{"id":134927,"date":"2012-07-04T08:00:53","date_gmt":"2012-07-04T06:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=134927"},"modified":"2013-04-18T12:35:24","modified_gmt":"2013-04-18T10:35:24","slug":"comienza-un-tema-polemico-en-el-parrafo-centesimo-vigesimo-cuarto-de-el-origen-de-las-especies-la-seleccion-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2012\/07\/04\/134927","title":{"rendered":"Comienza un tema pol\u00e9mico en el p\u00e1rrafo cent\u00e9simo vig\u00e9simo cuarto de El Origen de las Especies: la selecci\u00f3n sexual"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/theatre.ucsd.edu\/season\/archives\/season0910\/LoveAndSex\/SexualSelection.jpg\" alt=\"\" width=\"217\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2012\/06\/1241.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-134929\" title=\"124\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2012\/06\/1241.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2012\/06\/1241.jpg 960w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2012\/06\/1241-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No contento con sembrar el fantasma sem\u00e1ntico de la selecci\u00f3n natural, una construcci\u00f3n artificial que puede substituirse por expresiones tan generales como \u201cla naturaleza\u201d, \u201cla fuerza de la naturaleza\u201d o simplemente eliminarse en todas las frases en las que aparece, sin que estas alteren su significado, el autor va a introducir ahora un nuevo fantasma sem\u00e1ntico: La selecci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este y los tres p\u00e1rrafos siguientes va a tratar de la selecci\u00f3n sexual. Para ello, el autor parte como de costumbre de la observaci\u00f3n de lo que pasa en las granjas y espera, cree, que lo mismo ocurrir\u00e1 en la naturaleza. Est\u00e1 claro que en alg\u00fan punto, tarde o temprano, ha de equivocarse, \u00a0pues la naturaleza no es una granja, a no ser que su descabellado empe\u00f1o reciba tan gran apoyo que la naturaleza llegue un d\u00eda efectivamente a convertirse en una granja y entonces sus escritos habr\u00e1n triunfado definitivamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Inasmuch as peculiarities often appear under domestication in one sex and become hereditarily attached to that sex, so no doubt it will be under nature<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>Puesto, que en domesticidad aparecen con frecuencia particularidades en un sexo que quedan hereditariamente unidas a este sexo, lo mismo suceder\u00e1, sin duda, en la naturaleza.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la frase siguiente podemos, como de costumbre,\u00a0 eliminar sin problemas a la selecci\u00f3n natural y as\u00ed :<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>De este modo se hace posible que los dos sexos se modifiquen, mediante selecci\u00f3n natural, en relaci\u00f3n con sus diferentes costumbres, como es muchas veces el caso, o que un sexo se modifique con relaci\u00f3n al otro, como ocurre com\u00fanmente.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Convertirlo sin p\u00e9rdida de informaci\u00f3n en:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>De este modo se hace posible que los dos sexos se modifiquen en relaci\u00f3n con sus diferentes costumbres, como es muchas veces el caso, o que un sexo se modifique con relaci\u00f3n al otro, como ocurre com\u00fanmente.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es entonces la selecci\u00f3n sexual?<\/strong> Como siempre el autor elude dar una definici\u00f3n clara y una respuesta directa a tan importante cuesti\u00f3n. Por el contrario dice:<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>Esta forma de selecci\u00f3n depende, no de una lucha por la existencia en relaci\u00f3n con otros seres org\u00e1nicos o con condiciones externas, sino de una lucha entre los individuos de un sexo -generalmente, los machos- por la posesi\u00f3n del otro sexo.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El resultado no es la muerte del competidor desafortunado, sino el que deja poca o ninguna descendencia. La selecci\u00f3n sexual es, por lo tanto, menos rigurosa que la selecci\u00f3n natural. Generalmente, los machos m\u00e1s vigorosos, los que est\u00e1n mejor adecuados a su situaci\u00f3n en la naturaleza, dejar\u00e1n m\u00e1s descendencia; pero en muchos casos la victoria depende no tanto del vigor natural como de la posesi\u00f3n de armas especiales limitadas al sexo masculino.<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>O sea que,\u00a0 para la selecci\u00f3n sexual, otro fantasma sem\u00e1ntico, el autor tiene destinados grandes proyectos. Cada vez que un macho se ve adornado de atributos esto ser\u00e1 sin duda prueba de la acci\u00f3n de la selecci\u00f3n sexual. Sigamos leyendo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Un ciervo sin cuernos, un gallo sin espolones, habr\u00edan de tener pocas probabilidades de dejar numerosa descendencia. La selecci\u00f3n sexual, dejando siempre criar al vencedor, pudo, seguramente, dar valor indomable, longitud a los espolones, fuerza al ala para empujar la pata armada de espol\u00f3n, casi del mismo modo que lo hace el brutal gallero mediante la cuidadosa selecci\u00f3n de sus mejores gallos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los espolones del gallo, los cuernos del ciervo son ejemplos de productos de la selecci\u00f3n sexual. Por definici\u00f3n ya que la lucha por el sexo (selecci\u00f3n sexual) es s\u00f3lo expresi\u00f3n de la lucha general que se da en la naturaleza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SEXUAL SELECTION.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>124.<\/em><\/p>\n<p><em>Inasmuch as peculiarities often appear under domestication in one sex and become hereditarily attached to that sex, so no doubt it will be under nature. Thus it is rendered possible for the two sexes to be modified through natural selection in relation to different habits of life, as is sometimes the case; or for one sex to be modified in relation to the other sex, as commonly occurs. This leads me to say a few words on what I have called sexual selection. This form of selection depends, not on a struggle for existence in relation to other organic beings or to external conditions, but on a struggle between the individuals of one sex, generally the males, for the possession of the other sex. The result is not death to the unsuccessful competitor, but few or no offspring. Sexual selection is, therefore, less rigorous than natural selection. Generally, the most vigorous males, those which are best fitted for their places in nature, will leave most progeny. But in many cases victory depends not so much on general vigour, but on having special weapons, confined to the male sex. A hornless stag or spurless cock would have a poor chance of leaving numerous offspring. Sexual selection, by always allowing the victor to breed, might surely give indomitable courage, length of spur, and strength to the wing to strike in the spurred leg, in nearly the same manner as does the brutal cockfighter by the careful selection of his best cocks. How low in the scale of nature the law of battle descends I know not; male alligators have been described as fighting, bellowing, and whirling round, like Indians in a war-dance, for the possession of the females; male salmons have been observed fighting all day long; male stag-beetles sometimes bear wounds from the huge mandibles of other males; the males of certain hymenopterous insects have been frequently seen by that inimitable observer M. Fabre, fighting for a particular female who sits by, an apparently unconcerned beholder of the struggle, and then retires with the conqueror. The war is, perhaps, severest between the males of polygamous animals, and these seem oftenest provided with special weapons. The males of carnivorous animals are already well armed; though to them and to others, special means of defence may be given through means of sexual selection, as the mane of the lion, and the hooked jaw to the male salmon; for the shield may be as important for victory as the sword or spear.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Puesto, que en domesticidad aparecen con frecuencia particularidades en un sexo que quedan hereditariamente unidas a este sexo, lo mismo suceder\u00e1, sin duda, en la naturaleza. De este modo se hace posible que los dos sexos se modifiquen, mediante selecci\u00f3n natural, en relaci\u00f3n con sus diferentes costumbres, como es muchas veces el caso, o que un sexo se modifique con relaci\u00f3n al otro, como ocurre com\u00fanmente. Esto me lleva a decir algunas palabras sobre lo que he llamado selecci\u00f3n sexual. Esta forma de selecci\u00f3n depende, no de una lucha por la existencia en relaci\u00f3n con otros seres org\u00e1nicos o con condiciones externas, sino de una lucha entre los individuos de un sexo -generalmente, los machos- por la posesi\u00f3n del otro sexo. El resultado no es la muerte del competidor desafortunado, sino el que deja poca o ninguna descendencia. La selecci\u00f3n sexual es, por lo tanto, menos rigurosa que la selecci\u00f3n natural. Generalmente, los machos m\u00e1s vigorosos, los que est\u00e1n mejor adecuados a su situaci\u00f3n en la naturaleza, dejar\u00e1n m\u00e1s descendencia; pero en muchos casos la victoria depende no tanto del vigor natural como de la posesi\u00f3n de armas especiales limitadas al sexo masculino. Un ciervo sin cuernos, un gallo sin espolones, habr\u00edan de tener pocas probabilidades de dejar numerosa descendencia. La selecci\u00f3n sexual, dejando siempre criar al vencedor, pudo, seguramente, dar valor indomable, longitud a los espolones, fuerza al ala para empujar la pata armada de espol\u00f3n, casi del mismo modo que lo hace el brutal gallero mediante la cuidadosa selecci\u00f3n de sus mejores gallos. Hasta qu\u00e9 grado, en la escala de los seres naturales, desciende la ley del combate, no lo s\u00e9; se ha descrito que los cocodrilos ri\u00f1en, rugen y giran alrededor -como los indios en una danza guerrera- por la posesi\u00f3n de las hembras. Se ha observado que los salmones machos ri\u00f1en durante todo el d\u00eda; los ciervos volantes machos, a veces llevan heridas de las enormes mand\u00edbulas de los otros machos; el inimitable observador <span style=\"text-decoration: underline;\">monsieur Fabre<\/span> ha visto muchas veces los machos de ciertos insectos himen\u00f3pteros ri\u00f1endo por una hembra determinada que est\u00e1 posada al lado, espectador en apariencia indiferente de la lucha, la cual se retira despu\u00e9s con el vencedor. La guerra es quiz\u00e1 m\u00e1s severa entre los machos de los animales pol\u00edgamos, y parece que \u00e9stos est\u00e1n provistos muy frecuentemente de armas especiales. Los machos de los carn\u00edvoros est\u00e1n siempre bien armados, aun cuando a ellos y a otros pueden ser dados por medio de la selecci\u00f3n sexual, como la melena del le\u00f3n, y la mand\u00edbula de gancho al salm\u00f3n macho, pues el escudo puede ser tan importante para la victoria como la espada o lanza.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; No contento con sembrar el fantasma sem\u00e1ntico de la selecci\u00f3n natural, una construcci\u00f3n artificial que puede substituirse por expresiones tan generales como \u201cla naturaleza\u201d, \u201cla fuerza de la naturaleza\u201d o simplemente eliminarse en todas las frases en las que aparece, sin que estas alteren su significado, el autor va a introducir ahora un nuevo fantasma sem\u00e1ntico: La selecci\u00f3n sexual. &nbsp; En este y los tres p\u00e1rrafos siguientes va a tratar de la selecci\u00f3n sexual. 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