{"id":130571,"date":"2009-12-30T17:55:00","date_gmt":"2009-12-30T17:55:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/ciencia_marina\/archive\/2009\/12\/30\/130571.aspx"},"modified":"2009-12-30T17:55:00","modified_gmt":"2009-12-30T17:55:00","slug":"interesante-articulo-de-carlos-duarte-igualdad-de-genero-%c2%bfy-en-ciencia-cuando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/2009\/12\/30\/130571","title":{"rendered":"Interesante art\u00edculo de Carlos Duarte: Igualdad de G\u00e9nero: \u00bfY en ciencia cu\u00e1ndo?"},"content":{"rendered":"<p>Carlos Duarte, adem\u00e1s de ser un excelente investigador, mete el dedo en ela llaga en este art\u00edculo publicado en el Pa\u00eds, <a href=\" http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/sociedad\/Igualdad\/Genero\/ciencia\/elpepusoc\/20091228elpepusoc_14\/Tes\" target=\"_blank\">titulado Igualdad de G\u00e9nero<\/a>: \u00bfY en ciencia cu\u00e1ndo?. Las mujeres reciben un 45% de los t\u00edtulos de doctorado en la UE, pero s\u00f3lo representan el 30% de sus investigadores y lideran un 16% de los proyectos de investigaci\u00f3n<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/img.photobucket.com\/albums\/v153\/rodaballo\/Weblog\/1878.gif\" width=\"450\"><br \/><!--more-->Hypatia de Alejandr\u00eda est\u00e1 de moda, protagoniza la pel\u00edcula <i>\u00c1gora<\/i> de Alejandro Amen\u00e1bar e inicia el recorrido de ilustres mujeres cient\u00edficas del libro <i>Mujeres en la Ciencia<\/i>, que acaba de publicar la Uni\u00f3n Europea. Ya hace a\u00f1os que la UE diagnostic\u00f3 la desigual participaci\u00f3n de la mujer y el hombre en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica como un problema que debe ser corregido para incrementar la capacidad cient\u00edfica y asegurar la igualdad de oportunidades de todos sus ciudadanos. La preocupaci\u00f3n de la UE est\u00e1 bien fundamentada, pues las mujeres reciben un 45% de los t\u00edtulos de doctorado que se otorgan en la UE, pero solo representan el 30% de sus investigadores y el 18 % en los cuadros superiores y tan solo lideran un 16% de los proyectos de investigaci\u00f3n, cifra que se reduce al 8% en los de mayor presupuesto, que financia la UE.<\/p>\n<p>La necesidad de progresar hacia una sociedad carente de discriminaci\u00f3n por razones de tiene reflejo en nuestro pa\u00eds en la creaci\u00f3n del Ministerio de Igualdad y en la Ley de Igualdad, que impulsan una representaci\u00f3n equilibrada entre mujeres y hombres en todos los \u00e1mbitos de la sociedad. El Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas (CSIC) cuenta, desde 2002, con una Comisi\u00f3n de Mujeres y Ciencia y adopt\u00f3, en 2007, un Plan de Igualdad de G\u00e9nero mientras que el Gobierno cre\u00f3, en 2005, la Unidad de Mujeres y Ciencia para abordar la situaci\u00f3n de las mujeres en las instituciones investigadoras y mejorar su presencia en ellas.<\/p>\n<p>Los datos recopilados por estas unidades muestran que la participaci\u00f3n de la mujer en la comunidad cient\u00edfica espa\u00f1ola es a\u00fan insuficiente, con un 38,3 % de investigadoras en el sector p\u00fablico y tan s\u00f3lo un 28 % en el sector privado de I+D. Estos datos sorprenden cuando se comparan con el 65,5 % de mujeres entre los becarios de investigaci\u00f3n del CSIC y el hecho de que el 51% de los t\u00edtulos de doctorado concedidos en Espa\u00f1a corresponden a mujeres. La participaci\u00f3n de las mujeres decrece notablemente a medida que se avanza en la carrera de investigaci\u00f3n ya que representan tan s\u00f3lo el 21% de los profesores de investigaci\u00f3n en el CSIC y un 13% de los catedr\u00e1ticos de universidad. El resultado es un gr\u00e1fico en tijera, en el que los porcentajes de hombres y mujeres se invierten a medida que se avanza en la carrera de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/img.photobucket.com\/albums\/v153\/rodaballo\/Weblog\/20091229elpepusoc_2.jpg\" width=\"450\"><\/p>\n<p>Presidentes del CSIC.<\/p>\n<p>De hecho, la elite cient\u00edfica espa\u00f1ola sigue siendo un club de hombres que se reparten entre s\u00ed el reconocimiento social a la actividad cient\u00edfica. Baste considerar los siguientes datos:<\/p>\n<p>&#8211; A\u00fan no ha habido una \u00fanica mujer entre los 17 presidentes del CSIC (0%), nombrados por el Gobierno entre cient\u00edficos de reconocido prestigio.<\/p>\n<p>&#8211; Solamente seis mujeres han sido reconocidas con el Premio Nacional de Investigaci\u00f3n entre un total de 72 galardonados (8,3 %); s\u00f3lo se han sido premiadas dos mujeres, entre un total de 37 galardonados, con el Premio Pr\u00edncipe de Asturias de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y T\u00e9cnica (5,4 %); s\u00f3lo se cuentan cinco mujeres entre los 87 premiados con el Premio Rey Jaime I (5,7 %); y ninguna mujer entre los 11 investigadores honrados por los premios de la Fundaci\u00f3n BBVA (0 %).<\/p>\n<p>&#8211; De los 654 miembros de las diez Reales Academias Espa\u00f1olas, s\u00f3lo un 5,5 % son mujeres.<\/p>\n<p>&#8211; Solamente una mujer aparece como l\u00edder en los 17 proyectos CONSOLIDER (5,8%), los de mayor cuant\u00eda y prestigio en Espa\u00f1a, concedidos en 2006 (el \u00fanico a\u00f1o para el que la p\u00e1gina web del Ministerio de Ciencia e Innovaci\u00f3n presenta datos).<\/p>\n<p>Las causas del insuficiente acceso de las mujeres a las elites cient\u00edficas parecen gestarse desde la infancia, en el que los roles y valores asignados a ni\u00f1os y ni\u00f1as condicionan de forma importante sus actitudes profesionales en el futuro. Ya en la edad -entre 17 y 30 a\u00f1os- en los que se fragua la vocaci\u00f3n cient\u00edfica y se completa el proceso de formaci\u00f3n concurren una suma de micro-desigualdades que contribuyen, de forma acumulada, a la p\u00e9rdida gradual de mujeres a medida que se progresa en la carrera cient\u00edfica que resulta en el efecto tijera se\u00f1alado. Finalmente, y como resultados de todo ello, las mujeres tienden a adoptar actitudes m\u00e1s modestas y autocr\u00edticas, reflejadas incluso en sus patrones de publicaci\u00f3n de resultados (menos numerosas pero m\u00e1s s\u00f3lidas y reflexivas), frente a las actitudes m\u00e1s autosuficientes y de b\u00fasqueda de reconocimiento de sus colegas varones.<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n de las causas ha de venir acompa\u00f1ada de actuaciones. En los debates y planes de actuaci\u00f3n existentes se enfatiza el hecho de la maternidad como causa principal de pausas en la carrera cient\u00edfica de la mujer y se arbitran medidas que intentan compensar estas dificultades en procesos de evaluaci\u00f3n. El Plan Nacional de I+D, del Ministerio de Ciencia e Innovaci\u00f3n, introdujo un punto adicional, sobre 50 (2%), en el proceso de evaluaci\u00f3n con el que se apoya la direcci\u00f3n de proyectos por mujeres. Las medidas de discriminaci\u00f3n positiva, que introducen ligeras ventajas para las mujeres a fin de alterar la inercia hacia la desigualdad de g\u00e9nero en ciencia son a menudo criticadas ferozmente por las mujeres que se benefician de ellas, pues consideran humillante que su condici\u00f3n de mujer pueda considerarse como m\u00e9rito frente a la excelencia de su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas medidas tambi\u00e9n resultan, con frecuencia en un exceso de carga de presencia en comit\u00e9s, jurados de oposiciones, etc\u00e9tera, de mujeres, particularmente en los campos en los que son m\u00e1s minoritarias, disminuyendo el tiempo del que disponible para la investigaci\u00f3n y afectando negativamente su carrera cient\u00edfica. En alg\u00fan caso, la oposici\u00f3n a medidas de discriminaci\u00f3n positiva por las mujeres que han accedido a la \u00e9lite cient\u00edfica puede suponer un conflicto de inter\u00e9s, particularmente en campos donde las mujeres son muy minoritarias. En estos casos las pocas mujeres reconocidas tienen una desproporcionada capacidad de decisi\u00f3n, que podr\u00edan no querer compartir con otras mujeres. No existe pues un consenso en cuanto a la adecuaci\u00f3n de las medidas de los Planes de G\u00e9nero. Sin embargo, la Uni\u00f3n Europea concluy\u00f3 recientemente que no hay evidencia de que la igualdad de g\u00e9nero en I+D se pueda alcanzar sin intervenci\u00f3n, por lo que se han de implementar pol\u00edticas que promuevan la participaci\u00f3n de la mujer de forma pro-activa.<\/p>\n<p>Se ha de reconocer que \u00e9sta no es una tarea exclusiva de las mujeres, ni que la opini\u00f3n de las mujeres respecto a estos planes deba prevalecer, pues solamente se progresar\u00e1 en combatir las clamorosas desigualdades actuales si todos, hombres (hijos, padres y esposos de mujeres) y mujeres, se comprometen con este objetivo. Las mujeres que se ven beneficiadas por actuaciones de discriminaci\u00f3n positiva deber\u00edan considerar que el objetivo no es beneficiarlas a ellas individualmente y deber\u00edan considerar estos beneficios como un peaje a pagar para que la pr\u00f3xima generaci\u00f3n de mujeres investigadoras no precise de estas medidas. Sin embargo, esta consideraci\u00f3n requiere de una complicidad y solidaridad entre las mujeres que dista de ser un valor universal. Aunque formalmente los hombres muestran una actitud de compromiso frente a estos planes de actuaci\u00f3n, esta actitud frecuentemente desaparece cuando las puertas se cierran y los comit\u00e9s, compuestos exclusivamente por hombres, deliberan. En estos petites comit\u00e9s de hombres no es infrecuente o\u00edr expresiones del tipo \u00abm\u00e1s neuronas y menos hormonas\u00bb , afirmaciones en torno a la dificultad de trabajar con mujeres o lo mal que \u00e9stas se llevan entre s\u00ed para justificar el papel secundario de la mujer en la ciencia y referencias a colegas mujeres como \u00abla mujer de x\u00bb, cuando x resulta ser tambi\u00e9n investigador.<\/p>\n<p>A pesar de lo dicho, mi experiencia como director del trabajo de j\u00f3venes investigadoras indica que los eventos cr\u00edticos que desembocan en su abandono de la carrera cient\u00edfica se fijan con frecuencia justo al completar el doctorado. Es en este momento cuando las mujeres se enfrentan a la decisi\u00f3n de desplazarse a otro laboratorio, frecuentemente en el extranjero, que es el camino habitual en la carrera cient\u00edfica y que se exige, adem\u00e1s, como requisito de movilidad en la mayor parte de programas de contrataci\u00f3n de j\u00f3venes investigadores. Es posible que la movilidad, deseable en una carrera de investigaci\u00f3n, se deba adecuar a la biolog\u00eda de las mujeres, que no debieran verse obligarlas si quieren continuar su carrera cient\u00edfica a abandonar temporalmente sus parejas a la edad en las que sus amigas que se dedican a otras actividades deciden tener sus hijos. Mientras que enfrentadas a esta decisi\u00f3n muchas j\u00f3venes mujeres optan por abandonar la ciencia, no conozco ning\u00fan caso en que \u00e9sta haya sido la causa de abandono de hombres, que normalmente reciben el apoyo de sus parejas en esta decisi\u00f3n. Subyace una dependencia desigual de sus parejas y un miedo a que el alejamiento lleve a su ruptura. Se trata pues del poso de la misma cultura machista que alimenta un papel de la mujer supeditado al del var\u00f3n, particularmente en las relaciones de pareja, que tiene su m\u00e1s abyecta expresi\u00f3n en la violencia machista y su incre\u00edble aceptaci\u00f3n por algunas de sus v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Acabar con un modelo educativo que impulsa la aceptaci\u00f3n de las mujeres de un papel supeditado al del hombre es fundamental para que nuestra sociedad avance y para que las pr\u00f3ximas generaciones de mujeres puedan aportar todo su potencial a la creaci\u00f3n cient\u00edfica y, a trav\u00e9s de \u00e9sta, al progreso de nuestro pa\u00eds. Parece este un objetivo lejano en un pa\u00eds cuya Constituci\u00f3n instituye la prioridad del hombre sobre la mujer en su art\u00edculo 57 que regula la sucesi\u00f3n en la Jefatura del Estado.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/img.photobucket.com\/albums\/v153\/rodaballo\/Weblog\/20091229elpepusoc_1_Ges_SWF.jpg\" width=\"450\"><\/p>\n<p><b><br \/><\/b><\/p>\n<p><b>Gr\u00e1fico El Pa\u00eds.<br \/><\/b><\/p>\n<p><b>Fuentes:<\/b><\/p>\n<p><i>Informe Mujeres Investigadoras. Comisi\u00f3n asesora de Presidencia Mujeres y Ciencia, 2009<\/i>. CSIC.<\/p>\n<p><i>Mujer y Ciencia: La situaci\u00f3n de las mujeres investigadoras en el sistema espa\u00f1ol de ciencia y tecnolog\u00eda<\/i>. Segunda Edici\u00f3n FECYT 2007.<\/p>\n<p> <b>Carlos Duarte<\/b> es Profesor de Investigaci\u00f3n del CSIC<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es recomendable el informe <a href=\"http:\/\/ec.europa.eu\/research\/index.cfm?lg=es&amp;pg=wisaudiobook&amp;cat=x\" target=\"_blank\">Women in Science de la Comisi\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea.<\/a><\/p>\n<\/p>\n<p>O este otro en respuesta a las pol\u00e9micas y desafortunadas declaraciones sobre las causas de la escasez de mujeres en puesto de responsabilidad en ciencia que hizo <a href=\"http:\/\/whyfiles.org\/220women_sci\/index.php\" target=\"_blank\">Lawrence Summers Presidente de la Universidad de Harvard!!!<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Duarte, adem\u00e1s de ser un excelente investigador, mete el dedo en ela llaga en este art\u00edculo publicado en el Pa\u00eds, titulado Igualdad de G\u00e9nero: \u00bfY en ciencia cu\u00e1ndo?. 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