veces, reducibles a un com\u00fan denominador, pero en alguna ocasi\u00f3n la denominaci\u00f3n implica sutil diferenciaci\u00f3n que redunda en enriquecimiento del s\u00edmbolo. En el estrato m\u00e1s primitivo, m\u00e1s que un \u00e1rbol c\u00f3smico y otro de conocimiento, o \u201cdel bien y del mal\u201d, hay un \u201c\u00e1rbol de vida\u201d, y otro \u201c\u00e1rbol de muerte\u201d los cuales no se especifican, siendo el segundo mera inversi\u00f3n del sentimiento del primero. El <em>arbor<\/em> <em>vitae<\/em> es un s\u00edmbolo que surge con gran frecuencia y diversidad en el arte de los pueblos orientales. El motivo, en apariencia decorativo, del <em>hom<\/em>, o \u00e1rbol central, colocado entre dos animales enfrentados o dos seres fabulosos, es un tema mesopot\u00e1mico que pas\u00f3 hacia Extremo Oriente y a Occidente por medio de persas, \u00e1rabes y bizantinos. En la ornamentaci\u00f3n rom\u00e1nica, el \u00e1rbol de la vida aparece m\u00e1s bien como frondas, entrelazados y laberintos (dotados, sin embargo de igual sentido simb\u00f3lico, m\u00e1s el tema del envolvimiento). En el concepto simb\u00f3lico del \u201c\u00e1rbol c\u00f3smico\u201d hay un componente de gran inter\u00e9s, y es que, con mucha frecuencia, la imagen del \u00e1rbol se presenta invertida, es decir, con las ra\u00edces desarraig\u00e1ndose del cielo y la copa en la tierra. Aqu\u00ed el simbolismo natural de la analog\u00eda morfol\u00f3gica ha sido desterrado por un significado diferente que ha tomado prevalecimiento: la idea de la involuci\u00f3n, ligada a la doctrina emanatista, y para la cual todo crecimiento verificado en lo material es una <em>opus inversa<\/em>. Por ello dice Blavatski: \u201cEn el principio, las ra\u00edces del \u00e1rbol nac\u00edan del cielo y emanaban de la ra\u00edz sin ra\u00edz del Ser Integral. Su trono creci\u00f3 y se desarroll\u00f3 atravesando las capas de Pleroma, proyect\u00f3 en todos los sentidos sus ramas frondosas sobre el plano de la materia apenas diferenciada; y despu\u00e9s, de arriba abajo para que tocaran el plano de la tierra. Por esto, el \u00e1rbol de la vida y del ser es representado en esta forma\u201d. Esta idea se encuentra ya en las Upanishads, donde se dice que las ramas del \u00e1rbol son el \u00e9ter, el aire, el fuego, el agua, la tierra. En el Zohar hebreo se lee tambi\u00e9n que \u201cel \u00e1rbol de la vida se extiende desde lo alto hacia lo bajo y el sol lo ilumina enteramente\u201d. El mismo Dante se representa el conjunto de las esferas celestes como la copa de un \u00e1rbol cuyas ra\u00edces (origen) miran hacia arriba (urano). Sin embargo, en otras tradiciones no se produce esta inversi\u00f3n y se prefiere perder este sentido simb\u00f3lico para conservar el inherente a la verticalidad. En la mitolog\u00eda n\u00f3rdica, el \u00e1rbol c\u00f3smico, llamado Yggdrasil, hunde sus ra\u00edces en el coraz\u00f3n de la tierra, donde se halla el infierno. Volvamos a considerar la duplicaci\u00f3n del \u00e1rbol, pero ahora seg\u00fan Gn 2, 9: en el para\u00edso hab\u00eda \u00e1rbol de la vida, y tambi\u00e9n el del bien y del mal, o del conocimiento, y ambos estaban en el centro del para\u00edso. Schneider dice al respecto: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no menciona Dios el \u00e1rbol de la vida? \u00bfPorque era un doble \u00e1rbol de la ciencia, o porque, como algunos han creido, estaba oculto y no pod\u00eda ser identificado ni era por tanto accesible hasta el instante en que Ad\u00e1n se apropiara del conocimiento del bien y del mal, es decir de la sabidur\u00eda? Nos inclinamos por esa hip\u00f3tesis. El \u00e1rbol de la vida puede conferir la inmortalidad, pero no es cosa f\u00e1cil llegar a \u00e9l. Est\u00e1 \u201coculto\u201d, como la hierba de la inmortalidad que Gilgam\u00e9s busca en el fondo del oc\u00e9ano, por ejemplo, o custodiado por monstruos, como lo est\u00e1n las manzanas de oro del jard\u00edn de las Hesp\u00e9rides. La existencia de dos \u00e1rboles no es tan rara como pudiera parecer. A la entrada este del cielo babil\u00f3nico hab\u00eda dos \u00e1rboles: el de la verdad y el de la vida\u201d.<\/p>\n<p>En este debate del \u00e1rbol \u00fanico o dual no se altera el simbolismo caracter\u00edstico del \u00e1rbol, sino que se agrega otro significado simb\u00f3lico por la presencia de G\u00e9minis. Aqu\u00ed la transmutaci\u00f3n del \u00e1rbol al ser afectado por el simbolismo del n\u00famero dos, se refiere al paralelismo del ser y conocer (\u00e1rbol de la vida y \u00e1rbol de la ciencia). Ahora bien, del sentido general expuesto, se han deducido -como en much\u00edsimos casos de otros s\u00edmbolos- especializaciones diversas. Vamos a citar algunas. En primer lugar, la triplicaci\u00f3n del \u00e1rbol. Seg\u00fan Schneider, el \u00e1rbol de la vida, cuya copa va solamente hasta la monta\u00f1a de Marte (manifestaci\u00f3n), est\u00e1 considerado como una cari\u00e1tide del cielo. Consta de tres ra\u00edces y de tres troncos, es decir, de uno central, con dos gruesas ramas que corresponden\u00a0 a las dos cimas de la monta\u00f1a de Marte (dos rostros de Jano). Aqu\u00ed, el eje central expresa la s\u00edntesis unificante del dualismo crudamente expuesto por el \u00e1rbol doble. El aspecto lunar del \u00e1rbol de la vida ratifica a la luna como mundo fenom\u00e9nico; el aspecto solar se refiere a la sabidur\u00eda y a la muerte (con frecuencia asociadas en distintos s\u00edmbolos). En la iconograf\u00eda, el \u00e1rbol de vida (o el lado lunar del \u00e1rbol doble o triple) se representa florido; el de muerte (o de la ciencia, o su aspecto), seco y con se\u00f1ales de fuego. La psicolog\u00eda ha reducido a expresi\u00f3n sexual este simbolismo de la dualidad. Jung afirma que el \u00e1rbol posee cierto car\u00e1cter bisexual simb\u00f3lico, lo que se expresa en lat\u00edn por el hecho de que los nombres de \u00e1rbol sean de g\u00e9nero femenino, aun con desinencia masculina. Esta <em>coniunctio <\/em>ratifica el valor totalizador del \u00e1rbol c\u00f3smico. A \u00e9ste se asocian muchas veces otros s\u00edmbolos, bien por influjo de situaciones reales, bien por yuxtaposici\u00f3n de im\u00e1genes y de proyecciones ps\u00edquicas, para dar lugar as\u00ed a s\u00edmbolos m\u00e1s determinados, ricos o complejos, pero, por lo mismo, menos generales y espont\u00e1neos. El \u00e1rbol suele relacionarse con la roca, con la monta\u00f1a, sobre las que aparece. Por otro lado, cuando se vuelve a encontrar el \u00e1rbol de la vida en la Jerusal\u00e9n celeste, lleva doce frutos o formas solares (\u00bfsignos del zodiaco?). En muchas im\u00e1genes, el sol, la luna y las estrellas est\u00e1n asociados al \u00e1rbol para especificar su car\u00e1cter c\u00f3smico y astral. En la India se halla el \u00e1rbol triple con tres soles, imagen de la Trimurti; en China, el \u00e1rbol con los doce soles zodiacales. En la alquimia, el \u00e1rbol con lunas significa la <em>opus<\/em> lunar (peque\u00f1o magisterio) y con soles la <em>opus <\/em>solar (grande obra).\u00a0 Si tiene los signos de los siete planetas (o metales) representa la materia \u00fanica (<em>protohyl\u00e9<\/em>) de donde nacen todas las diferenciaciones. En alquimia, el \u00e1rbol de la ciencia recibe el nombre de <em>arbor philosophica<\/em> (s\u00edmbolo del proceso evolutivo, de todo crecimiento de una idea, vocaci\u00f3n o fuerza). \u201cPlantar el \u00e1rbol de los fil\u00f3sofos\u201d equivale a poner en marcha la imaginaci\u00f3n creadora. Es asimismo interesante el s\u00edmbolo del \u201c\u00e1rbol marino\u201d o coral relacionado con el personaje m\u00edtico del rey marino. Al \u00e1rbol se asocia frecuentemente la fuente y tambi\u00e9n el drag\u00f3n o la serpiente. El s\u00edmbolo LVII de la <em>Ars Symbolica<\/em> del Boschius, muestra el drag\u00f3n junto al \u00e1rbol de las Hesp\u00e9rides. En lo que concierne al simbolismo del nivel, podemos establecer analog\u00edas en cuanto a la verticalidad. A las ra\u00edces del \u00e1rbol corresponden los dragones y serpientes (fuerzas originarias, primordiales); al tronco, animales como el le\u00f3n, el unicornio y el ciervo, que expresan la idea de elevaci\u00f3n, agresi\u00f3n y penetraci\u00f3n. A la copa, aves y p\u00e1jaros o cuerpos celestes. Las correspondencias de color son: ra\u00edces, negro; tronco, blanco; copa, rojo. La serpiente arrollada al \u00e1rbol implica otro s\u00edmbolo: el helicoidal o espiral. El \u00e1rbol como eje del mundo es rodeado por el conjunto de ciclos de la manifestaci\u00f3n universal. Este sentido puede atribuirse a la serpiente que aparece junto al \u00e1rbol donde est\u00e1 suspendido el vellocino de oro, en la leyenda de Jas\u00f3n. Podr\u00edamos citar indefinidamente ejemplos de estas asociaciones de s\u00edmbolos, con sentido psicol\u00f3gico a resaltar. Otra sinestesia simb\u00f3lica es la c\u00e9lebre del \u201c\u00e1rbol que canta\u201d que aparece continuamente en cuentos folkl\u00f3ricos. En la Passio S Perpetuae XI (Cambridge 1891) se lee que san Saturio, el compa\u00f1ero de martirio de Santa Perpetua, so\u00f1\u00f3, la v\u00edspera de su martirio, que \u201cdespejado de su carne mortal era transportado por cuatro \u00e1ngeles a la regi\u00f3n de Oriente. Siguiendo una dulce pendiente llegaron a un sitio admirablemente iluminado: era el para\u00edso que se hizo ante nosotros\u201d, a\u00f1ade, \u201cun espacio que era como un jard\u00edn, con \u00e1rboles que ten\u00edan rosas y todo g\u00e9nero de flores; su altura era como la de los cipreses y cantaban sin cesar\u201d. La estaca de sacrificio, el arpa-lira, el barco funerario y el tambor son s\u00edmbolos derivados del \u00e1rbol, como camino del mundo ultraterrestre. Gershom G. Sholem, en <em>Les Origines de la Kabbale<\/em> (Paris, 1966), habla del simbolismo del \u00e1rbol en conexi\u00f3n con estructuras jerarquizadas verticales (como el mismo \u201c\u00e1rbol sefir\u00f3tico\u201dde la C\u00e1bala, tema que no podemos desarrollar aqu\u00ed) y se pregunta si el \u201c\u00e1rbol de Porfirio\u201d, s\u00edmbolo difundido en la Edad Media, era del mismo g\u00e9nero. En todo caso, recuerda el <em>Arbor elementalis<\/em> de Ramon Lull (1295), cuyo tronco simboliza la sustancia <em>primordial<\/em> de la creaci\u00f3n, o <em>hyl\u00e9<\/em>, y cuyas ramas y hojas representan sus nueve accidentes. La cifra de diez es la misma que en el caso de los Sefirot, o \u201csuma de todo lo real que puede determinarse por n\u00fameros\u201d<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/books.google.es\/books?id=zfzRnpyZwD4C&amp;printsec=frontcover&amp;dq=Cirlot,++Juan+Eduardo+%E2%80%9CDiccionario+de+S%C3%ADmbolos%E2%80%9D.+Siruela,&amp;hl=es&amp;ei=def7S5HeNoH8sQbPntHaDg&amp;sa=X&amp;oi=book_result&amp;ct=result&amp;resnum=1&amp;ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&amp;q=%C3%A1rbol&amp;f=false\">Cirlot,\u00a0 Juan Eduardo \u201cDiccionario de S\u00edmbolos\u201d. Siruela, d\u00e9cima edici\u00f3n 2006.<\/a><\/p>\n<p><strong>Relacionada con:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/biologia_pensamiento\/archive\/2009\/08\/19\/123416.aspx\">La semejanza como gu\u00eda del conocimiento<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2010\/01\/18\/131451\">Correspondencias, analog\u00edas, s\u00edmbolos<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\">\u00a0Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/p>\n<h6 style=\"color: #cc9933;\"><strong>Blogalaxia:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.blogalaxia.com\/tags\/\u00c1rbol\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">\u00c1rbol<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.blogalaxia.com\/tags\/evoluci\u00f3n\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">evoluci\u00f3n<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.blogalaxia.com\/tags\/\u00e1rbol+de+la+vida\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">\u00e1rbol de la vida<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.blogalaxia.com\/tags\/mitolog\u00eda\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">mitolog\u00eda<\/span><\/a> ~ <strong>Technorati:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.technorati.com\/tag\/\u00c1rbol\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">\u00c1rbol<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.technorati.com\/tag\/evoluci\u00f3n\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">evoluci\u00f3n<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.technorati.com\/tag\/\u00e1rbol+de+la+vida\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">\u00e1rbol de la vida<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.technorati.com\/tag\/mitolog\u00eda\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">mitolog\u00eda<\/span><\/a> ~ <strong>AgregaX:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.agregax.es\/etiquetas\/?q=\u00c1rbol\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">\u00c1rbol<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.agregax.es\/etiquetas\/?q=evoluci\u00f3n\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">evoluci\u00f3n<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.agregax.es\/etiquetas\/?q=\u00e1rbol+de+la+vida\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">\u00e1rbol de la vida<\/span><\/a> <a href=\"http:\/\/www.agregax.es\/etiquetas\/?q=mitolog\u00eda\" rel=\"tag\"><span style=\"font-family: Verdana; color: #999999;\">mitolog\u00eda<\/span><\/a><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del libro \u201cDiccionario de S\u00edmbolos\u201d de Juan Eduardo Cirlot,\u00a0 copio el texto titulado \u00bb \u00e1rbol\u00bb,\u00a0 por si pudiera\u00a0 ser interesante para entender y discutir algunos aspectos de la teor\u00eda evolutiva: \u00c1rbol Es uno de los s\u00edmbolos esenciales de la tradici\u00f3n.\u00a0 Con frecuencia no se precisa, pero algunos pueblos eligen un \u00e1rbol determinado como si concentrase las cualidades gen\u00e9ricas de modo insuperable. Entre los celtas, la encina era el \u00e1rbol sagrado; el fresno, para los escandinavos; el tilo, en Germania; la higuera en la India. Asociaciones entre \u00e1rboles y dioses son muy frecuentes en las mitolog\u00edas; Attis y el Abeto; Osiris\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,450,449,498,447,451,335,516,461,291,499,1311,446],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131809"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131809"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131809\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":136981,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131809\/revisions\/136981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131809"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}