{"id":92227,"date":"2008-05-19T03:15:00","date_gmt":"2008-05-19T03:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/biologia_pensamiento\/archive\/2008\/05\/19\/92227.aspx"},"modified":"2008-05-19T03:15:00","modified_gmt":"2008-05-19T03:15:00","slug":"claude-bernard-en-el-laboratorio-iii-aprender-del-error-es-una-cualidad-fundamental-del-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/2008\/05\/19\/92227","title":{"rendered":"Claude Bernard en el laboratorio III. Aprender del error es una cualidad fundamental del cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;  &nbsp;&nbsp;  &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp;  <img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.plantsci.cam.ac.uk\/Haseloff\/SITEGRAPHICS\/Nov2002folder\/Cabbagesmith240.jpg\"><br \/><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">Sigo copiando del mismo libro de Claude Bernard que en las entradas anteriores<\/span><b style=\"\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\"> <\/span><\/b>(<span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\">Bernard, C. 1865. <i>Introducci\u00f3n al Estudio de <st1:personname productid=\"la Medicina Experimental.\" w:st=\"on\">la Medicina Experimental<span style=\"font-style: normal;\">.<\/span><\/st1:personname><span style=\"font-style: normal;\"> <\/span><\/i><\/span><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" lang=\"EN-GB\">Ed Fontanella. <st1:city w:st=\"on\"><st1:place w:st=\"on\">Barcelona<\/st1:place><\/st1:city>. 1976), un texto fundamental para comprender <st1:city w:st=\"on\">como<\/st1:city> opera el M\u00e9todo Cient\u00edfico en biolog\u00eda y medicina y que nunca perder\u00e1 su inter\u00e9s por el paso <st1:place w:st=\"on\"><st1:state w:st=\"on\">del<\/st1:state><\/st1:place> tiempo:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\"><br \/><\/span><\/b><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><b style=\"\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">Tercer ejemplo<o:p><\/o:p><\/span><\/b><br \/><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\"><o:p><br \/><\/o:p>En 1857 emprend\u00ed una serie de experiencias sobre la eliminaci\u00f3n de substancias por la orina, y esta vez los resultados de la experiencia no confirmaron, como en los ejemplos precedentes mis previsiones o mis ideas sobre el mecanismo de dicha eliminaci\u00f3n. Hice, pues, lo que se acostumbra a llamar una mala, o malas experiencias. Pero hemos sentado anteriormente como principio, que no hay malas experiencias, porque cuando estas no han correspondido a la investigaci\u00f3n para la cual hab\u00edan sido realizadas, aun as\u00ed, conviene aprovechar las observaciones que puedan proporcionar, para dar lugar a otras.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" lang=\"EN-GB\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">Investigando como se eliminaban por la sangre que sale del ri\u00f1\u00f3n, las substancias que hab\u00eda inyectado, observ\u00e9 por casualidad, que la sangre de la vena renal era rutilante mientras que la de las venas vecinas era negra, como si fuese sangre venosa ordinaria. Esta particularidad imprevista me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, e hice as\u00ed la observaci\u00f3n de un hecho nuevo que hab\u00eda engendrado la experiencia y que era extra\u00f1o al objeto experimental que persegu\u00eda en esa misma experiencia. Renunci\u00e9, pues, a mi idea primitiva que no hab\u00eda sido verificada, y puse toda mi atenci\u00f3n en esta singular coloraci\u00f3n de la sangre venosa renal, y cuando la hube comprobado bien y me hube asegurado de que no hab\u00eda causa de error en la observaci\u00f3n del hecho, me pregunt\u00e9 naturalmente cu\u00e1l pod\u00eda ser la causa de ello. En seguida, examinando la orina que escurr\u00eda por el ur\u00e9ter y reflexionando, me vino la idea de que esta coloraci\u00f3n roja bien pod\u00eda estar en relaci\u00f3n con el estado secretorio o funcional del ri\u00f1\u00f3n. Seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, con hacer que cesara la secreci\u00f3n renal, la sangre venosa deber\u00eda ponerse negra. Esto es lo que sucedi\u00f3, restableciendo la secreci\u00f3n venal, la sangre venosa deber\u00eda volver a ser rutilante, y esto es lo que pude verificar cada vez que excitaba la secreci\u00f3n de la orina. Obtuve as\u00ed la prueba experimental de que hay una relaci\u00f3n entre la secreci\u00f3n de orina y la coloraci\u00f3n de la sangre de la vena renal.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">Pero esto no es todav\u00eda todo. En estado normal, la sangre venosa del ri\u00f1\u00f3n es casi constantemente rutilante, porque el \u00f3rgano urinario secreta de una manera casi continua, aunque alternativamente para cada ri\u00f1\u00f3n. Ahora bien, quise saber si el color rutilante de la sangre venosa constitu\u00eda un hecho general propio de las otras gl\u00e1ndulas y obtener de esta manera una contraprueba bien neta que me demostrase que el fen\u00f3meno secretorio era el que por s\u00ed mismo produc\u00eda esta modificaci\u00f3n de la coloraci\u00f3n. He aqu\u00ed como discurr\u00ed: si es la secreci\u00f3n lo que produce, como parece, la rutilancia de la sangre venosa glandular, suceder\u00e1 que en \u00f3rganos glandulares que como las gl\u00e1ndulas salivares secretan de una manera intermitente, la sangre venosa cambiar\u00e1 de color de manera intermitente, siendo negra en el reposo de la gl\u00e1ndula y roja durante la secreci\u00f3n. Puse, pues al descubierto la gl\u00e1ndula submaxilar de un perro, sus conductos, sus nervios y sus vasos. Esta gl\u00e1ndula suministra en el estado normal una secreci\u00f3n intermitente, que se puede excitar o detener a voluntad. Ahora bien, comprob\u00e9 claramente que durante el reposo de la gl\u00e1ndula, cuando nada escurr\u00eda por el conducto salival, la sangre venosa presentaba, en efecto, una coloraci\u00f3n negra, mientras que al punto que aparec\u00eda la secreci\u00f3n, la sangre se volv\u00eda rutilante, para readquirir el color negro cuando la secreci\u00f3n se deten\u00eda; segu\u00eda luego negra durante todo el tiempo que duraba la intermitencia, etc\u2026.<o:p>&nbsp;<\/o:p><\/span><\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">\u2026\u2026\u2026..Me bastar\u00e1 haber probado que las investigaciones cient\u00edficas o las ideas experimentales pueden nacer con ocasi\u00f3n de observaciones fortuitas y en cierto modo involuntarias, que se nos presentan espont\u00e1neamente, u ocasionadas durante una experiencia hecha con otro objeto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Arial;\">Pero sucede todav\u00eda otro caso, y es aquel en que el experimentador provoca y hace nacer voluntariamente una observaci\u00f3n. Este caso entra, por as\u00ed decirlo, en el precedente; s\u00f3lo difiere en que en lugar de esperar a que la observaci\u00f3n se presente por casualidad en una circunstancia fortuita, se la provoca por una experiencia. Volviendo a la comparaci\u00f3n de Bacon, podemos decir que el experimentador se parece en este caso a un cazador, que en lugar de aguardar tranquilamente a la caza, trata de levantarla haciendo una batida en los lugares en que supone su existencia. Esto es lo que hemos llamado la experiencia para ver. Se pone en juego este procedimiento siempre que no se tiene idea preconcebida para emprender investigaciones sobre un asunto respecto del cual no hay observaciones anteriores. Entonces se experimenta para provocar observaciones, que a su vez, hagan nacer nuevas ideas. Esto es lo que sucede habitualmente en Medicina, cuando se quiere averiguar la acci\u00f3n de un veneno o de una sustancia medicamentosa sobre la econom\u00eda animal; se hacen experiencias para ver y en seguida se gu\u00eda uno seg\u00fan lo que se ha visto.<o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; Sigo copiando del mismo libro de Claude Bernard que en las entradas anteriores (Bernard, C. 1865. Introducci\u00f3n al Estudio de la Medicina Experimental. Ed Fontanella. Barcelona. 1976), un texto fundamental para comprender como opera el M\u00e9todo Cient\u00edfico en biolog\u00eda y medicina y que nunca perder\u00e1 su inter\u00e9s por el paso del tiempo: Tercer ejemploEn 1857 emprend\u00ed una serie de experiencias sobre la eliminaci\u00f3n de substancias por la orina, y esta vez los resultados de la experiencia no confirmaron, como en los ejemplos precedentes mis previsiones o mis ideas sobre\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[467,472,483],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92227"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92227"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92227\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/biologia_pensamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}