{"id":139365,"date":"2026-01-16T12:05:00","date_gmt":"2026-01-16T11:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/?p=139365"},"modified":"2026-01-16T12:05:00","modified_gmt":"2026-01-16T11:05:00","slug":"microplasticos-en-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/2026\/01\/16\/139365","title":{"rendered":"Micropl\u00e1sticos en humanos:"},"content":{"rendered":"<div><b>una evidencia m\u00e1s fr\u00e1gil de lo que parece.<\/b><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">En los \u00faltimos a\u00f1os, diversas fuentes indican que los micropl\u00e1sticos y nanopl\u00e1sticos (MNPs) invaden el cerebro, la sangre, las arterias y los \u00f3rganos reproductivos humanos. Estas afirmaciones han generado alarma social y un intenso debate cient\u00edfico. Sin embargo, una revisi\u00f3n detallada de los m\u00e9todos empleados muestra que gran parte de esta evidencia se sustenta en an\u00e1lisis no suficientemente contrastados, hasta el punto de que hoy puede hablarse de una crisis metodol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">El n\u00facleo del problema radica en la t\u00e9cnica m\u00e1s utilizada para \u00abdetectar\u00bb micropl\u00e1sticos en tejidos humanos: la pir\u00f3lisis acoplada a cromatograf\u00eda de gases y espectrometr\u00eda de masas (Py-GC-MS). Este m\u00e9todo descompone las muestras mediante calor extremo y analiza los compuestos resultantes. Investigaciones publicadas en enero de 2025 por&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1021\/acs.est.4c12599\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rauert y colaboradores<\/a>&nbsp;demostraron que, cuando se aplica a tejidos ricos en grasa, la t\u00e9cnica genera se\u00f1ales qu\u00edmicas id\u00e9nticas a las atribuidas al polietileno y al PVC, aunque no haya pl\u00e1stico presente. En otras palabras, los l\u00edpidos naturales del cuerpo comparten la firma qu\u00edmica de ciertos pol\u00edmeros durante la pir\u00f3lisis, lo que invalida el m\u00e9todo para identificar micro y nanopl\u00e1sticos en \u00f3rganos con alto contenido de grasa. Esta interferencia significa que es muy dif\u00edcil determinar qu\u00e9 proporci\u00f3n de la se\u00f1al medida proviene de pl\u00e1stico real y cu\u00e1l de l\u00edpidos end\u00f3genos sin controles adicionales que la mayor\u00eda de los estudios no incluyeron.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Un ejemplo ilustrativo es un&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-024-03453-1\">estudio de 2024<\/a>&nbsp;que afirm\u00f3 haber encontrado un aumento progresivo de micropl\u00e1sticos en el cerebro humano a lo largo del tiempo.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-025-04045-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cr\u00edticas posteriores publicadas en Nature Medicine<\/a>&nbsp;se\u00f1alaron que el trabajo ignor\u00f3 un hecho b\u00e1sico: el cerebro est\u00e1 compuesto en aproximadamente un 60% por l\u00edpidos. Monikh, Materi\u0107 y colegas argumentaron que el supuesto incremento de \u00abmicropl\u00e1sticos\u00bb podr\u00eda explicarse simplemente por cambios en el contenido graso del tejido, asociados a factores como el aumento de la obesidad en la poblaci\u00f3n, y no por una verdadera acumulaci\u00f3n de part\u00edculas pl\u00e1sticas. Adem\u00e1s, el estudio carec\u00eda de controles de contaminaci\u00f3n y de pasos de validaci\u00f3n anal\u00edtica esenciales.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Este no es un caso aislado. Una&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1021\/acs.est.4c12599\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de Rauert et al. (2025)<\/a>&nbsp;mostr\u00f3 que dieciocho de los principales estudios publicados entre 2022 y 2024 sobre micropl\u00e1sticos en tejidos humanos omitieron la posible interferencia de se\u00f1ales derivadas de los l\u00edpidos. Muchos trabajos tambi\u00e9n ignoraron pr\u00e1cticas est\u00e1ndar de la qu\u00edmica anal\u00edtica, como el an\u00e1lisis de muestras en blanco, la realizaci\u00f3n de replicados independientes, las pruebas de recuperaci\u00f3n con est\u00e1ndares a\u00f1adidos y el control de contaminaci\u00f3n ambiental durante la toma y procesamiento de muestras. En un&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1056\/NEJMoa2309822\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">estudio muy citado<\/a>&nbsp;que relacionaba micropl\u00e1sticos en placas de arteria car\u00f3tida con eventos cardiovasculares (infarto, ictus),&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1056\/NEJMc2404154\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ni siquiera se analizaron muestras en blanco del quir\u00f3fano<\/a>, lo que impide evaluar si parte del material detectado proced\u00eda del entorno cl\u00ednico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Desde el punto de vista biol\u00f3gico, las afirmaciones de acumulaci\u00f3n masiva de micropl\u00e1sticos en \u00f3rganos internos tambi\u00e9n resultan problem\u00e1ticas. No existe evidencia validada de que part\u00edculas de entre tres y treinta micr\u00f3metros puedan atravesar barreras epiteliales intestinales o alveolares hacia el torrente sangu\u00edneo (<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1021\/acs.est.4c12599\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rauert et al., 2025<\/a>). Las concentraciones reportadas en algunos trabajos superan lo que ser\u00eda esperable a partir de las rutas reales de exposici\u00f3n ambiental. No existe evidencia validada de que part\u00edculas de entre tres y treinta micr\u00f3metros puedan atravesar barreras epiteliales intestinales o alveolares hacia el torrente sangu\u00edneo (<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1021\/acs.est.4c12599\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rauert et al., 2025<\/a>).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Las consecuencias de esta situaci\u00f3n van m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito acad\u00e9mico. Las agencias reguladoras necesitan datos fiables para dise\u00f1ar pol\u00edticas basadas en evidencia frente a la contaminaci\u00f3n por pl\u00e1sticos. Mediciones defectuosas pueden conducir a evaluaciones de riesgo inadecuadas y a intervenciones mal orientadas. Adem\u00e1s, la controversia metodol\u00f3gica est\u00e1 siendo utilizada por sectores industriales para desacreditar todo el campo de investigaci\u00f3n sobre micropl\u00e1sticos, incluso aquellos estudios bien dise\u00f1ados. Paralelamente, han proliferado tratamientos comerciales de \u00abdesintoxicaci\u00f3n de micropl\u00e1sticos\u00bb sin respaldo cient\u00edfico alguno, que pueden costar miles de euros y no han demostrado eficacia ni seguridad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Lo que s\u00ed puede afirmarse con mayor confianza proviene de estudios realizados con protocolos m\u00e1s rigurosos. Un trabajo de referencia de 2022 liderado por&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.envint.2022.107199\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Leslie y colaboradores<\/a> analiz\u00f3 sangre de voluntarios vivos bajo condiciones estrictamente controladas para minimizar la contaminaci\u00f3n externa durante la extracci\u00f3n y el an\u00e1lisis. Detect\u00f3 micropl\u00e1sticos en sangre, pero reconoci\u00f3 rangos de incertidumbre muy amplios: las concentraciones reales podr\u00edan variar hasta 10 veces con respecto a las estimaciones iniciales. Las investigaciones m\u00e1s recientes combinan varias t\u00e9cnicas anal\u00edticas para reducir errores, pero todav\u00eda estamos en una fase temprana de desarrollo. La pregunta fundamental, si los micro y nanopl\u00e1sticos se acumulan en \u00f3rganos humanos en cantidades capaces de causar da\u00f1o, permanece sin una respuesta definitiva.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Aun as\u00ed, adoptar medidas de precauci\u00f3n frente a la exposici\u00f3n ambiental a micropl\u00e1sticos es razonable y no conlleva riesgos conocidos. Filtrar el agua potable con carb\u00f3n activado reduce eficazmente la presencia de part\u00edculas pl\u00e1sticas. Evitar calentar alimentos o bebidas en recipientes de pl\u00e1stico limita la liberaci\u00f3n t\u00e9rmica de part\u00edculas y aditivos qu\u00edmicos asociados. Ventilar adecuadamente los espacios cerrados disminuye la inhalaci\u00f3n de fibras sint\u00e9ticas presentes en el aire interior.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Para avanzar de manera s\u00f3lida, la comunidad de qu\u00edmica anal\u00edtica debe desarrollar protocolos estandarizados, espec\u00edficamente validados, para la detecci\u00f3n de micro y nanopl\u00e1sticos en tejidos. Estos protocolos deber\u00e1n demostrar que eliminan por completo los falsos positivos derivados de l\u00edpidos, que establecen l\u00edmites de detecci\u00f3n cuantificables para nanopart\u00edculas, que incluyen pruebas de recuperaci\u00f3n validadas en distintos tipos de tejidos y que aplican controles exhaustivos de contaminaci\u00f3n en todas las etapas del an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Hasta que estos est\u00e1ndares existan y produzcan resultados reproducibles entre laboratorios independientes, las afirmaciones sobre concentraciones de micropl\u00e1sticos en \u00f3rganos humanos deben tratarse como hip\u00f3tesis preliminares sujetas a verificaci\u00f3n rigurosa, y no como hechos cient\u00edficos establecidos. La distinci\u00f3n entre \u00abexposici\u00f3n confirmada a micropl\u00e1sticos ambientales\u00bb y \u00abacumulaci\u00f3n demostrada en tejidos internos\u00bb es fundamental: la primera est\u00e1 bien documentada; la segunda carece de evidencia metodol\u00f3gicamente s\u00f3lida.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/VQ0xDr29Ut0?si=eekX20wbI8kv5m6R\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Video.<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<ul style=\"font-weight: 400\">\n<li>Rauert, C., Charlton, N., Bagley, A., Dunlop, S. A., Symeonides, C., &amp; Thomas, K. V. (2025). Assessing the Efficacy of Pyrolysis\u2013Gas Chromatography\u2013Mass Spectrometry for Nanoplastic and Microplastic Analysis in Human Blood.&nbsp;<em>Environmental Science &amp; Technology<\/em>, 59(4), 1984\u20131994.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1021\/acs.est.4c12599\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1021\/acs.est.4c12599<\/a><\/li>\n<li>Monikh, F. A., Materi\u0107, D., Rossi, G., Leifheit, E. F., R\u00f6mermann, C., &amp; Rillig, M. C. (2025). Challenges in studying microplastics in human brain.&nbsp;<em>Nature Medicine<\/em>.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-025-04045-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-025-04045-3<\/a><\/li>\n<li>Nihart, A. J., Garcia, M. A., Liu, R., Olewine, M., Castillo, E., Bleske, B., Scott, J., Howard, T., Gonzalez-Estrella, J., Adolphi, N., Gallego, D., Hayek, E. E., &amp; Campen, M. J. (2025). Bioaccumulation of microplastics in decedent human brains.&nbsp;<em>Nature Medicine<\/em>, 31(4), 1114\u20131119.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-024-03453-1\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-024-03453-1<\/a><\/li>\n<li>Leslie, H. A., van Velzen, M. J. M., Brandsma, S. H., Vethaak, A. D., Garcia-Vallejo, J. J., &amp; Lamoree, M. H. (2022). Discovery and quantification of plastic particle pollution in human blood.&nbsp;<em>Environment International<\/em>, 163, 107199.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.envint.2022.107199\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.envint.2022.107199<\/a><\/li>\n<li>Field, D.T., Green, J.L., Bennett, R., et al. (2022). Microplastics in the surgical environment.&nbsp;<em>Environmental International<\/em>, 170, 107630.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.envint.2022.107630\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.envint.2022.107630<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>una evidencia m\u00e1s fr\u00e1gil de lo que parece.<\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[363,353,1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139365"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=139365"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139365\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":139367,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139365\/revisions\/139367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=139365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=139365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=139365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}