{"id":126280,"date":"2013-05-17T10:30:58","date_gmt":"2013-05-17T09:30:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/?p=126280"},"modified":"2013-05-17T10:30:58","modified_gmt":"2013-05-17T09:30:58","slug":"el-angel-exterminador-luis-bunuel-1962-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/2013\/05\/17\/126280","title":{"rendered":"El \u00e1ngel exterminador (Luis Bu\u00f1uel, 1962)"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a \u201cEl se\u00f1or de la moscas\u201d versus \u201cEl \u00e1ngel exterminador\u201d, de<strong> Raquel Rodr\u00edguez Lara<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<em>A mi juicio, el destino de la especie humana ser\u00e1 decidido por la circunstancia de si el desarrollo cultural lograr\u00e1 hacer frente a las perturbaciones de la vida colectiva emanadas del instinto de agresi\u00f3n y de autodestrucci\u00f3n. (\u2026) Nuestros contempor\u00e1neos han llegado a tal extremo en el dominio de las fuerzas elementales que con su ayuda les ser\u00eda f\u00e1cil exterminarse mutuamente hasta el \u00faltimo hombre. (&#8230;) Mas, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda augurar el desenlace final?<\/em>\u201d<\/p>\n<p>\u201c<em>El Malestar en la cultura<\/em>\u201d, Sigmund Freud <a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1957, desde el exilio, Bu\u00f1uel se propone rodar un gui\u00f3n \u201c<em>libremente inspirado en Los n\u00e1ufragos, un relato in\u00e9dito del escritor cat\u00f3lico Jos\u00e9 Bergam\u00edn<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn2\">[2]<\/a>. El argumento era, en un principio, trivial: Es de noche en la calle de la Providencia. Un grupo de personas de la alta sociedad mexicana se re\u00fane para asistir a una funci\u00f3n teatral, al t\u00e9rmino de la cual, se disponen a cenar en casa de una de ellas. Transcurrida la cena, van al sal\u00f3n. Sin embargo, de forma inexplicable, son incapaces de salir de \u00e9l. Seg\u00fan Bu\u00f1uel, \u201c<em>al principio se titulaba<\/em> \u2018<em>Los n\u00e1ufragos de la calle de la Providencia<\/em>\u2019 <em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em>. La adversidad de las circunstancias hizo que el proyecto se retrasara y finalmente fuese estrenado en 1962, llevando por t\u00edtulo \u201c<em>El \u00e1ngel exterminador<\/em>\u201d.\u00a0 Tendr\u00edan que pasar a\u00f1os para que Bu\u00f1uel, ya entrado en la vejez, escribiera sus memorias en un \u00faltimo aliento. Entre sus proyectos frustrados durante su etapa en Hollywood, citar\u00e1 la obra del escritor ingl\u00e9s William Golding \u201c<em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>\u201d. El relato unos ni\u00f1os que, tras un accidente de avi\u00f3n, logran sobrevivir en una isla desierta. La p\u00e9rdida de la cordura de los protagonistas desatar\u00e1 la violencia y el progresivo resurgir de sus instintos m\u00e1s primitivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 es \u201c<em>El \u00e1ngel exterminador\u201d <\/em>sino un uso m\u00e1s de la figura del n\u00e1ufrago para exponer lo m\u00e1s primitivo de la naturaleza humana? En ambas obras, se puede apreciar un hilo conductor com\u00fan que atiende a un mismo fin: el uso de la idea del aislamiento como un pretexto para poner en cuesti\u00f3n la condici\u00f3n civilizada del hombre. A pesar de la evidentes diferencias contextuales de ambos relatos (\u201cisla\u201d versus \u201ccasa\u201d), esto se puede apreciar en aspectos m\u00e1s subyacentes como el desarrollo de las conductas de los personajes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En primer lugar, la diferencia m\u00e1s evidente la constituye el espacio en que se desarrollar\u00e1 la acci\u00f3n en ambos relatos. Si tenemos en cuenta que \u201c<em>el ambiente remite a dos cosas: por un lado al entorno en el que act\u00faan los personajes; por otro lado a la situaci\u00f3n en la que operan<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn4\">[4]<\/a>, obviando el decorado, en s\u00edntesis la situaci\u00f3n de partida es pr\u00e1cticamente la misma: un grupo de personas que no pueden salir de un sitio. Sin embargo, las circunstancias de que el encierro tenga lugar en una casa -frente al convencional encierro en una isla desierta- implicar\u00e1 que en la pel\u00edcula la condici\u00f3n de n\u00e1ufragos de los protagonistas se exponga de una forma metaf\u00f3rica.<\/p>\n<p>En la pel\u00edcula los invitados est\u00e1n en el sal\u00f3n de la casa y en un momento dado no pueden salir, \u201c<em>el encierro es a puerta abierta: los invitados son libres de salir y, sin embargo, no lo hacen<\/em>.\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn5\">[5]<\/a><strong><em> <\/em><\/strong>Mientras que en la novela los ni\u00f1os se enfrentan a un impedimento fundamentalmente real y f\u00edsico, en el film se da una \u201c<em>imposibilidad interna de atravesar el umbral<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn6\">[6]<\/a>. Estamos aqu\u00ed ante uno de los rasgos que m\u00e1s se repiten a lo largo de la filmograf\u00eda de Bu\u00f1uel, \u201c<em>la imposibilidad inexplicable de satisfacer un sencillo deseo\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn7\"><strong>[7]<\/strong><\/a><\/em>, presente tambi\u00e9n en pel\u00edculas como <em>La edad de oro<\/em> (imposibilidad de una pareja para unirse)<em> o Ese oscuro objeto de deseo <\/em>(deseo sexual del protagonista que nunca llega a satisfacerse).<\/p>\n<p>Esto puede llevar a pensar que, frente al film de Bu\u00f1uel, en la novela de Golding el conflicto esta m\u00e1s motivado por condicionantes externos. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Porque si bien es cierto que la naturaleza del encierro de los ni\u00f1os \u2013a diferencia del de los burgueses mexicanos- tiene una causa racional (el accidente), los conflictos que surgen de ellos mismos son los que van a motivar el avance de la historia. En definitiva, tanto en la novela como en la pel\u00edcula la evoluci\u00f3n de los personajes atender\u00e1 a procesos internos que tienen lugar en cada uno de ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Partiendo de este contexto, la situaci\u00f3n inicial ante el encierro es de miedo y confusi\u00f3n. En este punto de la novela, aunque se empiezan a manifestar ciertos instintos primarios, en el conflicto entre la civilizaci\u00f3n y el salvajismo a\u00fan prevalece cierta idea de civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la novela, tras el accidente, los ni\u00f1os empiezan a agruparse. Se re\u00fanen y tratan de organizarse, formando una asamblea. Algunos de los peque\u00f1os lloran, pero los mayores intentan guardar la calma. \u201c<em>They attempt to re-create the structures of society on their deserted island: they elect a leader, establish a division of labor, and set about systematically exploring the island. But even at this early stage, we see the danger that the boys\u2019 innate instincts pose to their civilization: the boys cruelly taunt Piggy, and Jack displays a ferocious desire to be elected the group\u2019s leader<\/em>.\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn8\">[8]<\/a><strong><em> <\/em><\/strong>(<em>intentan recrear las estructuras de la sociedad en su isla desierta; eligen a un l\u00edder, establecen la divisi\u00f3n de las tareas y la exploraci\u00f3n sistem\u00e1tica de la isla. Pero incluso en este estado temprano, vemos como los instintos innatos de los chicos ponen en peligro su civilizaci\u00f3n: los ni\u00f1os insultan cruelmente a Piggy y Jack demuestra un feroz deseo de ser elegido como l\u00edder del grupo<\/em>).<\/p>\n<p>No obstante, cuando se pierde uno de los ni\u00f1os que probablemente muere accidentalmente en la primera hoguera, ellos se sienten avergonzados, \u201c<em>a sign that a sense of morality still guides their behavior at this point\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn9\"><strong>[9]<\/strong><\/a><strong> <\/strong><\/em>(<em>se\u00f1al de que el sentido de la moralidad sigue guiando su comportamiento en este punto<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, los burgueses mexicanos, tras finalizar la cena se quedan a dormir en el sal\u00f3n. Por la ma\u00f1ana, poco a poco, van siendo conscientes de su situaci\u00f3n de \u201cconfinamiento\u201d. Algo les imped\u00eda salir de la estancia y se descubre la raz\u00f3n por la que no se fueron a sus casas la noche anterior: \u201c<em>ninguno de los comensales quer\u00eda ser el primero en salir y ser se\u00f1alado por el resto<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn10\">[10]<\/a><em>. <\/em>V\u00e9ase como ejemplo el siguiente di\u00e1logo:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00c1lvaro: Anoche despu\u00e9s de la fiesta ninguno de nosotros hizo el menor intento por regresar a sus casas. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfLes parece natural que hayamos pasado la noche en esta sala faltando a los m\u00e1s elementales deberes de la etiqueta? (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Alicia: Yo me di cuenta y no me agrad\u00f3 la idea. No dije nada por cortes\u00eda.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00fan quedan resquicios de la civilizaci\u00f3n: las conversaciones superficiales y fr\u00edvolas que mantienen las mujeres nada m\u00e1s levantarse, la preocupaci\u00f3n por su aspecto f\u00edsico o el hecho de que los due\u00f1os de la casa, a pesar de lo extraordinario de la situaci\u00f3n, no puedan evitar ofrecer el desayuno a sus invitados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El comportamiento salvaje y la despreocupaci\u00f3n de las costumbres a\u00fan causan rechazo, como se aprecia en el di\u00e1logo que mantienen Luc\u00eda y Edmundo, due\u00f1os de la casa, ante el comportamiento de sus invitados la primera noche que se quedan all\u00ed a dormir, tumbados todos sobre el suelo:<\/p>\n<p><em>\u201cLuc\u00eda: Estoy segura de que cuando recapaciten sobre su conducta se sentir\u00e1n avergonzados.<\/em><\/p>\n<p><em>Edmundo: Es seguro y quisiera evitarles ese bochorno. Pong\u00e1monos a su nivel para atenuar un poco su incorrecci\u00f3n.<\/em>\u201d<em><\/em><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se quitar\u00e1n la chaqueta y el chal para tumbarse en el suelo ellos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, pronto se desatar\u00e1 el miedo y con \u00e9l los primeros signos de incivilizaci\u00f3n. Blanca pierde los papeles y se echa a llorar. Empieza la supervivencia: los v\u00edveres comienzan a escasear (como el agua, teniendo que recurrir al agua de los floreros), los confinados empiezan a enfermar y las condiciones higi\u00e9nicas empeoran. Como s\u00edmbolo de esto, los finos jarrones chinos empiezan a llenarse de orines. Ser\u00e1 en este momento cuando \u201c<em>la calidad de la vida desahogada de la mansi\u00f3n, que los burgueses estaban acostumbrados a disfrutar, empieza a decaer; sus refinadas costumbres burguesas se transforman y se deterioran poco a poco hasta que surge el instinto primordial y salvaje\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn11\"><strong>[11]<\/strong><\/a><\/em>.<\/p>\n<p>Partiendo de esta situaci\u00f3n inicial, surge el conflicto. Principalmente, el conflicto tiene lugar en ambos relatos por la incapacidad de los personajes para ponerse de acuerdo. Ya sea para mantener el fuego en la isla, para salir de la habitaci\u00f3n o simplemente para mantener una convivencia civilizada, se pone de manifiesto una evidente falta de comunicaci\u00f3n entre los personajes que va a ir en aumento a medida que avanza el relato. Ambos relatos pueden ser considerados como una alegor\u00eda de la incomunicaci\u00f3n entre las personas, \u201c<em>de la realidad hist\u00f3rica de nuestro tiempo, tanto de la \u00e9poca del enfrentamiento entre las superpotencias en los a\u00f1os en los que se film\u00f3 la pel\u00edcula, como en la actual multiplicaci\u00f3n de enfrentamientos dentro de las mismas naciones<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una serie de di\u00e1logos y comportamientos absurdos que tienen lugar la primera noche en la cena con los invitados son ya una muestra de la incomunicaci\u00f3n humana que llegar\u00e1 a su punto m\u00e1s \u00e1lgido en el encierro: \u201c<em>los dos j\u00f3venes prometidos se presentan como si fueran dos desconocidos; sin ning\u00fan aviso, Leonora da un apasionado beso al doctor, y mientras \u00e9l se limita a decir: \u2018Transferencia\u2019(\u2026) y mientras Ra\u00fal explica la fauna de Ruman\u00eda<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Por contrapartida, la novela de Golding presenta como m\u00e1ximos ejemplos de incomunicaci\u00f3n el conflicto entre Jack y Ralph, o lo que simboliza la decisi\u00f3n entre la caza (el abandono a la vida animal) o el fuego (el rescate y vuelta a la sociedad), que culmina con el divisi\u00f3n del grupo de ni\u00f1os en dos bandos rivales en la isla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y es que a partir de aqu\u00ed ser\u00e1 cuando empezar\u00e1n a desvanecerse los l\u00edmites de la conducta de los individuos que fueron impuestos por parte de la cultura civilizada. Empiezan a comportarse como animales, dejando paso va al salvajismo.<\/p>\n<p>Este antagonismo entre los instintos y las restricciones impuestas por la cultura, pilar de ambas obras, se refleja de forma inequ\u00edvoca en el siguiente p\u00e1rrafo escrito por Golding:<\/p>\n<p>\u201c<em>Roger se inclin\u00f3, cogi\u00f3 una piedra, apunt\u00f3 y la tir\u00f3 a Henry, con decidida intenci\u00f3n de errar (\u2026). Roger reuni\u00f3 un pu\u00f1ado de piedras y empez\u00f3 a arrojarlas. Pero respet\u00f3 un espacio, alrededor de Henry, de unos cinco metros de di\u00e1metro. Dentro de aquel c\u00edrculo, de manera invisible pero con firme fuerza, reg\u00eda el tab\u00fa de su antigua existencia. Alrededor del ni\u00f1o en cuclillas aleteaba la protecci\u00f3n de los padres y el colegio, de la polic\u00eda y la ley. El brazo de Roger estaba condicionado por una civilizaci\u00f3n que no sab\u00eda nada de \u00e9l y estaba en ruinas<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>Los c\u00f3digos morales de la sociedad, a\u00fan vigentes en esta parte de la historia, son los que impiden a Roger dar con las piedra a Henry, a pesar de que sienta ganas de ello; m\u00e1s tarde, ser\u00e1 el propio Roger, junto con otros ni\u00f1os, el que perder\u00e1 el respeto por esas fuerzas y acabar\u00e1 matando a ni\u00f1os del bando opuesto.<\/p>\n<p>Es preciso se\u00f1alar la relaci\u00f3n de esta idea\u00a0 con el concepto \u201cfreudiano\u201d de la cultura. Seg\u00fan Freud: \u201c<em>La cultura domina la peligrosa inclinaci\u00f3n agresiva del individuo, debilitando a \u00e9ste, desarm\u00e1ndolo y haci\u00e9ndolo vigilar por una instancia alojada en su interior, como una guarnici\u00f3n militar en la ciudad conquistada<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En definitiva este resurgir de los instintos es el s\u00edntoma de la vuelta a un \u201cestado primitivo\u201d. En \u201c<em>El \u00e1ngel exterminador<\/em>\u201d vemos como \u201c<em>con hachas y una bola de maza, los burgueses convertidos en desharrapados rompen la ca\u00f1er\u00eda para no morirse de sed y con salvajes gritos de alegr\u00eda caen sobre los tres corderos que entran en la sala. Envuelto en el humo y el fuego, con los personajes devorando a los corderos, el sal\u00f3n adquiere el aspecto de la cueva primigenia<\/em>\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>Por su parte, los ni\u00f1os quedan divididos entre el grupo que aboga por el di\u00e1logo y los agresivos cazadores. Hay tres elementos simb\u00f3licos que muestran la ca\u00edda de la civilizaci\u00f3n en \u201c<em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>\u201d: por una parte la caracola (utilizada en las asambleas para aquel que tuviera la palabra, s\u00edmbolo del di\u00e1logo y la ley; es destruida en la apoteosis del pen\u00faltimo cap\u00edtulo, dando a entender ya se ha desvanecido toda posibilidad de tregua entre ambos grupo) y el fuego (utilizado para ser rescatados, es un s\u00edmbolo de esperanza; el propio Ralph lo reconoce: \u201c<em>Era la primera vez que admit\u00eda la doble funci\u00f3n de la hoguera. Lo primero, indudablemente, era enviar al espacio una columna de humo mensajero; pero tambi\u00e9n serv\u00eda de hogar en momentos como aquellos y de alivio hasta que el sue\u00f1o les acogiese\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn17\"><strong>[17]<\/strong><\/a><\/em>).<\/p>\n<p>Por otro lado, la fiera que los ni\u00f1os creen ha habita en la selva (y que en realidad no existe) y la cabeza de cerdo clavada en una estaca llamada \u201cSe\u00f1or de las moscas\u201d. En primer lugar, los ni\u00f1os creen que existe una fiera escondida en el bosque, que en realidad no existe. La \u00fanica fiera que hay en la isla son ellos mismos. En un momento dado, cuando los ni\u00f1os discuten sobre la existencia o no de la fiera Simon dice: \u201c<em>Lo que quiero decir es que\u2026 a lo mejor somos nosotros<\/em>\u201d.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn18\">[18]<\/a><strong><em> <\/em><\/strong>De hecho, \u201c<em>although the other boys laugh off Simon\u2019s suggestion, Simon\u2019s words are central to Golding\u2019s point that innate human evil exists. Simon is the first character in the novel to see the beast not as an external force but as a component of human nature. Simon does not yet fully understand his own idea, but it becomes clearer to him in Chapter 8, when he has a vision in the glade and confronts the Lord of the Flies.\u201d<\/em><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn19\"><em><strong>[19]<\/strong><\/em><\/a><strong><em> <\/em><\/strong>(<em>aunque los otros ni\u00f1os se r\u00eden ante la idea de Simon, las palabras de Simon son fundamentales en el punto de vista de Golding sobre la existencia de una maldad humana innata. Simon es el primer personaje en la novela que ve la bestia no como una fuerza externa, sino como un componente de la naturaleza humana. Simon no entiende a\u00fan del todo su propia idea, pero \u00e9sta se hace mucho m\u00e1s clara en el cap\u00edtulo 8, cuando tiene una visi\u00f3n en el claro y habla con el Se\u00f1or de las Moscas<\/em>).<\/p>\n<p>La cabeza de cerdo o \u201cSe\u00f1or de las moscas\u201d, por su parte es el s\u00edmbolo del salvajismo. Cuando, hacia el final de la novela habla con Simon le confirmar\u00e1 su propia idea sobre la fiera que todos llevan dentro:\u00a0 \u201c<em>-\u00a1Qu\u00e9 ilusi\u00f3n pensar que la Fiera era algo que se pod\u00eda cazar, matar! (\u2026) T\u00fa lo sab\u00edas, \u00bfverdad? \u00bfQue soy parte de ti?\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn20\"><strong>[20]<\/strong><\/a><\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta inevitable apreciar el paralelismo entre ambas obras y la idea de Hobbes de que \u201c<em>el hombre es un lobo para el hombre\u201d. <\/em>Porque seg\u00fan Hobbes \u201cen el <em>\u00abestado de naturaleza\u00bb<\/em>, <em>el hombre se halla en una perpetua guerra de todos contra todos. (\u2026) Los hombres sin una entidad mayor llamada Estado, en la cual ellos han confiado y han cedido sus derechos, estos vivir\u00edan en un constante estado de guerra y anarquismo, lo que ser\u00eda incluso peor a\u00fan que el vivir aislado en la misma naturaleza. Es exactamente este concepto lo que interes\u00f3 a Bu\u00f1uel, el de estudiar el comportamiento \u201crefinado\u201d de un selecto grupo de burgueses alejados de la civilizaci\u00f3n de su entorno, y verlos rebajarse, poco a poco, como animales, al comprobar que su \u201cdecoroso\u201d mundo ha desaparecido, y que tienen que sobrevivir en un nuevo medio donde las reglas han cambiado.\u201d<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn21\"><strong>[21]<\/strong><\/a><strong><\/strong><\/em><\/p>\n<p>Porque aunque se trate de personajes aparentemente muy distintos \u2013adultos burgueses, frente a ni\u00f1os- ambos est\u00e1n construidos persiguiendo un fin com\u00fan: hacer ver como unos individuos determinada procedencia, status y edad acaban comport\u00e1ndose de una forma totalmente opuesta a su imagen social aceptada. Los adultos burgueses de \u201c<em>El \u00e1ngel exterminador<\/em>\u201d representan la gran represi\u00f3n social y moral de la alta sociedad; por su parte los ni\u00f1os son el s\u00edmbolo por antonomasia de la inocencia y en la novela reflejaran la p\u00e9rdida de \u00e9sta. S\u00e1tira de la burgues\u00eda y por otra lado \u201c<em>s\u00e1tira de la infancia buena e inocente\u201d.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftn22\"><strong>[22]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En definitiva, el ambiente en ambas obras \u2013la isla, la casa- y la met\u00e1fora del naufragio, no son m\u00e1s que un pretexto para llevarnos a la idea principal, que se centra en la constante dualidad de la condici\u00f3n humana, cuyos instintos animales al someterse el hombre a condiciones extremas de vida o muerte se ponen de manifiesto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Raquel Rodr\u00edguez Lara<\/strong>, 2013<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>BUACHE, Freddy: <em>Luis Bu\u00f1uel<\/em>, Guadarrama, Madrid, 1976.<\/p>\n<p>BU\u00d1UEL, Luis: <em>Mi \u00faltimo suspiro<\/em>, Plaza &amp; Jan\u00e9s, Barcelona, 1996.<\/p>\n<p>CASSETII, Francesco, DI CHIO, Federico: <em>C\u00f3mo analizar un film<\/em>, Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, 2007.<\/p>\n<p>FREUD, Sigmund: <em>Obras Completas: El malestar en la cultura<\/em>, Biblioteca Nueva, Madrid, 1995.<\/p>\n<p>FUENTES, V\u00edctor: <em>Bu\u00f1uel en M\u00e9xico: Iluminaciones sobre una pantalla pobre<\/em>, Instituto de Estudios Turolenses: Departamento de Cultura y Educaci\u00f3n, Teruel, 1993.<\/p>\n<p>GOLDING, William: <em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>, Alianza Editorial, Madrid, 1990.<\/p>\n<p>HOBBES, Thomas: <em>Leviat\u00e1n<\/em>, Losada, Buenos Aires, 2007.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>WEBGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p><em>IERARDO, Esteban: El se\u00f1or de las moscas. El miedo, el juego y la ofrenda. <\/em>dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/3230949.pdf\u200e<\/p>\n<p>MORENO TAVERA, Miguel \u00c1ngel: <em>El \u00e1ngel exterminador. El sue\u00f1o prof\u00e9tico del Gran Hermano bu\u00f1uelesco. <\/em><a href=\"http:\/\/temakel.net\/node\/449\">http:\/\/temakel.net\/node\/449<\/a>, <em><\/em><\/p>\n<p>SPARKNOTES EDITORS: <em>SparkNote on Lord of the Flies. <\/em>http:\/\/www.sparknotes.com\/lit\/flies\/<\/p>\n<p>VELASCO, Martha: <em>An\u00e1lisis del libro \u201cEl se\u00f1or de las moscas\u201d <\/em><a href=\"http:\/\/martha00velasco.blogspot.com.es\/2011\/11\/analisis-del-libro-el-senor-de-las.html\">http:\/\/martha00velasco.blogspot.com.es\/2011\/11\/analisis-del-libro-el-senor-de-las.html<\/a><\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref1\">[1]<\/a> FREUD, Sigmund: <em>Obras Completas: El malestar en la cultura<\/em>, Biblioteca Nueva, Madrid, 1995<em>, <\/em>pag.3067<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref2\">[2]<\/a> BUARCHE, Freddy: <em>Luis Bu\u00f1uel,<\/em> Guadarrama, Madrid, 1976, pag.154<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref3\">[3]<\/a> BU\u00d1UEL, Luis, <em>Mi \u00faltimo suspiro, <\/em>mi ultimo suspiro, Plaza &amp; Jan\u00e9s, Barcelona, 1996, pag. 231<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref4\">[4]<\/a> CASSETII, Francesco, DI CHIO, Federico: <em>C\u00f3mo analizar un film<\/em>, Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, 2007, pag. 158<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref5\">[5]<\/a> FUENTES, V\u00edctor: <em>Bu\u00f1uel en M\u00e9xico: Iluminaciones sobre una pantalla pobre<\/em>, Instituto de Estudios Turolenses: Departamento de Cultura y Educaci\u00f3n, Teruel, 1993, pag. 145<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref6\">[6]<\/a> FUENTES, V\u00edctor: <em>Bu\u00f1uel en M\u00e9xico: Iluminaciones sobre una pantalla pobre<\/em>, Instituto de Estudios Turolenses: Departamento de Cultura y Educaci\u00f3n, Teruel, 1993, pag. 145<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref7\">[7]<\/a> BU\u00d1UEL, Luis, <em>Mi \u00faltimo suspiro, <\/em>mi ultimo suspiro, Plaza &amp; Jan\u00e9s, Barcelona, 1996, pag. 232<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref8\">[8]<\/a> SparkNotes Editors. \u201cSparkNote on Lord of the Flies.\u201d SparkNotes LLC. 2007. http:\/\/www.sparknotes.com\/lit\/flies\/<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref9\">[9]<\/a> SparkNotes Editors. \u201cSparkNote on Lord of the Flies.\u201d SparkNotes LLC. 2007. <a href=\"http:\/\/www.sparknotes.com\/lit\/flies\/\">http:\/\/www.sparknotes.com\/lit\/flies\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref10\">[10]<\/a> MORENO TAVERA, Miguel \u00c1ngel: <em>El \u00e1ngel exterminador. El sue\u00f1o prof\u00e9tico del Gran Hermano bu\u00f1uelesco. <\/em><a href=\"http:\/\/temakel.net\/node\/449\">http:\/\/temakel.net\/node\/449<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref11\">[11]<\/a> MORENO TAVERA, Miguel \u00c1ngel: <em>El \u00e1ngel exterminador. El sue\u00f1o prof\u00e9tico del Gran Hermano bu\u00f1uelesco. <\/em><a href=\"http:\/\/temakel.net\/node\/449\">http:\/\/temakel.net\/node\/449<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref12\">[12]<\/a> FUENTES, V\u00edctor: <em>Bu\u00f1uel en M\u00e9xico: Iluminaciones sobre una pantalla pobre<\/em>, Instituto de Estudios Turolenses: Departamento de Cultura y Educaci\u00f3n, Teruel, 1993, pag.150<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref13\">[13]<\/a> FUENTES, V\u00edctor: <em>Bu\u00f1uel en M\u00e9xico: Iluminaciones sobre una pantalla pobre<\/em>, Instituto de Estudios Turolenses: Departamento de Cultura y Educaci\u00f3n, Teruel, 1993, pag.150<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref14\">[14]<\/a> GOLDING, William: <em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>, Alianza Editorial, Madrid, pag.74<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref15\">[15]<\/a> FREUD, Sigmund: <em>Obras Completas: El malestar en la cultura<\/em>, Biblioteca Nueva, Madrid, 1995, pag. 3053<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref16\">[16]<\/a> FUENTES, V\u00edctor: <em>Bu\u00f1uel en M\u00e9xico: Iluminaciones sobre una pantalla pobre<\/em>, Instituto de Estudios Turolenses: Departamento de Cultura y Educaci\u00f3n, Teruel, 1993, pag. 150<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref17\">[17]<\/a> GOLDING, William: <em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>, Alianza Editorial, Madrid, 1990, pag.191<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref18\">[18]<\/a> GOLDING, William: <em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>, Alianza Editorial, Madrid, 1990, pag.106<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref19\">[19]<\/a> SparkNotes Editors. \u201cSparkNote on Lord of the Flies.\u201d SparkNotes LLC. 2007. <a href=\"http:\/\/www.sparknotes.com\/lit\/flies\/\">http:\/\/www.sparknotes.com\/lit\/flies\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref20\">[20]<\/a> GOLDING, William: <em>El se\u00f1or de las moscas<\/em>, Alianza Editorial, Madrid, 1990, pag.169<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref21\">[21]<\/a> MORENO TAVERA, Miguel \u00c1ngel: <em>El \u00e1ngel exterminador. El sue\u00f1o prof\u00e9tico del Gran Hermano bu\u00f1uelesco. <\/em><a href=\"http:\/\/temakel.net\/node\/449\">http:\/\/temakel.net\/node\/449<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Luis\/Downloads\/Resen%CC%83a%20Raquel%20Rodri%CC%81guez_El%20a%CC%81ngel%20exterminador_corregida2.docx#_ftnref22\">[22]<\/a> <em>IERARDO, Esteban: El se\u00f1or de las moscas. El miedo, el juego y la ofrenda. <\/em>dialnet.unirioja.es\/descarga\/articulo\/3230949.pdf\u200e<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a \u201cEl se\u00f1or de la moscas\u201d versus \u201cEl \u00e1ngel exterminador\u201d, de Raquel Rodr\u00edguez Lara \u201cA mi juicio, el destino de la especie humana ser\u00e1 decidido por la circunstancia de si el desarrollo cultural lograr\u00e1 hacer frente a las perturbaciones de la vida colectiva emanadas del instinto de agresi\u00f3n y de autodestrucci\u00f3n. (\u2026) Nuestros contempor\u00e1neos han llegado a tal extremo en el dominio de las fuerzas elementales que con su ayuda les ser\u00eda f\u00e1cil exterminarse mutuamente hasta el \u00faltimo hombre. (&#8230;) Mas, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda augurar el desenlace final?\u201d \u201cEl Malestar en la cultura\u201d, Sigmund Freud [1] &nbsp; &nbsp; En 1957, desde\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":109,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[77],"tags":[],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126280"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/109"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=126280"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126280\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":126281,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126280\/revisions\/126281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=126280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=126280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/imagen_cine_comunicacion_audiovisual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=126280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}