{"id":133419,"date":"2011-10-24T08:00:13","date_gmt":"2011-10-24T06:00:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=133419"},"modified":"2011-10-19T09:41:57","modified_gmt":"2011-10-19T07:41:57","slug":"introduccion-a-la-mixtificacion-cientifica-por-ramon-grande-del-brio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2011\/10\/24\/133419","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n a La Mixtificaci\u00f3n Cient\u00edfica, por Ram\u00f3n Grande del Br\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/t2.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcT7ajbjoA-VM38KBBC2pTxdJeeLkiaExXkFr0zvBDRT5If2Fezwq5cEC1OG\" alt=\"\" width=\"124\" height=\"161\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Voy a copiar a continuaci\u00f3n la Introducci\u00f3n del profesor\u00a0 Ram\u00f3n Grande del Br\u00edo, de la Universidad Pontificia de Salamanca,\u00a0 a su libro titulado\u00a0 La Mixtificaci\u00f3n cient\u00edfica (CEP Editorial 2007. Madrid).\u00a0 <strong>En negrita algunos p\u00e1rrafos m\u00e1s relacionados con los contenidos de \u00e9ste blog.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>No pocos individuos de las sociedades modernas, sometidos a la acci\u00f3n de componentes neur\u00f3ticos y perturbadores, padecen trastornos de percepci\u00f3n. Tarea impostergable ser\u00e1 la de alertar a la sociedad sobre el incremento de tales trastornos, de cuya gravedad ya han advertido, por lo dem\u00e1s, diversos autores. Pero, aquellos, dif\u00edcilmente podr\u00e1n ser contrarrestados o eliminados, en tanto persistan las condiciones sociol\u00f3gicas y ecol\u00f3gicas que han propiciado su aparici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Los trabajos que he venido realizando, en torno a la <strong>degeneraci\u00f3n de los sistemas de intelecci\u00f3n y raciocinio, fen\u00f3meno \u00e9ste que se refleja, sobre todo, en la mixtificaci\u00f3n de la lengua y en la trabucaci\u00f3n conceptual, han puesto de relieve la presencia de graves anomal\u00edas en ciertos procesos de raciocinio, lo que ha dado lugar a graves errores epistemol\u00f3gicos en el desarrollo de ciertas teor\u00edas cient\u00edficas.<\/strong> En esta obra me ocupar\u00e9, particularmente, de algunas de las que corresponden al terreno de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>Ante todo dir\u00e9 que el verdadero investigador, no es tal, por el mero hecho de manejar unos aparatos determinados, o de entregarse a la experimentaci\u00f3n, sino por el hecho de poseer una mente que sea capaz de discernir, cotejar, interpretar, establecer asociaciones de ideas, adecuadamente, y explicar, despu\u00e9s,\u00a0 con la debida sind\u00e9resis, el sentido de los principios y leyes que rigen el universo.<\/p>\n<p>El mundo de hoy, saturado de informaci\u00f3n, generalmente, poco decantada, padece el <em>s\u00edndrome del relativismo<\/em>, caracterizado por la existencia de ideas cambiantes, nacidas de la ambig\u00fcedad, y del paralogismo. Cuando se manejan conceptos, se deben tener presente los fundamentos del raciocinio, so pena de caer en aberraciones de primera magnitud.<\/p>\n<p>Recordar\u00e9 aqu\u00ed lo que otras veces he se\u00f1alado: la degradaci\u00f3n de los valores de todo orden, el progresivo deterioro de las relaciones humanas, la destrucci\u00f3n del medio ambiente, el \u201cculto\u201d a los sentidos, la proclividad a sancionar como v\u00e1lido y real lo aparente\u2026..; todo ello se halla ligado a la proliferaci\u00f3n de ideas peregrinas y de teor\u00edas falsas.<\/p>\n<p><strong>Por lo dem\u00e1s, en diferentes ocasiones, he destacado la necesidad de acometer la tarea de ense\u00f1ar a pensar, a razonar y a emplear cabalmente los conceptos, en el contexto del estudio de los distintos temas o fen\u00f3menos, a fin de devolver al ser humano la facultad de entender el funcionamiento b\u00e1sico del mundo que le rodea. En este aspecto, una buena parte de las teor\u00edas cient\u00edficas modernas, sobre no ofrecer explicaciones convincentes de una serie de fen\u00f3menos, se hallan construidas a partir de postulados falsos, o son inadmisibles. Al sostenimiento de aquellas, coadyuvan todos los que, sorprendentemente, e muestran incapaces de descubrir las m\u00e1s groseras falacias y los m\u00e1s abultados dislates, ofuscados por la peregrina idea de que el uso de mucho aparato, vaya a permitir acceder al conocimiento del mundo. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mis objeciones, en el presente trabajo, encaminadas a la invalidaci\u00f3n de ciertos postulados y razonamientos de la teor\u00eda de la relatividad einsteniana y de algunas otras teor\u00edas sobre el origen del universo, no desvelan tan solo la naturaleza y alcance de determinados errores que las alimentan, sino que ponen en relieve la gravedad de las dislexias de tipo conceptual que aquejan a un considerable sector de las sociedades modernas, incluido, claro est\u00e1, el sector cient\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las observaciones que hacia mediados de la d\u00e9cada de 1980 yo hiciera, en relaci\u00f3n con lo que m\u00e1s arriba he consignado, pon\u00edan en entredicho importantes aspectos de la referida teor\u00eda de la relatividad, y no ya en cuanto teor\u00eda cient\u00edfica, sino, sobre todo, en cuanto construcci\u00f3n mental. <strong>El problema, sin embargo, no afecta \u00fanicamente a la teor\u00eda en cuesti\u00f3n, sino a otras muchas, referentes a diversas disciplinas y materias, algunos de cuyos planteamientos b\u00e1sicos se asientan, incre\u00edblemente, sobre el falseamiento de las premisas o de las condiciones de experimentaci\u00f3n, seg\u00fan los casos. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es preciso que narre las vicisitudes por las que he atravesado a lo largo de todos estos a\u00f1os, afrontado a la tarea de probar la falsedad de ciertos postulados, tenidos por b\u00e1sicos. Por desgracia, el clima reinante, no era demasiado apto por aquel entonces, para acoger lo que ha sido fruto de detenidos estudios en diversos terrenos de la ciencia. Parece como si la sociedad de nuestros d\u00edas, en general, hubiese perdido la capacidad de emplear la mente para comprender donde radica lo cabal y donde anida el desprop\u00f3sito. No en vano, se vive hoy en un confusionismo permanente, en el que el mayor divorcio se da entre el pensamiento y la palabra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por todo ello, nada tiene de particular el que la publicaci\u00f3n de la presente obra haya tenido que ser retrasada casi dos d\u00e9cadas. De una parte, he podido comprobar, a trav\u00e9s de todo este tiempo, que algunos cient\u00edficos, ni siquiera han llegado a entender los t\u00e9rminos b\u00e1sicos de mi explicaci\u00f3n, mientras que otros investigadores han preferido soslayar la cuesti\u00f3n, afirmando que en esa especie de revoluci\u00f3n de ideas que previsiblemente, se producir\u00eda, ellos nada tendr\u00edan que ganar ni que perder. Por todo ello,\u00a0 me he visto obligado a aguardar a que, socialmente el terreno estuviese mejor abonado: todos sabemos que el trigo no germina, de forma natural, en una plancha de acero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Voy a copiar a continuaci\u00f3n la Introducci\u00f3n del profesor\u00a0 Ram\u00f3n Grande del Br\u00edo, de la Universidad Pontificia de Salamanca,\u00a0 a su libro titulado\u00a0 La Mixtificaci\u00f3n cient\u00edfica (CEP Editorial 2007. 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