{"id":139369,"date":"2026-01-30T11:37:32","date_gmt":"2026-01-30T10:37:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/?p=139369"},"modified":"2026-01-30T11:37:32","modified_gmt":"2026-01-30T10:37:32","slug":"respirar-bajo-el-agua-la-increible-historia-evolutiva-de-los-mamiferos-marinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/2026\/01\/30\/139369","title":{"rendered":"Respirar bajo el agua: la incre\u00edble historia evolutiva de los mam\u00edferos marinos"},"content":{"rendered":"<p>Imagine tener que aguantar la respiraci\u00f3n mientras nada hasta el supermercado, duerme, da a luz o cr\u00eda a sus hijos. Un escenario imposible que es la realidad cotidiana de ballenas, delfines, focas y manat\u00edes.<\/p>\n<p><!--more-->Estos <a href=\"https:\/\/www.noaa.gov\/education\/resource-collections\/marine-life\/marine-mammals\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mam\u00edferos marinos<\/a> comparten los rasgos fundamentales de todos los mam\u00edferos \u2013pulmones, sangre caliente, pelo (al menos, en alguna etapa de la vida) y leche para alimentar a sus cr\u00edas\u2013, pero viven en un mundo donde el ox\u00edgeno escasea y cada respiraci\u00f3n debe ser gestionada de manera consciente.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo sobrevivir permanentemente en el agua sin dejar nunca de ser animales que dependen del aire? Para lograrlo, han reinventado la respiraci\u00f3n, el sue\u00f1o, la reproducci\u00f3n y el control cardiovascular. Sus cuerpos condensan 50 millones de a\u00f1os de innovaci\u00f3n evolutiva y son una lecci\u00f3n sobre la extraordinaria capacidad de la vida para adaptarse.<\/p>\n<h2>Orificios nasales: la respiraci\u00f3n redise\u00f1ada<\/h2>\n<p>La adaptaci\u00f3n m\u00e1s visible es el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Espir%C3%A1culo_(cet%C3%A1ceos)\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">espir\u00e1culo<\/a>. Lo que comenz\u00f3 como orificios nasales frontales en mam\u00edferos terrestres migr\u00f3, a lo largo de decenas de millones de a\u00f1os, hasta la parte superior de la cabeza de delfines y ballenas. Este cambio ahorra una enorme cantidad de energ\u00eda: en lugar de levantar toda la cabeza fuera del agua, un delf\u00edn puede respirar exponiendo solo una peque\u00f1a parte de su cuerpo.<\/p>\n<p>Pero el espir\u00e1culo es mucho m\u00e1s que una nueva ubicaci\u00f3n. Es una v\u00e1lvula muscular que se cierra herm\u00e9ticamente bajo el agua. A diferencia de los humanos, los delfines y las ballenas no respiran de manera autom\u00e1tica. Cada inhalaci\u00f3n y exhalaci\u00f3n es un acto deliberado y controlado.<\/p>\n<figure>\n<div class=\"placeholder-container\">&nbsp;<\/div><figcaption><a href=\"https:\/\/youtu.be\/evOzAEYIsMY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span class=\"caption\">Video Respiraci\u00f3n de las ballenas.<\/span><\/a><\/figcaption><\/figure>\n<h2>Pulmones que son ejemplo de eficiencia<\/h2>\n<p>Cuando salen a la superficie, los mam\u00edferos marinos respiran con una eficiencia extraordinaria. Los humanos intercambiamos alrededor del 10\u201315&nbsp;% del aire de nuestros pulmones en cada respiraci\u00f3n. Las ballenas y los delfines pueden reemplazar hasta el 90&nbsp;%. Sus pulmones est\u00e1n dise\u00f1ados para una \u201c<a href=\"https:\/\/riucv.ucv.es\/rest\/api\/core\/bitstreams\/f08b9e51-76ae-40c4-9010-b10bc3223349\/content\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ventilaci\u00f3n explosiva<\/a>\u201d, vaci\u00e1ndose y llen\u00e1ndose en menos de un segundo. Se han medido flujos de aire en delfines que superan los 160 litros por segundo.<\/p>\n<p>Esto no es solo velocidad, sino estrategia. Al intercambiar casi todo el aire de sus pulmones, maximizan la captaci\u00f3n de ox\u00edgeno y reducen al m\u00ednimo el tiempo que necesitan pasar en la superficie.<\/p>\n<h2>\u00bfPor qu\u00e9 no se ahogan?<\/h2>\n<p>Vivir bajo el agua con pulmones conlleva un riesgo constante: el ahogamiento. Para evitarlo, los delfines han desarrollado una separaci\u00f3n casi completa entre sus v\u00edas respiratorias y digestivas. Su laringe se curva en un \u00e1ngulo pronunciado, lo que permite que los alimentos pasen por el es\u00f3fago mientras el espir\u00e1culo se conecta directamente con la tr\u00e1quea. No pueden respirar por la boca en absoluto.<\/p>\n<figure class=\"align-center zoomable\">\n<div class=\"placeholder-container\"><img decoding=\"async\" class=\"native-lazy\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/703395\/original\/file-20251119-66-p1akij.jpg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"\"><\/div>\n<div class=\"enlarge_hint\">&nbsp;<\/div><figcaption><span class=\"caption\">Silueta de una ballena azul.<\/span> <span class=\"attribution\"><a class=\"source\" href=\"https:\/\/www.shutterstock.com\/es\/image-photo\/silhouette-blue-whale-swimming-close-on-2614996855\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">muratart\/Shutterstock<\/a><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>La misma precisi\u00f3n se observa en la lactancia. Las madres producen una leche extraordinariamente grasa que puede ser expulsada directamente en la boca de la cr\u00eda. \u00c9sta forma un sello herm\u00e9tico con los labios, evitando la entrada de agua salada, mientras la leche espesa resiste la dispersi\u00f3n en el agua.<\/p>\n<h2>Abrazar el colapso pulmonar<\/h2>\n<p>Durante las inmersiones profundas, los mam\u00edferos marinos afrontan presiones que aplastar\u00edan a un buceador humano. Sin embargo, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1113\/EP091095\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">su estrategia no consiste en resistir la presi\u00f3n, sino en aprovecharla<\/a><\/p>\n<p>Al descender, el aire es expulsado de los diminutos alveolos donde ocurre el intercambio gaseoso y se traslada a las v\u00edas respiratorias reforzadas que no transfieren nitr\u00f3geno a la sangre. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1098\/rsbl.2012.0743\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Este colapso controlado del pulm\u00f3n<\/a> impide la acumulaci\u00f3n de nitr\u00f3geno y evita la enfermedad por descompresi\u00f3n o \u201cmal de los buzos\u201d. A la vez, permite conservar ox\u00edgeno para los \u00f3rganos vitales.<\/p>\n<h2>Dormir con medio cerebro<\/h2>\n<p>Dado que la respiraci\u00f3n es voluntaria, el sue\u00f1o plantea un desaf\u00edo \u00fanico. Los delfines y las focas lo resuelven con el <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1523\/JNEUROSCI.2306-08.2008\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sue\u00f1o de ondas lentas unihemisf\u00e9rico<\/a>. La mitad del cerebro duerme mientras la otra mitad permanece lo suficientemente despierta como para controlar la respiraci\u00f3n y el movimiento.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S0166-4328(01)00346-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">En los delfines mulares, cada hemisferio<\/a> obtiene unas cuatro horas de sue\u00f1o de ondas lentas al d\u00eda. El lado despierto del <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/0006-8993(77)90835-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cerebro les permite salir a la superficie para respirar y mantenerse vigilantes ante los depredadores<\/a>. El sue\u00f1o REM \u2014la fase de los sue\u00f1os en los humanos\u2014 est\u00e1 pr\u00e1cticamente ausente, lo que sugiere que los mam\u00edferos marinos han redefinido el concepto mismo de dormir.<\/p>\n<h2>Nacimiento y primeros pasos de vida<\/h2>\n<p>Incluso la reproducci\u00f3n ha tenido que reinventarse. Las cr\u00edas de ballenas y delfines suelen nacer de cola, lo que reduce el riesgo de ahogamiento durante el parto. Las madres se colocan de manera que ayudan al reci\u00e9n nacido a alcanzar la superficie para su primera respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde ese momento, la cr\u00eda debe aprender a respirar conscientemente. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1023\/A:1026328203526\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La lactancia<\/a>, con su <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1748-7692.2010.00385.x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sistema de leche grasa y sellado bucal<\/a> \u2013sus bocas forman una especie de ventosa que impide que se cuele agua del exterior\u2013, permite un r\u00e1pido crecimiento evitando que el agua salada entre en los pulmones.<\/p>\n<figure>\n<div class=\"placeholder-container\">&nbsp;<\/div><figcaption><span class=\"caption\"><a href=\"https:\/\/youtu.be\/evOzAEYIsMY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Video de ballena amamantando a su cr\u00eda<\/a>.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h2>El \u201cinterruptor maestro\u201d cardiovascular<\/h2>\n<p>Estos animales dependen tambi\u00e9n de un poderoso reflejo fisiol\u00f3gico conocido como la <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14814\/phy2.15698\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">respuesta de inmersi\u00f3n<\/a>, o el \u201cinterruptor maestro de la vida\u201d. Al bucear, su frecuencia cardiaca se reduce dr\u00e1sticamente \u2013una orca puede bajarla a la mitad en solo 15 segundos\u2013 y el flujo sangu\u00edneo se desv\u00eda hacia \u00f3rganos vitales como el cerebro y el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Combinado con enormes reservas de ox\u00edgeno en la mioglobina, prote\u00edna que almacena y transporta ox\u00edgeno, de los m\u00fasculos, esto permite que ballenas y focas permanezcan sumergidas durante largos periodos, incluso m\u00e1s de una hora en algunas especies.<\/p>\n<h2>Lecciones para humanos<\/h2>\n<p>Estas adaptaciones no solo son fascinantes: podr\u00edan tener aplicaciones en medicina humana. El colapso pulmonar de los mam\u00edferos buceadores evita las rupturas alveolares que sufren algunos pacientes con respiraci\u00f3n asistida. Adem\u00e1s, sus <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S156990480500090X\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">prote\u00ednas surfactantes permiten reabrir los alveolos de forma segura<\/a>, lo que <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s00239-006-0083-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">podr\u00eda inspirar tratamientos<\/a> para el fallo respiratorio.<\/p>\n<p>Todos estos sistemas finamente ajustados son, sin embargo, vulnerables. El cambio clim\u00e1tico, la contaminaci\u00f3n, la sobrepesca y, especialmente, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1098\/rspb.2018.2533\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el ruido submarino generado por barcos y sonares<\/a>, pueden <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/avistamiento-de-ballenas-y-delfines-lo-bueno-lo-malo-y-lo-peligroso-234725\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">interferir en sus procesos fisiol\u00f3gicos<\/a>. Alteraciones en sus patrones de buceo o estr\u00e9s prolongado pueden aumentar el riesgo de embolias gaseosas y varamientos.<\/p>\n<p>Proteger a los mam\u00edferos marinos implica no solo conservar sus h\u00e1bitats, sino tambi\u00e9n comprender y respetar las adaptaciones evolutivas que les permiten vivir entre dos mundos: atados para siempre al aire, pero due\u00f1os del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/respirar-bajo-el-agua-la-increible-historia-evolutiva-de-los-mamiferos-marinos-269953\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Conversation: <strong>Respirar bajo el agua: la incre\u00edble historia evolutiva de los mam\u00edferos&nbsp;marinos<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imagine tener que aguantar la respiraci\u00f3n mientras nada hasta el supermercado, duerme, da a luz o cr\u00eda a sus hijos. Un escenario imposible que es la realidad cotidiana de ballenas, delfines, focas y manat\u00edes.<\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[357,1],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139369"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=139369"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139369\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":139374,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139369\/revisions\/139374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=139369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=139369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=139369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}