{"id":106279,"date":"2008-11-09T12:46:00","date_gmt":"2008-11-09T12:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/microbiologia\/archive\/2008\/11\/09\/106279.aspx"},"modified":"2010-01-26T23:36:28","modified_gmt":"2010-01-26T22:36:28","slug":"%c2%bfdonde-estan-las-curas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/2008\/11\/09\/106279","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las curas?"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\"><strong>Los cient\u00edficos llaman \u201cel valle de la muerte\u201d al\u00a0 golfo que separa un descubrimiento cient\u00edfico de un nuevo tratamiento m\u00e9dico.<\/strong><\/p>\n<p>autora: Sharon Begley<br \/>\nArt\u00edculo publicado  en <a href=\"http:\/\/www.newsweek.com\/id\/166856\">Newsweek<\/a> el 1 de noviembre de 2008 y en la edici\u00f3n internacional de la revista del 10 de noviembre de 2008.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong>Ya han pasado varios a\u00f1os desde que <a href=\"http:\/\/www.newsweek.com\/related.aspx?subject=Hans+Keirstead\">Hans Keirstead<\/a> hizo su magia biol\u00f3gica, inyectar c\u00e9lulas troncales a ratas con lesiones en la m\u00e9dula espinal y hacerlas caminar casi con normalidad. Pero el aut\u00e9ntico milagro- puesto que otros experimentos tambi\u00e9n han curado la par\u00e1lisis en animales de experimentaci\u00f3n- es que el a\u00f1opr\u00f3ximo la empresa <a href=\"http:\/\/www.newsweek.com\/related.aspx?subject=Geron+Corporation\">Geron Corp<\/a>. va a comprobar esa t\u00e9cnica en seres humanos.<\/strong><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><strong> <\/strong><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Entre el experimento de Keirstead y los ensayos de Geron hay varios obst\u00e1culos: Keirstead, catedr\u00e1tico de la Universidad de California en Irvine, ha tenido que inventar instrumentos para inyectar las c\u00e9lulas troncales en las m\u00e9dulas espinales (\u201c\u00bfqu\u00e9 sabemos los universitarios sobre el desarrollo de instrumental m\u00e9dico?\u201d me pregunt\u00f3), encontrar alguien que probase la t\u00e9cnica en monos (\u201cconozco dos investigadores que usan monos; te tienes que poner a la cola\u201d), aumentar la producci\u00f3n de c\u00e9lulas troncales (\u201csignific\u00f3 pasar de las pipetas a un enorme dispositivo hidr\u00e1ulico\u201d) y\u2026 bueno, m\u00e1s biolog\u00eda industrial que en la que se le hab\u00eda formado, la que el gobierno raras veces financia y la que a un cient\u00edfico universitario le da exactamente un cero de gloria. \u201cDesbrozamos la jungla y allanamos el camino\u201d dijo Keirstead. \u201c\u00bfPero cu\u00e1ntos m\u00e1s est\u00e1n dispuestos a hacerlo?<\/p>\n<p>Hablando de cu\u00e1n pocos son los descubrimientos de la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica b\u00e1sica que se convierten en tratamientos y curas, la respuesta es que poqu\u00edsimos. El sistema estatal de financiaci\u00f3n y ense\u00f1anza se ha dise\u00f1ado para hacer solo una cosa, y la hace estupendamente: hacer descubrimientos. Esto es en lo que sue\u00f1an los investigadores, es lo que les permite publicar en las mejores revistas (la moneda del reino en la Academia) y es lo que les proporciona fondos de los <a href=\"http:\/\/www.newsweek.com\/related.aspx?subject=National+Institutes+of+Health\">Institutos Nacionales de Salud<\/a> (los NIH). Ahora bien, lo que no les proporciona nada de eso es el trabajo desagradecido que Keirstead ha hecho para convertir su hallazgo en algo que se puede ensayar en los pacientes.<\/p>\n<p>Estos obst\u00e1culos a la investigaci\u00f3n \u201ctranslacional\u201d (los estudios que conducen de la poyata del laboratorio a la cama del enfermo) se han hecho tan temibles que los cient\u00edficos han acu\u00f1ado una frase para la sima que separa un descubrimiento cient\u00edfico b\u00e1sico de una nueva terapia. Seg\u00fan Greg Simon, presidente de <em>FasterCures<\/em> (curas m\u00e1s r\u00e1pidas), un centro establecido en 2003 por el Instituto (Michael) Milken para conseguir lo que su propio nombre indica, \u201cse llama el valle de la muerte\u201d. El valle de la muerte es la raz\u00f3n por la que muchos descubrimientos esperanzadores- genes asociados al c\u00e1ncer y a la enfermedad de Parkinson; rutas bioqu\u00edmicas que devastan las neuronas en la enfermedad de Lou Gehrig- nunca progresan.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo gobierno y el Congreso tienen la oportunidad de cambiarlo, reformando radicalmente el sistema nacional de investigaci\u00f3n biom\u00e9dica creando en los NIH algo que proponen Richard Boxer, ur\u00f3logo de la Universidad de Miami, y Lou Weisbach, un empresario de Chicago, a lo que llaman un \u201ccentro para curas\u201d. Ese centro albergar\u00eda equipos multidisciplinares de bi\u00f3logos, qu\u00edmicos, t\u00e9cnicos y otros especialistas que tomar\u00edan un descubrimiento como el de Keirstead y lo cuidar\u00edan hasta el punto en el que a una empresa le resultase atractivo invertir millones de d\u00f3lares para probarlo en pacientes. La existencia de un centro as\u00ed liberar\u00eda a los cient\u00edficos y les permitir\u00eda retornar a hacer descubrimientos importantes, y no, \u00a1v\u00e1lgame dios!, a inventarse el pipeteo a gran escala. Seg\u00fan Katie Hood, presidenta de la fundaci\u00f3n Michael J. Fox para la investigaci\u00f3n en Parkinson, \u201centre los fil\u00e1ntropos de la salud se percibe que se necesita algo as\u00ed\u201d. \u201cEs una excelente ocasi\u00f3n para el nuevo gobierno\u201d.<\/p>\n<p>Los investigadores biom\u00e9dicos con quienes he hablado muestran cautelas sobre el uso de los fondos de los NIH para un nuevo centro para las curas. Les preocupa que se desv\u00eden los menguantes fondos de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, que son su orgullo y su alegr\u00eda, y de hecho son la base para esa curas tan deseadas. Vistas las actuales circunstancias presupuestarias los cient\u00edficos tienen razones para estar preocupados. Pero si bien la investigaci\u00f3n b\u00e1sica se necesita para encontrar nuevos tratamientos, no es suficiente. (Mientras se duplicaba el presupuesto de los NIH, el n\u00famero de nuevos medicamentos aprobados baj\u00f3 de 53 en 1996 a 18 en 2006.) Cuando le pregunt\u00e9 a Kirstead si se preguntaba cu\u00e1ntos compuestos prometedores est\u00e1n llen\u00e1ndose de polvo entre las pastas de las revistas cient\u00edficas porque nadie quiere o puede hacerlos avanzar, \u00e9l me dijo \u201cNo me lo pregunto. S\u00e9 que eso es as\u00ed.\u201d \u00bfPor qu\u00e9?, porque, seg\u00fan dice Simon, de <em>FasterCures<\/em>, \u201ccurar las enfermedades es solo un subproducto y no un objetivo del sistema (de los NIH)\u201d. Los cient\u00edficos, en su mayor\u00eda, ni quieren ni tienen la capacidad para transformar un descubrimiento en un tratamiento; los cient\u00edficos de un centro especializado intentar\u00edan hacer eso a jornada completa.<\/p>\n<p>Algunas fundaciones para algunas enfermedades ya han allanado el camino convirti\u00e9ndose ellas mismas en minicentros para obtener curas. La Fundaci\u00f3n para la Reparaci\u00f3n de la Mielina, que financia la investigaci\u00f3n en tratamientos para la esclerosis m\u00faltiple, administra activamente a cinco investigadores de cinco universidades a quienes eligi\u00f3 su fundador, Scot Johnson, y les exige compartir sus datos casi tan r\u00e1pido como los obtienen, comprometi\u00e9ndoles a colaborar y hacer que los descubrimientos atraviesen el valle de la muerte. As\u00ed por ejemplo, un descubrimiento en el tubo de ensayo pronto se comprueba en un modelo de ratones; se contratan empresas para dise\u00f1ar m\u00e9todos de escalado para convertir c\u00e9lulas troncales en c\u00e9lulas productoras de mielina que podr\u00edan ayudar a los pacientes con esclerosis m\u00faltiple.<\/p>\n<p>Se habla mucho estos d\u00edas sobre aumentar el gasto nacional en infraestructura, como carreteras y puentes, para desentumecer la econom\u00eda. Por lo que a m\u00ed respecta, gustosamente me aguantar\u00eda con los baches a cambio de que un nuevo gobierno dedicase el dinero suficiente para que los descubrimientos que los contribuyentes ya han pagado se transformen en curas.<\/p>\n<hr size=\"2\" \/>traducci\u00f3n: <a href=\"http:\/\/www.madrimasd.org\/cienciaysociedad\/entrevistas\/quien-es-quien\/detalleGrupo.asp?id=103\">Miguel Vicente<br \/>\n<\/a><\/p>\n<hr size=\"2\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cient\u00edficos llaman \u201cel valle de la muerte\u201d al\u00a0 golfo que separa un descubrimiento cient\u00edfico de un nuevo tratamiento m\u00e9dico. autora: Sharon Begley Art\u00edculo publicado en Newsweek el 1 de noviembre de 2008 y en la edici\u00f3n internacional de la revista del 10 de noviembre de 2008. Ya han pasado varios a\u00f1os desde que Hans Keirstead hizo su magia biol\u00f3gica, inyectar c\u00e9lulas troncales a ratas con lesiones en la m\u00e9dula espinal y hacerlas caminar casi con normalidad. Pero el aut\u00e9ntico milagro- puesto que otros experimentos tambi\u00e9n han curado la par\u00e1lisis en animales de experimentaci\u00f3n- es que el a\u00f1opr\u00f3ximo la empresa\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0},"categories":[257,252,246],"tags":[135],"blocksy_meta":{"styles_descriptor":{"styles":{"desktop":"","tablet":"","mobile":""},"google_fonts":[],"version":4}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106279"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/87"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106279"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130553,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106279\/revisions\/130553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/microbiologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}