{"id":139654,"date":"2015-03-23T08:00:17","date_gmt":"2015-03-23T06:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=139654"},"modified":"2015-01-29T10:34:26","modified_gmt":"2015-01-29T08:34:26","slug":"explicaciones-pendientes-en-el-parrafo-septingentesimo-quincuagesimo-octavo-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2015\/03\/23\/139654","title":{"rendered":"Explicaciones pendientes en el p\u00e1rrafo septingent\u00e9simo quincuag\u00e9simo octavo de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p>En el p\u00e1rrafo anterior el autor lanzaba unas cuantas preguntas atrevidas que promet\u00eda resolver a continuaci\u00f3n. Dicho de otro modo el p\u00e1rrafo\u00a0 hab\u00eda terminado prometiendo explicaciones para una serie de hechos nada f\u00e1ciles de explicar, tales como:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2026la diferencia de conformaci\u00f3n tan general, aunque no universal, entre el embri\u00f3n y el adulto; el que las diversas partes de un mismo embri\u00f3n, que \u00faltimamente llegan a ser muy diferentes y sirven para diversas fines, sean semejantes en un per\u00edodo temprano de crecimiento; la semejanza com\u00fan, pero no invariable, entre los embriones o larvas de las m\u00e1s distintas especies de una misma clase; el que el embri\u00f3n conserve con frecuencia, cuando est\u00e1 dentro del huevo o del \u00fatero, conformaciones que no le son de utilidad, ni en este per\u00edodo de su vida, ni en otro posterior, y que, por el contrario, las larvas que tienen que proveer a sus propias necesidades est\u00e9n perfectamente adaptadas a las condiciones ambientes; y finalmente, el hecho de que ciertas larvas ocupen un lugar m\u00e1s elevado en la escala de organizaci\u00f3n que el animal adulto en el que desarroll\u00e1ndose se transforman.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Enfin, casi nada. Ahora vean ustedes las explicaciones prometidas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>758.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>It is commonly assumed, perhaps from monstrosities affecting the embryo at a very early period, that slight variations or individual differences necessarily appear at an equally early period. We have little evidence on this head, but what we have certainly points the other way; for it is notorious that breeders of cattle, horses and various fancy animals, cannot positively tell, until some time after birth, what will be the merits and demerits of their young animals. We see this plainly in our own children; we cannot tell whether a child will be tall or short, or what its precise features will be. The question is not, at what period of life any variation may have been caused, but at what period the effects are displayed. The cause may have acted, and I believe often has acted, on one or both parents before the act of generation. It deserves notice that it is of no importance to a very young animal, as long as it is nourished and protected by its parent, whether most of its characters are acquired a little earlier or later in life. It would not signify, for instance, to a bird which obtained its food by having a much-curved beak whether or not while young it possessed a beak of this shape, as long as it was fed by its parents.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Se admite por lo com\u00fan, quiz\u00e1 a causa de que aparecen monstruosidades en el embri\u00f3n en un per\u00edodo muy temprano, que las peque\u00f1as variaciones o diferencias individuales aparecen necesariamente en un per\u00edodo igualmente temprano. Tenemos pocas pruebas sobre este punto, pero las que tenemos ciertamente indican lo contrario; pues es notorio que los criadores de reses, de caballos, de animales de lujo, no pueden decir positivamente hasta alg\u00fan tiempo despu\u00e9s del nacimiento cu\u00e1les ser\u00e1n los m\u00e9ritos o defectos de sus cr\u00edas. Vemos esto claramente en nuestros propios ni\u00f1os; no podemos decir si un ni\u00f1o ser\u00e1 alto o bajo, o cu\u00e1les ser\u00e1n exactamente sus rasgos caracter\u00edsticos. No est\u00e1 el problema en decir en qu\u00e9 per\u00edodo de la vida puede haber sido producida cada variaci\u00f3n, sino en qu\u00e9 per\u00edodo se manifiestan los efectos. La causa puede haber obrado -y yo creo que muchas veces ha obrado- en uno o en los dos padres antes del acto de la generaci\u00f3n. Merece se\u00f1alarse que para un animal muy joven, mientras permanece en el \u00fatero de su madre o en el huevo, o mientras es alimentado o protegido por sus padres, no tiene importancia alguna el que la mayor parte de sus caracteres sean adquiridos un poco antes o un poco despu\u00e9s. Para un ave, por ejemplo, que obtuviese su comida por tener el pico muy curvo, nada significar\u00eda el que de peque\u00f1a, mientras fuese alimentada por sus padres, poseyese o no el pico de aquella forma.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el p\u00e1rrafo anterior el autor lanzaba unas cuantas preguntas atrevidas que promet\u00eda resolver a continuaci\u00f3n. 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