{"id":91424,"date":"2008-05-10T04:45:00","date_gmt":"2008-05-10T04:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/documentacion\/archive\/2008\/05\/10\/91424.aspx"},"modified":"2008-05-10T04:45:00","modified_gmt":"2008-05-10T04:45:00","slug":"el-grito-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/documentacion\/2008\/05\/10\/91424","title":{"rendered":"El grito (cuento)"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">Estos d\u00edas de lluvia son una bendici\u00f3n para el campo, pero tambi\u00e9n para los lectores. Algunos estudios indican que se lee m\u00e1s en las zonas donde cae la lluvia con m\u00e1s frecuencia o donde hace fr\u00edo. Por este motivo, proponemos la lectura de un cuento de una de nuestras j\u00f3venes colaboradoras, que se va abriendo paso en este d\u00edficil y complicado mundo de la lectura. Pasen y lean. Pasen y comenten con ella lo que les sugiere este cuento.<\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\"><b>&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Por Francisca Castillo Mart\u00edn<\/b><\/p>\n<p>El velo que cubr\u00eda mis ojos cay\u00f3 al suelo&#8230;ni por un momento hab\u00eda dejado de ver aquel miserable espect\u00e1culo de chabolas y ni\u00f1os sucios, deshidratados y escu\u00e1lidos, esparcidos por doquier, solo que entonces, la cruda realidad se vino abajo ante m\u00ed como un golpe en el vientre y me dej\u00e9 caer, derrengado, entre pestilentes charcos de fango y turbio v\u00f3mito nauseabundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">El dolor palpitaba salvajemente en mis sienes. Ech\u00e9 a correr por un laberinto de paredones verticales que se perd\u00edan entre las alturas de alg\u00fan edificio en ruinas. Sent\u00ed un vah\u00eddo de muerte a mis espaldas. Intent\u00e9 subir a un mont\u00edculo de residuos procedentes de una construcci\u00f3n inacabada. Todo a mi alrededor estaba destruido, como si una mano gigante hubiera derribado de un solo golpe los bloques del edificio, arrastrando consigo cientos de vidas humanas, junto con todos sus sue\u00f1os, ilusiones y esperanzas&#8230;<i>esperanza<\/i>, que palabra tan ir\u00f3nica para todos aquellos que yac\u00edan bajo los escombros\u2026<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Desvi\u00e9 la mirada, incapaz, y vislumbre de nuevo las fogatas apagadas del poblado de casas de uralita. La cabeza dej\u00f3 de darme vueltas, y por primera vez sent\u00ed el fr\u00edo demoledor que se hab\u00eda aposentado en mis entra\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">El viento levantaba peque\u00f1os remolinos de detritus. El esqueleto de un perro olfateaba las orillas del arroyo en busca de alg\u00fan hueso fosilizado superviviente a la cat\u00e1strofe.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Me refugi\u00e9 bajo el puente y ech\u00e9 la cabeza en uno de los pilares. Jam\u00e1s hab\u00eda estado tan cerca de m\u00ed la verdad absoluta, y jam\u00e1s la hab\u00eda dejado escapar de aquella manera tan cobarde&#8230;Pas\u00f3 roz\u00e1ndome como la negra ala de un cuervo. Tuve miedo de mirar hacia abajo, pues pens\u00e9 que las negras fauces de la tierra herida me arrastrar\u00edan consigo, llev\u00e1ndose al \u00fanico testigo de su dolor de madre estigmatizada por tanta lucha in\u00fatil.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Un rayo sesg\u00f3 verticalmente el cielo, que hasta ese momento hab\u00eda estado llorando por sus hijos muertos. Los p\u00e1jaros de las tiniebla alzaron el vuelo en desbandada, presagiando la inminente destrucci\u00f3n del Universo. Una parte del negro tapiz cay\u00f3 sobre la ciudad informe, cubriendo de silencio y oscuridad los tristes suspiros de las almas que iban desprendi\u00e9ndose de los cuerpos sanguinolentos. Otra parte se perdi\u00f3 en el vac\u00edo infinito, y pude sentir claramente, mientras ca\u00edan las estrellas y planetas en la nada envolvente, c\u00f3mo el tiempo y el espacio iban ampli\u00e1ndose hasta cruzar el umbral de lo posible y desaparecer.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Cuando volv\u00ed a sentir mis miembros como m\u00edos y no como parte del Cosmos derrumbado, me aferr\u00e9 con todas mis fuerzas al viejo puente inservible ya para los transe\u00fantes. Con un \u00faltimo resquicio de valor, y consciente siempre de mi condici\u00f3n exclusiva de \u00fanico ser viviente de -\u00bfde d\u00f3nde ya, si todo hab\u00eda sido engullido por la fuerza caprichosa que una vez dio vida a la oscuridad, en una explosi\u00f3n de luz?-, me asom\u00e9 a la barandilla del puente. Mir\u00e9 hacia arriba, y en lugar de la gran c\u00fapula celeste poblada de constelaciones, tan s\u00f3lo vi un agujero negro por donde flu\u00edan grandes trozos de roca y polvo c\u00f3smico.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">La nada. La noche eterna y silenciosa. La muerte. Como quiera que se llame, un puente de hierro y asfalto y un hombre insolente en su peque\u00f1ez ante tanta espantosa grandeza flot\u00e1bamos en medio de la ausencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Mi problema no era ahora el derivado de la existencia, sino, contra toda l\u00f3gica, el de la no existencia. Agarrado a la barandilla, maldije a todos aquellos que hab\u00edan hecho de su vida y de la de los dem\u00e1s un infierno, provocando guerras y otros conflictos a los que no encontraba explicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">La soledad me hizo desear con toda mi alma volver al momento previo a la explosi\u00f3n. Comprend\u00ed mi idiotez, mi insoportable levedad. Sent\u00ed la locura circular por mis venas. La n\u00e1usea luchaba por escalar mi garganta. Mir\u00e9 hacia abajo. Un profundo oc\u00e9ano de angustia arremeti\u00f3 contra m\u00ed con toda su ira. No pude reprimir un grito de horror al sentir desde la m\u00e9dula de mis huesos la incontinencia de su fuerza.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">No pude dejar de gritar, por m\u00e1s que quisiera. El sonido aberrante continuaba desliz\u00e1ndose limpiamente por mi garganta descarnada. Todo esfuerzo por acallarlo era en vano. El p\u00e1nico y el sinsentido se hab\u00edan apoderado de m\u00ed, y yo no pod\u00eda hacer nada por remediarlo. Grit\u00e9 y grit\u00e9, hasta que el vac\u00edo y la soledad penetraron en mi mente. Grit\u00e9 hasta que me estallaron los t\u00edmpanos, y entonces fue cuando el dolor me gan\u00f3 y me desvanec\u00ed entre negras oleadas de angustia. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Aun en sue\u00f1os continuaba viendo rostros de cad\u00e1veres desplomados en las aceras. Cientos, miles, millones de ellos. Las cavernosas cuencas de sus ojos escrutaban mi cara a trav\u00e9s del vac\u00edo iluminado por el resplandor de la explosi\u00f3n. Uno de ellos se arrastr\u00f3 trabajosamente hacia m\u00ed y me agarr\u00f3 con fuerza un tobillo. Quise echar a correr, pero mis pies estaban fijos en el suelo, inmovilizados por una inyecci\u00f3n letal de terror. El cad\u00e1ver alz\u00f3 su rostro y clav\u00f3 como dardos sus ojos vacuos en los m\u00edos llenos de asombro. No pod\u00eda creerlo&#8230; \u00a1Me estaba contemplando a m\u00ed mismo! Me zaf\u00e9 como pude y continu\u00e9 corriendo hasta un precipicio.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Hasta aqu\u00ed llegan mis recuerdos. Despert\u00e9 ba\u00f1ado en sudor, en la \u00fanica cama de la habitaci\u00f3n de un hospital. Una mujer muy hermosa me miraba con el rostro crispado por la tensi\u00f3n. Al tratar de incorporarme, me encontr\u00e9 inmovilizado de cintura para abajo. Una m\u00e1quina ventiladora estaba conectada a m\u00ed por una serie de tubos. Otra vigilaba mis constantes vitales. Me pregunt\u00e9 si aquello no ser\u00eda sino el comienzo de otra larga pesadilla. Tan s\u00f3lo sent\u00eda un inmenso dolor en los o\u00eddos y un infinito vac\u00edo en el pecho. Nada m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Intent\u00e9 recordar el accidente, el traslado al hospital, incluso trat\u00e9 de reconocer el bello rostro de la muchacha desconocida que me observaba entre alegre y desconcertada. Con gran esfuerzo, consegu\u00ed preguntarle:<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">-\u00bfQu\u00e9 ha pasado?<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">-El edificio en el que trabajabas se desplom\u00f3. Te golpeaste la cabeza y perdiste el conocimiento. Todos tus compa\u00f1eros quedaron sepultados bajo los escombros, incluso algunos ni\u00f1os peque\u00f1os que hac\u00edan fogatas cerca de sus chabolas. S\u00f3lo te salvaste t\u00fa, y fue gracias a que gritabas que pude localizarte cerca de un precipicio, aferrado al viejo puente de hierro por el que ya no pasan los transe\u00fantes, con la mirada perdida en el vac\u00edo infinito&#8230;De cualquier modo, fue una suerte el haberte hallado con vida, pues, poco despu\u00e9s de aquel suceso, una gran explosi\u00f3n sacudi\u00f3 al universo entero&#8230;<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">Esta habitaci\u00f3n de hospital, el viejo puente de hierro, t\u00fa y yo somos los \u00fanicos supervivientes de la tragedia&#8230;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">-Pero al menos no estamos solos-le dije, animoso.-Desde ahora nos tendremos el uno al otro. Podemos considerarnos muy afortunados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; line-height: 150%;\"><span lang=\"ES\">-S\u00ed,-contest\u00f3 con una c\u00e1lida sonrisa.-Verdaderamente somos muy afortunados.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\">\u00a9 1996 De \u201cTe cuento mi universo\u201d. Todos los derechos reservados.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos d\u00edas de lluvia son una bendici\u00f3n para el campo, pero tambi\u00e9n para los lectores. Algunos estudios indican que se lee m\u00e1s en las zonas donde cae la lluvia con m\u00e1s frecuencia o donde hace fr\u00edo. Por este motivo, proponemos la lectura de un cuento de una de nuestras j\u00f3venes colaboradoras, que se va abriendo paso en este d\u00edficil y complicado mundo de la lectura. Pasen y lean. 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