{"id":138089,"date":"2014-02-20T08:00:48","date_gmt":"2014-02-20T06:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=138089"},"modified":"2014-02-05T14:21:59","modified_gmt":"2014-02-05T12:21:59","slug":"disparate-y-verbosidad-en-el-parrafo-cuadrigentesimo-octogesimo-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2014\/02\/20\/138089","title":{"rendered":"Disparate y verbosidad en el p\u00e1rrafo cuadrigent\u00e9simo octog\u00e9simo de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p>El p\u00e1rrafo comienza con un disparate may\u00fasculo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Las leyes y hechos anteriores, por el contrario, me parece que indican claramente que la esterilidad, tanto de los primeros cruzamientos como de los h\u00edbridos, es simplemente incidental o dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor, siendo las diferencias de naturaleza tan particular y limitada, que, en cruzamientos rec\u00edprocos entre las dos mismas especies, el elemento sexual masculino de una actuar\u00e1 muchas veces sin dificultad sobre el elemento sexual femenino de la otra, pero no en sentido inverso.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La esterilidad entre distintas especies no es incidental. Incidental no es equivalente de <em>dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al leer lo siguiente he sospechado que ir\u00eda seguido de alg\u00fan disparate:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ser\u00e1 conveniente explicar un poco m\u00e1s, mediante un ejemplo, lo que entiendo por ser la esterilidad dependiente de otras diferencias, y no una cualidad especialmente concedida.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Lean ustedes el resto y d\u00edganme si me equivocaba o no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>480<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>The foregoing rules and facts, on the other hand, appear to me clearly to indicate that the sterility, both of first crosses and of hybrids, is simply incidental or dependent on unknown differences in their reproductive systems; the differences being of so peculiar and limited a nature, that, in reciprocal crosses between the same two species, the male sexual element of the one will often freely act on the female sexual element of the other, but not in a reversed direction. It will be advisable to explain a little more fully, by an example, what I mean by sterility being incidental on other differences, and not a specially endowed quality. As the capacity of one plant to be grafted or budded on another is unimportant for their welfare in a state of nature, I presume that no one will suppose that this capacity is a SPECIALLY endowed quality, but will admit that it is incidental on differences in the laws of growth of the two plants. We can sometimes see the reason why one tree will not take on another from differences in their rate of growth, in the hardness of their wood, in the period of the flow or nature of their sap, etc.; but in a multitude of cases we can assign no reason whatever. Great diversity in the size of two plants, one being woody and the other herbaceous, one being evergreen and the other deciduous, and adaptation to widely different climates, does not always prevent the two grafting together. As in hybridisation, so with grafting, the capacity is limited by systematic affinity, for no one has been able to graft together trees belonging to quite distinct families; and, on the other hand, closely allied species and varieties of the same species, can usually, but not invariably, be grafted with ease. But this capacity, as in hybridisation, is by no means absolutely governed by systematic affinity. Although many distinct genera within the same family have been grafted together, in other cases species of the same genus will not take on each other. The pear can be grafted far more readily on the quince, which is ranked as a distinct genus, than on the apple, which is a member of the same genus. Even different varieties of the pear take with different degrees of facility on the quince; so do different varieties of the apricot and peach on certain varieties of the plum.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las leyes y hechos anteriores, por el contrario, me parece que indican claramente que la esterilidad, tanto de los primeros cruzamientos como de los h\u00edbridos, es simplemente incidental o dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor, siendo las diferencias de naturaleza tan particular y limitada, que, en cruzamientos rec\u00edprocos entre las dos mismas especies, el elemento sexual masculino de una actuar\u00e1 muchas veces sin dificultad sobre el elemento sexual femenino de la otra, pero no en sentido inverso. Ser\u00e1 conveniente explicar un poco m\u00e1s, mediante un ejemplo, lo que entiendo por ser la esterilidad dependiente de otras diferencias, y no una cualidad especialmente concedida. Como la capacidad de una planta para ser injertada en otras es sin importancia para su prosperidad en estado natural, presumo que nadie supondr\u00e1 que esta capacidad es una cualidad especialmente concedida, sino que admitir\u00e1 que es dependiente de diferencias en las leyes de crecimiento de las dos plantas. A veces podemos ver la causa por la que un \u00e1rbol no prende en otro por diferencias en su velocidad de crecimiento, en la dureza de su madera, en el per\u00edodo de la subida de la savia o en la naturaleza de \u00e9sta, etc.; pero en una multitud de casos no podemos asignar causa alguna. Una gran diferencia de tama\u00f1o en las plantas, el ser una le\u00f1osa y otra herb\u00e1cea, el ser una de hoja persistente y la otra de hoja caduca, y la adaptaci\u00f3n de climas muy diferentes, no siempre impiden el que puedan injertarse una en otra. Lo mismo que en la hibridaci\u00f3n, tambi\u00e9n en el injerto la capacidad est\u00e1 limitada por la afinidad sistem\u00e1tica, pues nadie ha podido injertar uno en otro \u00e1rboles pertenecientes a familias completamente distintas y, por el contrario, especies muy afines y variedades de la misma especie pueden, por lo com\u00fan, aunque no siempre, ser injertadas con facilidad unas en otras. Pero esta capacidad, lo mismo que ocurre en la hibridaci\u00f3n, no est\u00e1, en modo alguno, regida por la afinidad sistem\u00e1tica. Aun cuando muchos g\u00e9neros distintos de la misma familia han sido injertados mutuamente, en otros casos especies del mismo g\u00e9nero no prenden unas en otras. El peral puede ser injertado mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente en el membrillero, que se clasifica como un g\u00e9nero distinto, que en el manzano, que pertenece al mismo g\u00e9nero. Hasta las diferentes variedades del peral prenden, con distintos grados de facilidad, en el membrillero, y lo mismo ocurre con diferentes variedades de albaricoquero y melocotonero en ciertas variedades de ciruelo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El p\u00e1rrafo comienza con un disparate may\u00fasculo: &nbsp; &nbsp; Las leyes y hechos anteriores, por el contrario, me parece que indican claramente que la esterilidad, tanto de los primeros cruzamientos como de los h\u00edbridos, es simplemente incidental o dependiente de diferencias desconocidas en su aparato reproductor, siendo las diferencias de naturaleza tan particular y limitada, que, en cruzamientos rec\u00edprocos entre las dos mismas especies, el elemento sexual masculino de una actuar\u00e1 muchas veces sin dificultad sobre el elemento sexual femenino de la otra, pero no en sentido inverso. &nbsp; La esterilidad entre distintas especies no es incidental. 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