{"id":140981,"date":"2019-07-23T13:16:14","date_gmt":"2019-07-23T11:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=140981"},"modified":"2019-07-24T13:44:57","modified_gmt":"2019-07-24T11:44:57","slug":"el-naufragio-del-duchess-of-albany-comentario-del-libro-papeles-de-karuninka-de-domingo-lloris-samo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2019\/07\/23\/140981","title":{"rendered":"Una cr\u00f3nica del Gran Imperialismo. Comentario del libro Papeles de Karukinka, de Domingo Lloris Samo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2019\/07\/Imagen-para-comentario3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-140985\" title=\"Imagen para comentario\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2019\/07\/Imagen-para-comentario3-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2019\/07\/Imagen-para-comentario3-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2019\/07\/Imagen-para-comentario3-1024x643.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Duchess of Albany era un cl\u00edper de tres palos nombrado en honor de la princesa Helena Federica Augusta hija de Jorge V\u00edctor, pr\u00edncipe de Waldeck-Pyrmont y Elena de Nassau, nacida el 17 de febrero de 1861 en Arolsen (Alemania) y fallecida el 1 de septiembre de 1922 en el Tirol. La duquesa estaba casada con Leopold George Duncan, Duque de Albany, s\u00e9ptimo hijo de la Reina Victoria I de Inglaterra.<\/p>\n<p>El barco, construido en\u00a0 1884 por T. Royden &amp; Son, de Liverpool, para la compa\u00f1\u00eda naviera W. and R. Wright, contaba en su tripulaci\u00f3n con veintiocho marinos al mando del capit\u00e1n John Wilson. En su mascar\u00f3n de proa una imagen representaba a la duquesa de Albany. Procedente de Liverpool lleg\u00f3\u00a0 al puerto de R\u00edo de Janeiro de donde zarp\u00f3 el 20 de junio de 1893 con destino a Valpara\u00edso (Chile), pero dos semanas despu\u00e9s, el 13 de julio de 1893, naufrag\u00f3 por razones desconocidas a unos 700 metros de la desembocadura del r\u00edo Luz, isla Grande de Tierra del Fuego (Argentina). Todos los tripulantes salieron ilesos.<\/p>\n<p>Domingo Lloris Samo,\u00a0 ocean\u00f3grafo y autor del libro <em>Ictiofauna marina<\/em>, publicado en 2006, y m\u00e1s recientemente del <a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2019\/07\/10\/140971\"><em>Anecdotario y vivencias de un Icti\u00f3logo<\/em><\/a> (Anacefaleosis, 1971 \u2013 2018), tiene cosas que contar m\u00e1s all\u00e1 de las que\u00a0 se refieren directamente al ejercicio de su profesi\u00f3n. A lo largo de una estancia en Argentina y en el curso de una provechosa visita a una librer\u00eda de viejo en la calle Rivadavia, de Buenos Aires, adquiri\u00f3 una serie de vol\u00famenes a los que ha sacado un gran partido. La utilidad de algunos de ellos es bien conocida, de otros intentaremos describirla en lo que sigue, un tercer grupo quedar\u00e1 para estudios posteriores que esperamos el autor podr\u00e1 llevar a feliz t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>En el prefacio de los papeles de Karukinka cuenta el autor sus adquisiciones en la mencionada librer\u00eda. Se trata de los vol\u00famenes siguientes 1) una biograf\u00eda de Esteban Lucas Bridges, titulada: El \u00faltimo conf\u00edn de la Tierra; 2) un peque\u00f1o libro de bolsillo, de Juli\u00e1n I. Ripa, (Recuerdos de un maestro patag\u00f3nico); 3) ocho vol\u00famenes de la <em>Histoire Naturelle des Poissons<\/em>, del zo\u00f3logo franc\u00e9s Bernard de Lac\u00e9p\u00e8de, publicados en 1830 y 4) tres cuadernos con textos manuscritos en ingl\u00e9s, que formaban un atado junto a unas oscuras l\u00e1minas &#8230;<\/p>\n<p>Es seguro que los libros de Lac\u00e9p\u00e8de han sido de gran utilidad al autor para el ejercicio diario de su profesi\u00f3n as\u00ed como en la redacci\u00f3n de su <em>Ictiofauna marina<\/em>. Con respecto al libro de relatos de Juli\u00e1n I. Ripa (<em>Recuerdos de un maestro patag\u00f3nico<\/em>) y la biograf\u00eda de Esteban Lucas Bridges, hijo del reverendo Thomas Bridges, esperamos tener m\u00e1s noticias en pr\u00f3ximas obras del autor, aunque esta \u00faltima ya aparece oportunamente citada en numerosas ocasiones a lo largo del relato que comentar\u00e9 a continuaci\u00f3n. A los textos manuscritos en ingl\u00e9s contenidos en los tres cuadernos nos referiremos ahora pues forman la base de <em>Los papeles de Karukinka<\/em>.<\/p>\n<p>Las dos primeras partes son el diario de Edouard Courtney, segundo oficial del barco, despu\u00e9s del naufragio. La tercera parte, ya en las p\u00e1ginas finales del libro, es obra de Tom\u00e1s Monserrat, espa\u00f1ol que hab\u00eda embarcado como marinero en Liverpool.<\/p>\n<p>El primer cuaderno de bit\u00e1cora est\u00e1 comprendido entre las p\u00e1ginas 17 y 96. Comienza con la descripci\u00f3n del naufragio que tuvo lugar el d\u00eda jueves, d\u00eda 13 de Julio de 1893, y se extiende hasta el mes de septiembre del mismo a\u00f1o. En estos d\u00edas se describe la incorporaci\u00f3n de los dos supervivientes en una poblaci\u00f3n de ind\u00edgenas de una comunidad selk&#8217;nam del cielo del este o Wintek; los cuidados que Tenenesk, el cham\u00e1n, dispens\u00f3 al se\u00f1or Monserrat, herido en una pierna durante el naufragio y cuyo conocimiento del espa\u00f1ol fue b\u00e1sico para establecer el contacto y sus primeras experiencias en las costumbres de comunicaci\u00f3n, caza, recolecci\u00f3n y otros aspectos iniciales de la convivencia\u00a0 con los nativos.<\/p>\n<p>El segundo cuaderno de bit\u00e1cora (p\u00e1ginas 97 a 260) comprende \u00a0el periodo comprendido entre los primeros d\u00edas de septiembre de 1893 y julio de 1895. Incluye los avatares de la vida en Karukinka, la pesca, la construcci\u00f3n de un fuelle y una fragua, elaboraci\u00f3n de cuchillos y los matrimonios de Eduard y Tom\u00e1s con sendas nativas, Alux\u00e1n y Koilah, as\u00ed como el asedio constante a que se encuentran sometidos por la presi\u00f3n de los nuevos colonizadores.<\/p>\n<p>El historiador Vicens Vives denomin\u00f3 a la segunda mitad del siglo XIX como el periodo del Gran Imperialismo y fue en enormes regiones de los cinco continentes en donde se vieron sus efectos: transformaciones de proporciones gigantescas fruto de la capacidad de gesti\u00f3n de los grandes capitales. A diferencia de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, en donde la colonizaci\u00f3n de fue\u00a0 llevada a cabo en gran medida por familias y peque\u00f1os propietarios, enormes parcelas en Sudam\u00e9rica (Chile y Argentina) fueron vendidas a grandes empresas para dedicarlas a la agricultura, a la ganader\u00eda y a la miner\u00eda. Quienes sufrieron los cambios fueron los habitantes de estas tierras al tener que someterse a unas reglas de convivencia completamente nuevas, as\u00ed como desconsideradas y enormemente perjudiciales para su vida y tradiciones.<\/p>\n<p>Los papeles de Karukinka tiene el aire de un cl\u00e1sico de aventuras, uno de aquellos relatos cuyos autores, como por ejemplo Mayne Reid, ten\u00edan la debida formaci\u00f3n en historia natural para ir describiendo el territorio y oportunamente dedicando p\u00e1rrafos a las especies de sus plantas y animales. La diferencia de estos relatos, en su mayor\u00eda anglosajones, con los papeles de Karukinka estriba en el trato dado a los habitantes de los pa\u00edses visitados por el viajero. Por lo general, para la cultura anglosajona imperante, los habitantes de los bosques o de las estepas de \u00c1frica o Sudam\u00e9rica eran razas inferiores, subdesarrolladas. En su libro titulado \u201cSobre la libertad\u201d John Stuart Mill (1806-1873) lo hab\u00eda expresado de manera contundente:<\/p>\n<p>\u201cCasi es innecesario decir que esta doctrina es s\u00f3lo aplicable a seres humanos en la madurez de sus facultades. No hablamos de los ni\u00f1os ni de los j\u00f3venes que no hayan llegado a la edad que la ley fije como la de la plena masculinidad o feminidad. Los que est\u00e1n todav\u00eda en una situaci\u00f3n que exige sean cuidados por otros, deben ser protegidos contra sus propios actos, tanto como contra los da\u00f1os exteriores. Por la misma raz\u00f3n podemos prescindir de considerar aquellos estados atrasados de la sociedad en los que la misma raza puede ser considerada como en su minor\u00eda de edad. Las primeras dificultades en el progreso espont\u00e1neo son tan grandes que es dif\u00edcil poder escoger los medios para vencerlas; y un gobernante lleno de esp\u00edritu de mejoramiento est\u00e1 autorizado para emplear todos los recursos mediante los cuales pueda alcanzar un fin, quiz\u00e1 inaccesible de otra manera. El despotismo es un modo leg\u00edtimo de gobierno trat\u00e1ndose de b\u00e1rbaros, siempre que su fin sea su mejoramiento, y que los medios se justifiquen por estar actualmente encaminados a ese fin. La libertad, como un principio, no tiene aplicaci\u00f3n a un estado de cosas anterior al momento en que la humanidad se hizo capaz de mejorar por la libre y pac\u00edfica discusi\u00f3n. Hasta entonces no hubo para ella m\u00e1s que la obediencia impl\u00edcita a un Akbar o a un Carlomagno, si tuvo la fortuna de encontrar alguno.\u201d<\/p>\n<p>Pero este punto de vista, que es el de Thomas Malthus, de Adam Smith, de Herber Spencer, y de Charles Darwin tiene su fecha de caducidad y es de esperar que el respeto por quienes viven de una manera diferente prevalezca, aunque en la mayor\u00eda de los casos sea ya tarde. As\u00ed, al final del domingo d\u00eda seis de agosto de 1893 encontramos esta sentencia a modo de s\u00edntesis:<\/p>\n<p><em>Creo que tanto Tom\u00e1s como yo mismo, hab\u00edamos tocado con la punta de los dedos la naturaleza en su estado puro y \u00e9sta nos hab\u00eda prendido m\u00e1s all\u00e1 de nuestra consciencia.<\/em><\/p>\n<p>El relato abunda en las descripciones de la historia natural de la regi\u00f3n, animales y plantas as\u00ed como en las tradiciones y costumbres de los selk&#8217;nam. \u00a0Invita a leer m\u00e1s y a preocuparse por la historia de una enorme regi\u00f3n geogr\u00e1fica en el momento en\u00a0 que tom\u00f3 un giro precipitado perjudicando a quienes eran diferentes por el mero hecho de serlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El Duchess of Albany era un cl\u00edper de tres palos nombrado en honor de la princesa Helena Federica Augusta hija de Jorge V\u00edctor, pr\u00edncipe de Waldeck-Pyrmont y Elena de Nassau, nacida el 17 de febrero de 1861 en Arolsen (Alemania) y fallecida el 1 de septiembre de 1922 en el Tirol. 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