{"id":131459,"date":"2011-12-07T21:33:06","date_gmt":"2011-12-07T20:33:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/documentacion\/?p=131459"},"modified":"2011-12-07T21:42:46","modified_gmt":"2011-12-07T20:42:46","slug":"arquitecturas-pintadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/documentacion\/2011\/12\/07\/131459","title":{"rendered":"Arquitecturas pintadas"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Mucho m\u00e1s que una exposici\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/documentacion\/files\/2011\/12\/Arquitecturas-pintadas-001.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-131461\" title=\"Arquitecturas pintadas 001\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/documentacion\/files\/2011\/12\/Arquitecturas-pintadas-001-144x300.jpg\" alt=\"\" width=\"144\" height=\"300\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Cuando Bernardo Bellotto pint\u00f3 el Capitolio de Roma en torno a 1743 el reloj de Santa Mar\u00eda de Aracoeli marcaba las 14,45, o sea las tres menos cuarto de la tarde. El sol radiante estallaba en la fachada sobria y los romanos paseaban por la escalinata de la iglesia. Aunque esta exposici\u00f3n, de la que solo hemos visto una parte en la Fundaci\u00f3n la Caixa, se titule <strong>Arquitecturas<\/strong> est\u00e1 plagada de detalles de tipos y costumbres, de ropas tendidas, de espumas de r\u00edos, de personajes que existieron. Esa vida cotidiana de Roma y Florencia la pinta Bellotto hasta tal extremo que incluso muestra la necesidad fisiol\u00f3gica de un ciudadano apurado.<\/p>\n<p>Esos detalles de la vida cotidiana tambi\u00e9n los pinta Wittel en la Piazza Navona de Roma, mostrando el mercado popular y los tenderetes de frutas, verduras y hortalizas, y Canaletto en Venecia y Bloemen en Roma, que se entretiene en reproducir la lucha de dos carneros con el Palatino al fondo.<\/p>\n<p>Esta magn\u00edfica exposici\u00f3n se recrea en la suerte, en esas arquitecturas que nos son tan familiares por los grabados y las publicidades. Y cuando el visitante se detiene ante la Plaza de San Marcos de Venecia que pintara Canaletto con tal maestr\u00eda que ofende, la simetr\u00eda alcanza la perfecci\u00f3n y los toldos blancos ante la puerta del templo parecen escenarios de pel\u00edcula. \u00a1Cu\u00e1nta belleza!<\/p>\n<p>Panini recarga en mil detalles los interiores de los edificios, y Joli coloca los carruajes como piezas de ajedrez, en una perspectiva impecable. El clasicismo se rompe con el cuadro del gal\u00e9s Thomas Jones, modern\u00edsimo en su ejecuci\u00f3n, y perfectamente situado por el comisario de la exposici\u00f3n entre Fabris y Wittel\u2026 Hay m\u00e1s, mucho m\u00e1s: la ciudad y la fiesta, la po\u00e9tica de las ruinas y los caprichos arquitect\u00f3nicos, en visiones fant\u00e1sticas que evocan pasados rom\u00e1nticos. Esta muestra es imposible de contemplar en una sola visita y por tanto hay que echar merienda para dividir la jornada o bien hacer hueco en la agenda para regresar.<\/p>\n<p><strong><em>Arquitecturas pintadas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Fundaci\u00f3n La Caixa en Plaza de San Mart\u00edn<\/p>\n<p>Museo Thyssen-Bornemisza en Paseo del Prado<\/p>\n<p>Hasta el 22 de enero de 2012<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Mucho m\u00e1s que una exposici\u00f3n) Cuando Bernardo Bellotto pint\u00f3 el Capitolio de Roma en torno a 1743 el reloj de Santa Mar\u00eda de Aracoeli marcaba las 14,45, o sea las tres menos cuarto de la tarde. El sol radiante estallaba en la fachada sobria y los romanos paseaban por la escalinata de la iglesia. Aunque esta exposici\u00f3n, de la que solo hemos visto una parte en la Fundaci\u00f3n la Caixa, se titule Arquitecturas est\u00e1 plagada de detalles de tipos y costumbres, de ropas tendidas, de espumas de r\u00edos, de personajes que existieron. 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