{"id":138643,"date":"2014-06-18T10:45:01","date_gmt":"2014-06-18T08:45:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=138643"},"modified":"2014-06-18T10:45:01","modified_gmt":"2014-06-18T08:45:01","slug":"los-objetos-fractales-segun-eugene-delacroix-1798-1863","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2014\/06\/18\/138643","title":{"rendered":"Los objetos fractales seg\u00fan Eug\u00e8ne Delacroix (1798-1863)"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-wbDpMTFdApA\/TvI3wi2rTBI\/AAAAAAAAKig\/kU_lGV-ViZo\/s1600\/Cliff+at+Etretat-border.jpg\" alt=\"\" width=\"515\" height=\"309\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La naturaleza es singularmente consecuente consigo misma: en Trouville dibuj\u00e9 unos fragmentos de roca a la orilla del mar, con todos sus accidentes proporcionados de manera tal que daban sobre el papel la impresi\u00f3n de un acantilado enorme; s\u00f3lo faltaba un objeto que pudiera establecer la escala del tama\u00f1o. En este mismo instante, estoy escribiendo al lado de un hormiguero que se ha formado al pie de un \u00e1rbol, a medias sobre peque\u00f1os accidentes de terreno y a medias por el trabajo paciente de las hormigas; hay en \u00e9l taludes, partes dominantes que forman peque\u00f1os desfiladeros, por los cuales pasan y vuelven a pasar los habitantes con aire atareado, como si fuesen la poblaci\u00f3n de un pa\u00eds peque\u00f1o que la imaginaci\u00f3n puede ampliar en un instante. Lo que no es m\u00e1s que una topera, yo lo veo por mi gusto como si fuera una vasta extensi\u00f3n poblada de escarpadas rocas, de cuestas empinadas, gracias al tama\u00f1o diminuto de sus habitantes. Un fragmento de carb\u00f3n, de tierra o de s\u00edlex, o una piedra cualquiera, podr\u00e1 representar en proporci\u00f3n reducida, la forma de rocas inmensas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Observo lo mismo en Dieppe, en las rocas a flor de agua que el mar recubre a cada marea; yo ve\u00eda en ellas golfos, brazos de mar, picos altivos suspendidos encima de abismos, valles dividiendo con sus sinuosidades toda una comarca que presentaba los mismos accidentes de terreno que vemos a nuestro alrededor. Lo mismo acaece con las olas del mar, divididas en olitas peque\u00f1as, que se subdividen a\u00fan m\u00e1s y presentan\u00a0 los mismos accidentes de luz y el mismo dibujo. Las grandes olas de ciertos mares, las de El Cabo, por ejemplo, de las que se dice que algunas tienen media legua de ancho, se componen de multitud de olas que, en su mayor\u00eda, suelen ser tan peque\u00f1as como las que vemos nosotros en el estanque de nuestro jard\u00edn.<\/p>\n<p>A menudo observ\u00e9, al dibujar \u00e1rboles, que tal rama separada es como un \u00e1rbol peque\u00f1o: bastar\u00eda, para verlo as\u00ed, con que las hojas fueran proporcionadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Delacroix. Diario. 5 de agosto de 1854.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tomado de Claude Levi-Strauss. Mirar, Escuchar Leer, p 61. Ed Siruela. 1993<\/p>\n<p>Imagen: Delacroix, La roca de Etretat. Tomada de <a href=\"http:\/\/encirculos.blogspot.com.es\/2011\/12\/crossing-borders.html\">Caminando en c\u00edrculos<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La naturaleza es singularmente consecuente consigo misma: en Trouville dibuj\u00e9 unos fragmentos de roca a la orilla del mar, con todos sus accidentes proporcionados de manera tal que daban sobre el papel la impresi\u00f3n de un acantilado enorme; s\u00f3lo faltaba un objeto que pudiera establecer la escala del tama\u00f1o. En este mismo instante, estoy escribiendo al lado de un hormiguero que se ha formado al pie de un \u00e1rbol, a medias sobre peque\u00f1os accidentes de terreno y a medias por el trabajo paciente de las hormigas; hay en \u00e9l taludes, partes dominantes que forman peque\u00f1os desfiladeros, por los cuales\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,14333,196,10238,335,516,461,291],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138643"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=138643"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":138644,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138643\/revisions\/138644"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=138643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=138643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=138643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}