{"id":55593,"date":"2006-12-19T04:36:00","date_gmt":"2006-12-19T04:36:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/documentacion\/archive\/2006\/12\/19\/55593.aspx"},"modified":"2006-12-19T04:36:00","modified_gmt":"2006-12-19T04:36:00","slug":"cuento-el-devorador-de-libros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/documentacion\/2006\/12\/19\/55593","title":{"rendered":"Cuento: \u00abEl devorador de libros\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Iniciamos con este cuento una serie de relatos cortos de compa\u00f1eros, alumnos y ex alumnos que amablemente han accedido a publicar y compartir algunos de sus relatos. Este blog es un punto de encuntro para el arte y la literatura. Los comentarios ser\u00e1n respondidos por los propios autores. <b><br \/>Pasen, p\u00f3nganse c\u00f3modos y disfruten de una lectura reposada.<\/b><br \/><!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\"><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\"><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Con la \u00faltima intermitencia de la llama supiste que nunca m\u00e1s ver\u00edas la luz. Encendiste la cerilla con la esperanza de observar el tiempo suficiente tu entorno, y los escasos diez segundos que dur\u00f3 la vibraci\u00f3n del c\u00edrculo de fuego \u2013sospechaste una l\u00e1grima abrasada en tu visi\u00f3n\u2013 te sirvieron para entender que nada te salvar\u00eda de una muerte horrible. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Recuerdas el sonido del rasgar de la lija y la ef\u00edmera incandescencia de la cabeza de la cerilla, el dolor que penetr\u00f3 tus dedos cuando el fuego arras\u00f3 la ceniza de la madera que sosten\u00edas apretando con las u\u00f1as. Lo \u00faltimo que viste fue la peque\u00f1a esfera anaranjada cayendo hacia tus pies, los inexpresivos ojos que te penetraron fr\u00edamente. Eso fue lo \u00faltimo que viste. Un ligero destello de luz y tus pies apart\u00e1ndose quiz\u00e1s cuando tus ojos comenzaron ya a adaptarse a la negra oscuridad que te atrap\u00f3. Ibas a morir y no dejaste de pensar en ello hasta que pudiste tantear la estanter\u00eda para comerte las p\u00e1ginas del primer libro que cogiste. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">S\u00f3lo cien p\u00e1ginas te parecieron suficientes para saciar tu hambre. Nunca fuiste de buen diente, pero siempre contemplaste el acto de comer como una posibilidad para evadirte. Fue en esos tiempos \u2013aquellos en los que tus necesidades existenciales se reduc\u00edan a una miserable condena\u2013, hace ya veinte a\u00f1os, cuando comenzaste, primero apenas media p\u00e1gina, luego pr\u00f3logos, cap\u00edtulos y hasta relatos de m\u00e1s de cincuenta caras, a devorar los libros de su calculada biblioteca. Inicialmente algo sencillo: te tragabas p\u00e1rrafos ilegibles de cuentos fant\u00e1sticos, novelas de aventuras, alg\u00fan peri\u00f3dico olvidado, apilado sobre el suelo, marcado por el polvo de cien a\u00f1os. Poco despu\u00e9s nada era suficiente, ni por complicado ni engorroso de leer, ni siquiera por el indigesto amanecer de los textos metaf\u00edsicos o religiosos. Todo parec\u00eda digno de tu paladar. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">La curiosidad de los nuevos sabores y el cadencioso fluir por tus venas del poder adictivo de los libros te llev\u00f3 por el camino que ahora te conduce a la muerte. Esto lo sabes, eres plenamente consciente \u2013ahora que sientes el dolor del miedo detr\u00e1s de tu cuello, recorriendo el muelle de tu espina dorsal\u2013 de que t\u00fa mismo has decidido c\u00f3mo y cu\u00e1ndo terminar\u00e1 tu vida. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Ayer, cuando el trabajo te dio un respiro, despu\u00e9s de solventar los \u00faltimos balances, tus pasos se dirigieron \u2013s\u00f3lo tus pasos, t\u00fa ya sab\u00edas el camino\u2013 hacia el cuarto donde la otra noche, borracho, atrapado entre la negrura de cuatro paredes que supiste desconchadas por la rugosidad de la pintura y por un aroma h\u00famedo y exasperante, creiste verla. No apareci\u00f3 de pronto como la luz de un faro lejano, no como una intuici\u00f3n sin importancia, pero tan s\u00f3lo un instante despu\u00e9s del hallazgo el vidrio de tus ojos delat\u00f3 el requiebro de una l\u00e1grima huyendo de tu mejilla, apenas su figura dibujada en la oscuridad y t\u00fa entornando la mirada, arrastrando tus pies, alej\u00e1ndote de la puerta y rebuscando en el bolsillo del pantal\u00f3n la \u00fanica cerilla que bailaba en la caja. No la encendiste inmediatamente. Te demoraste unos minutos, tal vez s\u00f3lo unos segundos, con la esperanza in\u00fatilmente imaginada de volver a oir de su voz tu nombre, quiz\u00e1s d\u00e1ndote instrucciones sobre la forma en que deb\u00edas proceder. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Pero en esa eternidad que dura un pensamiento, antes de saberte atrapado por el miedo, recordaste el movimiento de un p\u00e9ndulo humano, arrastrando y reconcentrando el complaciente polvo con el t\u00edmido ulular de unos pies l\u00edvidos \u2013s\u00f3lo tu imaginaci\u00f3n te concedi\u00f3 la tregua del rojo agrietado de las u\u00f1as a dos cent\u00edmetros del suelo\u2013, al parecer bailando amoratados por la concentraci\u00f3n golosa de unas gotas de sangre petrificadas en la vastedad del tiempo. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Recordaste su cuerpo suspendido en c\u00edrculo conc\u00e9ntrico, en una gradaci\u00f3n que acab\u00f3 por detenerse en el \u00fanico punto posible donde tu l\u00e1grima se precipit\u00f3, huyendo de ti, resbalando mansamente por el camino de su pubis, de sus muslos, hasta el suelo. Recogiste el pliegue de sus desvanecidos gl\u00fateos empujando el boceto de una figura inerte y encendiste la cerilla y s\u00f3lo pudiste detenerte en su mirada mientras el veloz cortejo de la brasa te lo permiti\u00f3. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">El hambre perfil\u00f3 su dentellada.<\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Su fina dentellada. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">No del todo amargo, el regusto del polvo te sec\u00f3 la boca. Te cost\u00f3 tragar las primeras p\u00e1ginas \u2013apenas el tacto apergaminado del \u00e1spero papel contuvo tus primeros \u00edmpetus\u2013 y, cuando rasgaste las \u00faltimas carillas del tomo, intuiste \u2013despu\u00e9s supiste, tienes esa extra\u00f1a habilidad\u2013 que hab\u00edas devorado buena parte de <i style=\"\">La religiosa<\/i> de Diderot, y te pusiste a pensar en una gran jaula imaginaria y oscura.<\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Cuando terminaste de comer te sentaste en el centro de la habitaci\u00f3n y te dormiste pensando en ella, intuyendo la todav\u00eda lejana posibilidad de no despertar de nuevo. Pero lo hiciste: el sonido pausado y de repente febril de tu respiraci\u00f3n te devolvi\u00f3 a la oscuridad entre las cuatro paredes donde aquella noche el tiempo se detuvo, donde cre\u00edste contemplar por \u00faltima vez su movimiento circular y exasperante cuya imagen te concedi\u00f3 tu estrafalaria afici\u00f3n bibliof\u00e1gica. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">En aquel singular soplo de noche desgajado de la realidad, desligado de una vida ya carente de sentido, soportaste el audaz sentimiento de la culpa quemando tu carne y, reconociendo la presencia de su figura oscilante y las gotas de sangre cerca de tus pies, prometiste devorar todos los libros de su biblioteca, recreando el surco de un camino que t\u00fa mismo hab\u00edas trazado. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Desesperado, lograste encontrar el \u00faltimo libro. Utilizaste el pulgar de tu mano para provocar el rumor desgastado de las hojas que toda tu vida te acompa\u00f1\u00f3, como si barajaras un manojo de naipes, como si comprobaras el id\u00f3neo estado de conservaci\u00f3n de un alimento. Y ese sonido, derivado de un inadvertido reflejo condicionado, hizo que comenzaras a salivar, a sudar, a revolver tu cuerpo en la oscuridad, rasgando el papel con furia, devorando las p\u00e1ginas de dos en dos, pensando en un largo paseo y recomponiendo inevitablemente la muerte de Robert Walser.<span style=\"\">&nbsp; <\/span>S\u00f3lo pensar en ello, s\u00f3lo calibrar tu desesperada intuici\u00f3n, hizo que, al digerir el \u00faltimo bocado, recordaras las \u00faltimas palabras de <i style=\"\">El bandido<\/i>. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Pero mientras tragabas una masa depresiva y compacta, volviste a presentir su cuerpo detr\u00e1s de ti, reconcentrando el aire en tu nuca y, fundido por el miedo \u2013ya estabas acostumbrado a ese sentimiento inclasificable\u2013 te diste la vuelta para observar de nuevo el espect\u00e1culo atroz de la muerte: una cuerda comprimiendo su cuello, aferr\u00e1ndose a una materia yerta y ausente, un movimiento inerte y la turbia expresi\u00f3n de unos ojos alucinados que te hicieron revivir aquella noche en la que tu mano asesina se arrepinti\u00f3 con una \u00faltima promesa y una l\u00e1grima recorri\u00f3 tu mejilla para siempre. <\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Aquella noche te acercaste a ella y la besaste. Mordiste sus labios con fuerza y la sangre comenz\u00f3 a manar d\u00e9bilmente arrastrando tu l\u00e1grima por su cuerpo hasta llegar al suelo donde tus pies y tus ojos, retir\u00e1ndose de su figura, se ti\u00f1eron de rojo confundi\u00e9ndose con unas u\u00f1as que no tocaban el suelo. Tanteaste la librer\u00eda y comenzaste a redimir tu culpa.<\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Hoy, despu\u00e9s de veinte a\u00f1os, extenuado por el dolor y la literatura, atrapado en una densa oscuridad s\u00f3lo violada por el remoto fulgor de una cerilla, supiste que estabas muerto.<\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Estabas muerto.<\/p>\n<div align=\"justify\">  <\/div>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\" align=\"justify\">Muerto.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><!--[if !supportEmptyParas]-->&nbsp;<!--[endif]--><o:p><\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: right;\" align=\"left\"><span style=\"font-size: 9pt;\"><b>Jorge Salvador Galindo<\/b><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: right;\" align=\"right\"><span style=\"font-size: 9pt;\"><b>Oviedo-Enero-2006<\/b><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Iniciamos con este cuento una serie de relatos cortos de compa\u00f1eros, alumnos y ex alumnos que amablemente han accedido a publicar y compartir algunos de sus relatos. 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