{"id":139621,"date":"2015-03-11T08:00:28","date_gmt":"2015-03-11T06:00:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=139621"},"modified":"2015-01-28T14:14:57","modified_gmt":"2015-01-28T12:14:57","slug":"descubrimientos-de-wagner-en-el-parrafo-septingentesimo-quincuagesimo-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2015\/03\/11\/139621","title":{"rendered":"Descubrimientos de Wagner en el p\u00e1rrafo septingent\u00e9simo quincuag\u00e9simo de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p>Se refiere aqu\u00ed el autor al descubrimiento que mencionaba en el p\u00e1rrafo anterior. No a la historia de las ef\u00e9meras, que mudan veinte veces; ni a la del coral que produce medusas. Se refiere al caso que indicaba al final del p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2026larva o gusano de un d\u00edptero, la Cecidomyia, que produce asexualmente otras larvas, y \u00e9stas, otras, que finalmente se desarrollan convirti\u00e9ndose en machos y hembras adultos que propagan su especie por huevos del modo ordinario<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando hizo Wagner su descubrimiento, indica el autor que le preguntaron a \u00e9l:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>..me preguntaron c\u00f3mo era posible explicar el que la larva de este d\u00edptero hubiera adquirido la facultad de reproducirse asexualmente.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No sabemos qui\u00e9n le har\u00eda la pregunta. Tal vez Huxley o Lyell, o alg\u00fan otro amigo. Quiz\u00e1s su cocinera o el ama de llaves.\u00a0 Nos quedamos con la duda. Afortunadament pronto vino Grimm a encontrar otro caso semejante, y as\u00ed, an\u00e9cdota tras an\u00e9cdota, vamos superando estos p\u00e1rrafos finales dedicados al desarrollo, un proceso que resulta inc\u00f3modo y poco familiar al autor de este curioso tratado, quien se dedica a uno de sus ejercicios favoritos: el detallamiento. A base de escribir y escribir detalles sobre los procesos biol\u00f3gicos m\u00e1s remotos, a base de mencionar las especies m\u00e1s ex\u00f3ticas y toda una pl\u00e9tora de autores m\u00e1s y menos conocidos (argumentos ad hominem), va consiguiendo distraer la atenci\u00f3n del lector para que este olvide el gran disparate que le est\u00e1 introduciendo a modo de lavado de cerebro.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>750.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>It may be worth notice that when Wagner&#8217;s remarkable discovery was first announced, I was asked how was it possible to account for the larvae of this fly having acquired the power of a sexual reproduction. As long as the case remained unique no answer could be given. But already Grimm has shown that another fly, a Chironomus, reproduces itself in nearly the same manner, and he believes that this occurs frequently in the order. It is the pupa, and not the larva, of the Chironomus which has this power; and Grimm further shows that this case, to a certain extent, \u00abunites that of the Cecidomyia with the parthenogenesis of the Coccidae;\u00bb the term parthenogenesis implying that the mature females of the Coccidae are capable of producing fertile eggs without the concourse of the male. Certain animals belonging to several classes are now known to have the power of ordinary reproduction at an unusually early age; and we have only to accelerate parthenogenetic reproduction by gradual steps to an earlier and earlier age\u2014Chironomus showing us an almost exactly intermediate stage, viz., that of the pupa\u2014and we can perhaps account for the marvellous case of the Cecidomyia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Conviene advertir que cuando se anunci\u00f3 por vez primera el notable descubrimiento de Wagner me preguntaron c\u00f3mo era posible explicar el que la larva de este d\u00edptero hubiera adquirido la facultad de reproducirse asexualmente. Mientras que el caso fue \u00fanico, no pod\u00eda darse respuesta alguna. Pero Grimm ha demostrado ya que otro d\u00edptero, un Chironomus, se reproduce casi de la misma manera, y cree que esto ocurre frecuentemente en el orden. Es la pupa, y no la larva, del Chironomus la que tiene esta facultad, y Grimm se\u00f1ala adem\u00e1s que este caso, hasta cierto punto, \u00abune el de la Cecidomyia con la partenog\u00e9nesis de los c\u00f3ccidos\u00bb; pues la palabra partenog\u00e9nesis implica que las hembras adultas de los c\u00f3ccidos son capaces de producir huevos fecundos sin el concurso del macho. De ciertos animales pertenecientes a diferentes clases se sabe que tienen la facultad de reproducirse del modo ordinario a una edad extraordinariamente temprana, y no tenemos mas que adelantar la reproducci\u00f3n partenogen\u00e9sica por pasos graduales hasta una edad cada vez m\u00e1s temprana -el Chironomus nos muestra un estado casi exactamente intermedio, el de pupa- y podemos quiz\u00e1 explicar el caso maravilloso de la Cecidomyia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se refiere aqu\u00ed el autor al descubrimiento que mencionaba en el p\u00e1rrafo anterior. No a la historia de las ef\u00e9meras, que mudan veinte veces; ni a la del coral que produce medusas. Se refiere al caso que indicaba al final del p\u00e1rrafo: &nbsp; \u2026larva o gusano de un d\u00edptero, la Cecidomyia, que produce asexualmente otras larvas, y \u00e9stas, otras, que finalmente se desarrollan convirti\u00e9ndose en machos y hembras adultos que propagan su especie por huevos del modo ordinario &nbsp; Cuando hizo Wagner su descubrimiento, indica el autor que le preguntaron a \u00e9l: &nbsp; ..me preguntaron c\u00f3mo era posible explicar el\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,22627,2191],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139621"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=139621"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":139635,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139621\/revisions\/139635"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=139621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=139621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=139621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}