{"id":140559,"date":"2016-08-19T10:04:05","date_gmt":"2016-08-19T08:04:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=140559"},"modified":"2016-08-19T11:58:03","modified_gmt":"2016-08-19T09:58:03","slug":"el-origen-de-las-especies-como-substituto-de-la-religion-una-interpretacion-parcialmente-correcta-de-juan-benet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2016\/08\/19\/140559","title":{"rendered":"Substituto de la religi\u00f3n: Una interpretaci\u00f3n parcialmente correcta del El Origen de las Especies por Juan Benet"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2016\/08\/Cp6_utwWEAA-KY.jpg-large.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-140560\" title=\"Cp6_utwWEAA--KY.jpg large\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2016\/08\/Cp6_utwWEAA-KY.jpg-large-202x300.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2016\/08\/Cp6_utwWEAA-KY.jpg-large-202x300.jpg 202w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2016\/08\/Cp6_utwWEAA-KY.jpg-large.jpg 564w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juan Benet, que no hab\u00eda le\u00eddo el Origen de las Especies, se refer\u00eda en una entrevista a la <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2010\/10\/04\/132059\">Ciencia como Aparato de Convicciones<\/a>.<\/p>\n<p>En su libro titulado <strong><em>Londres Victoriano<\/em><\/strong>, este autor dedica unos p\u00e1rrafos memorables al Origen de las Especies, libro que, repetimos, no hab\u00eda le\u00eddo, y por tanto no pod\u00eda entender.<\/p>\n<p>No obstante acierta en algunos de sus comentarios y destaca realmente lo que es esta obra: Un acontecimiento capital de la \u00c9poca victoriana.\u00a0 Empero, se equivoca al decir que el libro resum\u00eda treinta a\u00f1os de pacientes investigaciones biol\u00f3gicas. No hay ni una sola investigaci\u00f3n biol\u00f3gica original en este libro.<\/p>\n<p>Acierta plenamente en otros puntos de los que resumimos dos:<\/p>\n<ol>\n<li>El libro <em>estaba llamado a cambiar la concepci\u00f3n intelectual del mundo<\/em><\/li>\n<li><em><\/em><em>Supon\u00eda la destrucci\u00f3n de los fundamentos de la religi\u00f3n, del Estado, de la familia y del orden social.<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero lean ustedes estos p\u00e1rrafos, obra cumbre de la escritura sint\u00e9tica, por si pudiese hab\u00e9rsenos escapado alg\u00fan otro aspecto importante, que seguro ser\u00e1 digno de menci\u00f3n y cr\u00edtica en posteriores ocasiones. Y f\u00edjense sobre todo en los errores y en los aciertos al hablar de El Origen de las Especies, un libro, dice,\u2026 <em>que resum\u00eda treinta a\u00f1os de pacientes investigaciones biol\u00f3gicas, <\/em>lo cual es falso\u2026<em>y que estaba llamado a cambiar la concepci\u00f3n intelectual del mundo al desplazar las doctrinas m\u00edtico-religiosas y ocupar con una teor\u00eda cient\u00edfica el hueco dejado por ellas. <\/em>Y esto \u00faltimo es cierto a medias, un libro destinado a desplazar una serie de doctrinas <em>m\u00edtico-religiosas, <\/em>cierto. Pero<em> <\/em>con\u2026 \u00bfcon una teor\u00eda cient\u00edfica? No. Eso no es posible. Las doctrinas <em>m\u00edtico-religiosas <\/em>s\u00f3lo pueden ser reemplazadas por otras doctrinas m\u00edtico-religiosas. Se equivoca de nuevo Benet. En el libro de Darwin no hab\u00eda teor\u00eda cient\u00edfica ni formulaci\u00f3n l\u00f3gica alguna.<\/p>\n<p>Como bien dice al final de estos p\u00e1rrafos, \u00a0se trataba de algo que hab\u00edan entendido bien las mentes ortodoxas-y las anglicanas, las m\u00e1s fieras. Se trataba \u00a0de sentar las bases para la destrucci\u00f3n de los fundamentos de la religi\u00f3n del Estado, de la familia y del orden social. Lo dicho. Lean, piensen y comenten\u2026<\/p>\n<p>&#8230;.Comienza la cita de Londres victoriano&#8230;<\/p>\n<p>Ciertamente, en sus \u00faltimos a\u00f1os Alberto hab\u00eda podido asistir a una aut\u00e9ntica erupci\u00f3n de la energ\u00eda, del talento y del coraje de su pueblo; a un renacimiento \u2014por segunda vez en el siglo\u2014 de la ciencia, de la industria y del arte. Cuando en el \u00faltimo cuarto de siglo Oscar Wilde acu\u00f1\u00f3 el concepto de \u201cRenacimiento ingl\u00e9s\u201d, como tema central de sus conferencias en Gran Breta\u00f1a y Estados Unidos se estaba sin duda refiriendo a las grandes se\u00f1ales que hab\u00eda en la d\u00e9cada de su nacimiento. En el a\u00f1o 1858 se procedi\u00f3 a la botadura del Great Eastern, un monstruo de hierro de 20 000 toneladas de desplazamiento, s\u00f3lo superado en el siglo XX, que pod\u00eda transportar 4 000 pasajeros alojados en cinco cubiertas y depositarlos al otro lado del Atl\u00e1ntico en cuatro d\u00edas de navegaci\u00f3n, aunque nunca lleg\u00f3 a hacerlo; Wallace y Darwin impart\u00edan sus primeras lecciones sobre la selecci\u00f3n natural que apenas despertaron unas pocas controversias entre los especialistas: Maxwell enunciaba las leyes del campo electromagn\u00e9tico. Thompson, posteriormente lord Kelvin, defin\u00eda los l\u00edmites t\u00e9rmicos del universo. En aquellos a\u00f1os Dickens publica <em>Tiempos dif\u00edciles<\/em>, <em>Peque\u00f1a Dorrit<\/em>, <em>La historia de dos ciudades <\/em>y <em>Grandes esperanzas<\/em>; George Eliot, las <em>Escenas de la vida clerical<\/em>, <em>Silas Marner <\/em>y <em>Adam Bede<\/em>; Stevenson, <em>La isla del tesoro<\/em>, y De Quincey, la versi\u00f3n final de <em>Las confesiones de un opi\u00f3mano ingl\u00e9s<\/em>: Fitzgerald, \u00a0la traducci\u00f3n de <em>Rubbaiyat<\/em> de Ornar Khayyam, y Morris, <em>La defensa de Guenevere<\/em> al tiempo que funda su compa\u00f1\u00eda de textiles. Millais pinta <em>Sir Isumbras<\/em>, <em>Vale of Rest<\/em> y <em>Autumn Leaves<\/em>. Whistler <em>At the Piano<\/em>; Scott construye la capilla del colegio de Exeter. Stevens el monumento a Wellington y Landseer los leones de la columna de Nelson, un aditamento que en lo sucesivo se considerar\u00e1 obligado para toda clase de parlamentos, puentes, bancos y muscos. Speke descubre y explora el lago Nyanza y Livingstone el Nyassa; Stanley, en busca de este \u00faltimo, descubre las fuentes del Nilo.<\/p>\n<p>Pero sin duda el acontecimiento capital de entonces fue la publicaci\u00f3n por Darwin de El Origen de las Especies, un libro que resum\u00eda treinta a\u00f1os de pacientes investigaciones biol\u00f3gicas y que estaba llamado a cambiar la concepci\u00f3n intelectual del mundo al desplazar las doctrinas m\u00edtico-religiosas y ocupar con una teor\u00eda cient\u00edfica el hueco dejado por ellas.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil imaginar hoy en d\u00eda una pol\u00e9mica que se traslad\u00f3 hacia los principios morales y religiosos en que reposaba la sociedad en lugar de centrarse sobre los hechos o las familias de hechos estudiados por Darwin y reunidos todos en una \u00fanica y l\u00f3gica formulaci\u00f3n. En el pasado, la ciencia era una actividad un tanto marginal y esot\u00e9rica, casi una actividad de brujos, sus hallazgos s\u00f3lo ten\u00edan una limitada aplicaci\u00f3n en la vida social, y de hecho la ciudad y el campo pod\u00edan vivir ajenos a ellos, y si sus teor\u00edas chocaban con las doctrinas oficiales bastaba con declararlas her\u00e9ticas y dejar que siguiera el curso de la historia. Pero la Ilustraci\u00f3n, los progresos y descubrimientos\u00a0 cient\u00edficos de los siglos XVIII y XIX y la Revoluci\u00f3n Industrial, hab\u00edan hecho de la ciencia, sobre todo de la experimental, uno de los pilares de la sociedad, tan imprescindible como los otros. En tiempos de Darwin, un conflicto entre ciencia y doctrina ofrec\u00eda ya pocas posibilidades de componendas y obligaba a elegir. La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n fue recibida con horror por las mentes ortodoxas-y las anglicanas, las m\u00e1s fieras- persuadidas de que cualquier hip\u00f3tesis contraria a la creaci\u00f3n del mundo por seis actos de potestad divina en seis d\u00edas de una semana muy cargada de trabajo, supon\u00eda la destrucci\u00f3n de los fundamentos de la religi\u00f3n del Estado, de la familia y del orden social.<\/p>\n<p>&#8230;Fin de la cita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Benet, J. 1989. Londres victoriano. Editorial Planeta. Barcelona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Juan Benet, que no hab\u00eda le\u00eddo el Origen de las Especies, se refer\u00eda en una entrevista a la Ciencia como Aparato de Convicciones. En su libro titulado Londres Victoriano, este autor dedica unos p\u00e1rrafos memorables al Origen de las Especies, libro que, repetimos, no hab\u00eda le\u00eddo, y por tanto no pod\u00eda entender. No obstante acierta en algunos de sus comentarios y destaca realmente lo que es esta obra: Un acontecimiento capital de la \u00c9poca victoriana.\u00a0 Empero, se equivoca al decir que el libro resum\u00eda treinta a\u00f1os de pacientes\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,14293,303,43,22621,6720,450,22611,444,449,14297,14313,22630,488,492,6725,502,495,14310,498,464,451,295,513,14330,1,484,335,452,516,461,291,503,463,494,443,512,490,448,499,458,6714,6715,456,6726,14327,14324,14326,511,15478,8885,491,515,22595,521,514,454,6724,446],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140559"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=140559"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":140567,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140559\/revisions\/140567"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=140559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=140559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=140559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}