{"id":139337,"date":"2025-12-11T12:30:21","date_gmt":"2025-12-11T11:30:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/?p=139337"},"modified":"2025-12-11T12:36:19","modified_gmt":"2025-12-11T11:36:19","slug":"echinocardium-cordatum-y-spatangus-purpureis-los-arquitecto-ocultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/2025\/12\/11\/139337","title":{"rendered":"Echinocardium cordatum y Spatangus purpureus: los arquitectos ocultos"},"content":{"rendered":"<p>Los erizos arquitectos.<\/p>\n<p><!--more-->Bajo las arenas y gravas de nuestras costas gallegas y mediterr\u00e1neas viven dos criaturas extraordinarias que comparten una forma de vida subterr\u00e1nea y una apariencia cordiforme que les ha dado su nombre com\u00fan: los erizos coraz\u00f3n. Sin embargo, aunque ambos pertenecen al mismo orden de equinodermos irregulares, los Spatangoida comparten estrategias similares de supervivencia y representan dos soluciones evolutivas distintas al desaf\u00edo de vivir enterrados en el sedimento.<\/p>\n<p><strong>La patata de mar: Echinocardium cordatum<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/chapter\/bookseries\/pii\/B9780128195703000202?casa_token=hGCt1_yAjGYAAAAA:xgeAGKa0bs49P5akOWt23uKZcyWD-CrU271z38iF_x3VNJ3JRuxVIWTfQI4-R7gr9z86kFE\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Echinocardium cordatum<\/em><\/a>, el erizo coraz\u00f3n com\u00fan o \u00abpatata de mar\u00bb, es posiblemente el m\u00e1s discreto de los dos. Este peque\u00f1o arquitecto de 6 a 9 cent\u00edmetros vive profundamente enterrado, entre 8 y 20 cent\u00edmetros bajo la superficie, en arenas finas a medias, con granos de 200 a 300 micr\u00f3metros y bajo contenido de lodo. Su coloraci\u00f3n pardo-amarillenta pasa completamente inadvertida cuando el caparaz\u00f3n blanqueado llega a nuestras playas, confundido con frecuencia con una piedra pulida.<\/p>\n<p>Desde las profundidades de su madriguera, este erizo despliega una de las herramientas de alimentaci\u00f3n m\u00e1s ingeniosas del reino animal: sus <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/bf00312002\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">pies ambulacrales frontales<\/a>, largos y flexibles, se extienden hacia arriba a trav\u00e9s de un canal respiratorio hasta alcanzar la superficie.<\/p>\n<p>En la arena, justo sobre su posici\u00f3n enterrada, se forma una peque\u00f1a depresi\u00f3n c\u00f3nica donde se acumula el detritus org\u00e1nico. Los pies ambulacrales, cubiertos de cilios y recubiertos de moco, recogen estas part\u00edculas y las transportan hacia abajo en una cadena coordinada, como una cinta transportadora viviente que desciende por el t\u00fanel hasta la boca del animal enterrado.<\/p>\n<p>El sistema es extraordinariamente eficiente. El erizo puede alimentarse de forma selectiva, aprovechando las fracciones del sedimento ricas en l\u00edpidos y prote\u00ednas, sin exponerse jam\u00e1s a los depredadores que patrullan la superficie. Las espinas del caparaz\u00f3n, finas y acanaladas, est\u00e1n orientadas hacia atr\u00e1s y atrapan peque\u00f1as burbujas de aire, lo que ayuda a prevenir la asfixia cuando el animal est\u00e1 completamente cubierto.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Spatangus_purpureus.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-139352\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Spatangus_purpureus.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Spatangus_purpureus.jpg 1280w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Spatangus_purpureus-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Spatangus_purpureus-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Spatangus_purpureus-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Spatangus purpureus<\/em> \u00a9 Hans Hillewaert. Creative Commons<\/p>\n<p><strong>Spatangus purpureus<\/strong><br \/>\nEn contraste, <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Spatangus_purpureus\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Spatangus purpureus,<\/em><\/a> el erizo coraz\u00f3n p\u00farpura o violeta, es uno de los espect\u00e1culos m\u00e1s impresionantes que puede ofrecer el fondo marino, aunque pocos tengan la oportunidad de verlo vivo. Este equinodermo de hasta 12 cent\u00edmetros exhibe una coloraci\u00f3n violeta intensa que le ha valido su nombre com\u00fan. A diferencia de su pariente m\u00e1s peque\u00f1o, prefiere sustratos m\u00e1s gruesos: arenas gruesas, gravas e incluso lechos de maerl, fondos calc\u00e1reos formados por algas rojas coralinas.<\/p>\n<p>Su estrategia de vida difiere notablemente de la de <em>Echinocardium<\/em>. Mientras el erizo coraz\u00f3n com\u00fan se entierra profundamente, <em>Spatangus purpureus<\/em> vive justo debajo de la superficie del sedimento, apenas cubierto por una fina capa de material.<\/p>\n<p>Sus espinas son de dos tipos: numerosas p\u00faas cortas y sedosas de color p\u00farpura de hasta 1 cent\u00edmetro, y espinas quitinosas m\u00e1s largas, de color beige, que pueden alcanzar 3 a 4 cent\u00edmetros. Algunas de estas espinas largas de la superficie superior son claramente blancas, creando un contraste visual con el resto del cuerpo violeta.<br \/>\nSu alimentaci\u00f3n tambi\u00e9n revela una estrategia m\u00e1s vers\u00e1til.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de \u00e1cidos grasos en las g\u00f3nadas ha demostrado que <em>Spatangus purpureus<\/em> es omn\u00edvoro, aliment\u00e1ndose tanto de detritus procedente de lechos de algas rojas, especialmente de <em>Peyssonnelia<\/em>, <em>Osmundaria volubilis<\/em> y <em>Phyllophora<\/em> <em>crispa<\/em>, como de material org\u00e1nico del sedimento. La composici\u00f3n de su dieta var\u00eda seg\u00fan los recursos disponibles en cada localidad, lo que evidencia una notable plasticidad tr\u00f3fica.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Echinocardium_cordatum_-_sea_potato.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-139351\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Echinocardium_cordatum_-_sea_potato.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Echinocardium_cordatum_-_sea_potato.jpg 800w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Echinocardium_cordatum_-_sea_potato-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Echinocardium_cordatum_-_sea_potato-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Echinocardium_cordatum_-_sea_potato-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span class=\"mw-mmv-author\"><em>Echinocardium cordatum<\/em> <a title=\"User:Cwmhiraeth\" href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/User:Cwmhiraeth\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cwmhiraeth<\/a><\/span> &#8211; <span class=\"mw-mmv-source\"><span class=\"int-own-work\" lang=\"en\">Own work. Creative commons<\/span><\/span><\/p>\n<p><strong>Dos mundos paralelos<\/strong><br \/>\nLa diferencia en sus h\u00e1bitats refleja adaptaciones profundas. <em>Echinocardium cordatum<\/em> se encuentra desde la zona intermareal hasta los 230 metros de profundidad, siendo m\u00e1s abundante entre 10 y 50 metros. Es cosmopolita en los mares templados de todo el planeta, desde las aguas noruegas hasta el Mediterr\u00e1neo, pasando por Australia, Nueva Zelanda y Jap\u00f3n. En nuestras costas gallegas, habita los fondos arenosos, donde puede representar hasta el 50% de la biomasa bent\u00f3nica en zonas \u00f3ptimas.<\/p>\n<p><em>Spatangus purpureus<\/em>, por su parte, ocupa un rango batim\u00e9trico mucho m\u00e1s amplio: desde los 15 metros hasta profundidades abisales de 900 metros. Su distribuci\u00f3n se limita al Atl\u00e1ntico oriental, desde Islandia y Noruega hasta Senegal, y al Mediterr\u00e1neo, donde es especialmente abundante en fondos con algas rojas a una profundidad de 30 a 100 metros, especialmente en las Islas Baleares. En estas zonas crea surcos claramente visibles en el fondo mientras se desplaza bajo la superficie.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Ecomare_-_zeeklit_5019-strand-zeeklit-ogb.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-139350\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Ecomare_-_zeeklit_5019-strand-zeeklit-ogb.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Ecomare_-_zeeklit_5019-strand-zeeklit-ogb.jpg 1280w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Ecomare_-_zeeklit_5019-strand-zeeklit-ogb-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Ecomare_-_zeeklit_5019-strand-zeeklit-ogb-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2025\/12\/Ecomare_-_zeeklit_5019-strand-zeeklit-ogb-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span class=\"mw-mmv-author\"><em>Echinocardium cordatum<\/em> Ecomare\/Oscar Bos<\/span> &#8211; <span class=\"mw-mmv-source\"><a class=\"external text\" href=\"http:\/\/www.ecomare.nl\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">Ecomare<\/a><\/span><\/p>\n<p><strong>Ingenieros del ecosistema<\/strong><br \/>\nAmbas especies desempe\u00f1an un papel fundamental. Sus actividades de excavaci\u00f3n y alimentaci\u00f3n airean el sedimento, mezclan estratos, introducen ox\u00edgeno donde no llegar\u00eda de forma natural y movilizan nutrientes en todas las direcciones. En \u00e1reas con poblaciones densas, que pueden alcanzar hasta 200 individuos por metro cuadrado en el caso de <em>Echinocardium<\/em>, el sedimento se convierte en un tejido din\u00e1mico que respira y se renueva constantemente.<\/p>\n<p>Las madrigueras de ambos erizos no son simples refugios: son estructuras activas que sostienen comunidades enteras. <em>Echinocardium<\/em> mantiene comensales como el peque\u00f1o bivalvo <em>Tellimya ferruginosa<\/em>, del que pueden encontrarse hasta 14 individuos en una sola madriguera. <em>Spatangus purpureus<\/em> alberga al bivalvo <em>Montacuta substriata<\/em> adherido a sus espinas, as\u00ed como al poliqueto <em>Malmgreniella castanea<\/em>, un peque\u00f1o gusano de 1-2 cent\u00edmetros con escamas p\u00farpuras que vive entre las espinas del erizo.<\/p>\n<p><strong>Vidas ocultas, amenazas visibles<\/strong><br \/>\n<em>Spatangus purpureus<\/em> tiene depredadores espec\u00edficos que han evolucionado para superar sus defensas. La estrella de mar, Astropecten aranciacus, es su principal depredador natural. Los sargos pueden aplastar su caparaz\u00f3n con sus poderosas mand\u00edbulas para consumir el contenido y, en el Mediterr\u00e1neo, el gaster\u00f3podo <em>Galeodea echinophora<\/em> lo perfora e introduce su prob\u00f3scide para digerir los tejidos blandos del erizo.<\/p>\n<p>Ambas especies est\u00e1n amenazadas por actividades humanas. El arrastre de fondo es particularmente destructivo: las cadenas de las redes penetran hasta 6 cent\u00edmetros en el sustrato, justo la profundidad en la que se encuentran muchos individuos de ambas especies. Los dragados, la compactaci\u00f3n del sedimento, la contaminaci\u00f3n por metales pesados y los derrames de petr\u00f3leo pueden destruir sus madrigueras o alterar las delicadas condiciones que sostienen su vida subterr\u00e1nea.<\/p>\n<p><strong>Complejidad evolutiva oculta<\/strong><br \/>\nLa historia evolutiva de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Echinocardium_cordatum\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Echinocardium<\/em> <em>cordatum<\/em><\/a> a\u00f1ade otra capa de fascinaci\u00f3n. Lo que llamamos por este nombre abarca, en realidad, varios linajes gen\u00e9ticos distintos, al menos cinco clados con distancias gen\u00e9ticas del 2.3 al 8.6% en sus secuencias de ADN mitocondrial, algunos de los cuales coexisten en la misma regi\u00f3n geogr\u00e1fica. S\u00f3lo en Europa conviven tres linajes diferentes. A simple vista son id\u00e9nticos, pero su genoma revela una diversidad oculta que transforma nuestra comprensi\u00f3n de esta especie aparentemente ubicua.<\/p>\n<p><strong>Dos estrategias, un legado compartido<\/strong><br \/>\n<em>Echinocardium cordatum<\/em> y <em>Spatangus purpureus<\/em> representan dos respuestas evolutivas ante el desaf\u00edo de aprovechar los recursos del fondo blando. El primero, peque\u00f1o, profundamente enterrado, especializado en arenas finas y con una distribuci\u00f3n verdaderamente global. El segundo, m\u00e1s grande, conspicuamente coloreado, habitante de fondos m\u00e1s gruesos y con una distribuci\u00f3n m\u00e1s restringida, pero con un rango batim\u00e9trico mucho m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>Ambos pueden vivir durante m\u00e1s de una d\u00e9cada, excavando y remodelando el sedimento constantemente. Generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, mantienen activa una red de canales, corrientes y estructuras que sostienen la vida de docenas de otras especies, desde peque\u00f1os bivalvos comensales hasta bacterias que colonizan las paredes de los t\u00faneles oxigenados.<\/p>\n<p>Comprender a estos erizos, coraz\u00f3n, es aprender a mirar la playa y el fondo marino desde abajo. Bajo cada paso en la arena, bajo cada piedra en el lecho de maerl, existe un entramado complejo de t\u00faneles, corrientes invisibles y organismos que trabajan sin descanso para mantener la estructura viva del sedimento.<\/p>\n<p>Entre todos ellos, <em>Echinocardium cordatum<\/em> y <em>Spatangus purpureus<\/em> destacan por su capacidad de transformar el medio, sostener procesos ecol\u00f3gicos esenciales y recordarnos que la verdadera actividad del litoral se desarrolla muchas veces completamente oculta a nuestros ojos.<\/p>\n<p>Si alguna vez encuentras en la orilla el caparaz\u00f3n blanquecino de <em>Echinocardium<\/em>, la \u00abpatata de mar\u00bb, &nbsp;o tienes la suerte de ver en una inmersi\u00f3n el espectacular violeta de <em>Spatangus<\/em> bajo una fina capa de sedimento, piensa que has conectado con una vida oculta que sostiene silenciosamente buena parte del funcionamiento del fondo marino. All\u00ed, en nuestras costas gallegas y mediterr\u00e1neas, siguen operando dos de los arquitectos m\u00e1s finos y especializados del oc\u00e9ano, cada uno a su manera, cada uno en su mundo particular bajo la arena.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=5QZUqmiTl6Q\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>VIDEO Echinocardium<\/strong><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-nRUUPNTCBA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>VIDEO Spatangus.<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los erizos arquitectos.<\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[357,363,1,358],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139337"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=139337"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":139355,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139337\/revisions\/139355"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=139337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=139337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=139337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}