{"id":139426,"date":"2026-05-11T07:54:14","date_gmt":"2026-05-11T06:54:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/?p=139426"},"modified":"2026-05-11T07:54:14","modified_gmt":"2026-05-11T06:54:14","slug":"el-virus-que-llego-en-barco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/2026\/05\/11\/139426","title":{"rendered":"El virus que lleg\u00f3 en barco"},"content":{"rendered":"<p>Conviene saber de qu\u00e9 estamos hablando.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><!--more-->El 4 de mayo de 2026, la OMS confirm\u00f3 dos casos de infecci\u00f3n por hantavirus a bordo del buque MV&nbsp;<em>Hondius<\/em>, un crucero de expedici\u00f3n que hab\u00eda zarpado de Ushuaia (Argentina) a principios de abril. Para entonces ya hab\u00eda tres muertos. El barco, con 149 personas a bordo, estaba fondeado frente a Praia, en Cabo Verde, despu\u00e9s de que le denegaran el acceso al puerto. Los pasajeros hab\u00edan visitado algunas de las islas m\u00e1s remotas del Atl\u00e1ntico sur. La cepa sospechada: virus Andes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>Un linaje antiguo con mala prensa reciente<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Los hantavirus pertenecen a la familia&nbsp;<em>Hantaviridae<\/em>, del g\u00e9nero <em>Orthohantavirus<\/em>. Son virus de ARN de cadena negativa con un genoma tripartito \u2014tres segmentos que codifican, respectivamente, una nucleoprote\u00edna, una glicoprote\u00edna de envuelta y una ARN polimerasa dependiente de ARN\u2014. Infectan de forma cr\u00f3nica y persistente a sus reservorios naturales: principalmente roedores, pero tambi\u00e9n musara\u00f1as, topos y alg\u00fan murci\u00e9lago, sin causarles enfermedad aparente. El virus se excreta en la orina, las heces y la saliva del animal infectado. Los humanos nos infectamos por inhalaci\u00f3n de aerosoles generados al remover material contaminado. No necesitamos tocar al roedor; basta con respirar el polvo de su despensa [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1128\/CMR.00062-09\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jonsson CB et al.,&nbsp;<em>Clin Microbiol Rev<\/em>, 2010, doi:10.1128\/CMR.00062-09<\/a>].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">La distribuci\u00f3n global de los hantavirus sigue la de sus hu\u00e9spedes, los roedores. Cada hantavirus est\u00e1 asociado a una especie de roedor. El virus de Hantaan, el primero descrito, aislado en Corea en 1978 a partir de roedores capturados junto al r\u00edo Hantan, que dio nombre al g\u00e9nero, tiene como reservorio a <em>Apodemus agrarius<\/em>; el virus Sin Nombre, al rat\u00f3n de patas blancas&nbsp;<em>Peromyscus maniculatus<\/em>; el virus Andes, al rat\u00f3n colilargo&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Oligoryzomys_longicaudatus\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Oligoryzomys longicaudatus<\/em><\/a>, end\u00e9mico del Cono Sur americano [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/infdis\/137.3.298\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lee HW, Lee PW, Johnson KM].&nbsp;<em>J Infect Dis<\/em>, 1978, doi:10.1093\/infdis\/137.3.298<\/a>].<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2026\/05\/Raton_colilarga.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-139432\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2026\/05\/Raton_colilarga.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"536\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2026\/05\/Raton_colilarga.jpg 900w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2026\/05\/Raton_colilarga-300x179.jpg 300w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/files\/2026\/05\/Raton_colilarga-768x457.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por Yamil Hussein E. &#8211; <a href=\"http:\/\/jacobita.cl\/, CC BY-SA 3.0, https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=18383373\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/jacobita.cl\/, CC BY-SA 3.0, https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=18383373<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>Dos s\u00edndromes, dos mundos<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">En t\u00e9rminos m\u00e9dicos, los hantavirus producen dos cuadros cl\u00ednicos distintos seg\u00fan su origen geogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Los virus Hantaan, Seoul, Puumala, Dobrava, causan fiebre hemorr\u00e1gica con s\u00edndrome renal (HFRS), con da\u00f1o predominante en el ri\u00f1\u00f3n y tasas de mortalidad que van del 1 % (Puumala, el m\u00e1s frecuente en Europa) al 5-15 % (Hantaan, en Asia). Los denominados hantavirus Sin Nombre&nbsp;y Andes, y sus parientes americanos, causan s\u00edndrome cardiopulmonar por hantavirus (HCPS), con afectaci\u00f3n pulmonar masiva y mortalidad del 35-50 % [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1473-3099(23)00128-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lancet Infect Dis, 2023, doi:10.1016\/S1473-3099(23)00128-7<\/a>].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">El mecanismo patog\u00e9nico es el mismo en ambos s\u00edndromes, aunque el \u00f3rgano diana difiere. El virus infecta c\u00e9lulas endoteliales, que tapizan el interior de los vasos sangu\u00edneos, sin destruirlas directamente. Lo que hace, en cambio, es alterar su funci\u00f3n de barrera. El resultado: fuga masiva de l\u00edquido desde los vasos hacia los tejidos. En el HCPS, ese l\u00edquido inunda los pulmones. La imagen cl\u00ednica corresponde a un edema pulmonar fulminante. El coraz\u00f3n, incapaz de bombear contra una resistencia que se desploma, entra en shock cardiog\u00e9nico. Sin soporte vital inmediato, oxigenaci\u00f3n por membrana extracorp\u00f3rea (ECMO), el paciente puede morir en 24-48 horas desde el inicio de los s\u00edntomas respiratorios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>La excepci\u00f3n que cambia el cuadro<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Todos los hantavirus conocidos se transmiten de roedores a humanos. Ninguno se transmite de humano a humano. Excepto uno: el virus Andes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">La primera evidencia molecular de transmisi\u00f3n interhumana del virus Andes se public\u00f3 en 1998, tras un brote en Argentina en el que la secuenciaci\u00f3n del genoma viral demostr\u00f3 cadenas de transmisi\u00f3n entre personas sin contacto com\u00fan con roedores [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1006\/viro.1997.8976\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Padula PJ et al.&nbsp;<em>Virology<\/em>, 1998, doi:10.1006\/viro.1997.8976<\/a>]. Desde entonces se han documentado varios brotes con transmisi\u00f3n entre humanos. El m\u00e1s grave hasta la fecha ocurri\u00f3 entre noviembre de 2018 y febrero de 2019 en Epuy\u00e9n, una localidad de 2.000 habitantes en la Patagonia argentina: 34 casos confirmados, 11 muertos, iniciados por un \u00fanico caso \u00edndice de origen animal y amplificados por tres individuos que actuaron como \u201csupercontagiadores\u201d al asistir a eventos sociales durante el per\u00edodo prodr\u00f3mico [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1056\/NEJMoa2009040\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mart\u00ednez VP et al.&nbsp;<em>N Engl J Med<\/em>, 2020, doi:10.1056\/NEJMoa2009040<\/a>].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">La ruta de transmisi\u00f3n interhumana del virus Andes parece ser respiratoria y\/o salival. Estudios inmunohistoqu\u00edmicos y ultraestructurales han demostrado replicaci\u00f3n viral activa tanto en el epitelio alveolar como en las c\u00e9lulas secretoras de las gl\u00e1ndulas submandibulares de pacientes fallecidos por HCPS [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmicb.2019.02992\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pizarro E et al.&nbsp;<em>Front Microbiol<\/em>, 2020, doi:10.3389\/fmicb.2019.02992<\/a>]. La transmisi\u00f3n experimental entre h\u00e1msters sirios se demostr\u00f3 en 2023, confirmando la v\u00eda horizontal en un modelo animal [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3201\/eid2910.230544\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Riesle-Sbarbaro SA et al.&nbsp;<em>Emerg Infect Dis<\/em>, 2023, doi:10.3201\/eid2910.230544<\/a>].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>El&nbsp;<em>Hondius<\/em>&nbsp;y la pregunta sin responder<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Volvamos al barco. La cepa Andes es end\u00e9mica de Chile y Argentina, precisamente en la zona de procedencia del <em>Hondius<\/em>. Todos los casos a bordo presentaron s\u00edntomas entre el 6 y el 28 de abril: fiebre, s\u00edntomas gastrointestinales y progresi\u00f3n r\u00e1pida hacia neumon\u00eda y distr\u00e9s respiratorio. Tres personas murieron. Las autoridades sanitarias de la provincia de Tierra del Fuego, donde se encuentra Ushuaia, declararon que nunca hab\u00edan registrado un caso de hantavirus. Lo que no equivale a decir que el virus no est\u00e9 all\u00ed:&nbsp;<em>Oligoryzomys longicaudatus<\/em>&nbsp;es abundante en el sur de Argentina y Chile, y la serolog\u00eda en roedores capturados en la regi\u00f3n muestra prevalencias significativas de virus Andes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>Lo que no hay<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">No existe un tratamiento espec\u00edfico aprobado para los hantavirus. No existe vacuna. El manejo cl\u00ednico es de soporte: ox\u00edgeno, ECMO si es necesario y cuidados intensivos. La ribavirina, un antiviral de amplio espectro, redujo la mortalidad en HFRS en algunos estudios, pero su eficacia en HCPS no se ha establecido [<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1473-3099(23)00128-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lancet Infect Dis, 2023,&nbsp;<em>ibid.<\/em><\/a>].<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Desde 1993, cuando se identific\u00f3 el primer caso en EE.UU, hasta 2013 se hab\u00edan documentado apenas 624 casos en ese pa\u00eds, con una letalidad cercana al 36 % [Knust B, Rollin PE.&nbsp;<em>Emerg Infect Dis<\/em>, 2013, doi:10.3201\/eid1912.131217]. Son cifras que no generan un mercado farmac\u00e9utico lo suficientemente grande como para que las grandes compa\u00f1\u00edas destinen fondos a I+D. Es una ecuaci\u00f3n econ\u00f3mica conocida, no una novedad cient\u00edfica.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Lo que sabemos: un virus con capacidad de transmisi\u00f3n entre humanos, un espacio confinado y una cadena de exposici\u00f3n que a\u00fan no se ha reconstruido. Lo que no sabemos: si hay m\u00e1s casos en incubaci\u00f3n, d\u00f3nde ocurri\u00f3 la exposici\u00f3n inicial y si las medidas adoptadas han sido suficientes. Con esos dos hechos sobre la mesa, las afirmaciones tranquilizadoras merecen la misma cautela que cualquier otra.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conviene saber de qu\u00e9 estamos hablando.<\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[363,1,364],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139426"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=139426"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":139433,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/139426\/revisions\/139433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=139426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=139426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/ciencia_marina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=139426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}