{"id":134312,"date":"2012-03-05T08:00:01","date_gmt":"2012-03-05T06:00:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=134312"},"modified":"2012-03-03T11:54:53","modified_gmt":"2012-03-03T09:54:53","slug":"la-variacion-en-la-naturaleza-la-ciencia-de-la-taxonomia-y-el-concepto-de-especie-segun-manuel-martinez-de-la-escalera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2012\/03\/05\/134312","title":{"rendered":"La variaci\u00f3n en la naturaleza: La ciencia de la taxonom\u00eda y el concepto de Especie seg\u00fan Manuel Mart\u00ednez de la Escalera"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-EbbSMpCn90U\/T0-YNYT-c2I\/AAAAAAAABTo\/3MPLAIYugGI\/s320\/ESc.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"286\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pronto terminaremos la lectura del segundo cap\u00edtulo de OSMNS titulado \u201cLa Variaci\u00f3n en la Naturaleza\u201d. Ya hemos leido veintiuno de sus veintiocho p\u00e1rrafos\u00a0 y en ellos hemos encontrado algunas cosas inesperadas mientras que faltan otras que pens\u00e1bamos encontrar bajo tal t\u00edtulo.\u00a0 Entre las primeras abundan contradicciones, errores y falacias (perogrulladas).\u00a0 Entre las ausencias, se echa de menos la descripci\u00f3n de las categor\u00edas taxon\u00f3micas mostrando el escaso inter\u00e9s del autor por la ciencia de la taxonom\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Observar la variaci\u00f3n en la naturaleza es observar\u00a0 un orden.\u00a0 El t\u00e9rmino especie no significa, como dice el autor en este segundo cap\u00edtulo, unas simples palabras dadas arbitrariamente, por raz\u00f3n de conveniencia, a un grupo de individuos muy semejantes y que no difiere esencialmente de la variedad :<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2026\u2026.the term species as one arbitrarily given, for the sake of convenience, to a set of individuals closely resembling each other, and that it does not essentially differ from the term variety,&#8230;.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No. Las especies no son lo mismo que las variedades. Adem\u00e1s de las especies otras categor\u00edas taxon\u00f3micas importantes son los g\u00e9neros, las familias, los \u00f3rdenes y las clases, por no hablar de los Reinos, que el autor\u00a0\u00a0 ni siquiera ha mencionado en su cap\u00edtulo dedicado a la variaci\u00f3n en la naturaleza.\u00a0 Le guste o no al autor, en la naturaleza hay un Orden,\u00a0 dentro del cual,\u00a0 las especies ocupan un lugar muy importante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El libro titulado <strong>\u201cAl encuentro del Naturalista. Manuel Mart\u00ednez de la Escalera (1867-1849)<\/strong>\u201d ha sido coordinado por las investigadoras del Museo Nacional de Ciencias Naturales <strong>Carolina Mart\u00edn Albaladejo e Isabel Izquierdo Moya<\/strong> y\u00a0 publicado recientemente en la colecci\u00f3n Monograf\u00edas del CSIC.\u00a0 Su cap\u00edtulo doce, titulado \u201c<strong>Reflexiones sobre la labor cient\u00edfica de M. Mart\u00ednez de la Escalera<\/strong>\u201d est\u00e1 firmado por <strong>Jos\u00e9 L. Ruiz y Mario Garc\u00eda-Par\u00eds <\/strong>y pone de manifiesto la relevancia (magnitud y diversidad) de la obra del naturalista. Dicen los autores en la presentaci\u00f3n del cap\u00edtulo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>..public\u00f3 trabajos taxon\u00f3micos de 21 familias distintas de cole\u00f3pteros, en los que describi\u00f3 862 nuevos taxones para la ciencia, a la par que estudios faun\u00edsticos de gran calado, entre los que destaca sobremanera la fauna de cole\u00f3pteros de Marruecos (Mart\u00ednez de la Escalera, 1914)\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y un poco m\u00e1s adelante:<\/p>\n<p><em>Es realmente destacable el modo en el que Mart\u00ednez de la Escalera utilizaba los criterios taxon\u00f3micos y, sobre todo, su percepci\u00f3n de los conceptos evolutivos subyacentes, una percepci\u00f3n realmente avanzada para su \u00e9poca que deber\u00eda haber transcendido con mucha m\u00e1s fuerza de la que lo hizo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Veremos a continuaci\u00f3n algunos ejemplos que los autores presentan en su cap\u00edtulo extra\u00eddos de la obra del naturalista, pero no podemos pasar por alto que este p\u00e1rrafo contiene una pregunta\u00a0 que espera respuesta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 un modo tan notable de utilizar los conceptos taxon\u00f3micos, basado en ideas evolutivas, permanece en el olvido?<\/strong> Quiz\u00e1s, podr\u00edamos ya adelantar una respuesta aventurada al estilo de: \u2026..<strong>porque lo que interesa es que la tradici\u00f3n de ignorar los conceptos taxon\u00f3micos comenzada por Charles Darwin en su obra OSMNS contin\u00fae<\/strong>. Pero,\u2026\u2026.no obremos precipitadamente. \u00a0La lectura del cap\u00edtulo de Jos\u00e9 L. Ruiz y Mario Garc\u00eda-Par\u00eds puede ayudarnos a responder la pregunta con m\u00e1s detenimiento y reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La lectura da pistas, claves que ayudan a elaborar respuestas met\u00f3dicas a preguntas tan importantes. En ella encontramos un largo apartado dedicado precisamente al <strong>concepto de especie y la percepci\u00f3n evolutiva<\/strong>. A continuaci\u00f3n,\u00a0 un apartado algo m\u00e1s breve con el t\u00edtulo \u201c<strong>El principio de autoridad: Una visi\u00f3n premonitoria\u201d<\/strong>. Para terminar, \u00a0un apartado breve dedicado a \u201c<strong>El trabajo de Campo, pilar b\u00e1sico en la forja de un entom\u00f3logo\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vamos a destacar algunos contenidos de cap\u00edtulo tan central en este nuevo e interesante libro que, \u00a0como indican los autores, \u00a0se ocupa de la investigaci\u00f3n de Escalera sobre la familia Meloidae, integrada en la superfamilia Tenebrionoidea del Orden Cole\u00f3pteros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el apartado titulado <strong>El concepto de especie y la percepci\u00f3n evolutiva<\/strong> leemos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>A lo largo de sus trabajos taxon\u00f3micos, M. Mart\u00ednez de la Escalera utiliza un concepto de especie (y subespecie) extraordinariamente avanzado e inusual para su tiempo, en el que introduce impl\u00edcita o expl\u00edcitamente, elementos de lo que hoy vienen en denominarse \u201cconcepto evolutivo\u201d, \u201cconcepto filogen\u00e9tico\u201d e incluso \u201cconcepto biol\u00f3gico\u201d de especie\u2026\u2026\u2026., en los cuales los factores hist\u00f3rico y espacial o geogr\u00e1fico son determinantes. Este hecho, que a nuestro entender marca su obra, cobra verdadera dimensi\u00f3n en la \u00e9poca en la que desarroll\u00f3 su trabajo, sobre todo en el primer cuarto del siglo XX, cuando en entomolog\u00eda era imperante y generalizada la concepci\u00f3n tipol\u00f3gica de especie\u2026..<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>A modo de ejemplos del proceder del naturalista los autores destacan algunos p\u00e1rrafos de su obra. As\u00ed los siguientes:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cRespondiendo \u00e1 estas condiciones de vida, la fauna cavern\u00edcola, dentro de la uniformidad de tipo en el grupo Bathyscia, presenta gran n\u00famero de especificaciones acomodadas \u00e1 h\u00e1bitat diferente, y en grado tan variado que cada gruta \u00f3 n\u00facleo de ellas tiene una \u00f3 varias formas exclusivamente suyas; fen\u00f3meno en un todo semejante al que presentan las faunas insulares y alpinas y tan f\u00e1cilmente explicable.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>\u201cEn las especies del g\u00e9nero Bathyscia\u00a0 no hay variedades. Por sus condiciones especial\u00edsimas de vida; encerradas en una gruta \u00f3 grupo de ellas, imposibilitadas de dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica actual, sometidos \u00e1 medios uniformes y constantes sus individuos, privados de cruzamientos por la imposibilidad de nacimiento de razas (pues una especie determinada no puede en igualdad de condiciones variar de modos diferentes, sino uniforme y conjuntamente en generaciones sucesivas), las especies del g\u00e9nero Batllyscia no tienen a su lado variedades actuales.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las dos \u00faltimas citas de Mart\u00ednez de la Escalera, M. Examen del grupo Bathysciae de Espa\u00f1a. Ann Soc Esp Hist Nat, XXVIII. 1899.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cSabemos que en todo grupo de especies afines, ya entre las muy pr\u00f3ximas, \u00f3 bien entre otras m\u00e1s alejadas, se nota dentro de la variabilidad de cada especie producida por el medio y agentes exteriores a que est\u00e1 sometida una causa m\u00e1s antigua que acciona sobre todas ellas simult\u00e1neamente, la ley de herencia que tiende \u00e1 retrotraer la especie al tipo primitivo de origen. Pero este tipo es imposible de determinar si es que coexiste con las especies actuales \u00f3 desapareci\u00f3 en fecha m\u00e1s \u00f3 menos remota; tambi\u00e9n es imposible, por el momento, afirmar qu\u00e9 formas actuales son las m\u00e1s pr\u00f3ximas \u00e1 dicho ascendiente com\u00fan, puesto que aunque dentro de un grupo natural haya ciertas especies muy afines que dejen pocos espacios entre si \u00f3 a\u00fan parezcan fundirse en un n\u00facleo compacto en el que sea dif\u00edcil separar las especies, no quiere decir ello que el ascendiente com\u00fan de este n\u00facleo, bien representado hoy, fuera en tiempos el que mejor conservara el tipo ancestral de todas las especies del g\u00e9nero; antes, por el contrario, esta abundancia y divergencia de formas de \u00e9l derivadas parece indicar que dicho ascendiente pr\u00f3ximo com\u00fan hab\u00edase distanciado hac\u00eda tiempo del ancestral de todas las especies que hoy incluimos en el g\u00e9nero, pues que de no ser as\u00ed, habr\u00eda mayor proximidad entre ese n\u00facleo de especies similares y las otras especies m\u00e1s alejadas que coexisten con \u00e9l.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el concepto de especie, los autores recuerdan las siguientes citas del naturalista :<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cViniendo \u00e1 la especie, he considerado \u00e1 \u00e9sta como el estado presente de una forma animal que ya concreta y fija de momento \u00f3 ya con una gran variabilidad y siempre en \u00e1rea geogr\u00e1fica bien limitada presenta en sus individuos una tal suma de caracteres id\u00e9nticos que impiden su divisi\u00f3n en otros grupos secundarios.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las dos \u00faltimas citas tomadas de Mart\u00ednez de la Escalera, M. Sistema de las especies ib\u00e9ricas del gen. Asida)) Latr. Bol. Soc Esp Hist Nat 5: 377-402.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y, tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con el concepto de especie:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cNada hay m\u00e1s falso, \u00e1 mi juicio, que el afirmar que una especie es v\u00e1lida solamente cuando no existen puntos de enlace con otras, consider\u00e1ndola, cual \u00e1 un hito en medio de un campo, aislada; corno si nadie pudiera afirmar que la falta de transiciones es debida \u00e1 imperfecto conocimiento de la fauna viva \u00f3 \u00e1 extinci\u00f3n pr\u00f3xima \u00f3 remota de dichos intermediarios.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 mejor argumento para hacer dos subg\u00e9neros puede aducirse que esta imposibilidad de habitar las especies de uno de ellos, el \u00e1rea de las del otro, a\u00fan desaparecidas, despu\u00e9s de millares de a\u00f1os, las causas que desviaron dichas adaptaciones de un antecesor, que tampoco puede negarse fue el mismo otros millares de a\u00f1os antes?\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ambas citas tomadas de Mart\u00ednez de la Escalera, M. Sistema de las especies ib\u00e9ricas del gen. Asida Latr. Bol. Soc Esp Hist Nat 5: 430-450.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otra cita importante se refiere, indican Jos\u00e9 L. Ruiz y Mario Garc\u00eda-Par\u00eds en su art\u00edculo, a las subespecies o variedades geogr\u00e1ficas y la influencia de agentes externos en la g\u00e9nesis de dichas variedades:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cEstas variedades geogr\u00e1ficas, \u00f3 mejor subespecies, tienen un muy distinto valor que ciertas formas que en la evoluci\u00f3n de una especie coexisten con el tipo en la misma \u00e1rea geogr\u00e1fica y representan tan s\u00f3lo diferentes tendencias de ella y no la influencia de agentes externos, actuando sobre una especie en distintos medios de vida como ocurre en el primer caso.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Mart\u00ednez de la Escalera, M. Sistema de las especies ib\u00e9ricas del gen. Asida)) Latr. Bol. Soc Esp Hist Nat 5: 377-402.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n en el art\u00edculo el texto que sigue:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Como la mayor\u00eda de sus colegas, Mart\u00ednez de la Escalera utilizaba unos pocos caracteres morfol\u00f3gicos considerados de importancia taxon\u00f3mica como base para la descripci\u00f3n de taxones nuevos (variables seg\u00fan el tipo de cole\u00f3pteros tratado).<\/em><\/p>\n<p><em>Pero en sus trabajos, el valor de estos rasgos no es absoluto, sino que depende del contexto geogr\u00e1fico y de la cantidad de material disponible, siendo esta \u00faltima circunstancia de especial importancia, pues nuestro autor prestaba gran atenci\u00f3n a la variabilidad interespec\u00edfica y a la constancia o fijaci\u00f3n en las poblaciones de determinados rasgos a la hora de nominar nuevos taxones. Aunque esta praxis aparentemente arbitraria produjo cierta discusi\u00f3n por parte de algunos entom\u00f3logos coet\u00e1neos, un examen de las diversas atribuciones revela que la arbitrariedad, al menos en el caso de las descripciones de taxones de la familia Meloidae, se encuadra en un esquema preciso que s\u00f3lo falla cuando el n\u00famero de ejemplares es limitado.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y, a continuaci\u00f3n,\u00a0 los autores dan ejemplos de este m\u00e9todo utilizado por el naturalista, de quien dicen:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Sin lugar a dudas, Mart\u00ednez de la Escalera fue un evolucionista convencido. Su visi\u00f3n evolutiva del mundo vivo impregn\u00f3 buena parte de su obra y, por ende, del quehacer taxon\u00f3mico y sistem\u00e1tico en ella plasmado. Conforme a esa l\u00ednea de pensamiento, en relaci\u00f3n a los grupos que estudi\u00f3 en mayor profundidad, persigui\u00f3 un objetivo primordial: generar clasificaciones naturales, basadas en las relaciones de afinidad y parentesco, tratando en la medida de lo posible de desvelar la historia evolutiva de los taxones implicados, para lo cual utiliza la informaci\u00f3n paleogeogr\u00e1fica disponible. En esencia, pretende establecer la posible filogenia de estos grupos, a lo que llam\u00f3 \u201cgenealog\u00eda\u201d seg\u00fan sus analog\u00edas naturales, enraizada en un ancestro com\u00fan (\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026; si bien en 1925 utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cfilogen\u00e9tico\u201d para titular un trabajo que no lleg\u00f3 a publicar,\u2026..), aunque, evidentemente sin el concurso de metodolog\u00eda cladista, no desarrollada hasta varias d\u00e9cadas m\u00e1s tarde.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para terminar destacar\u00e9 un par de p\u00e1rrafos de la secci\u00f3n titulada \u201c<strong>El principio de autoridad: Una visi\u00f3n premonitoria<\/strong>\u201d. Dicen los autores:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Otro aspecto especialmente significativo del trabajo de Mart\u00ednez de la Escalera, a nuestro parecer, es su rechazo impl\u00edcito al principio de autoridad. Quiz\u00e1s cansado de las cr\u00edticas de otros entom\u00f3logos, Mart\u00ednez de la Escalera (1944) escribe:<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cY del libro estrictamente cient\u00edfico, documentado, quiz\u00e1 por exceso de datos y colecciones disponibles y esp\u00edritu- de generalizaci\u00f3n, tambi\u00e9n cabe desconfiar; puesto que lleva a los unos a considerar una forma nueva como mera subespecie, variedad o raza local de alguna especie de \u00e1rea m\u00e1s extensa; y a los otros, a estimarla de mayor categor\u00eda creando para ella un subg\u00e9nero, que har\u00e1 la desesperaci\u00f3n del bando opuesto, dando lugar a discusiones bizantinas entre naturalistas del xix y del xx, en que he tomado parte alguna vez.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Cita que va acompa\u00f1ada de unos comentarios\u00a0 sobre el principio de autoridad, de tal modo que, despu\u00e9s de leer el cap\u00edtulo podr\u00edamos volver a plantearnos la cuesti\u00f3n dejada en el aire al principio y que era la siguiente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 un modo tan notable de utilizar los conceptos taxon\u00f3micos, basado en ideas evolutivas, permanece en el olvido?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Podr\u00edamos ahora elaborar una respuesta m\u00e1s razonada o concienzuda, pero no ser\u00eda muy diferente de aquella que precipitadamente dej\u00e1bamos caer antes:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Porque lo que interesa es que la tradici\u00f3n de ignorar los conceptos taxon\u00f3micos comenzada por Charles Darwin en su obra OSMNS contin\u00fae<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo de Jos\u00e9 L. Ruiz y Mario Garc\u00eda-Par\u00eds, de recomendada lectura, hace el n\u00famero doce en\u00a0 posici\u00f3n central de un libro del que seguiremos ocup\u00e1ndonos en otra ocasi\u00f3n.\u00a0 Su lectura plantea importantes cuestiones pendientes que puede ayudar a responder.\u00a0 La primera no es otra que la que concierne a la importancia de la taxonom\u00eda y que podr\u00eda asimismo expresarse de esta otra manera: <strong>\u00bfAcert\u00f3 Mart\u00ednez de la Escalera dedicando tanto tiempo y esfuerzo \u00a0a la taxonom\u00eda? algunos pensamos que s\u00ed, que acert\u00f3 plenamente.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo comentado se titula <strong>Reflexiones sobre la labor cient\u00edfica de M. Mart\u00ednez de la Escalera<\/strong>. Sus autores son <strong>Jos\u00e9 L. Ruiz y Mario Garc\u00eda Paris<\/strong> y es el cap\u00edtulo 12 en el libro titulado \u00ab<strong>Al encuentro del naturalista Manuel Mart\u00ednez de la Escalera (1867-1949)\u00bb, <\/strong> editado por <strong>Carolina Mart\u00edn Albaladejo e Isabel Izquierdo Moya<\/strong> y publicado en la Colecci\u00f3n <strong>Monograf\u00edas del Museo Nacional de Ciencias Naturales. CSIC. Madrid. 2011. Imagen: <em>Speonemadus escalerai<\/em>, <\/strong>una especie cavern\u00edcola. Ejemplar de la colecci\u00f3n del MNCN. Fotograf\u00eda obtenida del CD que acompa\u00f1a al libro mencionado.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Pronto terminaremos la lectura del segundo cap\u00edtulo de OSMNS titulado \u201cLa Variaci\u00f3n en la Naturaleza\u201d. Ya hemos leido veintiuno de sus veintiocho p\u00e1rrafos\u00a0 y en ellos hemos encontrado algunas cosas inesperadas mientras que faltan otras que pens\u00e1bamos encontrar bajo tal t\u00edtulo.\u00a0 Entre las primeras abundan contradicciones, errores y falacias (perogrulladas).\u00a0 Entre las ausencias, se echa de menos la descripci\u00f3n de las categor\u00edas taxon\u00f3micas mostrando el escaso inter\u00e9s del autor por la ciencia de la taxonom\u00eda. &nbsp; Observar la variaci\u00f3n en la naturaleza es observar\u00a0 un orden.\u00a0 El t\u00e9rmino especie no significa, como dice el autor en este segundo\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,9790],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134312"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134312"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":134314,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134312\/revisions\/134314"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}