{"id":137543,"date":"2025-10-20T22:10:01","date_gmt":"2025-10-20T21:10:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/?p=137543"},"modified":"2025-10-21T17:05:48","modified_gmt":"2025-10-21T16:05:48","slug":"el-paciente-lazaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/2025\/10\/20\/el-paciente-lazaro\/","title":{"rendered":"EL PACIENTE L\u00c1ZARO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>No recordamos haber tenido muchos pacientes con el nombre de L\u00e1zaro. Seguro que alguno de esos miles que hemos tratado se llamaba as\u00ed. Pero nos referimos a otra cosa.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tampoco nos referimos, como quiz\u00e1 alg\u00fan docto o experimentado cl\u00ednico haya supuesto, al s\u00edndrome o fen\u00f3meno de L\u00e1zaro. Este tiene, al menos, la importancia que le otorga una <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/S%C3%ADndrome_de_L%C3%A1zaro\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">p\u00e1gina en la Wikipedia<\/a>. Sucintamente, diremos que se puede equiparar a una especie de autorresucitaci\u00f3n, cuando la persona recupera sus signos vitales despu\u00e9s de hab\u00e9rsele dado por fallecido. Es algo anecd\u00f3tico, extra\u00f1o, dif\u00edcil de explicar. Adem\u00e1s, ya hemos dicho que no es el objeto de esta entrada. Para contextualizar y justificar el t\u00edtulo de la misma hay que conocer el episodio que relata Nuevo Testamento, en el que Jes\u00fas hace que <a href=\"https:\/\/www.bibliacatolica.com.br\/es\/biblia-latinoamericana\/evangelio-segun-san-juan\/11\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">L\u00e1zaro de Betania resucite <\/a>una vez este hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dejando al margen relatos y creencias, que no es este el foro para tratarlas, nos descubrimos para exponer qu\u00e9 es lo que queremos decir, en un arrebato de vanidad, por \u00abpaciente L\u00e1zaro\u00bb y qu\u00e9 tiene que ver con la fisioterapia. En algunas ocasiones, no pocas, hay pacientes que llevan meses o incluso alg\u00fan a\u00f1o sin caminar, postrados en silla o sill\u00f3n, con apenas capacidad para realizar las transferencias desde la cama a sedestaci\u00f3n. Se ha llegado a esa situaci\u00f3n tras episodios de inmovilidad sobrevenida por ca\u00eddas, convalecencias y miedos o falta de iniciativa de retomar o siquiera intentar la bipedestaci\u00f3n. En estas condiciones la m\u00e9dico de familia u otro especialista optimista, o quiz\u00e1 por la demanda de alg\u00fan familiar superado por la situaci\u00f3n o que alberga a\u00fan esperanza de revertirla, deriva a fisioterapia al paciente. Puede que al leer la historia cl\u00ednica el fisioterapeuta no vislumbre posibilidades, tire la toalla anticipadamente, asumiendo, prejuzgando, la irremediabilidad de la reclusi\u00f3n en silla.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/files\/2025\/10\/El-paciente-Lazaro.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-137548\" src=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/files\/2025\/10\/El-paciente-Lazaro-292x300.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/files\/2025\/10\/El-paciente-Lazaro-292x300.jpg 292w, https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/files\/2025\/10\/El-paciente-Lazaro.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero cuando llega el paciente a la unidad o cl\u00ednica el mismo fisioterapeuta ve, observa, duda, atiende a su olfato y ojo cl\u00ednicos, su intuici\u00f3n, basado en a\u00f1os de experiencia, reconocimiento de gestos, patrones. Y, siendo un poco m\u00e1s racional, lo adereza con un an\u00e1lisis del contexto, del proceso en su conjunto, no pensemos que esto va de habilidades personales particulares. Y, sin darle m\u00e1s vueltas dice, con la protecci\u00f3n, vigilancia, prudencia debidas, con incertidumbre, \u00ablev\u00e1ntese\u00bb, \u00ablev\u00e1ntate\u00bb, y \u00abmilagrosamente\u00bb, cual L\u00e1zaro, el paciente se levanta, se sostiene unos segundos,&#8230;y el fisioterapeuta se emociona, se congratula de atender a intuici\u00f3n, experiencia y conocimiento. Y, llama a la esposa o esposo, que est\u00e1 en el pasillo y le invita a que vea lo que cre\u00eda que no volver\u00eda a ver. Ese es el paciente L\u00e1zaro. Esa es la aportaci\u00f3n inesperada y benefactora de la fisioterapia. Esa es la recompensa que nos impulsa, nos hace ver la bondad, desde lo sencillo, de la Fisioterapia, con may\u00fascula.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/fisioterapia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>LEER M\u00c1S FISIOTERAPIA.<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No recordamos haber tenido muchos pacientes con el nombre de L\u00e1zaro. Seguro que alguno de esos miles que hemos tratado se llamaba as\u00ed. Pero nos referimos a otra cosa. Tampoco nos referimos, como quiz\u00e1 alg\u00fan docto o experimentado cl\u00ednico haya supuesto, al s\u00edndrome o fen\u00f3meno de L\u00e1zaro. Este tiene, al menos, la importancia que le otorga una p\u00e1gina en la Wikipedia. Sucintamente, diremos que se puede equiparar a una especie de autorresucitaci\u00f3n, cuando la persona recupera sus signos vitales despu\u00e9s de hab\u00e9rsele dado por fallecido. Es algo anecd\u00f3tico, extra\u00f1o, dif\u00edcil de explicar. 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