{"id":133780,"date":"2011-11-30T13:11:39","date_gmt":"2011-11-30T11:11:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=133780"},"modified":"2012-01-28T22:12:00","modified_gmt":"2012-01-28T20:12:00","slug":"en-defensa-de-la-crisis-latente-del-darwinismo-replica-a-j-l-pozo-publicada-por-mauricio-abdalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2011\/11\/30\/133780","title":{"rendered":"En defensa de La crisis latente del darwinismo: r\u00e9plica a J. L. Pozo publicada por Maur\u00edcio Abdalla"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-ZCMUlZp_OzU\/TtYOFNcoQUI\/AAAAAAAABTY\/u5eA8tB-8Ic\/s320\/IMG_0233.JPG\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"214\" \/><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, la r\u00e9plica de Mauricio Abdalla al <a href=\"http:\/\/nodulo.org\/ec\/2011\/n113p12.htm\">comentario <\/a>que JL Pozo dedic\u00f3 a su libro titulado \u00abLa crisis latente del darwinismo\u00bb. La publico aqu\u00ed, entre otras cosas,\u00a0 porque no me gusta la imagen que le han puesto en <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2011\/n117p10.htm\">su ubicaci\u00f3n original<\/a>. En breve seguir\u00e1 un <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2011\/12\/01\/133768\">comentario al comentario de JL Pozo<\/a>.<\/p>\n<p><strong>En defensa de <em>La crisis latente del darwinismo<\/em>: r\u00e9plica a J. L. Pozo<\/strong><\/p>\n<p><em>Maur\u00edcio Abdalla<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>La revista <em>El Catoblepas<\/em> (n. 113, Julio de 2011) publica un<a href=\"http:\/\/nodulo.org\/ec\/2011\/n113p12.htm\"> art\u00edculo de Jos\u00e9 Luis Pozo Fajarn\u00e9s<\/a> que pretende \u201cpolemizar\u201d con mi libro <em>La crisis latente del darwinismo<\/em> (Abdalla, 2010) \u201cy sacar as\u00ed a la luz la vacuidad de sus planteamientos\u201d.<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> Comenc\u00e9 a leer el texto con gran inter\u00e9s, pues uno de mis<strong> <\/strong>prop\u00f3sitos expl\u00edcitos era justamente comenzar un debate que juzgaba provechoso y, para ello, precisar\u00eda conocer posiciones divergentes que considerasen, polemizasen y, eventualmente, contradijesen el contenido investigado y expuesto en mi libro.<\/p>\n<p>Sin embargo, a medida que avanzaba en la lectura, mi inter\u00e9s fue cediendo espacio al desconcierto y, luego, a la decepci\u00f3n. Me pareci\u00f3 que el an\u00e1lisis cr\u00edtico hab\u00eda sido hecho por alguien que no se tom\u00f3 el trabajo de leer el libro con atenci\u00f3n y que ten\u00eda como objetivo previo negarlo en bloque, desconsiderando el contenido, inventando argumentos que no utilic\u00e9, criticando ideas que no present\u00e9 y cuestionando cosas que est\u00e1n respondidas de forma expl\u00edcita en el propio libro. O sea, Pozo se dedic\u00f3 a <em>rechazar<\/em> el libro, antes que a <em>debatirlo<\/em>.<\/p>\n<p>No gustar de un libro o leerlo mal es un derecho que cabe a cualquier lector y no tengo nada que ver con las opciones o capacidad de interpretaci\u00f3n de cada uno. Pero en el momento en que el gusto personal o la mala lectura se tornan p\u00fablicos, como si expresasen una valoraci\u00f3n racional y honesta del libro, estoy obligado a intervenir, para que otros, que no leyeron el libro, sepan lo que <em>realmente<\/em> escrib\u00ed.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo de Pozo, con cada argumento que el autor utilizaba para sustentar su rechazo, me ven\u00edan a la mente partes de mi texto que, con ser simplemente le\u00eddas, ser\u00edan suficientes para responderle. O sea, gran parte de sus cr\u00edticas puede ser respondida con s\u00f3lo citar textualmente lo que ya se encuentra en mi libro, como veremos en varias ocasiones en esta r\u00e9plica. No encontr\u00e9, por tanto, la posibilidad de un debate que pudiese hacer avanzar la tem\u00e1tica por contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica: en el caso de las\u00a0 cr\u00edticas del art\u00edculo de Pozo, me basta reafirmar la \u201ctesis\u201d tal cual est\u00e1 presentada en el libro, una vez que lo que se presenta como \u201cant\u00edtesis\u201d no lo es efectivamente.<\/p>\n<p>Me llam\u00f3 tambi\u00e9n la atenci\u00f3n la frecuencia de adjetivos y juicios de valor gratuitos. El autor hace\u00a0 a mi libro juicios y acusaciones como: \u201cvacuidad\u201d; falta de seriedad;<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> \u201cerrores\u201d (por divergir en los presupuestos filos\u00f3ficos); cripto-creacionismo;<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> \u201cingenuidad\u201d;<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> argumentaci\u00f3n \u201cinteresada y err\u00f3nea\u201d; \u201coscuridad y borrosidad\u201d; \u201cargumentaciones inconexas que no demuestran nada\u201d; \u201cer\u00edstica\u201d; etc. \u00bfC\u00f3mo puedo refutar adjetivaciones? Se trata de valoraci\u00f3n\u00a0 personal y s\u00f3lo puedo esperar que otra persona lea mi libro y lo juzgue de manera diferente. Ser\u00eda f\u00e1cil para m\u00ed \u2013 y tendr\u00eda todo el derecho para ello \u2013 simplemente devolver los adjetivos, pero as\u00ed entrar\u00edamos en un juego de ni\u00f1os enfadados que intercambian insultos. Me propongo debatir lo que hay de <em>substantivo<\/em> en la cuesti\u00f3n \u2013 y, en este aspecto, la cr\u00edtica de Pozo no es tan pr\u00f3diga como lo es en la distribuci\u00f3n de adjetivos.<\/p>\n<p>Otra parte de la cr\u00edtica del autor se compone de ilaciones sin soporte en mi texto y suposiciones de alg\u00fan \u201cobjetivo secreto\u201d o \u201cideas no reveladas\u201d en mi libro. En esa parte, Pozo dej\u00f3 de considerar los argumentos presentados y prefiri\u00f3 cuidar de contestar sus propias suposiciones. No me veo en condiciones (ni en la obligaci\u00f3n) de rechazar cr\u00edticas hechas a afirmaciones que yo <em>no hice<\/em>. S\u00f3lo puedo responder las cuestiones a respecto de algo que yo <em>realmente haya dicho<\/em> y no de algo que otro supone que yo \u201cpretend\u00eda\u201d decir.<\/p>\n<p>Vejamos algunos ejemplos de ello. El autor de la cr\u00edtica afirma:<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el nuevo paradigma? <em>No se sabe, aunque podemos atrevernos a especular<\/em> a partir de lo que Abdalla nos dice en su libro que quiz\u00e1 sea una mezcla derivada de los tres autores que m\u00e1s desarrolla en su trabajo. Un nuevo paradigma que pudiera denominarse quiz\u00e1 \u00abla armon\u00eda o la alianza de las especies\u00bb (por cercan\u00eda con la pol\u00edtica espa\u00f1ola del gobierno socialista de la primera d\u00e9cada del siglo XXI, en relaci\u00f3n al pacifismo krausista de los socialistas que hicieron mundialmente famosa la \u00abalianza de las civilizaciones). (Pozo, 2011. Grifos m\u00edos).<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, vuelta al asunto:<\/p>\n<p>Por otra parte <em>su defensa de la armon\u00eda en la naturaleza como fundamento del nuevo paradigma biol\u00f3gico<\/em>, que augura surgir\u00e1 en el siglo en que ya estamos viviendo, no nos parece relevante (Idem. Grifos m\u00edos).<\/p>\n<p>N\u00f3tese que Pozo hace una asumida <em>especulaci\u00f3n<\/em> sobre algo que \u00e9l mismo afirma que yo <em>no dije<\/em> para, en la conclusi\u00f3n, evaluarla como si yo la hubiera dicho. Cualquiera\u00a0 que haya le\u00eddo mi libro concluir\u00e1 que esto es un caso o de lectura muy mal hecha o de deshonestidad intelectual, pues <em>en ning\u00fan momento<\/em> yo defiendo cualquier nuevo paradigma, mucho menos una propuesta simplista como la presentada en esa cita. Por el contrario, afirmo textualmente:<\/p>\n<p>Decir cual teor\u00eda se convertir\u00e1 en un nuevo paradigma est\u00e1 totalmente fuera de mi competencia. [&#8230;] Las teor\u00edas cient\u00edficas funcionan como paradigmas en la orientaci\u00f3n del trabajo cient\u00edfico. No es una cuesti\u00f3n para ser decidida por fil\u00f3sofos. As\u00ed como no tiene sentido declararme newtoniano, einsteiniano, lavoiseriano, boltzmaniano, etc. en el ejercicio del pensamiento filos\u00f3fico, no tendr\u00eda sentido optar por uno u otro paradigma en las ciencias biol\u00f3gicas. [&#8230;] No me cabe [&#8230;] defender teor\u00edas en el campo de la Biolog\u00eda (Abdalla, 2010, p.18; 102; 170).<\/p>\n<p>En ninguna parte del libro defiendo la especulaci\u00f3n fantasiosa de Pozo de un paradigma llamado \u00abla armon\u00eda o la alianza de las especies\u00bb. Tal vez el autor haya interpretado de esa manera tan simplona la \u00fanica parte del libro en que arriesgo a decir cuales elementos podr\u00edan ser considerados en un nuevo paradigma en las ciencias biol\u00f3gicas. Reproduzco literalmente esa reflexi\u00f3n (grifando algunas partes que no est\u00e1n grifadas en el libro) para que el lector haga por s\u00ed mismo la diferencia entre lo que fue por m\u00ed escrito y lo que fue \u201cle\u00eddo\u201d por Pozo:<\/p>\n<p>Lo que <em>parece<\/em> configurarse en el escenario de la ciencia es un cambio radical de foco en la investigaci\u00f3n, fruto de la constataci\u00f3n de la complejidad estructural de la vida referida en este libro en el cap\u00edtulo 3. En vez de focalizar la estructura molecular de las partes que componen la c\u00e9lula (&#8230;), las nuevas aproximaciones canalizan el an\u00e1lisis hacia el <em>comportamiento colectivo<\/em> de estas partes. En otras palabras, en vez de la <em>materia<\/em> constituyente de la vida, se da importancia a la <em>relaci\u00f3n <\/em>entre los elementos. Es esta relaci\u00f3n la que constituye la totalidad organizada de la vida y, aunque depende de la materialidad de las mol\u00e9culas b\u00e1sicas que forman los organismos vivos, no se explica por las caracter\u00edsticas individuales de las partes constituyentes.<\/p>\n<p>Efectivamente, todo trabajo que busca comprender la vida a trav\u00e9s de otra \u00f3ptica, a partir de las informaciones obtenidas de los nuevos descubrimientos de la bioqu\u00edmica, de la microbiolog\u00eda y de la gen\u00e9tica, <em>recurre a las ideas de complejidad y auto-organizaci\u00f3n, creando las condiciones para el establecimiento de un nuevo paradigma e incluso de nuevas matrices interpretativas para los fen\u00f3menos naturales.<\/em> (Abdalla, 2010, p. 186).<\/p>\n<p>Calificar \u00a0a la reflexi\u00f3n sobre <em>complejidad<\/em> y <em>autoorganizaci\u00f3n<\/em>, ideas actual\u00edsimas en las ciencias, como \u201cdefensa de la armon\u00eda en la naturaleza como fundamento del nuevo paradigma biol\u00f3gico\u201d (pese a haber tratado yo los temas con m\u00e1s detalle en el cap\u00edtulo 3, referido en la\u00a0 cita) revela no s\u00f3lo desconocimiento cient\u00edfico del autor de la cr\u00edtica, sino tambi\u00e9n una mala voluntad para leer y entender lo que est\u00e1 explicado con m\u00e1s detalles en el propio libro criticado.<\/p>\n<p>Curiosamente, la \u00fanica circunstancia en que utilizo las palabras \u201carmoniosa\u201d y \u201carmonizar\u201d (<em>armon\u00eda<\/em> no aparece ninguna vez) en todas las 198 p\u00e1ginas del libro es en el <em>Pr\u00f3logo<\/em>, en un contexto en que me refer\u00eda <em>s\u00f3lo<\/em> a la relaci\u00f3n de la ciencia con las ideas sociales:<\/p>\n<p>La naturaleza es mucho m\u00e1s bella y armoniosa de lo que pueda suponer una teor\u00eda basada en los principios sociales liberales de Malthus y Spencer. Ya no ser\u00e1 necesario intentar armonizar la teor\u00eda de la cooperaci\u00f3n con las \u201cleyes de la naturaleza\u201d y la biolog\u00eda. La base te\u00f3rica de la biolog\u00eda es la que, tal vez, necesite hacer las paces con la complejidad, la simbiosis, la integraci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n que la ciencia experimental viene, cada vez m\u00e1s, descubriendo en la naturaleza. M\u00e1s que eso, necesita tambi\u00e9n estar abierta al nuevo di\u00e1logo que una parte de la humanidad est\u00e1 buscando establecer con su mundo social y natural (Idem,<strong> <\/strong>p. 19).<\/p>\n<p>Pozo, por tanto, inventa los propios argumentos que quiere rebatir. Cito otro ejemplo m\u00e1s (los lectores los pueden encontrar en abundancia cotejando la lectura de la cr\u00edtica de Pozo con la lectura del libro original). Demostrando no haber entendido la distinci\u00f3n que hago entre <em>hecho<\/em> y <em>teor\u00eda<\/em> para, despu\u00e9s, presentar una idea cuya conclusi\u00f3n es id\u00e9ntica a la m\u00eda (como demostrar\u00e9 m\u00e1s adelante), el autor dice:<\/p>\n<p>El autor de \u00abLa crisis latente del darwinismo\u00bb considera \u00abel hecho de la evoluci\u00f3n\u00bb como un \u00abhecho positivo\u00bb y por ello, y sin m\u00e1s discusiones, como una verdad (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>En ninguna parte del libro digo eso y no hay ninguna reflexi\u00f3n que pueda llevar a eso, ni en el libro criticado ni\u00a0 en ninguna cosa que yo haya escrito hasta hoy, pues siempre tuve una postura cr\u00edtica al positivismo. Me intriga el origen de la creencia de Pozo de que sabe m\u00e1s sobre lo que yo pienso que yo mismo. Lo que afirmo en el libro es que <em>hecho<\/em> y <em>teor\u00eda<\/em> son conceptos <em>distintos<\/em>, pero <em>relacionados<\/em>. Consecuentemente, hay una distinci\u00f3n entre el hecho \u201cevoluci\u00f3n\u201d y la teor\u00eda \u201cde la evoluci\u00f3n\u201d. El objetivo era decir que cuestionar una teor\u00eda de la evoluci\u00f3n no es negar el hecho de la evoluci\u00f3n (como muchos hoy insisten en confundir).<\/p>\n<p>Toda filosof\u00eda de la ciencia admite la <em>distinci\u00f3n<\/em> entre hecho y teor\u00eda, a\u00fan cuando los relaciona y hasta cuando les atribuye un mismo origen racional. Incluso para asociarlos de manera indisociable es necesario distinguirlos, pues s\u00f3lo se puede relacionar cosas que no son las mismas. <em>Distinguir<\/em> los conceptos, con todo, no significa, bajo ninguna \u00f3ptica filos\u00f3fica, por m\u00e1s estrecha que sea, tratar los hechos como \u201chechos positivos\u201d o \u201ccomo verdades\u201d. Pozo revela aqu\u00ed un desconocimiento de cosas elementales de la filosof\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p>Cito textualmente,<strong> <\/strong>una vez m\u00e1s, la manera como trat\u00e9 el tema en el libro, grifando did\u00e1cticamente las partes no destacadas en el texto original, para que los lectores juzguen por s\u00ed mismos:<\/p>\n<p>Hecho es aquello que <em>se cree<\/em> que ocurre realmente en la naturaleza por la constataci\u00f3n intersubjetiva (<em>o sea, cuando varios sujetos que se comunican admiten tal suceso a partir del control de los sentidos o de experimentos<\/em>). Teor\u00eda es una explicaci\u00f3n construida subjetivamente, a partir de reglas racionales aceptadas para cada campo del conocimiento, <em>que procura dar sentido a los hechos dentro de una estructura conceptual<\/em>. La <em>teor\u00eda<\/em> de la evoluci\u00f3n no es un <em>hecho<\/em>. La evoluci\u00f3n, s\u00ed, puede ser considerada como tal. Por otro lado, el giro de la Tierra alrededor del sol no es una teor\u00eda, sino una <em>afirmaci\u00f3n factual<\/em> dentro de una teor\u00eda (Abdalla, 2010, p. 100).<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, explico que los hechos ganan status de \u201chechos\u201d s\u00f3lo dentro de determinadas teor\u00edas, tomando como ejemplo el movimiento de la Tierra o del Sol, en las teor\u00edas aristot\u00e9lica y galileana. Nada de eso corrobora la idea de \u201checho positivo verdadero\u201d que Pozo me atribuye. En la conclusi\u00f3n de mi libro (p. 173 y 174), esa relaci\u00f3n queda a\u00fan mejor esclarecida. Lo que afirmo es que tenemos contacto con un mundo (dudo que alguien que se proclame materialista est\u00e9 dispuesto a negar esto) y ese mundo se presenta a nuestros sentidos e instrumentos de medida a trav\u00e9s de hechos. Tales hechos, para ser entendidos y, en muchos casos, incluso percibidos, precisan ser iluminados por una teor\u00eda. Pero la teor\u00eda no \u201ccrea\u201d los hechos ni se confunde con ellos. Por eso (y aqu\u00ed estamos en uno de los argumentos centrales que fundamentan la hip\u00f3tesis de mi libro) se puede cambiar una teor\u00eda, manteni\u00e9ndose la constataci\u00f3n y aceptaci\u00f3n de lo que consideramos, intersubjetivamente, como hecho. Esto nada tiene que ver con la aceptaci\u00f3n de los hechos como \u201cuna verdad\u201d.<\/p>\n<p>Al contrario de lo que Pozo inventa para desacreditar mi reflexi\u00f3n \u2013 por cierto, estamos todav\u00eda en una cuesti\u00f3n perif\u00e9rica \u2013, digo en el libro que los hechos son, metaf\u00f3ricamente, \u201cel habla de la naturaleza\u201d, pero que, \u201cen ausencia de esos sistemas [compuestos de teor\u00edas, leyes, instrumentos de medida y reglas experimentales, etc.], el \u2018habla\u2019 de la naturaleza es incomprensible\u201d (p. 174). O sea, los hechos no tienen su sentido en s\u00ed, sino solamente en su relaci\u00f3n con sistemas te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Es exactamente lo que Pozo afirma al citar la definici\u00f3n de \u201checho\u201d del diccionario de filosof\u00eda Symploke:<\/p>\n<p>\u201cSe dice de lo que acontece, en tanto que se considera como un dato real de la <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Experiencia\">experiencia<\/a>; a veces es considerado equivalente a <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Fen%F3menos\">fen\u00f3menos<\/a>. En la <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Filosof%EDa\">filosof\u00eda<\/a> tradicional se le considera opuesto a <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Teor%EDa\">teor\u00eda<\/a>, pero tal dicotom\u00eda ha de ser considerada <a href=\"http:\/\/symploke.trujaman.org\/index.php?title=Metaf%EDsica\">metaf\u00edsica<\/a>, pues es imposible hablar de un hecho sin unas determinadas concepciones te\u00f3ricas\u201d (En este sentido Kuhn pecaba de ser un metaf\u00edsico pues pensaba que eran incomparables las teor\u00edas respecto de las observaciones) (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>Dejar\u00e9 de lado la calificaci\u00f3n simplista y equivocada que Pozo lanza a Kuhn (no es el foco de la cuesti\u00f3n, pero sobre la incomensurabilidad en Kuhn se puede consultar Kuhn, 2006, p. 47-76). Me interesa aqu\u00ed mostrar al lector que Pozo intenta atribuirme una \u201cdicotom\u00eda\u201d y \u201coposici\u00f3n\u201d entre hecho y teor\u00eda, cuando est\u00e1 totalmente claro en mi libro que hago s\u00f3lo una <em>distinci\u00f3n<\/em> y los relaciono de manera fuerte. Y, una vez m\u00e1s, el autor se ocupa en contestar la fantas\u00eda que \u00e9l mismo cre\u00f3 y no el contenido real de mi libro.<\/p>\n<p>Curiosamente, despu\u00e9s de distorsionar mi texto (premeditadamente o por no comprenderlo)<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>, \u00e9l presenta exactamente lo que yo conclu\u00ed con mi reflexi\u00f3n, \u00a1pero como si fuese una conclusi\u00f3n suya!<\/p>\n<p>El hecho de la evoluci\u00f3n, es inseparable de la teor\u00eda que lo explica, que le da sentido. Si en el futuro tenemos otra \u2013como afirma Abdalla aunque sin se\u00f1alar cu\u00e1l\u2013 la evoluci\u00f3n como hecho deber\u00e1 ser explicada por ella (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>Esa afirmaci\u00f3n, despu\u00e9s de una mixtura de conceptos de la filosof\u00eda de la ciencia mal digeridos por el autor, \u00a1reproduce exactamente lo que digo en mi libro! O sea, de manera sorprendente, Pozo crea una afirmaci\u00f3n <em>que no hice<\/em> y la responde como si\u00a0 me estuviese contestando; despu\u00e9s reafirma <em>lo que yo realmente dije<\/em> en mi libro como si intentase decir &#8230; <em>La crisis latente del darwinismo <\/em>tiene como foco central la idea de que las teor\u00edas cambian, aunque los hechos que intentan explicar no sufran cambios o no sean rechazados. As\u00ed, es posible una nueva teor\u00eda de la evoluci\u00f3n para explicar el hecho de la evoluci\u00f3n (o sea, sin rechazar la evoluci\u00f3n), en caso de que la teor\u00eda antigua lo haya dejado de explicar.<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> Por tanto, es obvio que una nueva teor\u00eda de la evoluci\u00f3n deber\u00e1 explicar \u201cla evoluci\u00f3n como hecho\u201d.<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> \u00bfQu\u00e9 puedo responder a un cr\u00edtico que supone contestarme afirmando exactamente lo que digo?<\/p>\n<p>Sin embargo, quien se crea el art\u00edculo de Pozo y no se tome el trabajo de leer mi libro acabar\u00e1 por acompa\u00f1arlo en sus malabarismos argumentativos, pues su raciocinio se basa en el presupuesto de que la idea central de mi libro puede ser presentada as\u00ed:<\/p>\n<p>Abdalla nos trasmite la teor\u00eda kuhniana expresada en el op\u00fasculo <em>La estructura de las revoluciones cient\u00edficas<\/em>, pero toda esta erudici\u00f3n y de la manera en que es usada \u2013podemos afirmar que de forma interesada pues tiene una meta prefijada \u2013 no sirve. Estamos como al principio, como si solo hubi\u00e9semos escuchado el razonamiento vac\u00edo (lo recreamos con nuestras palabras): el hecho de que el paradigma newtoniano cayera, debido a sus anomal\u00edas, demuestra que el darwinismo tambi\u00e9n caer\u00e1 por las suyas. La erudici\u00f3n as\u00ed tra\u00edda solo sirve a los intereses del autor y su forma de razonar es interesada y err\u00f3nea (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>No voy a preguntar, aunque me interesar\u00eda mucho saber, de donde Pozo sac\u00f3 la idea de que mi libro tiene una \u201cmeta prefijada\u201d oculta. Estoy intrigado por saber qu\u00e9 tipo de conspiraci\u00f3n pasa por su cabeza, hasta el\u00a0 punto de encontrar que todo lo que escrib\u00ed en el pr\u00f3logo y en la introducci\u00f3n, explicando los or\u00edgenes, motivaciones, metodolog\u00eda y objetivos del libro, no pasan de mentiras para esconder a los lectores un prop\u00f3sito mal\u00e9volo. Ni siquiera voy a llevar al lado personal la acusaci\u00f3n indirecta \u2013 aunque ofensiva e inelegante \u2013 de que soy mentiroso, pues desconozco al autor. El hecho es que, una vez m\u00e1s, la \u201crecreaci\u00f3n\u201d de mi \u201crazonamiento\u201d que Pozo hace con \u201csus palabras\u201d no corresponde a lo que escrib\u00ed en mi libro.<\/p>\n<p>Para que el lector juzgue por s\u00ed mismo, puedo citar literalmente algunas partes en que trabajo el tipo de mudanza a la cual el darwinismo <em>est\u00e1 sujeto<\/em> (no hago profec\u00edas sobre lo que acontecer\u00e1, y mucho menos fundamentadas en la flaca argumentaci\u00f3n de que \u201csi uno cay\u00f3 el otro caer\u00e1\u201d):<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin es una teor\u00eda cient\u00edfica [&#8230;]. Como teor\u00eda cient\u00edfica, el evolucionismo darwiniano est\u00e1 sujeto a todos los factores mencionados en los p\u00e1rrafos anteriores, que act\u00faan sobre las teor\u00edas en la ciencia, las ponen en movimiento y, muchas veces, las derrumban. No es razonable pensar que alguna teor\u00eda sea inmune a las vicisitudes a las cuales todas las dem\u00e1s se someten. Por lo tanto, la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n no precisa ser siempre darwinista.<\/p>\n<p>El darwinismo, como cualquier teor\u00eda cient\u00edfica, est\u00e1 subordinado a su aspecto hist\u00f3rico, al inter\u00e9s social, a los avances de la tecnolog\u00eda y a la ampliaci\u00f3n de la base f\u00e1tica de la biolog\u00eda. Nuevos <em>insights<\/em> podr\u00e1n tambi\u00e9n poner a la biolog\u00eda en movimiento \u2013 y no necesariamente en el sentido de reforzar el paradigma hegem\u00f3nico (Abdalla, 2010, p. 180).<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Y cuando hago referencia a lo que pas\u00f3 con la f\u00edsica de Newton es s\u00f3lo para \u201caclarar m\u00e1s lo que se ha tratado de forma abstracta en los p\u00e1rrafos anteriores\u201d pues yo cre\u00eda \u201cser oportuno ejemplificar con un caso de transici\u00f3n paradigm\u00e1tica sucedido en la f\u00edsica del siglo XX\u201d y quer\u00eda que los lectores comprendiesen \u201cmejor la referencia a Newton en la pregunta inicial de la introducci\u00f3n\u201d (Abdalla, 2010, p. 42). Estoy seguro de que encontrar\u00e9 lectores m\u00e1s listos y honestos como para no transformar toda argumentaci\u00f3n de mi libro en una afirmaci\u00f3n simplona como la creada por Pozo, de que \u201cel hecho de que el paradigma newtoniano cayera, debido a sus anomal\u00edas, demuestra que el darwinismo tambi\u00e9n caer\u00e1 por las suyas\u201d, afirmaci\u00f3n que no ha sido hecha en absolutamente ninguna parte del libro. Al contrario, la mayor parte de las p\u00e1ginas est\u00e1 dedicada a instruir con datos cient\u00edficos y reflexiones rigurosas la hip\u00f3tesis de una posible crisis en la base te\u00f3rica de las ciencias biol\u00f3gicas. Ese deber\u00eda ser el foco del debate.<\/p>\n<p>Exceptuando esas 3 formas de cr\u00edtica del art\u00edculo de Pozo (1. la que puede ser respondida s\u00f3lo citando literalmente lo que ya est\u00e1 en el libro; 2. la que se compone de adjetivos y juicios de valor; 3. la que se dirige a cosas que yo no dije), poco sobra para ser respondido, pues el contenido central del libro, la argumentaci\u00f3n cient\u00edfica, el amparo factual resultante de un estudio de lo que la ciencia ha producido realmente y publicado es simplemente desconsiderado por el autor bajo la m\u00e1cula de \u201cerudici\u00f3n\u201d. \u00bfC\u00f3mo entablar\u00a0 un debate serio si Pozo, en vez de discutir el contenido, simplemente ignora y califica de \u201cerudici\u00f3n\u201d la parte m\u00e1s fundamental de la obra, que aporta datos cient\u00edficos actualizados y sirven de \u201cinstrucci\u00f3n\u201d del proceso, sin los cuales toda mi argumentaci\u00f3n seria vac\u00eda?<\/p>\n<p>Innumerables veces, en el libro, hago insistentemente la advertencia de que sin los datos cient\u00edficos, el libro no tendr\u00eda sentido.<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a> El lector puede comprobar esto f\u00e1cilmente. Por ejemplo, digo en la p. 113: \u201csi nos abstenemos de las informaciones cient\u00edficas, creamos un \u2018debate entre sordos\u2019.\u201d Lamentablemente, Pozo esquiva los datos, desconsidera toda a argumentaci\u00f3n cient\u00edfica del libro calific\u00e1ndola de \u201cerudici\u00f3n\u201d. O sea, prefiri\u00f3 el debate entre sordos.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, la parte de contenido cient\u00edfico de mi libro es apenas una \u201cinvestigaci\u00f3n doxogr\u00e1fica\u201d:<\/p>\n<p>Aunque solo hemos enunciado las aportaciones de los autores en que Abdalla argumenta su tesis, s\u00ed consideramos necesario mostrar nuestra postura cr\u00edtica ante la forma en que presenta tales argumentos, y ello pese a la erudici\u00f3n que constantemente nos muestra en el texto, una erudici\u00f3n muy com\u00fan en la inmensa mayor\u00eda de los departamentos de filosof\u00eda, en estos comienzos del siglo XXI. Estos departamentos en su mayor\u00eda se dedican a llevar a cabo una tarea de investigaci\u00f3n doxogr\u00e1fica, siempre alejada del sistematismo que nos procure un aparato completo, un sistema, como lo es el del materialismo filos\u00f3fico (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>Pero, definitivamente, no se trata de eso. Primero, no apoyo la parte cient\u00edfica s\u00f3lo en los tres autores a que Pozo se refiere. Los destaqu\u00e9 s\u00f3lo por su postura flagrantemente opuesta al darwinismo. La fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica que localiza, explica y explora el problema \u00a0se ampara en autores como\u00a0 B. Alberts, H. Atlan, C. De Duve, R. Foley, M. Gerstein, S.J. Gould, S. Kauffman, H. Maturana, F. Varela, E. D. Schneider, J. J. Kay e innumerables otros investigadores cuyos art\u00edculos est\u00e1n debidamente referenciados en la bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>No consigo entender como una postura \u201cmaterialista\u201d puede prescindir exactamente del contenido <em>material<\/em> de la discusi\u00f3n. Marx, fil\u00f3sofo materialista paradigm\u00e1tico, expresaba el esp\u00edritu de una discusi\u00f3n materialista de la siguiente manera:<\/p>\n<p>Es en la praxis donde el ser humano debe comprobar la verdad, esto es, la realidad efectiva (<em>Wirklichkeit<\/em>) y la fuerza, el car\u00e1cter terrestre de su pensamiento. La disputa referente a la realidad o no-realidad efectiva del pensamiento, aislada de la praxis, es una cuesti\u00f3n puramente <em>escol\u00e1stica<\/em> (Marx, Tese 2 contra Feuerbach).<\/p>\n<p>Por tanto, la existencia o no de un problema real, material, en las ciencias biol\u00f3gicas debe ser investigada a la luz de la materialidad pr\u00e1xica de la propia ciencia en su devenir concreto. Fue eso lo que me propuse hacer en <em>La crisis latente<\/em>&#8230; Esta es la raz\u00f3n del estudio cient\u00edfico que relato en la obra: identificar un problema real. A partir de tal identificaci\u00f3n, es preciso un referencial te\u00f3rico para <em>interpretar<\/em> el problema e iniciar el debate sobre \u00e9l. Por opci\u00f3n metodol\u00f3gica y filos\u00f3fica, opt\u00e9 por interpretarlo a la luz de la concepci\u00f3n de T. Kuhn \u2013 y esto est\u00e1 absolutamente expl\u00edcito en el libro.<\/p>\n<p>El autor de la cr\u00edtica a mi libro dice, equivocadamente, que las tesis de Kuhn \u201cson las que en todo momento van a dirigir la argumentaci\u00f3n, la teor\u00eda de Kuhn es el instrumento director de las investigaciones llevadas a cabo para elaborar su trabajo\u201d (Pozo, 2011). Sin embargo, el apoyo conceptual kuhniano s\u00f3lo entr\u00f3 posteriormente como elemento te\u00f3rico de interpretaci\u00f3n de un problema constatado poco a poco, conforme esclarezco detalladamente en el pr\u00f3logo. El prop\u00f3sito inicial de mi investigaci\u00f3n era<\/p>\n<p><em>defender<\/em> el darwinismo cient\u00edfico ante lo que, supuestamente, no pasaba de ser una \u2018distorsi\u00f3n\u2019 de su teor\u00eda, una \u2018aplicaci\u00f3n social espuria\u2019 de leyes cient\u00edficas perfectamente v\u00e1lidas para el mundo natural, pero inapropiadas para las relaciones humanas.<\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>Tal era el objetivo inicial de la investigaci\u00f3n: validar el darwinismo como teor\u00eda adecuada para la comprensi\u00f3n de la naturaleza y de la vida y, al mismo tiempo, argumentar respecto a su inadecuaci\u00f3n para la <em>organizaci\u00f3n de la sociedad <\/em>y para la <em>fundamentaci\u00f3n de las relaciones humanas.<\/em>(Abdalla, 2010, p. 13)<\/p>\n<p>Sin embargo, al constatar que las investigaciones actuales planteaban un problema a la teor\u00eda hegem\u00f3nica, cambi\u00e9 la ruta de la investigaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Algunos datos de investigaciones sobre la complejidad de la vida comenzaron a ocasionarme dificultades para encuadrarlos y entenderlos a la luz de la descripci\u00f3n darwinista de la evoluci\u00f3n. Inicialmente atribu\u00ed esas dificultades a mi falta de competencia cient\u00edfica. \u00a1Confieso que perd\u00ed unas buenas horas tratando de apaciguar los conflictos de mi mente, simplemente intentando <em>conformarme<\/em> con el hecho de que realidades tan complejas pudiesen haberse formado nada m\u00e1s que por las mutaciones aleatorias controladas por la selecci\u00f3n natural! Los datos que no encajaban en esa descripci\u00f3n, las lagunas enormes que aparec\u00edan y la insuficiencia de algunos relatos pretendidamente explicativos eran considerados apenas \u201cdetalles no comprendidos\u201d por aquellos que, como yo, no tienen formaci\u00f3n cient\u00edfica acad\u00e9mica. Sin embargo, cuanto m\u00e1s avanzaba la investigaci\u00f3n, m\u00e1s aumentaban los \u201cdetalles\u201d. Me di cuenta de que, si quer\u00eda ser riguroso en la pesquisa, era necesario investigar si hab\u00eda cient\u00edficos para los que esos \u201cdetalles\u201d pudiesen representar un <em>problema<\/em> cient\u00edfico. Este fue el primer desv\u00edo de la ruta del objetivo inicial (Abdalla, 2010, p. 13-14).<\/p>\n<p>Al desconsiderar esa explicaci\u00f3n y decir equivocadamente que lo que dirige mi argumentaci\u00f3n es una adhesi\u00f3n discipular e ingenua a Kuhn, Pozo huye del trabajo de considerar todo el contenido material de mi libro y se aplica al trabajo m\u00e1s f\u00e1cil de discutir el referencial te\u00f3rico <em>in abstractu<\/em>. Se limita a decir que el referencial por m\u00ed escogido (la filosof\u00eda de la ciencia de Thomas Kunh) no es apropiado y que el suyo es m\u00e1s adecuado. Discurre, entonces, ampliamente, sobre sus referenciales, al mismo tiempo que hace la cr\u00edtica a Kuhn. Hasta ah\u00ed, no veo problema, pues cada uno se referencia en la concepci\u00f3n que m\u00e1s le permite comprender los fen\u00f3menos problem\u00e1ticos del mundo material. No voy a decir que Pozo est\u00e1 \u201cerrado\u201d al adoptar este o aquel referencial te\u00f3rico-filos\u00f3fico. Esta, con todo, no es su postura. El autor de la cr\u00edtica est\u00e1 convencido de que estoy equivocado al apoyarme metodol\u00f3gicamente en Kuhn.\u00a0 Yproclama:<\/p>\n<p>Proponemos a fil\u00f3sofos como Maur\u00edcio Abdalla que traten de reconocer el potencial del instrumento cr\u00edtico que tienen ante ellos y que posibilitar\u00eda, si se utiliza con el m\u00ednimo rigor, la aclaraci\u00f3n de muchas de sus propuestas, las cuales est\u00e1n ahora en la m\u00e1s completa borrosidad (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>Como esto me suena como una \u201capelaci\u00f3n a la conversi\u00f3n para librarme das tinieblas del infierno\u201d, y no como un argumento racional, s\u00f3lo puedo decir lo que digo para librarme de los creyentes que predican en las calles y puertas de casa: \u201cgracias, voy a pensar en el caso\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Pero esto no cierra la discusi\u00f3n! Dediqu\u00e9 m\u00e1s de un centenar de p\u00e1ginas a demostrar que <em>hay un problema<\/em> en las ciencias biol\u00f3gicas y apenas algunas decenas para decir que ir\u00eda a interpretarlo a la luz de la concepci\u00f3n kuhniana. Cualquier otro podr\u00eda haberlo hecho bajo inspiraci\u00f3n popperiana, lackatosiana, laudaniana, quineana, etc. e incluso bajo el referencial que Pozo defiende en su artigo. Divergir en el referencial interpretativo <em>no elimina el problema<\/em>. Quisiera que el debate se centrase en el problema presentado: <em>una tensi\u00f3n entre los datos investigados por las ciencias de la vida (gen\u00e9tica, bioqu\u00edmica, microbiolog\u00eda, etc.) y la base te\u00f3rica que nos intentan explicar<\/em>. Esto qued\u00f3 totalmente fuera de la cr\u00edtica de Pozo. O sea, lo esencial no fue considerado.<\/p>\n<p>Por tanto, me queda poco que discutir. No voy a gastar l\u00edneas y esfuerzo argumentativo para convencer a Pozo o cualquier lector de aceptar mis referenciales te\u00f3rico-filos\u00f3ficos. Los gast\u00e9, s\u00ed, en el libro, para que el problema real, material, de la ciencia quedase en evidencia y fuese debatido. Pero Pozo es un \u201cmaterialista\u201d que prefiere debatir escol\u00e1sticamente la validez de las ideas independientemente de la praxis. Paciencia.<\/p>\n<p>Quer\u00eda a\u00f1adir s\u00f3lo una \u00faltima cosa a esta r\u00e9plica. Se trata de algo recurrente y que ha provocado un profundo desaliento en las discusiones sobre el darwinismo. Un general del Pent\u00e1gono en la era G. W. Bush, explicando la pol\u00edtica antiterrorista del gobierno de los EEUU, dijo: \u201ccuando s\u00f3lo se tiene un martillo, transforme todos sus problemas en clavos\u201d. Y as\u00ed, todo se inclu\u00eda en la pol\u00edtica monotem\u00e1tica del antiterrorismo estadunidense.<\/p>\n<p>Gran parte de los adoctrinadores darwinistas siguen la misma pol\u00edtica: \u201csi s\u00f3lo se poseen argumentos contra el creacionismo, transforme toda cr\u00edtica al darwinismo en cr\u00edtica religiosa\u201d, aunque que el autor de la cr\u00edtica no tenga absolutamente ninguna vinculaci\u00f3n con las doctrinas creacionistas. Pozo no huy\u00f3 de la regla.<\/p>\n<p>En la Introducci\u00f3n de <em>La crisis latente&#8230; <\/em>(p. 25 a 36) hago un largo aparte para rechazar cualquier forma de creacionismo cient\u00edfico y para esclarecer que no tiene sentido llevar el debate a ese campo. Digo, con todas las letras: \u201cpara evitar la interferencia inconveniente de esa pol\u00e9mica en el debate que ahora propongo, es preciso esclarecer algunas cuestiones que colocan la discusi\u00f3n en su debido lugar\u201d (p. 25). Es imposible reproducir aqu\u00ed todos mis argumentos presentados en esa parte introductoria. Mas Pozo, de manera deshonesta,<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a> insin\u00faa que\u00a0 mi reflexi\u00f3n se encamina hacia este lado. Extrae del contexto una cita y sigue en su trabajo de confundir a los lectores. Cito textualmente el art\u00edculo de Pozo:<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a la sustituci\u00f3n de la <em>creaci\u00f3n<\/em> por la <em>evoluci\u00f3n<\/em> queremos se\u00f1alar el contraste con la siguiente afirmaci\u00f3n de Abdalla, solo entendible desde su ideolog\u00eda antidarwinista \u2013y pro di\u00e1logo, o armon\u00eda biologista\u2013 que est\u00e1 mucho m\u00e1s cercana a la ideolog\u00eda creacionista derrocada:<\/p>\n<p><em>\u00abA la luz de la reflexi\u00f3n precedente, la pol\u00e9mica entre \u00abcreacionismo\u00bb y \u00abevolucionismo cient\u00edfico\u00bb solo es posible cuando se mezclan y se confunden dos campos distintos de conocimiento. Un \u00abcreacionismo cient\u00edfico\u00bb, o una \u00abciencia creacionista\u00bb, hace resurgir el trascendentalismo cient\u00edfico medieval, en la medida en que vincula directamente la comprensi\u00f3n de la naturaleza a causas metaf\u00edsicas y trascendentales. Por otro lado, el evolucionismo presentado como \u00abcr\u00edtica a la religi\u00f3n\u00bb o \u00abnegaci\u00f3n de la fe\u00bb pierde su caracter\u00edstica cient\u00edfica y se transforma en doctrina metaf\u00edsica, pues extrapola al campo espec\u00edfico al cual est\u00e1 originariamente vinculado \u2013el conocimiento de la naturaleza\u2013 y se dirige a un plano que escapa totalmente a su capacidad de entendimiento.\u00bb <\/em>(p\u00e1g. 33.)<\/p>\n<p>Pero no es \u00e9sta la cuesti\u00f3n, el evolucionismo no tiene como meta negar la religi\u00f3n, no es ese su papel, adem\u00e1s tal como lo expone Abdalla se da una mezcla de t\u00e9rminos que procura una borrosidad de la que es imposible salir. No es lo mismo la religi\u00f3n que la fe, tampoco es lo mismo la religi\u00f3n y Dios. El dios de Arist\u00f3teles, el primer motor inm\u00f3vil, no es un dios religioso, es un dios al que no se le puede rezar, hacerlo es absurdo. La biolog\u00eda es una ciencia cerrada con conceptos definidos que pertenecen a su propio campo y ning\u00fan dios, ninguna sustancia viva incorp\u00f3rea \u2013como pudiera ser el alma\u2013 es objeto de su an\u00e1lisis. Es absurdo decir que la teor\u00eda biol\u00f3gica de la evoluci\u00f3n critique o niegue la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>No tengo la menor idea de que hace esa reflexi\u00f3n sobre Dios, fe y religi\u00f3n en \u00a0un art\u00edculo sobre mi libro. Mi texto citado, sacado de contexto e intercalado en el citado texto de Pozo, se inserta en una discusi\u00f3n <em>introductoria<\/em> que apunta justamente a decir que la contraposici\u00f3n entre explicaci\u00f3n cient\u00edfica de la evoluci\u00f3n y la fe es un equ\u00edvoco provocado por divulgadores de la ciencia que no comprenden los limites del naturalismo cient\u00edfico y aclara que ese asunto no ser\u00eda tratado en el libro . En el texto de Pozo la cita est\u00e1 absolutamente fuera de contexto. No retomo esa discusi\u00f3n en ninguna otra parte del libro, a no ser en pasajes r\u00e1pidos para decir, justamente, que una eventual derogaci\u00f3n del darwinismo <em>no<\/em> significar\u00eda la victoria de posturas metaf\u00edsicas en la ciencia, como el creacionismo. O sea, no hay ninguna relaci\u00f3n entre la discusi\u00f3n que planteo en el libro y el debate inocuo y desprovisto de sentido entre creacionismo y darwinismo.<\/p>\n<p>Mas Pozo insiste:<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX Darwin propuso un nuevo mecanismo natural de formaci\u00f3n de las especies que negaba no solo el creacionismo, que defend\u00eda la creaci\u00f3n de todo lo que hay por parte de un ser infinito e incorp\u00f3reo sino tambi\u00e9n el esencialismo aristot\u00e9lico, no lo olvidemos. El caso es que lo que provoc\u00f3 esta nueva forma de explicaci\u00f3n, fue que cambiaron las creencias, las leyes naturales sustituyeron la verdad de los milagros por otra verdad material. Con los milagros o con la creencia en la existencia eterna de formas (especies) o esp\u00edritus puros, ya no se explicaba el surgimiento de las especies. O sea, que el darwinismo fue sobre todo una revoluci\u00f3n ideol\u00f3gica. Es por tanto normal que los defensores de la ideolog\u00eda vencida sigan revolvi\u00e9ndose y con su revolverse provoquen reacciones como la de este trabajo que ahora pueden leer (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>Querer llevar el debate para ese campo es juego sucio, es ocultar el foco, es huir de una discusi\u00f3n seria. Es, en fin, temor a ampararse en los propios argumentos racionales ante cuestionamientos que no son clavos flexibles bajo el martillo omnipotente.<\/p>\n<p>Y, curiosamente, en mi propio libro ya afirmaba esto:<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica entre \u201ccreacionismo\u201d y \u201cevolucionismo\u201d lleg\u00f3 a ser tan acalorada (y al mismo tiempo tan confusa) que acab\u00f3 por ofuscar casi toda reflexi\u00f3n seria sobre el darwinismo como paradigma cient\u00edfico. La confusi\u00f3n, inflada por los medios de comunicaci\u00f3n, se torn\u00f3 tan grande que hemos llegado a un punto en que cualquier cuestionamiento <em>cient\u00edfico<\/em> o <em>epistemol\u00f3gico<\/em> presentado a la teor\u00eda darwinista de la evoluci\u00f3n es respondido inmediatamente con cr\u00edticas al creacionismo, aunque la respuesta carezca visiblemente de conexi\u00f3n l\u00f3gica con la cuesti\u00f3n presentada. A\u00fan cuando un cr\u00edtico del paradigma darwinista no muestre tener alg\u00fan v\u00ednculo con doctrinas creacionistas, se sospecha (y as\u00ed se afirma p\u00fablicamente) que se trata de un \u201ccreacionista disfrazado\u201d (Abdalla, 2010, p. 24).<\/p>\n<p>Y es solamente despu\u00e9s de todo ese ejercicio de \u201crecrear\u201d mi libro para poder criticarlo, ocultando su verdadero contenido a los que no lo hayan le\u00eddo, que Pozo puede concluir su art\u00edculo con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>Dejar estos de lado a cambio de creer en la bondad del di\u00e1logo o en realidades metaf\u00edsicas hacen un flaco favor a la posibilidad de conocer lo que nos rodea (Pozo, 2011).<\/p>\n<p>El autor debe haber le\u00eddo sobre \u201cbondad del di\u00e1logo\u201d y \u201crealidades metaf\u00edsicas\u201d en otro libro, no en el m\u00edo. Y no conf\u00edo en la capacidad de \u201cconocer lo que nos rodea\u201d de quien siquiera consigue interpretar un libro escrito para un p\u00fablico amplio.<\/p>\n<p>Lo que puedo concluir de la tentativa de cr\u00edtica de Pozo es que el autor ley\u00f3 muy mal el libro que pretend\u00eda desmontar y demostrar su \u201cvacuidad\u201d. A\u00fan espero un debate m\u00e1s sensato por parte de lectores que, aunque lo refuten de la primera a la \u00faltima letra, lo hagan a partir de lo que realmente est\u00e1 planteado como idea en el texto y no necesiten inventar argumentos para poder contestarlos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliografia<\/strong><\/p>\n<p>Abdalla, Maur\u00edcio (2010). <em>La crisis latente del darwinismo<\/em>. Murcia: Cauac Editoral.<\/p>\n<p>KUHN, Thomas (2006).<em> O caminho desde \u201cA estrutura\u201d<\/em>. S\u00e3o Paulo: Editora UNESP.<\/p>\n<p>Pozo, Jos\u00e9 Luis (2011). Vacuidades en torno al darwinismo. <em>El Catoblepas<\/em>, n. 113, Jul\/2011.<\/p>\n<p>MARX, Karl, ENGELS, Friedrich (1977). <em>Cartas filos\u00f3ficas e outros escritos<\/em>. S\u00e3o Paulo: Grijalbo.<\/p>\n<div>\n<hr size=\"1\" \/>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Pozo, Jos\u00e9 Luis. Vacuidades en torno al darwinismo. <em>El Catoblepas<\/em>, n. 113, Jul\/2011. Disponible on-line en: www.nodulo.org\/ec\/2011\/n113p12.htm.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Pozo dice: \u201clas argumentaciones de Abdalla est\u00e1n alejadas totalmente de lo que consideramos que es una tarea seria para hacer filosof\u00eda\u201d. Por suerte, la autoridad para juzgar lo que es serio o no en filosof\u00eda no fue concedida a Pozo sino por \u00e9l mismo,\u00a0 caso contrario yo tendr\u00eda que abdicar de mi profesi\u00f3n!<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> \u201cQueremos se\u00f1alar el contraste con la siguiente afirmaci\u00f3n de Abdalla, solo entendible desde su ideolog\u00eda antidarwinista \u2013y pro di\u00e1logo, o armon\u00eda biologista\u2013 que est\u00e1 mucho m\u00e1s cercana a la ideolog\u00eda creacionista derrocada\u201d, afirma Pozo. Y m\u00e1s adelante: \u201cEs por tanto normal que los defensores de la ideolog\u00eda vencida sigan revolvi\u00e9ndose y con su revolverse provoquen reacciones como la de este trabajo que ahora pueden leer\u201d. O sea, a pesar de haber rechazado vehementemente <em>cualquier forma de creacionismo<\/em> en las p\u00e1ginas de mi libro, Pozo intenta acusarme de creacionista. Volver\u00e9 sobre eso al final de esta r\u00e9plica.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> \u201cLa ingenuidad de Abdalla &#8211; no quiero afirmar aqu\u00ed m\u00e1s que esto (&#8230;)\u201d. Me gustar\u00eda saber que m\u00e1s cosas tendr\u00eda para afirmar&#8230;<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> El autor dice que mi libro presenta \u201cbuena narrativa y claridad divulgadora\u201d. \u00bfSer\u00e1 que incluso as\u00ed no consigue entender lo que dije y repito aqu\u00ed por medio de citas literales?<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Esta reflexi\u00f3n tiene fuerza en el libro, porque muchos confunden \u201crechazar la teor\u00eda actual que explica la evoluci\u00f3n (darwinismo)\u201d con \u201crechazar la evoluci\u00f3n\u201d, cuando, en verdad, se tratan de dos cosas distintas.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> \u00bfPodr\u00eda alguien decir, estando en pleno uso de sus facultades mentales, que una nueva \u201cteor\u00eda de la evoluci\u00f3n\u201d podr\u00eda <em>no<\/em> explicar el \u201checho de la evoluci\u00f3n\u201d? \u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00eda ese nombre, si no fuese teor\u00eda <em>del hecho<\/em> evoluci\u00f3n?<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Dedico las p\u00e1ginas 174 a 180 a explicar qu\u00e9 tipos de factores inciden sobre las teor\u00edas cient\u00edficas y que pueden hacerlas mudar.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Se puede encontrar ya en la introducci\u00f3n, en las p. 36 e 37, de donde destaco: \u201cAunque algunos lectores puedan, eventualmente, sentirse inc\u00f3modos con los detalles cient\u00edficos mencionados, es preciso dejar claro que sin este apoyo factual no hay debate posible. El centro de la cuesti\u00f3n est\u00e1 justamente en los detalles.\u201d Vuelvo a esa advertencia en las p. 78, 79; 81 (en especial en la nota 29); 85-87; 94-96; 113 y otras.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> La palabra es dura, pero no hay otra. Eso est\u00e1 tan claro en mi libro que no hay explicaci\u00f3n para decir que no se comprendi\u00f3.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Imagen: Aprendiendo a remar, de Juana Guti\u00e9rrez de Diego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n, la r\u00e9plica de Mauricio Abdalla al comentario que JL Pozo dedic\u00f3 a su libro titulado \u00abLa crisis latente del darwinismo\u00bb. La publico aqu\u00ed, entre otras cosas,\u00a0 porque no me gusta la imagen que le han puesto en su ubicaci\u00f3n original. En breve seguir\u00e1 un comentario al comentario de JL Pozo. En defensa de La crisis latente del darwinismo: r\u00e9plica a J. L. Pozo Maur\u00edcio Abdalla La revista El Catoblepas (n. 113, Julio de 2011) publica un art\u00edculo de Jos\u00e9 Luis Pozo Fajarn\u00e9s que pretende \u201cpolemizar\u201d con mi libro La crisis latente del darwinismo (Abdalla, 2010) \u201cy sacar as\u00ed\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,488,492,510],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133780"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=133780"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133780\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":134165,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/133780\/revisions\/134165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=133780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=133780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=133780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}