{"id":139699,"date":"2015-03-30T08:00:49","date_gmt":"2015-03-30T06:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=139699"},"modified":"2015-02-16T12:59:01","modified_gmt":"2015-02-16T10:59:01","slug":"el-peligroso-salto-de-la-granja-a-la-naturaleza-y-un-ejemplo-de-argumentacion-tramposa-en-el-parrafo-septingentesimo-sexagesimo-tercero-de-el-origen-de-las-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2015\/03\/30\/139699","title":{"rendered":"El peligroso salto de la granja a la naturaleza y un ejemplo de argumentaci\u00f3n tramposa en el p\u00e1rrafo septingent\u00e9simo sexag\u00e9simo tercero de El Origen de las Especies"},"content":{"rendered":"<p>Se supone que, mediante este libro,\u00a0el autor quer\u00eda demostrar la importancia de la selecci\u00f3n natural para la evoluci\u00f3n. Tarea imposible puesto que la selecci\u00f3n natural no existe, la naturaleza no selecciona y la expresi\u00f3n, que procede del error inicial de confundir selecci\u00f3n con mejora no puede tener significado ni valor alguno. Se entiende pues que, constantemente el autor utilice trampas ret\u00f3ricas y falacias. Artefactos de la l\u00f3gica y trucos de un lenguaje tramposo: el darwiniano o darvin\u00e9s. Entre ellos, ya hemos detectado en otras ocasiones su fea costumbre de incluir las conclusiones entre las premisas. En este p\u00e1rrafo tenemos un buen ejemplo de esta argumentaci\u00f3n tramposa:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Tomemos un grupo de aves que desciendan de alguna forma antigua y que est\u00e9n modificadas por selecci\u00f3n natural para diferentes costumbres.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero, nos preguntamos \u00bfC\u00f3mo vamos a tomar semejante grupo de aves? La imposibilidad del caso se demuestra porque carece de ejemplos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 caso habla cuando, a continuaci\u00f3n,\u00a0 dice?:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En este caso, como las muchas y peque\u00f1as variaciones sucesivas han sobrevenido en las distintas especies a una edad no muy temprana y han sido heredadas a la edad correspondiente, los peque\u00f1uelos se habr\u00e1n modificado muy poco y se parecer\u00e1n todav\u00eda entre s\u00ed mucho m\u00e1s que los adultos, exactamente como hemos visto en las razas de palomas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 variaciones se refiere?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1 seguro cuando dice?:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Podemos extender esta opini\u00f3n a conformaciones muy distintas y a clases enteras.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00eda dar ejemplos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>763.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Now, let us apply these two principles to species in a state of nature. Let us take a group of birds, descended from some ancient form and modified through natural selection for different habits. Then, from the many slight successive variations having supervened in the several species at a not early age, and having been inherited at a corresponding age, the young will have been but little modified, and they will still resemble each other much more closely than do the adults, just as we have seen with the breeds of the pigeon. We may extend this view to widely distinct structures and to whole classes. The fore-limbs, for instance, which once served as legs to a remote progenitor, may have become, through a long course of modification, adapted in one descendant to act as hands, in another as paddles, in another as wings; but on the above two principles the fore-limbs will not have been much modified in the embryos of these several forms; although in each form the fore-limb will differ greatly in the adult state. Whatever influence long continued use or disuse may have had in modifying the limbs or other parts of any species, this will chiefly or solely have affected it when nearly mature, when it was compelled to use its full powers to gain its own living; and the effects thus produced will have been transmitted to the offspring at a corresponding nearly mature age. Thus the young will not be modified, or will be modified only in a slight degree, through the effects of the increased use or disuse of parts.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Apliquemos ahora estos dos principios a las especies en estado natural. Tomemos un grupo de aves que desciendan de alguna forma antigua y que est\u00e9n modificadas por selecci\u00f3n natural para diferentes costumbres. En este caso, como las muchas y peque\u00f1as variaciones sucesivas han sobrevenido en las distintas especies a una edad no muy temprana y han sido heredadas a la edad correspondiente, los peque\u00f1uelos se habr\u00e1n modificado muy poco y se parecer\u00e1n todav\u00eda entre s\u00ed mucho m\u00e1s que los adultos, exactamente como hemos visto en las razas de palomas. Podemos extender esta opini\u00f3n a conformaciones muy distintas y a clases enteras. Los miembros anteriores, por ejemplo, que en otro tiempo sirvieron como patas a un remoto antepasado, pueden, por una larga serie de modificaciones, haberse adaptado en un descendiente para actuar como manos: en otro, como aletas; en otro, como alas; pero, seg\u00fan los dos principios arriba citados, los miembros anteriores no se habr\u00e1n modificado mucho en los embriones de estas diferentes formas, aun cuando en cada forma el miembro anterior difiera mucho en el estado adulto. Cualquiera que sea la influencia que pueda haber tenido el prolongado uso y desuso en modificar miembros u otras partes de cualquier especie, tiene que haber obrado principalmente o \u00fanicamente sobre el animal casi adulto, cuando estaba obligado a utilizar todas sus fuerzas para ganarse por s\u00ed mismo la vida, y los efectos producidos as\u00ed se habr\u00e1n transmitido a la descendencia en la misma edad casi adulta. De este modo el joven no estar\u00e1 modificado, o lo estar\u00e1 s\u00f3lo en peque\u00f1o grado, por los efectos del aumento de uso o desuso de sus partes.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Lectura aconsejada:<\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/76630\"> Manual para detectar la impostura cient\u00edfica: Examen del libro de Darwin por Flourens.<\/a> Digital CSIC, 2013. 225 p\u00e1ginas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se supone que, mediante este libro,\u00a0el autor quer\u00eda demostrar la importancia de la selecci\u00f3n natural para la evoluci\u00f3n. Tarea imposible puesto que la selecci\u00f3n natural no existe, la naturaleza no selecciona y la expresi\u00f3n, que procede del error inicial de confundir selecci\u00f3n con mejora no puede tener significado ni valor alguno. Se entiende pues que, constantemente el autor utilice trampas ret\u00f3ricas y falacias. Artefactos de la l\u00f3gica y trucos de un lenguaje tramposo: el darwiniano o darvin\u00e9s. Entre ellos, ya hemos detectado en otras ocasiones su fea costumbre de incluir las conclusiones entre las premisas. 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