{"id":138049,"date":"2014-02-07T08:00:54","date_gmt":"2014-02-07T06:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=138049"},"modified":"2014-01-15T14:24:47","modified_gmt":"2014-01-15T12:24:47","slug":"explicaciones-sin-un-solo-ejemplo-en-el-parrafo-cuadrigentesimo-septuagesimo-primero-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2014\/02\/07\/138049","title":{"rendered":"Explicaciones sin un solo ejemplo en el p\u00e1rrafo cuadrigent\u00e9simo septuag\u00e9simo primero de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p>El autor est\u00e1 a gusto discutiendo temas generales, desde la distancia que da una aproximaci\u00f3n puramente te\u00f3rica, lo cual puede estar bien\u00a0 pero necesita de un aporte de referencias constante y preciso del cual no dispone. Comienza as\u00ed este p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Se ha hecho ya observar que el grado de fecundidad, tanto en los primeros cruzamientos como en los h\u00edbridos, pasa insensiblemente de cero a fecundidad perfecta<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero lo que pueda haber de cierto en esto no le autoriza a lo que viene a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Es sorprendente ver por cu\u00e1ntos curiosos medios puede demostrarse esta gradaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Puesto que no hay gradaci\u00f3n ninguna. En donde hay esterilidad, hay esterilidad; en donde hay fecundidad, fecundidad. Esto no es gradaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>471<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>It has been already remarked, that the degree of fertility, both of first crosses and of hybrids, graduates from zero to perfect fertility. It is surprising in how many curious ways this gradation can be shown; but only the barest outline of the facts can here be given. When pollen from a plant of one family is placed on the stigma of a plant of a distinct family, it exerts no more influence than so much inorganic dust. From this absolute zero of fertility, the pollen of different species applied to the stigma of some one species of the same genus, yields a perfect gradation in the number of seeds produced, up to nearly complete or even quite complete fertility; and, as we have seen, in certain abnormal cases, even to an excess of fertility, beyond that which the plant&#8217;s own pollen produces. So in hybrids themselves, there are some which never have produced, and probably never would produce, even with the pollen of the pure parents, a single fertile seed: but in some of these cases a first trace of fertility may be detected, by the pollen of one of the pure parent-species causing the flower of the hybrid to wither earlier than it otherwise would have done; and the early withering of the flower is well known to be a sign of incipient fertilisation. From this extreme degree of sterility we have self-fertilised hybrids producing a greater and greater number of seeds up to perfect fertility.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Se ha hecho ya observar que el grado de fecundidad, tanto en los primeros cruzamientos como en los h\u00edbridos, pasa insensiblemente de cero a fecundidad perfecta. Es sorprendente ver por cu\u00e1ntos curiosos medios puede demostrarse esta gradaci\u00f3n; pero aqu\u00ed s\u00f3lo es posible dar un simple bosquejo de los hechos. Cuando se coloca el polen de una planta de una familia en el estigma de una planta de otra familia, no ejerce m\u00e1s influencia que otro tanto de polvo inorg\u00e1nico. Partiendo de este cero absoluto de fecundidad, el polen de diferentes especies, aplicado al estigma de una especie del mismo g\u00e9nero, da una gradaci\u00f3n perfecta en el n\u00famero de semillas producidas, hasta llegar a la fecundidad casi completa o completa del todo, y, como hemos visto en ciertos casos an\u00f3malos, hasta un exceso de fecundidad, superior a la que produce el propio polen de la planta. De igual modo en los h\u00edbridos hay algunos que nunca han producido -y probablemente nunca producir\u00e1n-, ni aun con polen de los progenitores puros, una sola semilla f\u00e9rtil; pero en algunos de estos casos puede descubrirse un primer indicio de fecundidad en que el polen de una de las especies progenitoras puras hace que se marchite la flor del h\u00edbrido antes de lo que \u00e9sta lo habr\u00eda hecho en otro caso, y el marchitarse pronto la flor es sabido que es una se\u00f1al de fecundaci\u00f3n incipiente. Partiendo de este grado extremo de esterilidad, tenemos h\u00edbridos autofecundados que producen un n\u00famero cada vez mayor de semillas, hasta llegar a la fecundidad perfecta.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor est\u00e1 a gusto discutiendo temas generales, desde la distancia que da una aproximaci\u00f3n puramente te\u00f3rica, lo cual puede estar bien\u00a0 pero necesita de un aporte de referencias constante y preciso del cual no dispone. 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