{"id":134674,"date":"2012-05-23T08:00:33","date_gmt":"2012-05-23T06:00:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=134674"},"modified":"2013-01-30T17:33:23","modified_gmt":"2013-01-30T15:33:23","slug":"los-abejorros-el-trebol-rojo-y-otras-complejas-y-extranas-relaciones-que-no-guardan-ningun-parecido-con-la-experiencia-en-la-granja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2012\/05\/23\/134674","title":{"rendered":"Los abejorros, el tr\u00e9bol rojo y otras complejas relaciones que no guardan ning\u00fan parecido con la experiencia en la granja en el p\u00e1rrafo cent\u00e9simo tercero de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.premium-essiac-tea-4less.com\/images\/200px-Red_clover_close_800.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"255\" \/><\/p>\n<p>Tan interesantes encuentra el autor estas relaciones entre distintas especies\u00a0 que parece imposible que sea el mismo quien ha propuesto la variaci\u00f3n de los animales de granja como ejemplo para estudiar la evoluci\u00f3n. En estado natural los gatos influyen sobre los ratones, los ratones sobre los abejorros, los abejorros sobre el tr\u00e9bol.\u00a0 La vida en las condiciones de cautividad no tiene nada que ver con la vida en la naturaleza y la importancia dada a la variaci\u00f3n en estado dom\u00e9stico s\u00f3lo se explica volviendo a leer un fragmento del p\u00e1rrafo anterior:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Sin embargo, tan profunda es nuestra ignorancia y tan grande nuestra   presunci\u00f3n, que nos maravillamos cuando o\u00edmos hablar de la extinci\u00f3n  de  un ser org\u00e1nico, y, como no vemos la causa, invocamos cataclismos  para  desolar la tierra o inventamos leyes sobre la duraci\u00f3n de la vida.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>103.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>I am tempted to give one more instance showing how plants and animals, remote in the scale of nature, are bound together by a web of complex relations. I shall hereafter have occasion to show that the exotic Lobelia fulgens is never visited in my garden by insects, and consequently, from its peculiar structure, never sets a seed. Nearly all our orchidaceous plants absolutely require the visits of insects to remove their pollen-masses and thus to fertilise them. I find from experiments that humble-bees are almost indispensable to the fertilisation of the heartsease (Viola tricolor), for other bees do not visit this flower. I have also found that the visits of bees are necessary for the fertilisation of some kinds of clover; for instance twenty heads of Dutch clover (Trifolium repens) yielded 2,290 seeds, but twenty other heads, protected from bees, produced not one. Again, 100 heads of red clover (T. pratense) produced 2,700 seeds, but the same number of protected heads produced not a single seed. Humble bees alone visit red clover, as other bees cannot reach the nectar. It has been suggested that moths may fertilise the clovers; but I doubt whether they could do so in the case of the red clover, from their weight not being sufficient to depress the wing petals. Hence we may infer as highly probable that, if the whole genus of humble-bees became extinct or very rare in England, the heartsease and red clover would become very rare, or wholly disappear. The number of humble-bees in any district depends in a great measure upon the number of field-mice, which destroy their combs and nests; and Colonel Newman, who has long attended to the habits of humble-bees, believes that \u00abmore than two-thirds of them are thus destroyed all over England.\u00bb Now the number of mice is largely dependent, as every one knows, on the number of cats; and Colonel Newman says, \u00abNear villages and small towns I have found the nests of humble-bees more numerous than elsewhere, which I attribute to the number of cats that destroy the mice.\u00bb Hence it is quite credible that the presence of a feline animal in large numbers in a district might determine, through the intervention first of mice and then of bees, the frequency of certain flowers in that district!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Estoy tentado de dar un ejemplo m\u00e1s, que muestre c\u00f3mo plantas y animales muy distantes en la escala de la naturaleza est\u00e1n unidos entre s\u00ed por un tejido de complejas relaciones. M\u00e1s adelante tendr\u00e9 ocasi\u00f3n de mostrar que la planta ex\u00f3tica Lobelia fulgens nunca es visitada en mi jard\u00edn por los insectos, y que, por consiguiente, a causa de su peculiar estructura, jam\u00e1s produce ni una semilla. Casi todas nuestras plantas orqu\u00eddeas requieren absolutamente visitas de insectos que trasladen sus masas pol\u00ednicas y de este modo las fecunden. He averiguado por experimentos que los abejorros son casi indispensables para la fecundaci\u00f3n del pensamiento (Viola tricolor), pues otros himen\u00f3pteros no visitan esta flor. Tambi\u00e9n he encontrado que las visitas de los himen\u00f3pteros son necesarias para la fecundaci\u00f3n de algunas clases de tr\u00e9bol; por ejemplo, 20 cabezas de tr\u00e9bol blanco (Trifolium repens) produjeron 2.290 semillas, pero otras 20 cabezas resguardadas de los himen\u00f3pteros no produjeron ni una. Adem\u00e1s, 100 cabezas de tr\u00e9bol rojo (T. pratense) produjeron 2.700 semillas, pero el mismo n\u00famero de cabezas resguardadas no produjo ni una sola semilla. S\u00f3lo los abejorros visitan el tr\u00e9bol rojo, pues los otros himen\u00f3pteros no pueden alcanzar al n\u00e9ctar. Se ha indicado que las mariposas pueden fecundar los tr\u00e9boles; pero dudo c\u00f3mo podr\u00edan hacerlo en el caso del tr\u00e9bol rojo, pues su peso no es suficiente para deprimir los p\u00e9talos llamados alas. De aqu\u00ed podemos deducir como sumamente probable que si todo el g\u00e9nero de los abejorros llegase a extinguirse o a ser muy raro en Inglaterra, los pensamientos y el tr\u00e9bol rojo desaparecer\u00edan por completo. El n\u00famero de abejorros en una comarca depende en gran medida del n\u00famero de ratones de campo, que destruyen sus nidos, y el coronel Newman, que ha prestado mucha atenci\u00f3n a la vida de los abejorros, cree que \u00abm\u00e1s de dos terceras partes de ellos son destru\u00eddos as\u00ed en toda Inglaterra\u00bb. Ahora bien: el n\u00famero de ratones depende mucho, como todo el mundo sabe, del n\u00famero de gatos, y el coronel Newman dice: \u00abJunto, a las aldeas y poblaciones peque\u00f1as he encontrado los nidos de abejorros en mayor n\u00famero que en cualquier otra parte, lo que atribuyo al n\u00famero de gatos que destruyen a los ratones.\u00bb Por consiguiente, es completamente veros\u00edmil que la presencia de un felino muy abundante en una comarca pueda determinar, mediante la intervenci\u00f3n primero de los ratones y luego de los himen\u00f3pteros, la frecuencia de determinadas flores en el distrito.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tan interesantes encuentra el autor estas relaciones entre distintas especies\u00a0 que parece imposible que sea el mismo quien ha propuesto la variaci\u00f3n de los animales de granja como ejemplo para estudiar la evoluci\u00f3n. En estado natural los gatos influyen sobre los ratones, los ratones sobre los abejorros, los abejorros sobre el tr\u00e9bol.\u00a0 La vida en las condiciones de cautividad no tiene nada que ver con la vida en la naturaleza y la importancia dada a la variaci\u00f3n en estado dom\u00e9stico s\u00f3lo se explica volviendo a leer un fragmento del p\u00e1rrafo anterior: &nbsp; Sin embargo, tan profunda es nuestra ignorancia y\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134674"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134674"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":136333,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134674\/revisions\/136333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}