{"id":12680,"date":"2006-01-28T01:30:00","date_gmt":"2006-01-28T01:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/energiasalternativas\/archive\/2006\/01\/28\/12680.aspx"},"modified":"2006-01-28T01:30:00","modified_gmt":"2006-01-28T01:30:00","slug":"%c2%bfregreso-al-carbon-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/2006\/01\/28\/12680","title":{"rendered":"\u00bfRegreso al carb\u00f3n en el siglo XXI?"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoBodyText\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=\"justify\"><font size=\"2\">El carb\u00f3n fue durante mucho tiempo el principal combustible f\u00f3sil utilizado por el hombre. La primera revoluci\u00f3n industrial se bas\u00f3 en gran parte en el desarrollo de la m\u00e1quina de vapor, lo que supuso el consumo de grandes cantidades de carb\u00f3n a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Sin embargo, el uso de este combustible conllevaba un importante impacto medioambiental como consecuencia de su alto contenido en azufre y cenizas, que se emit\u00edan a la atm\u00f3sfera degradando la calidad del aire. Afortunadamente, a lo largo del siglo XX se desarrollaron diferentes tratamientos que permiten limpiar las emisiones de contaminantes procedentes del carb\u00f3n, al menos en las grandes centrales t\u00e9rmicas en las que se usa de forma masiva.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoBodyText\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\" align=\"justify\"><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><font size=\"2\">&nbsp;<\/font><\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\">Es sabido que el principal problema de contaminaci\u00f3n ambiental al que nos enfrentamos hoy en d\u00eda es el cambio clim\u00e1tico, provocado por la acumulaci\u00f3n en la atm\u00f3sfera de gases de efecto invernadero, principalmente CO<sub>2<\/sub> procedente del uso de combustibles f\u00f3siles (proporcionan m\u00e1s del 80% de la energ\u00eda primaria que consumimos). La progresiva descarbonizaci\u00f3n de las fuentes de energ\u00eda se contempla como una evoluci\u00f3n en la direcci\u00f3n adecuada para conseguir mitigar o disminuir las emisiones de CO<sub>2<\/sub>. De los diferentes combustibles f\u00f3siles, el carb\u00f3n es el que contribuye en mayor medida a las emisiones de CO<sub>2<\/sub> respecto de la energ\u00eda producida. Se ha estimado que en el a\u00f1o 1999 el carb\u00f3n contribuy\u00f3 en un 35% a las emisiones de CO<sub>2<\/sub> procedentes de combustibles f\u00f3siles, mientras que aport\u00f3 menos del 24% de la energ\u00eda primaria producida. Respecto del gas natural, la relaci\u00f3n emisiones de CO<sub>2<\/sub>\/energ\u00eda primaria producida es aproximadamente 1,7 veces superior en el caso del carb\u00f3n.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><o:p><font size=\"2\">&nbsp;<\/font><\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\">Durante el siglo XX el carb\u00f3n fue sustituido paulatinamente por el petr\u00f3leo, primero, y por el gas natural despu\u00e9s. Este proceso conlleva una descarbonizaci\u00f3n progresiva de los combustibles f\u00f3siles al utilizarse en mayor medida aquellos que presentan una mayor relaci\u00f3n hidr\u00f3geno a carbono (H\/C): carb\u00f3n (H\/C=1), petr\u00f3leo (H\/C=2), y gas natural (H\/C=4). Se ha propuesto que el siguiente paso en esta tendencia ser\u00eda la utilizaci\u00f3n del hidr\u00f3geno como combustible libre de carbono, al menos si el hidr\u00f3geno se obtiene a partir de fuentes de energ\u00eda renovables. <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><o:p><font size=\"2\">&nbsp;<\/font><\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\">Los p\u00e1rrafos anteriores recogen el panorama que se dibujaba hasta hace poco tiempo y que de una forma idealizada pronosticaba un papel cada vez menos relevante del carb\u00f3n como fuente de energ\u00eda. Sin embargo, estos postulados no se encuentran avalados por los datos de consumo de energ\u00eda primaria correspondientes a a\u00f1os recientes (<\/font><A href=\"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/energiasalternativas\/admin\/www.bp.com\/genericsection.do?categoryId=92&amp;contentId=7005893\"><font size=\"2\">BP Review of World Energy<\/font><\/a><font size=\"2\">, Junio de 2005). <\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\"><o:p>&nbsp;<\/o:p><\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\"><o:p><\/o:p>Tal y como se puede apreciar en las figuras adjuntas, el nuevo siglo ha coincidido curiosamente con un cambio de tendencia en el consumo de carb\u00f3n, produci\u00e9ndose un incremento positivo tanto en t\u00e9rminos absolutos como relativos. En el periodo 2000-2004 la contribuci\u00f3n del carb\u00f3n al total de energ\u00eda primaria ha pasado del 23,66% al 27,17%, es decir un incremento de 3,5 puntos porcentuales en apenas 5 a\u00f1os. De esta forma, el carb\u00f3n se consolida como la segunda fuente de energ\u00eda, despu\u00e9s del petr\u00f3leo, y aumenta su distancia respecto del gas natural, el cual aport\u00f3 un 23% del total de energ\u00eda primaria en el a\u00f1o 2004. Asimismo, resulta destacable indicar que en los tres \u00faltimos a\u00f1os en los que se dispone de datos estad\u00edsticos (2002, 2003 y 2004), el consumo de carb\u00f3n ha seguido una tasa de crecimiento pr\u00f3xima al 8%. Este incremento se ha producido especialmente en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, tal y como lo ponen de manifiesto las tasas de crecimiento en su consumo correspondientes al a\u00f1o 2004: Malasia (37,3%), Indonesia (24,1%), China (14,6%), Pakist\u00e1n (9,0), India (7,5%), etc. No obstante, tambi\u00e9n se han producido incrementos significativos en pa\u00edses industrializados como Italia (11,8%) o Jap\u00f3n (7,7%). Entre las razones que se pueden esgrimir para explicar estas variaciones, cabe citar fundamentalmente dos: el encarecimiento del barril de petr\u00f3leo y las incertidumbres existentes respecto de la capacidad que las infraestructuras actuales poseen para garantizar el suministro de petr\u00f3leo y gas natural en un escenario de incremento continuado en la demanda total de energ\u00eda primaria.<\/font><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\"><\/font>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font size=\"2\"> <\/p>\n<div align=\"center\"><img decoding=\"async\" style=\"WIDTH: 372px; HEIGHT: 246px\" height=\"231\" src=\"\/blogs\/energiasalternativas\/wp-content\/blogs.dir\/46\/files\/220\/o_consumo%20de%20carbon-3.jpg\" width=\"320\" \/><br \/><img decoding=\"async\" style=\"WIDTH: 372px; HEIGHT: 234px\" height=\"217\" src=\"\/blogs\/energiasalternativas\/wp-content\/blogs.dir\/46\/files\/220\/o_contribucion%20del%20carbon-3.jpg\" width=\"320\" \/><br \/>&nbsp;<\/div>\n<div align=\"justify\">Aunque se ha propuesto la posibilidad de combinar procesos de captura y almacenamiento de CO<sub>2<\/sub> con el uso del carb\u00f3n como fuente de energ\u00eda, estas alternativas se encuentran todav\u00eda en fase de demostraci\u00f3n. Por tanto, el impacto ambiental que cabe esperar como consecuencia del incremento en el consumo de carb\u00f3n es muy importante, con un agravamiento de las emisiones de CO<sub>2<\/sub>. El panorama que se dibuja no es muy optimista y, si no se toman las medidas adecuadas, en lugar de la econom\u00eda del hidr\u00f3geno se puede producir a lo largo del siglo XXI un regreso al pasado, con el carb\u00f3n como una de las principales fuentes de energ\u00eda y un coste medioambiental que ni nosotros ni el planeta estamos ya en condiciones de asumir. <\/font><\/div>\n<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><o:p><font size=\"2\">&nbsp;<\/font><\/o:p><o:p><font size=\"2\">&nbsp;<\/font><\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=\"justify\"><font color=\"#ff0000\" size=\"2\"><strong>[<font color=\"#a52a2a\">David Serrano Granados<\/font>]<\/strong><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El carb\u00f3n fue durante mucho tiempo el principal combustible f\u00f3sil utilizado por el hombre. La primera revoluci\u00f3n industrial se bas\u00f3 en gran parte en el desarrollo de la m\u00e1quina de vapor, lo que supuso el consumo de grandes cantidades de carb\u00f3n a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Sin embargo, el uso de este combustible conllevaba un importante impacto medioambiental como consecuencia de su alto contenido en azufre y cenizas, que se emit\u00edan a la atm\u00f3sfera degradando la calidad del aire. Afortunadamente, a lo largo del siglo XX se desarrollaron diferentes tratamientos que permiten limpiar las emisiones de\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[550],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12680"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/energiasalternativas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}