{"id":137862,"date":"2013-12-27T08:00:21","date_gmt":"2013-12-27T06:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=137862"},"modified":"2013-11-28T10:49:05","modified_gmt":"2013-11-28T08:49:05","slug":"se-han-hecho-algunas-objeciones-en-el-parrafo-cuadrigentesimo-cuadragesimo-tercero-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2013\/12\/27\/137862","title":{"rendered":"Se han hecho algunas objeciones en el p\u00e1rrafo cuadrigent\u00e9simo cuadrag\u00e9simo tercero de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No nos indica el autor qui\u00e9n ha sido el que ha hecho la objeci\u00f3n tan razonable, es decir:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab<em>las variaciones de estructura y de instinto tienen que haber sido simult\u00e1neas y exactamente acopladas entre s\u00ed,<\/em> \u201c<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco argumenta en contra de dicha objeci\u00f3n, sino al contrario, indica que su fuerza descansa por completo en la admisi\u00f3n de que los cambios en los instintos y conformaci\u00f3n son bruscos. Pero esto no es exactamente as\u00ed. Bruscos o no,\u00a0 los cambios han de producirse simult\u00e1neamente y de manera acoplada. Nadie dice (y mucho menos prueba) que haya de ocurrir nada de manera brusca. Sea como fuere, brusca, suave, s\u00fabita o paulatinamente, los cambios, tiene raz\u00f3n quien hace la objeci\u00f3n,\u00a0han de producirse simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, el autor vuelve por sus fueros:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00bfqu\u00e9 especial dificultad habr\u00eda en que la selecci\u00f3n natural conservase todas las ligeras variaciones individuales en la forma del pico que fuesen o que estuviesen mejor adaptadas para abrir las simientes hasta que se formasen un pico tan bien conformado para este fin como el del trepatroncos, al mismo tiempo que la costumbre, o la necesidad, o la variaci\u00f3n espont\u00e1nea del gusto llevasen al ave a hacerse cada vez m\u00e1s gran\u00edvora?<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Especial dificultad, ninguna. O mejor dicho dos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>En Ciencia no se suelen admitir como v\u00e1lidas o ciertas todas aquellas ideas para las cuales no se ve especial dificultad. La selecci\u00f3n Natural quedar\u00eda por tanto descartada.<\/li>\n<li>Si es cierto, como indica el autor que las ligeras variaciones se van conservando. Queda por demostrar que esto ocurra en paralelo con el cambio de especie. Una vez demostrado no parece conveniente llamar a esto Selecci\u00f3n Natural. Ser\u00eda mezclar el caso con otros completamente diferentes y generar confusi\u00f3n. Pero atenci\u00f3n! Antes de nada hay que demostrar que los cambios indicados ocurren con el cambio de especie y demostrarlo no significa decir que no sea imposible.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>443<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>OBJECTIONS TO THE THEORY OF NATURAL SELECTION AS APPLIED TO INSTINCTS: NEUTER AND STERILE INSECTS.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>It has been objected to the foregoing view of the origin of instincts that \u00abthe variations of structure and of instinct must have been simultaneous and accurately adjusted to each other, as a modification in the one without an immediate corresponding change in the other would have been fatal.\u00bb The force of this objection rests entirely on the assumption that the changes in the instincts and structure are abrupt. To take as an illustration the case of the larger titmouse, (Parus major) alluded to in a previous chapter; this bird often holds the seeds of the yew between its feet on a branch, and hammers with its beak till it gets at the kernel. Now what special difficulty would there be in natural selection preserving all the slight individual variations in the shape of the beak, which were better and better adapted to break open the seeds, until a beak was formed, as well constructed for this purpose as that of the nuthatch, at the same time that habit, or compulsion, or spontaneous variations of taste, led the bird to become more and more of a seed-eater? In this case the beak is supposed to be slowly modified by natural selection, subsequently to, but in accordance with, slowly changing habits or taste; but let the feet of the titmouse vary and grow larger from correlation with the beak, or from any other unknown cause, and it is not improbable that such larger feet would lead the bird to climb more and more until it acquired the remarkable climbing instinct and power of the nuthatch. In this case a gradual change of structure is supposed to lead to changed instinctive habits. To take one more case: few instincts are more remarkable than that which leads the swift of the Eastern Islands to make its nest wholly of inspissated saliva. Some birds build their nests of mud, believed to be moistened with saliva; and one of the swifts of North America makes its nest (as I have seen) of sticks agglutinated with saliva, and even with flakes of this substance. Is it then very improbable that the natural selection of individual swifts, which secreted more and more saliva, should at last produce a species with instincts leading it to neglect other materials and to make its nest exclusively of inspissated saliva? And so in other cases. It must, however, be admitted that in many instances we cannot conjecture whether it was instinct or structure which first varied.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A la opini\u00f3n precedente sobre el origen de los instintos se ha hecho la objeci\u00f3n de que \u00ablas variaciones de estructura y de instinto tienen que haber sido simult\u00e1neas y exactamente acopladas entre s\u00ed, pues una modificaci\u00f3n en aqu\u00e9lla sin el correspondiente cambio inmediato en \u00e9ste, hubiese sido fatal. La fuerza de esta objeci\u00f3n descansa por completo en la admisi\u00f3n de que los cambios en los instintos y conformaci\u00f3n son bruscos. Tomemos como ejemplo el caso del carbonero (Parus major), al que se ha hecho alusi\u00f3n en un capitulo precedente; esta ave, muchas veces, estando en una rama, sujeta entre sus patas las simientes del tejo y las golpea con el pico, hasta que llega al n\u00facleo. Ahora bien; \u00bfqu\u00e9 especial dificultad habr\u00eda en que la selecci\u00f3n natural conservase todas las ligeras variaciones individuales en la forma del pico que fuesen o que estuviesen mejor adaptadas para abrir las simientes hasta que se formasen un pico tan bien conformado para este fin como el del trepatroncos, al mismo tiempo que la costumbre, o la necesidad, o la variaci\u00f3n espont\u00e1nea del gusto llevasen al ave a hacerse cada vez m\u00e1s gran\u00edvora? En este caso, se supone que el pico se modifica lentamente por selecci\u00f3n natural, despu\u00e9s de lentos cambios de costumbres o gustos, y de acuerdo con ellos; pero dejemos que los pies del carbonero var\u00eden y se hagan mayores por correlaci\u00f3n con el pico, o por alguna otra causa desconocida, y no es imposible que estos pies mayores lleven al ave a trepar cada vez m\u00e1s, hasta que adquiera el instinto y la facultad de trepar tan notables del trepatroncos. En este caso, se supone que un cambio gradual de conformaci\u00f3n lleva al cambio de costumbres instintivas. Tomemos otro ejemplo: pocos instintos son tan notables como el que lleva a la salangana a hacer su nido por completo de saliva condensada. Algunas aves construyen sus nidos de barro, que se cree que est\u00e1 humedecido con saliva, y una de las golondrinas de Am\u00e9rica del Norte hace su nido, seg\u00fan he visto, de tronquitos aglutinados con saliva, y hasta con plaquitas formadas de esta substancia. \u00bfEs, pues, muy improbable que la selecci\u00f3n natural de aquellos individuos que segregasen cada vez m\u00e1s saliva produjese al fin una especie con instintos que la llevasen a despreciar otros materiales y a hacer sus nidos exclusivamente de saliva condensada? Y lo mismo en otros casos. Hay que admitir, sin embargo, que en muchos no podemos conjeturar si fue el instinto o la conformaci\u00f3n lo que primero vari\u00f3.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\">\u00a0Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; No nos indica el autor qui\u00e9n ha sido el que ha hecho la objeci\u00f3n tan razonable, es decir: &nbsp; \u00ablas variaciones de estructura y de instinto tienen que haber sido simult\u00e1neas y exactamente acopladas entre s\u00ed, \u201c &nbsp; Tampoco argumenta en contra de dicha objeci\u00f3n, sino al contrario, indica que su fuerza descansa por completo en la admisi\u00f3n de que los cambios en los instintos y conformaci\u00f3n son bruscos. Pero esto no es exactamente as\u00ed. Bruscos o no,\u00a0 los cambios han de producirse simult\u00e1neamente y de manera acoplada. Nadie dice (y mucho menos prueba) que haya de ocurrir nada\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,6712,22589],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137862"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=137862"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137862\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":137887,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137862\/revisions\/137887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=137862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=137862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=137862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}