{"id":133573,"date":"2011-11-15T08:00:18","date_gmt":"2011-11-15T06:00:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=133573"},"modified":"2015-05-19T10:30:06","modified_gmt":"2015-05-19T08:30:06","slug":"descubrimiento-de-la-polvora-la-utilidad-para-el-hombre-principio-de-la-seleccion-y-un-grave-error-en-el-parrafo-trigesimo-septimo-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2011\/11\/15\/133573","title":{"rendered":"Descubrimiento de la p\u00f3lvora: La utilidad para el ser humano, principio de la selecci\u00f3n y un grave error en el p\u00e1rrafo trig\u00e9simo s\u00e9ptimo de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.pasofinohorsedirectory.com\/Forum\/extensions\/InlineImages\/image.php?AttachmentID=5818\" alt=\"\" width=\"357\" height=\"437\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El p\u00e1rrafo trig\u00e9simo s\u00e9ptimo es el primero de una serie dedicada a los Principios de selecci\u00f3n practicados desde tiempo antiguo y sus efectos. Veremos qu\u00e9 pueda entender un autor que confunde selecci\u00f3n con mejora,\u00a0 por Principios de selecci\u00f3n y si en este caso tambi\u00e9n, como en el de las palomas, nos sorprende por haber descubierto la p\u00f3lvora. En particular nos preocupa mucho la palabra selecci\u00f3n y lo que el autor pueda entender al respecto. Tal palabra ha aparecido ya dos veces en \u00e9ste cap\u00edtulo primero y, por su importancia, bien merecer\u00eda ir acompa\u00f1ada de una cuidadosa definici\u00f3n.\u00a0 \u00bfVeremos en esta secci\u00f3n definici\u00f3n tan esperada ? \u2026No. Por el contrario lo que vamos a ver es prueba de la ignorancia del autor:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>The key is man&#8217;s power of accumulative selection: nature gives successive variations; man adds them up in certain directions useful to him. In this sense he may be said to have made for himself useful breeds.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La clave est\u00e1 en la facultad que tiene el hombre de selecci\u00f3n acumulativa; la Naturaleza da variaciones sucesivas; el hombre las suma en cierta direcci\u00f3n \u00fatil para \u00e9l. En este sentido puede decirse que ha hecho razas \u00fatiles para \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo cual no es exacto ya que, la naturaleza no da variaciones sucesivas\u00a0 que el hombre sume.<\/p>\n<p>Cierto es que el ser humano s\u00f3lo puede seleccionar entre las posibilidades que la naturaleza le ofrece y le permite. Pero adem\u00e1s resulta que la selecci\u00f3n es una parte del proceso de mejora, pero no la \u00fanica. Puede ocurrir que se\u00a0 seleccionen muy bien los progenitores y la mejora no avance, porque la clave no est\u00e1 s\u00f3lo en la selecci\u00f3n, sino en la fertilidad de los cruzamientos y en la heredabilidad de los caracteres elegidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ser humano tiene la facultad de seleccionar entre las variaciones de la naturaleza.\u00a0 Cierto. Pero no obtendr\u00e1 resultado alguno si las variaciones seleccionadas no son heredables. No es exacto decir que el ser humano ha\u00a0 hecho razas \u00fatiles para \u00e9l , es m\u00e1s exacto decir que\u00a0 ha hecho las razas que le ha permitido hacer la naturaleza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n al comienzo la ingenuidad:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Uno de los rasgos caracter\u00edsticos de las razas dom\u00e9sticas es que vemos en ellas adaptaciones, no ciertamente para \u00e9l propio bien del animal o planta, sino para el uso y capricho del hombre.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Efectivamente, mediante selecci\u00f3n se obtienen las caracter\u00edsticas deseadas y esto no se hace para el bien del animal. Precisamente la selecci\u00f3n depende de la voluntad del seleccionador. Pero la mejora no s\u00f3lo depende de la selecci\u00f3n sino que depende adem\u00e1s de las posibilidades existentes en la naturaleza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Let us now briefly consider the steps by which domestic races have been produced, either from one or from several allied species. Some effect may be attributed to the direct and definite action of the external conditions of life, and some to habit; but he would be a bold man who would account by such agencies for the differences between a dray and race-horse, a greyhound and bloodhound, a carrier and tumbler pigeon. One of the most remarkable features in our domesticated races is that we see in them adaptation, not indeed to the animal&#8217;s or plant&#8217;s own good, but to man&#8217;s use or fancy. Some variations useful to him have probably arisen suddenly, or by one step; many botanists, for instance, believe that the fuller&#8217;s teasel, with its hooks, which can not be rivalled by any mechanical contrivance, is only a variety of the wild Dipsacus; and this amount of change may have suddenly arisen in a seedling. So it has probably been with the turnspit dog; and this is known to have been the case with the ancon sheep. But when we compare the dray-horse and race-horse, the dromedary and camel, the various breeds of sheep fitted either for cultivated land or mountain pasture, with the wool of one breed good for one purpose, and that of another breed for another purpose; when we compare the many breeds of dogs, each good for man in different ways; when we compare the game-cock, so pertinacious in battle, with other breeds so little quarrelsome, with \u00bb everlasting layers \u00bb which never desire to sit, and with the bantam so small and elegant; when we compare the host of agricultural, culinary, orchard, and flower-garden races of plants, most useful to man at different seasons and for different purposes, or so beautiful in his eyes, we must, I think, look further than to mere variability. We can not suppose that all the breeds were suddenly produced as perfect and as useful as we now see them; indeed, in many cases, we know that this has not been their history. The key is man&#8217;s power of accumulative selection: nature gives successive variations; man adds them up in certain directions useful to him. In this sense he may be said to have made for himself useful breeds.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Consideremos ahora brevemente los grados por que se han producido las razas dom\u00e9sticas, tanto partiendo de una como de varias especies afines. Alguna eficacia puede atribuirse a la acci\u00f3n directa y determinada de las condiciones externas de vida, y alguna a las costumbres; pero ser\u00eda un temerario quien explicase por estos agentes las diferencias entre un caballo de carro y uno de carreras, un galgo y un bloodhund, una paloma mensajera inglesa y una volteadora de cara corta. Uno de los rasgos caracter\u00edsticos de las razas dom\u00e9sticas es que vemos en ellas adaptaciones, no ciertamente para \u00e9l propio bien del animal o planta, sino para el uso y capricho del hombre. Algunas variaciones \u00fatiles al hombre, probablemente, se han originado de repente o de un salto; muchos naturalistas, por ejemplo, creen que el cardo de cardar, con sus garfios, que no pueden ser igualados por ning\u00fan artificio mec\u00e1nico, no es m\u00e1s que una variedad del Dipsacus silvestre, y este cambio puede haberse originado bruscamente en una plantita. As\u00ed ha ocurrido, probablemente, con el perro turnspit, y se sabe que as\u00ed ha ocurrido en el caso de la oveja ancon. Pero si comparamos el caballo de carro y el de carreras, el dromedario y el camello, las diferentes castas de ovejas adecuadas tanto para tierras cultivadas como para pastos de monta\u00f1as, con la lana en una casta, \u00fatil para un caso, y en la otra, \u00fatil para el otro; cuando comparamos las muchas razas de perros, cada una \u00fatil al hombre de diferente modo; cuando comparamos el gallo de pelea, tan pertinaz en la lucha, con otras castas tan poco pendencieras, con las \u00abponedoras perpetuas\u00bb -everlasting layers- que nunca quieren empollar, y con la bantam, tan peque\u00f1a y elegante; cuando comparamos la multitud de razas de plantas agr\u00edcolas, culinarias, de huerta y de jard\u00edn, util\u00edsimas al hombre en las diferentes estaciones y para diferentes fines, o tan hermosas a sus ojos, tenemos, creo yo, que ver algo m\u00e1s que simple variabilidad. No podemos suponer que todas las castas se produjeron de repente tan perfectas y tan \u00fatiles como ahora las vemos; realmente, en muchos casos sabemos que no ha sido \u00e9sta su historia. La clave est\u00e1 en la facultad que tiene el hombre de <\/em><em>selecci\u00f3n acumulativa<\/em><em>; la Naturaleza da variaciones sucesivas; el hombre las suma en cierta direcci\u00f3n \u00fatil para \u00e9l. En este sentido puede decirse que ha hecho razas \u00fatiles para \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p>Imagen de <a href=\"http:\/\/www.pasofinohorsedirectory.com\/Forum\/comments.php?DiscussionID=646&amp;page=2\">Paso Fino Horse directory<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.darwinodi.com\/product\/esta-usted-de-broma-mr-darwin\/\">\u00bfEst\u00e1 usted de broma, Mr Darwin? La Ret\u00f3rica en el coraz\u00f3n del darwinismo<\/a>. OIACDI, 2015. 306 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El p\u00e1rrafo trig\u00e9simo s\u00e9ptimo es el primero de una serie dedicada a los Principios de selecci\u00f3n practicados desde tiempo antiguo y sus efectos. Veremos qu\u00e9 pueda entender un autor que confunde selecci\u00f3n con mejora,\u00a0 por Principios de selecci\u00f3n y si en este caso tambi\u00e9n, como en el de las palomas, nos sorprende por haber descubierto la p\u00f3lvora. En particular nos preocupa mucho la palabra selecci\u00f3n y lo que el autor pueda entender al respecto. Tal palabra ha aparecido ya dos veces en \u00e9ste cap\u00edtulo primero y, por su importancia, bien merecer\u00eda ir acompa\u00f1ada de una cuidadosa definici\u00f3n.\u00a0 \u00bfVeremos en\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,1,6714,6715,6726],"tags":[22767],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133573"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133573"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":140134,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133573\/revisions\/140134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}