{"id":141012,"date":"2020-02-24T18:01:34","date_gmt":"2020-02-24T16:01:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/?p=141012"},"modified":"2020-02-24T18:55:22","modified_gmt":"2020-02-24T16:55:22","slug":"los-nuevos-epicureos-comentario-del-libro-la-invencion-de-la-naturaleza-el-nuevo-mundo-de-alexander-von-humboldt-por-andrea-wulf-ed-taurus-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2020\/02\/24\/141012","title":{"rendered":"Los nuevos epic\u00fareos. Comentario del libro La invenci\u00f3n de la naturaleza, el nuevo mundo de Alexander von Humboldt, por Andrea Wulf  Ed. Taurus, 2016."},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/DXl88fjWkAAH0de.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-141013 aligncenter\" title=\"DXl88fjWkAAH0de\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/DXl88fjWkAAH0de.jpg\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"234\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Los nuevos epic\u00fareos<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Comentario del libro La invenci\u00f3n de la naturaleza, el nuevo mundo de Alexander von Humboldt, por Andrea Wulf<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Ed. Taurus, 2016.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Emilio Cervantes y Jos\u00e9 Francisco Bravo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andrea Wulf, que seg\u00fan indica la solapa de este libro, da clases de Historia del Dise\u00f1o en el <em>Royal College of Art<\/em>, en Londres, ha escrito un libro sobre Alexander von Humboldt, una vaca sagrada, es decir y seg\u00fan una acepci\u00f3n al uso en la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua,\u00a0 una persona que, a lo largo del tiempo, ha adquirido en su profesi\u00f3n una autoridad y un prestigio que la hacen socialmente intocable.<\/p>\n<p>Para realizar este comentario hemos le\u00eddo el libro de Andrea Wulf como recomendaba Nietzsche en su libro \u201cEl crep\u00fasculo de los \u00eddolos\u201d, es decir con un martillo, \u00a0para ver como resuena la figura de Humboldt e indirectamente escuchar tambi\u00e9n el eco de las figuras de otros personajes hist\u00f3ricos que le son pr\u00f3ximos, en particular Charles Darwin.<\/p>\n<p>A pesar de que el libro de Wulf tiene muchas p\u00e1ginas de bibliograf\u00eda y en sus notas aparecen todav\u00eda m\u00e1s documentos, hay aspectos que han permanecido intactos. Algunos de ellos son muy importantes como los que se refieren a qui\u00e9n apoy\u00f3 a Humboldt para que el Rey de Espa\u00f1a, Carlos IV le diese el pasaporte que le permit\u00eda viajar libremente por Hispanoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Pasport.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-141014\" title=\"Pasport\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Pasport-250x300.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Pasport-250x300.jpg 250w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Pasport.jpg 427w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Dice en la p\u00e1gina 71 que los propios espa\u00f1oles se sorprendieron ante la decisi\u00f3n del rey, pero no da ninguna referencia al respecto. Don Mariano Luis de Urquijo, Secretario de Estado y del Despacho de Carlos IV entre 1798 y 1800, fue quien expidi\u00f3 el pasaporte, seg\u00fan se ve en la fotograf\u00eda, aunque este aspecto no se comenta en el texto. No sabemos con qu\u00e9 apoyos contar\u00eda Humboldt adem\u00e1s del de Urquijo. Sabemos que no fueron, al menos directamente, ni el Conde de Floridablanca ni el Conde de Aranda, pues en la fecha de expedici\u00f3n del pasaporte estaba el primero retirado y el segundo ya hab\u00eda fallecido. \u00a0No obstante viene a cuento aqu\u00ed el Conde de Aranda porque de \u00e9l son estas palabras premonitorias escritas en 1783 y que se refieren a los Estados Unidos de Am\u00e9rica:<\/p>\n<p><em>\u00a0Esta rep\u00fablica federal naci\u00f3 pigmea, por decirlo as\u00ed y ha necesitado del apoyo y fuerza de dos Estados tan poderosos como Espa\u00f1a y Francia para conseguir su independencia. Llegar\u00e1 un d\u00eda en que crezca y se torne gigante, y aun coloso temible en aquellas regiones. Entonces olvidar\u00e1 los beneficios que ha recibido de las dos potencias, y s\u00f3lo pensar\u00e1 en su engrandecimiento&#8230; El primer paso de esta potencia ser\u00e1 apoderarse de las Floridas a fin de dominar el golfo de M\u00e9xico. Despu\u00e9s de molestarnos as\u00ed y nuestras relaciones con la Nueva Espa\u00f1a, aspirar\u00e1 a la conquista de este vasto imperio, que no podremos defender contra una potencia formidable establecida en el mismo continente y vecina suya.<\/em><\/p>\n<p>Pero&#8230; \u00bfC\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo esta profec\u00eda del Conde de Aranda de convertirse una naci\u00f3n pigmea en coloso temible? Sospechamos que Humboldt tuvo algo que ver en dicha transformaci\u00f3n porque, con el pasaporte expedido por Carlos IV ten\u00eda carta blanca para viajar por toda Hispanoam\u00e9rica como efectivamente hizo, tomar informaci\u00f3n importante de los territorios hispanos, en particular de M\u00e9xico,\u00a0 y darla a los vecinos del norte quienes la utilizar\u00edan en su programa de expansi\u00f3n. Pero quien quiera conocer m\u00e1s al respecto del papel de Humboldt en este proceso deber\u00e1 buscar informaci\u00f3n en otra parte, puesto que\u00a0 este aspecto tan importante queda aqu\u00ed\u00a0 abandonado, pr\u00e1cticamente intacto.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una primera parte titulada \u201cEl punto de partida: El nacimiento de las ideas\u201d, el libro tiene una parte entera, la segunda, \u00a0que ocupa las p\u00e1ginas 77 a 146 titulada \u201cLlegada: La recopilaci\u00f3n de las ideas\u201d. Esta parte consta de cinco cap\u00edtulos, del cuarto al octavo titulados: \u201cSudam\u00e9rica\u201d, \u201cLos llanos y el Orinoco\u201d, \u201cA trav\u00e9s de los Andes\u201d, \u201cChimborazo\u201d y \u201cPol\u00edtica y Naturaleza: Thomas Jefferson y Humboldt\u201d.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n la ausencia de un cap\u00edtulo, o m\u00e1s a\u00fan, la ausencia de un poco de informaci\u00f3n, siquiera uno o dos p\u00e1rrafos sobre la estancia de Humboldt en M\u00e9xico. \u00a0Se insiste a lo largo del libro en que Humboldt necesitaba todo tipo de datos para comprender la naturaleza como una entidad viva, idea esta que no es de Humboldt \u00a0puesto que ya Marco Tulio Cicer\u00f3n en su libro titulado \u201cSobre la Naturaleza de los Dioses\u201d indicaba (p 131):<\/p>\n<p><em>Pero suponiendo que poseamos una idea definida y preconcebida de una divinidad, en primer lugar, con calidades de ser vivo y, en segundo lugar, con la categor\u00eda de un ser que no tiene nada superior a \u00e9l en toda la naturaleza, no puedo encontrar nada que satisfaga esta per-noci\u00f3n o idea previa que poseemos m\u00e1s plenamente que, en primer lugar, el juicio de que este mundo, necesariamente tiene que ser la m\u00e1s excelente de todas las cosas, es \u00e9l\u00a0 mismo un ser vivo y un dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Que Epicuro se burle de esta noci\u00f3n como quiera-y es un hombre muy poco dotado para la burla y que no tiene ni sombra de su nativa sal \u00e1tica- y que proteste su incapacidad para concebir a un ser esf\u00e9rico y en rotaci\u00f3n. Sin embargo nunca podr\u00e1 apartarme de una creencia que a\u00fan \u00e9l mismo admite: \u00e9l afirma que los dioses existen de acuerdo con el principio de que necesariamente tiene que existir alguna forma de ser de una prestancia excepcional; ahora bien, es evidente que nada puede ser m\u00e1s excelente que el mundo. Ni se puede tampoco dudar de que un ser vivo dotado de sensaci\u00f3n, raz\u00f3n e inteligencia tiene que ser superior a un ser desprovisto de estos atributos.<\/em><\/p>\n<p>Epicuro, que, seg\u00fan Cicer\u00f3n, se burla de la noci\u00f3n del mundo como un dios, tambi\u00e9n se burla de los dioses puesto que en otro momento dice Cicer\u00f3n (p 97):<\/p>\n<p><em>Epicuro, sin embargo, al abolir la beneficiencia divina y la divina benevolencia, desarraig\u00f3 y extermin\u00f3 toda religi\u00f3n del coraz\u00f3n humano.<\/em><\/p>\n<p>No es por lo tanto la idea del Mundo como organismo un concepto original de Humboldt como sugiere en varias ocasiones el libro, ni tampoco de Lovelock; Cicer\u00f3n ser\u00eda un precursor de ambos y \u00bfpor qu\u00e9 no? tambi\u00e9n Parm\u00e9nides de Elea. \u00a0No as\u00ed Epicuro. Pero hay una caracter\u00edstica m\u00e1s importante en los epic\u00fareos que la de no reconocer a la naturaleza como dios, y es que ellos no reconocen a divinidad alguna. Pues bien, si este era el punto de vista de los epic\u00fareos, los nuevos epic\u00fareos coinciden con ellos en lo principal que es no reconocer divinidad alguna salvo, eso s\u00ed, el mundo en s\u00ed, en su unidad.<\/p>\n<p>Con el fin de entender la unidad de la naturaleza recopilaba Humboldt muchos datos y hac\u00eda muchas preguntas,\u00a0 pero ahora llegado nuestro turno nosotros preguntamos tambi\u00e9n: \u00bfQu\u00e9 datos obtuvo Humboldt en M\u00e9xico? En su visita el virrey era Jos\u00e9 de Iturrigaray Ar\u00f3stegui que lo fue entre el 4 de enero de 1803 y el 15 de septiembre de 1808. Humboldt pas\u00f3 un a\u00f1o en M\u00e9xico y una buena parte de este tiempo en las minas de Guanajuato. \u00a0Y m\u00e1s a\u00fan: \u00bfcu\u00e1les de estos datos los entreg\u00f3 directamente en su visita a Jefferson? Suponemos que son muchos puesto que su relaci\u00f3n con Jefferson no se limit\u00f3 a una visita puntual sino que se mantuvo a lo largo de sus vidas. No obstante quien busque esta informaci\u00f3n en el libro de Wulf no la encontrar\u00e1. Ni aproximaci\u00f3n alguna al caso. Para la autora, el paso de Humboldt por M\u00e9xico no merece relato alguno. Ni la menor rese\u00f1a. Y as\u00ed se mantiene el error que hemos visto en otras ocasiones y que viene a decir que la historia de la ciencia en Am\u00e9rica comenz\u00f3 con Humboldt. \u00a0Nada m\u00e1s remoto. El impresionante calendario azteca (que no mexicano) que ilustra la p\u00e1gina 130 es prueba, como se indica a pie de figura, de la sofisticaci\u00f3n de las civilizaciones antiguas. Los calendarios aztecas y mayas, el conocimiento que estas civilizaciones ten\u00edan de bot\u00e1nica, de medicina, de astronom\u00eda y de arquitectura constitu\u00edan una ciencia milenaria. \u00a0Los espa\u00f1oles hab\u00edan llegado a las costas de Am\u00e9rica con otra ciencia que, \u00a0s\u00f3lo en afortunadas ocasiones pudo aprender algo de aquella que la precedi\u00f3 en Am\u00e9rica, pero el decir como se dice en una biograf\u00eda de Jefferson que hemos le\u00eddo recientemente que la ciencia en Am\u00e9rica empez\u00f3 con Humboldt es un enorme disparate.<\/p>\n<p>El libro de Wulf, que no es cr\u00edtico con la figura de Humboldt, viene a sumarse as\u00ed a la copiosa colecci\u00f3n de textos escritos para continuar en la l\u00ednea de ensalzamiento de una figura hist\u00f3rica. Es cierto que el protagonista tiene sus m\u00e9ritos y no dudamos que ser\u00e1n m\u00faltiples: Inventar las isotermas, inventar el cian\u00f3metro o ser precursor de la ecolog\u00eda entre otros, no se le discuten. Pero tal vez pueda ser responsable tambi\u00e9n de aquel engrandecimiento a que se refer\u00eda Aranda en su texto anteriormente citado, entre cuyas causas encontrar\u00edamos tambi\u00e9n una indebida acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n procedente de Nueva Espa\u00f1a y que habr\u00eda ido a parar al presidente de los Estados Unidos de una manera verdaderamente extraordinaria y tal vez, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 determinarlo? poco \u00e9tica.<\/p>\n<p>En secciones posteriores del libro se trata de la ordenaci\u00f3n de las ideas (Parte III: \u201cRegreso; la ordenaci\u00f3n de las ideas\u201d), su difusi\u00f3n (Parte IV: \u201cInfluencia: la difusi\u00f3n de las ideas\u201d) y evoluci\u00f3n (Parte V: \u201cNuevos Mundos: la evoluci\u00f3n de las ideas\u201d). En algunos de los cap\u00edtulos correspondientes a etas secciones se establece la relaci\u00f3n entre el protagonista del libro y otros personajes hist\u00f3ricos como por ejemplo Charles Darwin, Henry David Thoreau,\u00a0 George Perkins Marsh, Ernest Haeckel y John Muir.<\/p>\n<p>Por nuestro particular inter\u00e9s en Biolog\u00eda y en particular en Evoluci\u00f3n comentaremos a continuaci\u00f3n alg\u00fan aspecto del cap\u00edtulo que lleva por t\u00edtulo \u201cEvoluci\u00f3n y Naturaleza: Charles Darwin y Humboldt\u201d.<\/p>\n<p>Durante su viaje en el Beagle parece que Charles Darwin ten\u00eda entre sus lecturas la narrativa personal (<em>personal narrative<\/em>) de Humboldt a la que se refer\u00eda constantemente en su diario y en cartas familiares. \u00a0Se trataba de la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de la <em>Relation historique du voyage aux r\u00e9gions \u00e9quinoxiales du nouveau continent <\/em>, publicada entre los a\u00f1os 1814 y 1825, que Henslow regal\u00f3 a Darwin al emprender el viaje.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo Darwin disfrut\u00f3 con la lectura de Humboldt, sino que sus notas de viaje, que luego dieron lugar a la obra \u201cViaje de un naturalista\u201d, estaban inspiradas por aquel autor.<\/p>\n<p>Hay en ambos, en Darwin y en Humboldt una especie de revelaci\u00f3n al encontrarse de frente con la naturaleza en Sudam\u00e9rica. As\u00ed en la p\u00e1gina 169 Wulf menciona una carta de Humboldt a su hermano en la que indica:<\/p>\n<p><em>En ning\u00fan sitio como en Sudam\u00e9rica, dec\u00eda, indicaba la naturaleza de forma m\u00e1s convincente su \u201cv\u00ednculo natural\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Una frase que resulta muy dif\u00edcil de comprender a no ser que uno lea \u201cEl Origen de las Especies\u201d de Darwin en cuyo p\u00e1rrafo primero viene a decir algo semejante:<\/p>\n<p><em>When on board H.M.S. Beagle, as naturalist, I was much struck with certain facts in the distribution of the organic beings inhabiting South America, and in the geological relations of the present to the past inhabitants of that continent. These facts, as will be seen in the latter chapters of this volume, seemed to throw some light on the origin of species\u2014that mystery of mysteries, as it has been called by one of our greatest philosophers. On my return home, it occurred to me, in 1837, that something might perhaps be made out on this question by patiently accumulating and reflecting on all sorts of facts which could possibly have any bearing on it. After five years&#8217; work I allowed myself to speculate on the subject, and drew up some short notes; these I enlarged in 1844 into a sketch of the conclusions, which then seemed to me probable: from that period to the present day I have steadily pursued the same object. I hope that I may be excused for entering on these personal details, as I give them to show that I have not been hasty in coming to a decision.<\/em><\/p>\n<p>Que traducimos:<\/p>\n<p>Cuando estaba como naturalista a bordo del Beagle, buque de la marina real, me impresionaron mucho ciertos hechos que se presentan en la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de los seres org\u00e1nicos que viven en Am\u00e9rica del Sur y en las relaciones geol\u00f3gicas entre los habitantes actuales y los pasados de aquel continente. Estos hechos, como se ver\u00e1 en los \u00faltimos cap\u00edtulos de este libro, parec\u00edan dar alguna luz sobre el origen de las especies, este misterio de los misterios, como lo ha llamado uno de nuestros mayores fil\u00f3sofos. A mi regreso al hogar se me ocurri\u00f3 en 1837 que acaso se podr\u00eda llegar a descifrar algo de esta cuesti\u00f3n acumulando pacientemente y reflexionando sobre toda clase de hechos que pudiesen tener quiz\u00e1 alguna relaci\u00f3n con ella. Despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de trabajo me permit\u00ed discurrir especulativamente sobre esta materia y redact\u00e9 unas breves notas; \u00e9stas las ampli\u00e9 en 1844, formando un bosquejo de las conclusiones que entonces me parec\u00edan probables. Desde este per\u00edodo hasta el d\u00eda de hoy me he dedicado invariablemente al mismo asunto; espero que se me puede excusar el que entre en estos detalles personales, que los doy para mostrar que no me he precipitado al decidirme.<\/p>\n<p>**********************************<\/p>\n<p>Llama mucho la atenci\u00f3n que escriba esto Darwin puesto que en los cap\u00edtulos que siguen no vuelve a mencionar Sudam\u00e9rica ni alguno de sus habitantes hasta muy avanzada la obra y entonces por cuestiones anecd\u00f3ticas. \u00bfQu\u00e9 era entonces lo que hab\u00edan visto ambos, Humboldt y Darwin, en Sudam\u00e9rica que les hab\u00eda llevado a los dos a escribir tan motivados? \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haber de diferente en Sudam\u00e9rica a lo que ambos hab\u00edan visto en Europa? En el caso de Darwin est\u00e1 claro al comenzar el cap\u00edtulo s\u00e9ptimo de El Origen de las Especies, cuando dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>I will devote this chapter to the consideration of various miscellaneous objections which have been advanced against my views, as some of the previous discussions may thus be made clearer; but it would be useless to discuss all of them, as many have been made by writers who have not taken the trouble to understand the subject. Thus a distinguished German naturalist has asserted that the weakest part of my theory is, that I consider all organic beings as imperfect: what I have really said is, that all are not as perfect as they might have been in relation to their conditions; and this is shown to be the case by so many native forms in many quarters of the world having yielded their places to intruding foreigners. Nor can organic beings, even if they were at any one time perfectly adapted to their conditions of life, have remained so, when their conditions changed, unless they themselves likewise changed; and no one will dispute that the physical conditions of each country, as well as the number and kinds of its inhabitants, have undergone many mutations.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dedicar\u00e9 este cap\u00edtulo a la consideraci\u00f3n de diversas objeciones que se han presentado contra mis opiniones, pues algunas de las discusiones precedentes pueden de este modo quedar m\u00e1s claras; pero ser\u00eda in\u00fatil discutir todas las objeciones, pues muchas han sido hechas por autores que no se han tomado la molestia de comprender el asunto. As\u00ed, un distinguido naturalista alem\u00e1n ha afirmado que la parte m\u00e1s d\u00e9bil de mi teor\u00eda es que considero todos los seres org\u00e1nicos como imperfectos: lo que realmente he dicho yo es que todos no son tan perfectos como pod\u00edan haberlo sido en relaci\u00f3n a sus condiciones de vida, y prueban que esto es as\u00ed las muchas formas ind\u00edgenas de diferentes partes del mundo que han cedido su lugar a invasores extranjeros. Adem\u00e1s, los seres org\u00e1nicos, aun en caso de que estuviesen en alg\u00fan tiempo perfectamente adaptados a sus condiciones de vida, tampoco pudieron haber continuado est\u00e1ndolo cuando cambiaron \u00e9stas, a menos que ellos mismos cambiasen igualmente, y nadie discutir\u00e1 que las condiciones de vida de cada pa\u00eds, lo mismo que el n\u00famero y clases de sus habitantes, han experimentado muchos cambios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La naturaleza, que era extraordinaria en Sudam\u00e9rica, permit\u00eda\u00a0 que los invasores extranjeros tomasen el lugar de los ind\u00edgenas. Un nuevo mundo permit\u00eda unos nuevos ideales no ya epic\u00fareos, puesto que los epic\u00fareos no admiten dios alguno, sino neo-epicureos, mediante los cuales dios estaba en la naturaleza.<\/p>\n<p>El \u00faltimo p\u00e1rrafo de El Origen de las Especies est\u00e1 seg\u00fan Wulf inspirado en Humboldt. Quien lo lea podr\u00e1 apreciar un pante\u00edsmo que hemos comparado aqu\u00ed con el epicure\u00edsmo que criticaba Cicer\u00f3n en su obra. \u00bfD\u00f3nde podr\u00e1 estar dios alguno si la cosa m\u00e1s elevada que somos capaces de concebir, o sea la producci\u00f3n de los animales superiores, resulta directamente de la guerra de la naturaleza, del hambre y de la muerte?.<\/p>\n<p>Esto dice literalmente Darwin en el p\u00e1rrafo final de su obra:<\/p>\n<p><em>It is interesting to contemplate a tangled bank, clothed with many plants of many kinds, with birds singing on the bushes, with various insects flitting about, and with worms crawling through the damp earth, and to reflect that these elaborately constructed forms, so different from each other, and dependent upon each other in so complex a manner, have all been produced by laws acting around us. These laws, taken in the largest sense, being Growth with reproduction; Inheritance which is almost implied by reproduction; Variability from the indirect and direct action of the conditions of life, and from use and disuse; a Ratio of Increase so high as to lead to a Struggle for Life, and as a consequence to Natural Selection, entailing Divergence of Character and the Extinction of less improved forms. Thus, from the war of nature, from famine and death, the most exalted object which we are capable of conceiving, namely, the production of the higher animals, directly follows. There is grandeur in this view of life, with its several powers, having been originally breathed by the Creator into a few forms or into one; and that, whilst this planet has gone circling on according to the fixed law of gravity, from so simple a beginning endless forms most beautiful and most wonderful have been, and are being evolved.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es interesante contemplar un enmara\u00f1ado ribazo cubierto por muchas plantas de varias clases, con aves que cantan en los matorrales, con diferentes insectos que revolotean y con gusanos que se arrastran entre la tierra h\u00fameda, y reflexionar que estas formas, primorosamente construidas, tan diferentes entre s\u00ed, y que dependen mutuamente de modos tan complejos, han sido producidas por leyes que obran a nuestro alrededor. Estas leyes, tomadas en un sentido m\u00e1s amplio, son: la de crecimiento con reproducci\u00f3n; la de herencia, que casi est\u00e1 comprendida en la de reproducci\u00f3n; la de variaci\u00f3n por la acci\u00f3n directa e indirecta de las condiciones de vida y por el uso y desuso; una raz\u00f3n del aumento, tan elevada, tan grande, que conduce a una lucha por la vida, y como consecuencia a la selecci\u00f3n natural, que determina la divergencia de caracteres y la extinci\u00f3n de las formas menos perfeccionadas. As\u00ed, la cosa m\u00e1s elevada que somos capaces de concebir, o sea la producci\u00f3n de los animales superiores, resulta directamente de la guerra de la naturaleza, del hambre y de la muerte. Hay grandeza en esta concepci\u00f3n de que la vida, con sus diferentes fuerzas, ha sido alentada por el Creador en un corto n\u00famero de formas o en una sola, y que, mientras este planeta ha ido girando seg\u00fan la constante ley de la gravitaci\u00f3n, se han desarrollado y se est\u00e1n desarrollando, a partir de un principio tan sencillo, infinidad de formas las m\u00e1s bellas y portentosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y a pesar de mencionar ah\u00ed al Creador ha dicho tambi\u00e9n que la cosa m\u00e1s elevada que somos capaces de concebir, o sea la producci\u00f3n de los animales superiores, resulta directamente de la guerra de la naturaleza, del hambre y de la muerte. Dif\u00edciles de casar ambos conceptos. Si el materialismo se convirti\u00f3 en la creencia de la Revoluci\u00f3n Francesa, el burgu\u00e9s ingl\u00e9s, que tem\u00eda a Dios, no hizo sino unirse m\u00e1s estrechamente a su religi\u00f3n. El reinado del terror en Paris \u00bfno hab\u00eda probado los resultados a que conduce la p\u00e9rdida de la religi\u00f3n por las masas ? Mientras que la concepci\u00f3n extrema de la religi\u00f3n como algo muy bueno o muy malo ha proliferado en la sociedad llamada \u201ccivilizada\u201d o \u201cavanzada\u201d, una religi\u00f3n m\u00e1s humana se mantiene en las llamadas \u201ccomunidades primitivas\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Retrato.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-141015 aligncenter\" title=\"Retrato\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Retrato-242x300.jpg\" alt=\"\" width=\"242\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Retrato-242x300.jpg 242w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/files\/2020\/02\/Retrato.jpg 313w\" sizes=\"(max-width: 242px) 100vw, 242px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Aranda, Conde de. 1978. 1783. Exposici\u00f3n del Conde de Aranda al rey Carlos III sobre la conveniencia de crear reinos independientes en Am\u00e9rica. Citado en Actas del Congreso de Historia de los Estados Unidos. Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia.<\/p>\n<p>Ciceron, Marco Tulio. 1998 (45 a.C). Sobre la Naturaleza de los Dioses. Alba libros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Los nuevos epic\u00fareos Comentario del libro La invenci\u00f3n de la naturaleza, el nuevo mundo de Alexander von Humboldt, por Andrea Wulf Ed. Taurus, 2016. &nbsp; Emilio Cervantes y Jos\u00e9 Francisco Bravo &nbsp; Andrea Wulf, que seg\u00fan indica la solapa de este libro, da clases de Historia del Dise\u00f1o en el Royal College of Art, en Londres, ha escrito un libro sobre Alexander von Humboldt, una vaca sagrada, es decir y seg\u00fan una acepci\u00f3n al uso en la Real Academia Espa\u00f1ola de la Lengua,\u00a0 una persona que, a lo largo del tiempo, ha adquirido en su profesi\u00f3n una autoridad y\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,43,450,22630,495,464,295,10238,335,452,516,461,291,463,499,6722,6714,6715,460,22649,491,515,22595],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141012"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=141012"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141012\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":141017,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/141012\/revisions\/141017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=141012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=141012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=141012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}