{"id":138431,"date":"2014-05-12T08:00:21","date_gmt":"2014-05-12T06:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=138431"},"modified":"2014-04-29T12:58:52","modified_gmt":"2014-04-29T10:58:52","slug":"dudosas-causas-de-la-imperfeccion-en-el-parrafo-quingentesimo-trigesimo-quinto-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2014\/05\/12\/138431","title":{"rendered":"Dudosas causas de la imperfecci\u00f3n en el p\u00e1rrafo quingent\u00e9simo trig\u00e9simo quinto de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ni en los estratos ni en los museos encontraremos jam\u00e1s la totalidad de los organismos del pasado en todo su esplendor. \u00a0De acuerdo.\u00a0 Las dudas surgen al preguntarmos por qu\u00e9. Dice el autor:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>la imperfecci\u00f3n en los registros geol\u00f3gicos resulta, en gran parte, de otra causa m\u00e1s importante que ninguna de las precedentes, o sea de que las diferentes formaciones est\u00e1n separadas unas de otras por grandes intervalos de tiempo. Esta doctrina ha sido categ\u00f3ricamente admitida por muchos ge\u00f3logos y paleont\u00f3logos, que, como E. Forbes, no creen en modo alguno en la transformaci\u00f3n de las especies<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando en apoyo de algo se indica que ha sido universalmente admitido estamos utilizando un recurso, un truco que se llama Falacia <em>ad populum<\/em>. Cuando se acude a una autoridad nos hallamos a un <em>argumentum ad vercundiam<\/em> o <em>ad autoritatem<\/em>. Los argumentos presentados no nos convencen en absoluto:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Los grandes y frecuentes cambios en la composici\u00f3n mineral\u00f3gica de formaciones consecutivas, como suponen generalmente grandes cambios en la geograf\u00eda de las tierras que las rodean, de las cuales proven\u00eda el sedimento, est\u00e1n de acuerdo con la idea de que han transcurrido inmensos intervalos de tiempo entre cada una de las formaciones.<\/em><\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s el autor escribe de manera confusa<em>:<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando vemos las formaciones dispuestas en cuadros en las obras escritas, o cuando las seguimos en la naturaleza, es dif\u00edcil evitar el creer que son estrictamente consecutivas<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y se contradice:<\/p>\n<p><em> Y si en cada territorio separado apenas puede formarse una idea del tiempo que ha transcurrido entre las formaciones consecutivas, hemos de inferir que \u00e9ste no se pudo determinar en parte alguna. Los grandes y frecuentes cambios en la composici\u00f3n mineral\u00f3gica de formaciones consecutivas, como suponen generalmente grandes cambios en la geograf\u00eda de las tierras que las rodean, de las cuales proven\u00eda el sedimento, est\u00e1n de acuerdo con la idea de que han transcurrido inmensos intervalos de tiempo entre cada una de las formaciones.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>535<\/p>\n<p>But the imperfection in the geological record largely results from another and more important cause than any of the foregoing; namely, from the several formations being separated from each other by wide intervals of time. This doctrine has been emphatically admitted by many geologists and palaeontologists, who, like E. Forbes, entirely disbelieve in the change of species. When we see the formations tabulated in written works, or when we follow them in nature, it is difficult to avoid believing that they are closely consecutive. But we know, for instance, from Sir R. Murchison&#8217;s great work on Russia, what wide gaps there are in that country between the superimposed formations; so it is in North America, and in many other parts of the world. The most skilful geologist, if his attention had been confined exclusively to these large territories, would never have suspected that during the periods which were blank and barren in his own country, great piles of sediment, charged with new and peculiar forms of life, had elsewhere been accumulated. And if, in every separate territory, hardly any idea can be formed of the length of time which has elapsed between the consecutive formations, we may infer that this could nowhere be ascertained. The frequent and great changes in the mineralogical composition of consecutive formations, generally implying great changes in the geography of the surrounding lands, whence the sediment was derived, accord with the belief of vast intervals of time having elapsed between each formation.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero la imperfecci\u00f3n en los registros geol\u00f3gicos resulta, en gran parte, de otra causa m\u00e1s importante que ninguna de las precedentes, o sea de que las diferentes formaciones est\u00e1n separadas unas de otras por grandes intervalos de tiempo. Esta doctrina ha sido categ\u00f3ricamente admitida por muchos ge\u00f3logos y paleont\u00f3logos, que, como E. Forbes, no creen en modo alguno en la transformaci\u00f3n de las especies. Cuando vemos las formaciones dispuestas en cuadros en las obras escritas, o cuando las seguimos en la naturaleza, es dif\u00edcil evitar el creer que son estrictamente consecutivas; pero sabemos, por ejemplo, por la gran obra de sir R. Murchison sobre Rusia, las inmensas lagunas que hay en este pa\u00eds entre formaciones superpuestas; lo mismo ocurre en Am\u00e9rica del Norte y en otras muchas partes del mundo. El m\u00e1s h\u00e1bil ge\u00f3logo, si su atenci\u00f3n hubiera estado limitada exclusivamente a estos grandes territorios, nunca hubiese sospechado que durante los per\u00edodos que fueron est\u00e9riles, y no dejaron restos en su propio pa\u00eds, se hab\u00edan acumulado en otras partes grandes masas de sedimentos cargados de formas org\u00e1nicas nuevas y peculiares. Y si en cada territorio separado apenas puede formarse una idea del tiempo que ha transcurrido entre las formaciones consecutivas, hemos de inferir que \u00e9ste no se pudo determinar en parte alguna. Los grandes y frecuentes cambios en la composici\u00f3n mineral\u00f3gica de formaciones consecutivas, como suponen generalmente grandes cambios en la geograf\u00eda de las tierras que las rodean, de las cuales proven\u00eda el sedimento, est\u00e1n de acuerdo con la idea de que han transcurrido inmensos intervalos de tiempo entre cada una de las formaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni en los estratos ni en los museos encontraremos jam\u00e1s la totalidad de los organismos del pasado en todo su esplendor. \u00a0De acuerdo.\u00a0 Las dudas surgen al preguntarmos por qu\u00e9. Dice el autor: \u00a0 la imperfecci\u00f3n en los registros geol\u00f3gicos resulta, en gran parte, de otra causa m\u00e1s importante que ninguna de las precedentes, o sea de que las diferentes formaciones est\u00e1n separadas unas de otras por grandes intervalos de tiempo. Esta doctrina ha sido categ\u00f3ricamente admitida por muchos ge\u00f3logos y paleont\u00f3logos, que, como E. Forbes, no creen en modo alguno en la transformaci\u00f3n de las especies &nbsp; Cuando en\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,6720,469],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138431"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=138431"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138431\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":138436,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138431\/revisions\/138436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=138431"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=138431"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=138431"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}